El Ministerio de Sanidad ha avanzado este lunes cómo será el nuevo real decreto que regulará las listas de espera de la sanidad pública. El objetivo es mejorar la transparencia para que ninguna comunidad autónoma tenga la intención de maquillar el tiempo de espera al que someten a sus enfermos para ser atendidos en una consulta especializada o llegar al quirófano. Cuando se apruebe, la norma prohibirá expresamente la existencia de listas, bolsas o registros paralelos de pacientes pendientes de una consulta, prueba diagnóstica o intervención quirúrgica y entrarán a formar parte de la lista desde el momento en que su médico considere que necesite someterse a un procedimiento. Pero, también por primera vez, se vigilarán los retrasos en Atención Primaria: el tiempo que se tarda en acceder al médico de familia, al pediatra o al servicio de enfermería de los centros de salud. Según ha detallado Sanidad en un comunicado, el texto, trabajado con las comunidades autónomas en un grupo creado en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, establece que el tiempo de espera para ser atendido contará desde la fecha de la indicación facultativa, aunque el paciente podrá ser incorporado al registro hasta cinco días naturales después. En cualquier caso, la fecha de inscripción no modificará el inicio del cómputo de la espera, con independencia de que exista o no una cita disponible en la agenda. De esta forma, desde el ministerio se busca que la falta de huecos en las agendas no altere la fecha desde la que se contabiliza la espera. El nuevo sistema vigilará las consultas externas hospitalarias, las pruebas diagnósticas y terapéuticas y las intervenciones quirúrgicas programadas, con datos desagregados por prioridad o gravedad clínica. En concreto, permitirá conocer y comparar los tiempos de espera de 15 pruebas diagnósticas y terapéuticas y ampliará de 15 a 25 los procedimientos y procesos quirúrgicos sometidos a un seguimiento específico.Retrasos en atención domiciliariaEn lo que respecta a la Atención Primaria, Sanidad ha detallado que el nuevo sistema permitirá conocer cuánto tiempo tienen que esperar los pacientes para conseguir una cita, qué porcentaje la consigue en los primeros días y cuántos tienen que esperar más de 10 días hábiles.También ofrecerá información sobre cuánto tardan los centros de salud en ofrecer una cita disponible, cuántas personas no consiguen cita por falta de huecos, la demora en la atención domiciliaria y la continuidad de la atención con el profesional de referencia.Para que los datos reflejen específicamente los problemas de acceso, la información distinguirá entre las citas solicitadas por el propio paciente y aquellas programadas por los profesionales sanitarios.Información para el pacienteAdemás, el proyecto refuerza la transparencia informativa con los pacientes, quienes podrán consultar a través de los canales habilitados por cada servicio de salud cuántos días llevan esperando, la demora estimada para su proceso en su centro sanitario y cualquier cambio en su situación, que deberá quedar registrado. También podrán solicitar la modificación de una cita ya programada.Según ha precisado Sanidad, los pacientes seguirán en el registro hasta que reciban la atención, también cuando sean derivados a un centro concertado. En caso de que rechacen una alternativa asistencial, continuarán en la lista y conservarán la antigüedad desde la fecha inicial de indicación, aunque pueda verse afectada la garantía de tiempo máximo.En las consultas externas y las pruebas diagnósticas y terapéuticas se publicará también el número y porcentaje de pacientes que están en lista de espera pero todavía no tienen una cita asignada.Además de medir cada consulta o prueba por separado, el proyecto prevé avanzar hacia el cálculo del tiempo que transcurre desde la indicación de la primera consulta hasta la obtención de un diagnóstico, lo que permitirá conocer mejor el recorrido asistencial del paciente.Publicación de datos abiertosLa información común sobre listas de espera se publicará con una periodicidad trimestral, en lugar de la semestral actual, e incluirá datos mensuales accesibles en formatos abiertos y anonimizados, que podrán desagregarse por sexo, edad, prioridad clínica y situación respecto a las garantías de tiempo máximo.El sistema también incorporará nuevos controles para comprobar la calidad y consistencia de los datos remitidos por las comunidades autónomas y detectar, entre otras situaciones, retrasos en la incorporación de pacientes al registro, posibles duplicidades, información incompleta o salidas de la lista sin que conste que la atención se ha realizado. El