La IV edición del foro ‘Mujer e Industria’, celebrado en Burgos, ha concluido que el talento, la inteligencia artificial y la comunicación deben estar en el centro de la transformación industrial. En esta cuarta edición, el foro se ha consolidado como un espacio para generar referentes, impulsar nuevas vocaciones y reivindicar el papel de las mujeres en un sector estratégico para el desarrollo económico y la transformación del territorio.Organizada por POLO positivo, la primera aceleradora industrial de España, y el Ayuntamiento de Burgos, a través de ProBurgos, la jornada ha reunido a profesionales y referentes del sector para poner en valor el papel femenino en la industria. En la inauguración, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala reivindicaba que «el liderazgo y el talento no tienen género, tienen capacidad» y defendía la necesidad de hablar de personas y no de hombres o mujeres. En su opinión, la igualdad de oportunidades debe llegar a asumirse con normalidad en la sociedad. En este sentido, consideró que el foro ‘Mujer e Industria’, «permite visibilizar a mujeres referentes para que otras conozcan que es posible llegar hasta donde se propongan».La jornada arrancó con el diálogo ‘Industria en transformación: claves para entender su evolución’, que contó con la participación de Carolina Sánchez-Céspedes, directora de planta GSK Aranda; Montserrat García, secretaria general de la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (Femebur); y Ana Gloria Fernández, codirectora de TMP Construcción de Maquinaria, S.A.Jóvenes Carolina Sánchez-Céspedes apuntó que la globalización, la conectividad y la transformación tecnológica son algunos de los principales motores del cambio, a los que se suma una evolución en la fuerza laboral, con profesionales que afrontan sus carreras con « una mayor intencionalidad». Además, destacó la necesidad de acercar la industria a los más jóvenes desde edades tempranas y de impulsar el talento femenino mediante el acompañamiento y el apoyo profesional.Por su parte, Montserrat García resaltó la diversidad del tejido industrial burgalés, capaz de cubrir los distintos eslabones de la cadena de valor. Sin embargo, identificó el talento como uno de los principales retos del sector, especialmente ante la escasez de perfiles técnicos . Para hacer frente a esta situación, defendió la colaboración entre empresas, administraciones y centros de formativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de las compañías, sin olvidar el papel fundamental de las familias a la hora de acercar a los jóvenes a las profesiones industriales.Finalmente, Ana Gloria Fernández señaló que la transformación tecnológica ha abierto nuevas oportunidades para las pymes, aunque estas siguen afrontando retos como la rentabilidad, la falta de relevo generacional, la captación de talento y la carga burocrática. En materia de igualdad, llamó la atención sobre la progresiva desaparición del sesgo de género en las pymes industriales, donde cada vez se valora más el talento y la capacidad, también en los puestos técnicos.La jornada continuó con la mesa redonda «Estrategia industrial en la era de la inteligencia artificial», que contó con la participación de Sarai Rodero, manager de planta de Bridgestone en Burgos; Katy García, directora de operaciones en Antolin; y Alicia Nicolás Cantero, responsable de equipo del Área de Aplicaciones de Europa en BENTELER Group.Sarai Rodero subrayó que la digitalización constituye la base sobre la que debe construirse la incorporación de la inteligencia artificial, junto con unas infraestructuras adecuadas y sistemas sólidos de ciberseguridad. Entre sus principales aplicaciones destacó el control de calidad, el mantenimiento predictivo y la toma de decisiones, especialmente en aquellos ámbitos en los que puede contribuir a anticiparse a problemas.Por su parte, Katy García señaló que, aunque el grado de digitalización todavía es desigual entre las industrias, cada vez son más las empresas que cuentan con los datos y las herramientas necesarias para avanzar en la aplicación de la inteligencia artificial. Además, insistió en la importancia de contar con profesionales con capacidad analítica para interpretar los datos y aprovechar los resultados que proporciona la inteligencia artificial.Profesionales destacan las ventajas de la inteligencia artificial, pero piden capacidad analítica para interpretar la información que generaAlicia Nicolás Cantero situó uno de los principales retos en la necesidad de industrializar la inteligencia artificial e integrarla como una capa más dentro de los procesos de las compañías. Para ello, consideró necesario disponer de datos precisos y contextualizados, así como de garantizar la escalabilidad