Vuelo de la región siberiana de Irkutsk a Moscú. Antes de partir hacia la capital rusa, los pasajeros son sometidos a un control sanitario. Trabajadores médicos con mascarillas les graban en vídeo y les comunican que a su llegada se les harán controles de temperatura. Una escena que parece de la pandemia de covid-19 en 2020, pero es de este mismo lunes por la noche. La preocupación es normal, pues el pasado sábado murió una mujer de 28 años, Daria Shipilova, por lo que parece peste negra. Las autoridades quieren evitar que cunda el pánico y han borrado múltiples mensajes en los que se mencionaba esta patología mientras piden cuarentenas a centros médicos de la capital regional. Los medios locales, sin embargo, informan este martes que algunos hospitales de maternidad de la ciudad de Irkutsk también iniciaron protocolos de seguridad estrictos. Solo permiten entrar a pacientes embarazadas y, antes de permitirles el acceso a ellas o al personal sanitario, se les toma la temperatura y se les analiza la lengua.La bloguera Ulyana Gavryunina explicó a rotativos regionales que, al intentar entrar en uno de estos centros, se le dio un cuestionario en el que se pregunta por posibles síntomas y contacto con gente enferma o que haya viajado recientemente. El mismo hospital al que asistió ha impuesto el uso de mascarillas por una infección no especificada. Las autoridades de Irkutsk aislaron a casi 200 personas que habían estado en contacto con la fallecida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes que ninguna de ellas tenía síntomas.El caso de Shipilova es el que hizo saltar todas las alarmas porque antes de su muerte no tuvo ningún problema de salud adicional que agravara su infección. La enfermedad tiene dos variantes. La más letal es la bubónica , que hincha los ganglios linfáticos pero es de difícil contagio entre humanos. La otra es la neumónica , que afecta a los pulmones y se transmite más fácilmente. La fallecida sufrió síntomas propios de la segunda. En un primer momento se señaló que en un laboratorio de Irkutsk ella habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria ‘Yersinia pestis’, la causante del brote de peste negra que asoló Europa en la Edad Media. Otra versión que también circuló es que se contagió después de haber viajado a la vecina región de Buriatia. En Mongolia, país cercano tanto a este territorio como a Irkutsk, suele haber casos puntuales de contagios de peste debido al consumo de la carne de marmota. Este roedor es considerado una delicia tradicional entre los mongoles. Debido a que es un vector de infecciones, las autoridades prohibieron su comercialización.Alerta sanitaria en SiberiaLas primeras informaciones sobre el brote fueron confusas. Políticos como Alexéi Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmó en un primer momento que la causa de la muerte de Shipilova había sido la peste. Las autoridades locales de Baikalsk, por su parte, solicitaron a la población que no viajara a la vecina localidad de Shelejov tras detectarse un contagio de esta infección; sin embargo, este aviso fue retirado de internet poco después. En paralelo, el canal de televisión Ren TV borró de sus plataformas digitales cinco notas informativas que hablaban sobre el avance de esta patología.Desde Moscú el discurso también fue ambiguo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a los rusos a ignorar los rumores sobre el brote y a informarse solo por canales oficiales. «El organismo principal competente en esta materia es Rospotrebnadzor —la agencia gubernamental rusa de salud pública—. Debemos orientarnos precisamente por sus declaraciones oficiales, sin prestar atención a los diversos rumores o razonamientos que andan circulando», explicó el lunes.La autopsia no es concluyenteA pesar de esta llamada a la calma, para controlar la situación la jefa de la sanidad rusa, Anna Popova, se desplazó de urgencia hasta Irkutsk, a 4.200 kilómetros de Moscú. Convocó a una junta de emergencia con el gobernador regional, Igor Kobzev, para coordinar la respuesta sanitaria mientras ordenaba el aislamiento médico estricto de los casi dos centenares de sospechosos de estar infectados. La funcionaria decretó el bloqueo de cinco centros de salud locales impidiendo el movimiento de nuevos pacientes y mandó a un equipo experto a inspeccionar las normas de bioseguridad