En una noche de recuperada reivindicación de la catalanidad motivada por los incidentes de Elche, el Barça lució por segunda jornada consecutiva de Liga seis jugadores salidos de la Masia en la alineación titular, otra manera de autoafirmación, este por la vía futbolística. Cubarsí, Eric Garcia, Xavi Espart, Marc Bernal, Fermín y Lamine Yamal formaron parte de un equipo que encara la tercera temporada bajo la cada vez más poderosa mano de Hansi Flick (nadie le tose en el club) y con una plantilla que, a falta de ser coronada con el famoso nueve (o no), tiene un aspecto de campeona de la Champions bastante nítida. Después pasará lo que tenga que pasar pero la pinta de inicio es esa, y que conste que hacer pronósticos con esa antelación no le pega nada a quien escribe.
En una noche de recuperada reivindicación de la catalanidad motivada por los incidentes de Elche, el Barça lució por segunda jornada consecutiva de Liga seis jugadores salidos de la Masia en la alineación titular, otra manera de autoafirmación, este por la vía futbolística. Cubarsí, Eric Garcia, Xavi Espart, Marc Bernal, Fermín y Lamine Yamal formaron parte de un equipo que encara la tercera temporada bajo la cada vez más poderosa mano de Hansi Flick (nadie le tose en el club) y con una plantilla que, a falta de ser coronada con el famoso nueve (o no), tiene un aspecto de campeona de la Champions bastante nítida. Después pasará lo que tenga que pasar pero la pinta de inicio es esa, y que conste que hacer pronósticos con esa antelación no le pega nada a quien escribe.Seguir leyendo…
En una noche de recuperada reivindicación de la catalanidad motivada por los incidentes de Elche, el Barça lució por segunda jornada consecutiva de Liga seis jugadores salidos de la Masia en la alineación titular, otra manera de autoafirmación, este por la vía futbolística. Cubarsí, Eric Garcia, Xavi Espart, Marc Bernal, Fermín y Lamine Yamal formaron parte de un equipo que encara la tercera temporada bajo la cada vez más poderosa mano de Hansi Flick (nadie le tose en el club) y con una plantilla que, a falta de ser coronada con el famoso nueve (o no), tiene un aspecto de campeona de la Champions bastante nítida. Después pasará lo que tenga que pasar pero la pinta de inicio es esa, y que conste que hacer pronósticos con esa antelación no le pega nada a quien escribe.
Debe ser que la entrada y presencia de Rodri al campo le hipnotizó a uno, mediocentro de alta escuela superdotado como distribuidor de juego y pivote de contención, un jugador entre millones, bisagra específica entre defensa y ataque que no se veía en el Camp Nou desde el esplendor de Sergio Busquets.

El Camp Nou, enamorado de su equipo, se puso en pie para abrazar al nuevo elemento
El Camp Nou, que está cada vez más enamorado de este equipo, se puso en pie para dar la bienvenida al nuevo elemento cuando entró en juego y la grada de animación le dedicó el pegadizo y divertido estribillo de Freed from Desire , canción que el cachondo de Grealish adaptó con un Rodri’s on fire integrado desde ya por la afición blaugrana. La variedad cantora de la grada ante el Athletic fue un festival: ahora una tremenda ovación al madrileño Rodri, campeón del mundo con la selección española, después un “Puta España, Puta selección” más sectorial que masivo, y como aderezo Els Segadors y por qué no el Virolai mientras se mima a Gordon, nuevo ídolo por lo que se ve al estilo Larsson, caído de pie. El Barça, se mire por dónde se mire, es un club singular.
Retomando la apariencia de equipo completísimo que transmite este Barça, hubo un momento, previo a la mencionada entrada de Rodri, en el que salieron a calentar el susodicho debutante junto a Adeyemi, Olmo, Koundé y Christensen, un pedazo de banquillo de un nivel que hacía mucho tiempo que no se veía, factor deprimente para equipos como el Athletic que resistió como pudo a las embestidas locales pero que capituló por desgaste e insistencia. Un día será Rodri, pero son y serán futbolistas cada vez más hechos y derechos pese a su juventud como Cubarsí, Pedri, Fermín y, por supuesto, Lamine Yamal.
Mención aparte merece el de Rocafonda. Si bien su lenguaje no verbal indica que no está pasando por un buen momento anímico, su partido fue un recital de principio a fin. Hizo bien Hansi Flick en no retirarle del campo. Dejó regates (dos sotanas incluidas) que solo los futbolistas top son capaces de ejecutar, su problema es que se le dan por descontados como si fueran normales. Combinó arrancadas, asistencias de gol, desmarques… Solo le faltó marcar y, puestos a pedir, quizás un cántico personalizado desde la grada. Quizás ya va siendo hora.
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