y la viabilidad económica de los proyectos.El último debate, «Más allá del relato: la comunicación como estrategia de negocio», puso el foco en el papel estratégico de la comunicación dentro de las empresas, abordando su capacidad para generar valor y fortalecer la reputación. Participaron Mireia Arroyo, directora global de Relaciones Institucionales, Comunicación y Marketing en Gestamp; Mónica Ríus, directora de comunicación en Michelin España y Portugal; y María Ángeles Pinto, responsable de Comunicación y Diversidad en L’Oréal Burgos.Ana Carretero, que moderó toda la jornada, aportó su experiencia como responsable de Comunicación y Marketing de Fundación Caja de Burgos y presidenta de DIRCOM Castilla y León. En este contexto, Carretero subrayó que «la comunicación no ocurre después de la decisión, forma parte de ella» y reivindicó su papel como elemento estratégico integrado en la toma de decisiones empresariales.Las participantes coincidieron en la necesidad de entender la comunicación como una herramienta estratégica vinculada al negocio, capaz de mejorar la reputación y contribuir a la toma de decisiones. Mireia Arroyo destacó la importancia de medir el impacto de la comunicación más allá de la visibilidad y de conseguir que otros hablen de las empresas con conocimiento y contexto. También apuntó el valor de estar presentes en las conversaciones donde se toman decisiones y de aprovechar el asociacionismo para que el sector pueda trasladar una voz común.Por su parte, Mónica Ríus consideró que las empresas industriales necesitan contar con estrategias de comunicación alineadas con los objetivos de la compañía. En este sentido, explicó que la comunicación contribuye a mejorar la reputación y trasladar el propósito de la empresa a sus distintos interlocutores. También señaló a la comunicación interna como herramienta para mejorar la satisfacción de los empleados, un ámbito que recordó que se ha profesionalizado en los últimos años.María Ángeles Pinto incidió en la necesidad de humanizar la industria, acercándola a la sociedad y poniendo rostro a las personas que están detrás de la innovación. En este sentido, defendió una comunicación basada en hechos y datos, pero también en la escucha y el diálogo. La IV edición del foro ‘Mujer e Industria’, celebrado en Burgos, ha concluido que el talento, la inteligencia artificial y la comunicación deben estar en el centro de la transformación industrial. En esta cuarta edición, el foro se ha consolidado como un espacio para generar referentes, impulsar nuevas vocaciones y reivindicar el papel de las mujeres en un sector estratégico para el desarrollo económico y la transformación del territorio.Organizada por POLO positivo, la primera aceleradora industrial de España, y el Ayuntamiento de Burgos, a través de ProBurgos, la jornada ha reunido a profesionales y referentes del sector para poner en valor el papel femenino en la industria. En la inauguración, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala reivindicaba que «el liderazgo y el talento no tienen género, tienen capacidad» y defendía la necesidad de hablar de personas y no de hombres o mujeres. En su opinión, la igualdad de oportunidades debe llegar a asumirse con normalidad en la sociedad. En este sentido, consideró que el foro ‘Mujer e Industria’, «permite visibilizar a mujeres referentes para que otras conozcan que es posible llegar hasta donde se propongan».La jornada arrancó con el diálogo ‘Industria en transformación: claves para entender su evolución’, que contó con la participación de Carolina Sánchez-Céspedes, directora de planta GSK Aranda; Montserrat García, secretaria general de la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (Femebur); y Ana Gloria Fernández, codirectora de TMP Construcción de Maquinaria, S.A.Jóvenes Carolina Sánchez-Céspedes apuntó que la globalización, la conectividad y la transformación tecnológica son algunos de los principales motores del cambio, a los que se suma una evolución en la fuerza laboral, con profesionales que afrontan sus carreras con « una mayor intencionalidad». Además, destacó la necesidad de acercar la industria a los más jóvenes desde edades tempranas y de impulsar el talento femenino mediante el acompañamiento y el apoyo profesional.Por su parte, Montserrat García resaltó la diversidad del tejido industrial burgalés, capaz de cubrir los distintos eslabones de la cadena de valor. Sin embargo, identificó el talento como uno de los principales retos del sector, especialmente ante la escasez de perfiles técnicos . Para hacer frente a esta situación, defendió la colaboración entre empresas, administraciones y centros de formativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de las compañías, sin