del laboratorio donde trabajaba la víctima.Diferentes países monitorizan la situación. Estados Unidos y la UE realizan un seguimiento minucioso del caso por medio de sus respectivas comisiones de control sanitario. Los países centroasiáticos de Kazajistán, Uzbekistán y Kirguistán reforzaron preventivamente sus controles fronterizos debido a su proximidad geográfica con la provincia afectada para impedir el ingreso de la patología.Este martes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que colabora con las autoridades rusas. «La evaluación inicial de riesgos realizada, basada en la información disponible, indica que el riesgo es de moderado a bajo para la ciudad de Irkutsk, bajo para la Federación de Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea», declaró el portavoz de la OMS Christian Lindmeier.Las autoridades rusas aseguran que no se ha detectado la enfermedad durante la autopsia.Según el gobernador regional de Irkutsk, Igor Kobzev, una inspección de una comisión de expertos ha concluido que «la causa de la muerte fue una neumonía de etiología indeterminada».La buena noticia según Kobzev es que ningún empleado del instituto de lucha contra la peste ha acudido al médico desde la defunción de la joven.Estados Unidos sigue de cerca la situación. El jefe de la diplomacia, Marco Rubio, instó a Rusia a ser «transparente» y «compartir más información con el mundo». Vuelo de la región siberiana de Irkutsk a Moscú. Antes de partir hacia la capital rusa, los pasajeros son sometidos a un control sanitario. Trabajadores médicos con mascarillas les graban en vídeo y les comunican que a su llegada se les harán controles de temperatura. Una escena que parece de la pandemia de covid-19 en 2020, pero es de este mismo lunes por la noche. La preocupación es normal, pues el pasado sábado murió una mujer de 28 años, Daria Shipilova, por lo que parece peste negra. Las autoridades quieren evitar que cunda el pánico y han borrado múltiples mensajes en los que se mencionaba esta patología mientras piden cuarentenas a centros médicos de la capital regional. Los medios locales, sin embargo, informan este martes que algunos hospitales de maternidad de la ciudad de Irkutsk también iniciaron protocolos de seguridad estrictos. Solo permiten entrar a pacientes embarazadas y, antes de permitirles el acceso a ellas o al personal sanitario, se les toma la temperatura y se les analiza la lengua.La bloguera Ulyana Gavryunina explicó a rotativos regionales que, al intentar entrar en uno de estos centros, se le dio un cuestionario en el que se pregunta por posibles síntomas y contacto con gente enferma o que haya viajado recientemente. El mismo hospital al que asistió ha impuesto el uso de mascarillas por una infección no especificada. Las autoridades de Irkutsk aislaron a casi 200 personas que habían estado en contacto con la fallecida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes que ninguna de ellas tenía síntomas.El caso de Shipilova es el que hizo saltar todas las alarmas porque antes de su muerte no tuvo ningún problema de salud adicional que agravara su infección. La enfermedad tiene dos variantes. La más letal es la bubónica , que hincha los ganglios linfáticos pero es de difícil contagio entre humanos. La otra es la neumónica , que afecta a los pulmones y se transmite más fácilmente. La fallecida sufrió síntomas propios de la segunda. En un primer momento se señaló que en un laboratorio de Irkutsk ella habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria ‘Yersinia pestis’, la causante del brote de peste negra que asoló Europa en la Edad Media. Otra versión que también circuló es que se contagió después de haber viajado a la vecina región de Buriatia. En Mongolia, país cercano tanto a este territorio como a Irkutsk, suele haber casos puntuales de contagios de peste debido al consumo de la carne de marmota. Este roedor es considerado una delicia tradicional entre los mongoles. Debido a que es un vector de infecciones, las autoridades prohibieron su comercialización.Alerta sanitaria en SiberiaLas primeras informaciones sobre el brote fueron confusas. Políticos como Alexéi Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmó en un primer momento que la causa de la muerte de Shipilova había sido la peste. Las autoridades locales de Baikalsk, por su parte, solicitaron a la población