El 4-4-2 defensivo con doble pivote marcado del Betis pedía aglutinar mediocampistas en la plataforma del juego, y así lo leyó perfectamente la pareja que forman Rodri y Pedri jugando más cerca que en otros partidos. Especialmente notorio en el caso de un Pedri que, desde la llegada del medio centro, está jugando algo más arriba y que, ayer, volvió a la raíz. No es casualidad que los dos jugadores que más balones tocaran en la primera parte fueran Rodri y Pedri, con 77 y 65 intervenciones respectivamente, ni que acabaran registrando 131 y 137 participaciones. Clave para dominar a un equipo al que le gusta tener el balón.
El 4-4-2 defensivo con doble pivote marcado del Betis pedía aglutinar mediocampistas en la plataforma del juego, y así lo leyó perfectamente la pareja que forman Rodri y Pedri jugando más cerca que en otros partidos. Especialmente notorio en el caso de un Pedri que, desde la llegada del medio centro, está jugando algo más arriba y que, ayer, volvió a la raíz. No es casualidad que los dos jugadores que más balones tocaran en la primera parte fueran Rodri y Pedri, con 77 y 65 intervenciones respectivamente, ni que acabaran registrando 131 y 137 participaciones. Clave para dominar a un equipo al que le gusta tener el balón.Seguir leyendo…
El 4-4-2 defensivo con doble pivote marcado del Betis pedía aglutinar mediocampistas en la plataforma del juego, y así lo leyó perfectamente la pareja que forman Rodri y Pedri jugando más cerca que en otros partidos. Especialmente notorio en el caso de un Pedri que, desde la llegada del medio centro, está jugando algo más arriba y que, ayer, volvió a la raíz. No es casualidad que los dos jugadores que más balones tocaran en la primera parte fueran Rodri y Pedri, con 77 y 65 intervenciones respectivamente, ni que acabaran registrando 131 y 137 participaciones. Clave para dominar a un equipo al que le gusta tener el balón.
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