Ministerio de Sanidad ha avanzado este lunes cómo será el nuevo real decreto que regulará las listas de espera de la sanidad pública. El objetivo es mejorar la transparencia para que ninguna comunidad autónoma tenga la intención de maquillar el tiempo de espera al que someten a sus enfermos para ser atendidos en una consulta especializada o llegar al quirófano. Cuando se apruebe, la norma prohibirá expresamente la existencia de listas, bolsas o registros paralelos de pacientes pendientes de una consulta, prueba diagnóstica o intervención quirúrgica y entrarán a formar parte de la lista desde el momento en que su médico considere que necesite someterse a un procedimiento. Pero, también por primera vez, se vigilarán los retrasos en Atención Primaria: el tiempo que se tarda en acceder al médico de familia, al pediatra o al servicio de enfermería de los centros de salud. Según ha detallado Sanidad en un comunicado, el texto, trabajado con las comunidades autónomas en un grupo creado en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, establece que el tiempo de espera para ser atendido contará desde la fecha de la indicación facultativa, aunque el paciente podrá ser incorporado al registro hasta cinco días naturales después. En cualquier caso, la fecha de inscripción no modificará el inicio del cómputo de la espera, con independencia de que exista o no una cita disponible en la agenda. De esta forma, desde el ministerio se busca que la falta de huecos en las agendas no altere la fecha desde la que se contabiliza la espera. El nuevo sistema vigilará las consultas externas hospitalarias, las pruebas diagnósticas y terapéuticas y las intervenciones quirúrgicas programadas, con datos desagregados por prioridad o gravedad clínica. En concreto, permitirá conocer y comparar los tiempos de espera de 15 pruebas diagnósticas y terapéuticas y ampliará de 15 a 25 los procedimientos y procesos quirúrgicos sometidos a un seguimiento específico.Retrasos en atención domiciliariaEn lo que respecta a la Atención Primaria, Sanidad ha detallado que el nuevo sistema permitirá conocer cuánto tiempo tienen que esperar los pacientes para conseguir una cita, qué porcentaje la consigue en los primeros días y cuántos tienen que esperar más de 10 días hábiles.También ofrecerá información sobre cuánto tardan los centros de salud en ofrecer una cita disponible, cuántas personas no consiguen cita por falta de huecos, la demora en la atención domiciliaria y la continuidad de la atención con el profesional de referencia.Para que los datos reflejen específicamente los problemas de acceso, la información distinguirá entre las citas solicitadas por el propio paciente y aquellas programadas por los profesionales sanitarios.Información para el pacienteAdemás, el proyecto refuerza la transparencia informativa con los pacientes, quienes podrán consultar a través de los canales habilitados por cada servicio de salud cuántos días llevan esperando, la demora estimada para su proceso en su centro sanitario y cualquier cambio en su situación, que deberá quedar registrado. También podrán solicitar la modificación de una cita ya programada.Según ha precisado Sanidad, los pacientes seguirán en el registro hasta que reciban la atención, también cuando sean derivados a un centro concertado. En caso de que rechacen una alternativa asistencial, continuarán en la lista y conservarán la antigüedad desde la fecha inicial de indicación, aunque pueda verse afectada la garantía de tiempo máximo.En las consultas externas y las pruebas diagnósticas y terapéuticas se publicará también el número y porcentaje de pacientes que están en lista de espera pero todavía no tienen una cita asignada.Además de medir cada consulta o prueba por separado, el proyecto prevé avanzar hacia el cálculo del tiempo que transcurre desde la indicación de la primera consulta hasta la obtención de un diagnóstico, lo que permitirá conocer mejor el recorrido asistencial del paciente.Publicación de datos abiertosLa información común sobre listas de espera se publicará con una periodicidad trimestral, en lugar de la semestral actual, e incluirá datos mensuales accesibles en formatos abiertos y anonimizados, que podrán desagregarse por sexo, edad, prioridad clínica y situación respecto a las garantías de tiempo máximo.El sistema también incorporará nuevos controles para comprobar la calidad y consistencia de los datos remitidos por las comunidades autónomas y detectar, entre otras situaciones, retrasos en la incorporación de pacientes al registro, posibles duplicidades, información incompleta o salidas de la lista sin que conste que la atención se ha realizado.