que no viajara a la vecina localidad de Shelejov tras detectarse un contagio de esta infección; sin embargo, este aviso fue retirado de internet poco después. En paralelo, el canal de televisión Ren TV borró de sus plataformas digitales cinco notas informativas que hablaban sobre el avance de esta patología.Desde Moscú el discurso también fue ambiguo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a los rusos a ignorar los rumores sobre el brote y a informarse solo por canales oficiales. «El organismo principal competente en esta materia es Rospotrebnadzor —la agencia gubernamental rusa de salud pública—. Debemos orientarnos precisamente por sus declaraciones oficiales, sin prestar atención a los diversos rumores o razonamientos que andan circulando», explicó el lunes.La autopsia no es concluyenteA pesar de esta llamada a la calma, para controlar la situación la jefa de la sanidad rusa, Anna Popova, se desplazó de urgencia hasta Irkutsk, a 4.200 kilómetros de Moscú. Convocó a una junta de emergencia con el gobernador regional, Igor Kobzev, para coordinar la respuesta sanitaria mientras ordenaba el aislamiento médico estricto de los casi dos centenares de sospechosos de estar infectados. La funcionaria decretó el bloqueo de cinco centros de salud locales impidiendo el movimiento de nuevos pacientes y mandó a un equipo experto a inspeccionar las normas de bioseguridad del laboratorio donde trabajaba la víctima.Diferentes países monitorizan la situación. Estados Unidos y la UE realizan un seguimiento minucioso del caso por medio de sus respectivas comisiones de control sanitario. Los países centroasiáticos de Kazajistán, Uzbekistán y Kirguistán reforzaron preventivamente sus controles fronterizos debido a su proximidad geográfica con la provincia afectada para impedir el ingreso de la patología.Este martes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que colabora con las autoridades rusas. «La evaluación inicial de riesgos realizada, basada en la información disponible, indica que el riesgo es de moderado a bajo para la ciudad de Irkutsk, bajo para la Federación de Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea», declaró el portavoz de la OMS Christian Lindmeier.Las autoridades rusas aseguran que no se ha detectado la enfermedad durante la autopsia.Según el gobernador regional de Irkutsk, Igor Kobzev, una inspección de una comisión de expertos ha concluido que «la causa de la muerte fue una neumonía de etiología indeterminada».La buena noticia según Kobzev es que ningún empleado del instituto de lucha contra la peste ha acudido al médico desde la defunción de la joven.Estados Unidos sigue de cerca la situación. El jefe de la diplomacia, Marco Rubio, instó a Rusia a ser «transparente» y «compartir más información con el mundo».
Vuelo de la región siberiana de Irkutsk a Moscú. Antes de partir hacia la capital rusa, los pasajeros son sometidos a un control sanitario. Trabajadores médicos con mascarillas les graban en vídeo y les comunican que a su llegada se les harán controles de temperatura. … Una escena que parece de la pandemia de covid-19 en 2020, pero es de este mismo lunes por la noche. La preocupación es normal, pues el pasado sábado murió una mujer de 28 años, Daria Shipilova, por lo que parece peste negra.
Las autoridades quieren evitar que cunda el pánico y han borrado múltiples mensajes en los que se mencionaba esta patología mientras piden cuarentenas a centros médicos de la capital regional. Los medios locales, sin embargo, informan este martes que algunos hospitales de maternidad de la ciudad de Irkutsk también iniciaron protocolos de seguridad estrictos. Solo permiten entrar a pacientes embarazadas y, antes de permitirles el acceso a ellas o al personal sanitario, se les toma la temperatura y se les analiza la lengua.
La bloguera Ulyana Gavryunina explicó a rotativos regionales que, al intentar entrar en uno de estos centros, se le dio un cuestionario en el que se pregunta por posibles síntomas y contacto con gente enferma o que haya viajado recientemente. El mismo hospital al que asistió ha impuesto el uso de mascarillas por una infección no especificada. Las autoridades de Irkutsk aislaron a casi 200 personas que habían estado en contacto con la fallecida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes que ninguna de ellas tenía síntomas.
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El caso de Shipilova es el que hizo saltar todas las alarmas porque antes de su muerte no tuvo ningún problema de salud adicional que agravara su infección. La enfermedad tiene dos variantes. La más letal es la bubónica, que hincha los ganglios linfáticos pero es de difícil contagio entre humanos. La otra es la neumónica, que afecta a los pulmones y se transmite más fácilmente. La fallecida sufrió síntomas propios de la segunda.
En un primer momento se señaló que en un laboratorio de Irkutsk ella habría roto accidentalmente un tubo de ensayo que contenía la bacteria ‘Yersinia pestis’, la causante del brote de peste negra que asoló Europa en la Edad Media. Otra versión que también circuló es que se contagió después de haber viajado a la vecina región de Buriatia. En Mongolia, país cercano tanto a este territorio como a Irkutsk, suele haber casos puntuales de contagios de peste debido al consumo de la carne de marmota. Este roedor es considerado una delicia tradicional entre los mongoles. Debido a que es un vector de infecciones, las autoridades prohibieron su comercialización.
Alerta sanitaria en Siberia
Las primeras informaciones sobre el brote fueron confusas. Políticos como Alexéi Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmó en un primer momento que la causa de la muerte de Shipilova había sido la peste. Las autoridades locales de Baikalsk, por su parte, solicitaron a la población que no viajara a la vecina localidad de Shelejov tras detectarse un contagio de esta infección; sin embargo, este aviso fue retirado de internet poco después. En paralelo, el canal de televisión Ren TV borró de sus plataformas digitales cinco notas informativas que hablaban sobre el avance de esta patología.
Desde Moscú el discurso también fue ambiguo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a los rusos a ignorar los rumores sobre el brote y a informarse solo por canales oficiales. «El organismo principal competente en esta materia es Rospotrebnadzor —la agencia gubernamental rusa de salud pública—. Debemos orientarnos precisamente por sus declaraciones oficiales, sin prestar atención a los diversos rumores o razonamientos que andan circulando», explicó el lunes.
La autopsia no es concluyente
A pesar de esta llamada a la calma, para controlar la situación la jefa de la sanidad rusa, Anna Popova, se desplazó de urgencia hasta Irkutsk, a 4.200 kilómetros de Moscú. Convocó a una junta de emergencia con el gobernador regional, Igor Kobzev, para coordinar la respuesta sanitaria mientras ordenaba el aislamiento médico estricto de los casi dos centenares de sospechosos de estar infectados. La funcionaria decretó el bloqueo de cinco centros de salud locales impidiendo el movimiento de nuevos pacientes y mandó a un equipo experto a inspeccionar las normas de bioseguridad del laboratorio donde trabajaba la víctima.
Diferentes países monitorizan la situación. Estados Unidos y la UE realizan un seguimiento minucioso del caso por medio de sus respectivas comisiones de control sanitario. Los países centroasiáticos de Kazajistán, Uzbekistán y Kirguistán reforzaron preventivamente sus controles fronterizos debido a su proximidad geográfica con la provincia afectada para impedir el ingreso de la patología.
Este martes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que colabora con las autoridades rusas. «La evaluación inicial de riesgos realizada, basada en la información disponible, indica que el riesgo es de moderado a bajo para la ciudad de Irkutsk, bajo para la Federación de Rusia en su conjunto y muy bajo para la región europea», declaró el portavoz de la OMS Christian Lindmeier.
Las autoridades rusas aseguran que no se ha detectado la enfermedad durante la autopsia.
Según el gobernador regional de Irkutsk, Igor Kobzev, una inspección de una comisión de expertos ha concluido que «la causa de la muerte fue una neumonía de etiología indeterminada».
La buena noticia según Kobzev es que ningún empleado del instituto de lucha contra la peste ha acudido al médico desde la defunción de la joven.
Estados Unidos sigue de cerca la situación. El jefe de la diplomacia, Marco Rubio, instó a Rusia a ser «transparente» y «compartir más información con el mundo».
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