El Ministerio de Sanidad ha avanzado este lunes cómo será el nuevo real decreto que regulará las listas de espera de la sanidad pública. El objetivo es mejorar la transparencia para que ninguna comunidad autónoma tenga la intención de maquillar el tiempo de espera al … que someten a sus enfermos para ser atendidos en una consulta especializada o llegar al quirófano. Cuando se apruebe, la norma prohibirá expresamente la existencia de listas, bolsas o registros paralelos de pacientes pendientes de una consulta, prueba diagnóstica o intervención quirúrgica y entrarán a formar parte de la lista desde el momento en que su médico considere que necesite someterse a un procedimiento.
Pero, también por primera vez, se vigilarán los retrasos en Atención Primaria: el tiempo que se tarda en acceder al médico de familia, al pediatra o al servicio de enfermería de los centros de salud.
Según ha detallado Sanidad en un comunicado, el texto, trabajado con las comunidades autónomas en un grupo creado en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, establece que el tiempo de espera para ser atendido contará desde la fecha de la indicación facultativa, aunque el paciente podrá ser incorporado al registro hasta cinco días naturales después. En cualquier caso, la fecha de inscripción no modificará el inicio del cómputo de la espera, con independencia de que exista o no una cita disponible en la agenda. De esta forma, desde el ministerio se busca que la falta de huecos en las agendas no altere la fecha desde la que se contabiliza la espera.
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El nuevo sistema vigilará las consultas externas hospitalarias, las pruebas diagnósticas y terapéuticas y las intervenciones quirúrgicas programadas, con datos desagregados por prioridad o gravedad clínica. En concreto, permitirá conocer y comparar los tiempos de espera de 15 pruebas diagnósticas y terapéuticas y ampliará de 15 a 25 los procedimientos y procesos quirúrgicos sometidos a un seguimiento específico.
Retrasos en atención domiciliaria
En lo que respecta a la Atención Primaria, Sanidad ha detallado que el nuevo sistema permitirá conocer cuánto tiempo tienen que esperar los pacientes para conseguir una cita, qué porcentaje la consigue en los primeros días y cuántos tienen que esperar más de 10 días hábiles.
También ofrecerá información sobre cuánto tardan los centros de salud en ofrecer una cita disponible, cuántas personas no consiguen cita por falta de huecos, la demora en la atención domiciliaria y la continuidad de la atención con el profesional de referencia.
Para que los datos reflejen específicamente los problemas de acceso, la información distinguirá entre las citas solicitadas por el propio paciente y aquellas programadas por los profesionales sanitarios.
Información para el paciente
Además, el proyecto refuerza la transparencia informativa con los pacientes, quienes podrán consultar a través de los canales habilitados por cada servicio de salud cuántos días llevan esperando, la demora estimada para su proceso en su centro sanitario y cualquier cambio en su situación, que deberá quedar registrado. También podrán solicitar la modificación de una cita ya programada.
Según ha precisado Sanidad, los pacientes seguirán en el registro hasta que reciban la atención, también cuando sean derivados a un centro concertado. En caso de que rechacen una alternativa asistencial, continuarán en la lista y conservarán la antigüedad desde la fecha inicial de indicación, aunque pueda verse afectada la garantía de tiempo máximo.
En las consultas externas y las pruebas diagnósticas y terapéuticas se publicará también el número y porcentaje de pacientes que están en lista de espera pero todavía no tienen una cita asignada.
Además de medir cada consulta o prueba por separado, el proyecto prevé avanzar hacia el cálculo del tiempo que transcurre desde la indicación de la primera consulta hasta la obtención de un diagnóstico, lo que permitirá conocer mejor el recorrido asistencial del paciente.
Publicación de datos abiertos
La información común sobre listas de espera se publicará con una periodicidad trimestral, en lugar de la semestral actual, e incluirá datos mensuales accesibles en formatos abiertos y anonimizados, que podrán desagregarse por sexo, edad, prioridad clínica y situación respecto a las garantías de tiempo máximo.
El sistema también incorporará nuevos controles para comprobar la calidad y consistencia de los datos remitidos por las comunidades autónomas y detectar, entre otras situaciones, retrasos en la incorporación de pacientes al registro, posibles duplicidades, información incompleta o salidas de la lista sin que conste que la atención se ha realizado.
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