olvidar el papel fundamental de las familias a la hora de acercar a los jóvenes a las profesiones industriales.Finalmente, Ana Gloria Fernández señaló que la transformación tecnológica ha abierto nuevas oportunidades para las pymes, aunque estas siguen afrontando retos como la rentabilidad, la falta de relevo generacional, la captación de talento y la carga burocrática. En materia de igualdad, llamó la atención sobre la progresiva desaparición del sesgo de género en las pymes industriales, donde cada vez se valora más el talento y la capacidad, también en los puestos técnicos.La jornada continuó con la mesa redonda «Estrategia industrial en la era de la inteligencia artificial», que contó con la participación de Sarai Rodero, manager de planta de Bridgestone en Burgos; Katy García, directora de operaciones en Antolin; y Alicia Nicolás Cantero, responsable de equipo del Área de Aplicaciones de Europa en BENTELER Group.Sarai Rodero subrayó que la digitalización constituye la base sobre la que debe construirse la incorporación de la inteligencia artificial, junto con unas infraestructuras adecuadas y sistemas sólidos de ciberseguridad. Entre sus principales aplicaciones destacó el control de calidad, el mantenimiento predictivo y la toma de decisiones, especialmente en aquellos ámbitos en los que puede contribuir a anticiparse a problemas.Por su parte, Katy García señaló que, aunque el grado de digitalización todavía es desigual entre las industrias, cada vez son más las empresas que cuentan con los datos y las herramientas necesarias para avanzar en la aplicación de la inteligencia artificial. Además, insistió en la importancia de contar con profesionales con capacidad analítica para interpretar los datos y aprovechar los resultados que proporciona la inteligencia artificial.Profesionales destacan las ventajas de la inteligencia artificial, pero piden capacidad analítica para interpretar la información que generaAlicia Nicolás Cantero situó uno de los principales retos en la necesidad de industrializar la inteligencia artificial e integrarla como una capa más dentro de los procesos de las compañías. Para ello, consideró necesario disponer de datos precisos y contextualizados, así como de garantizar la escalabilidad y la viabilidad económica de los proyectos.El último debate, «Más allá del relato: la comunicación como estrategia de negocio», puso el foco en el papel estratégico de la comunicación dentro de las empresas, abordando su capacidad para generar valor y fortalecer la reputación. Participaron Mireia Arroyo, directora global de Relaciones Institucionales, Comunicación y Marketing en Gestamp; Mónica Ríus, directora de comunicación en Michelin España y Portugal; y María Ángeles Pinto, responsable de Comunicación y Diversidad en L’Oréal Burgos.Ana Carretero, que moderó toda la jornada, aportó su experiencia como responsable de Comunicación y Marketing de Fundación Caja de Burgos y presidenta de DIRCOM Castilla y León. En este contexto, Carretero subrayó que «la comunicación no ocurre después de la decisión, forma parte de ella» y reivindicó su papel como elemento estratégico integrado en la toma de decisiones empresariales.Las participantes coincidieron en la necesidad de entender la comunicación como una herramienta estratégica vinculada al negocio, capaz de mejorar la reputación y contribuir a la toma de decisiones. Mireia Arroyo destacó la importancia de medir el impacto de la comunicación más allá de la visibilidad y de conseguir que otros hablen de las empresas con conocimiento y contexto. También apuntó el valor de estar presentes en las conversaciones donde se toman decisiones y de aprovechar el asociacionismo para que el sector pueda trasladar una voz común.Por su parte, Mónica Ríus consideró que las empresas industriales necesitan contar con estrategias de comunicación alineadas con los objetivos de la compañía. En este sentido, explicó que la comunicación contribuye a mejorar la reputación y trasladar el propósito de la empresa a sus distintos interlocutores. También señaló a la comunicación interna como herramienta para mejorar la satisfacción de los empleados, un ámbito que recordó que se ha profesionalizado en los últimos años.María Ángeles Pinto incidió en la necesidad de humanizar la industria, acercándola a la sociedad y poniendo rostro a las personas que están detrás de la innovación. En este sentido, defendió una comunicación basada en hechos y datos, pero también en la escucha y el diálogo.
La IV edición del foro ‘Mujer e Industria’, celebrado en Burgos, ha concluido que el talento, la inteligencia artificial y la comunicación deben estar en el centro de la transformación industrial. En esta cuarta edición, el foro se ha consolidado como un espacio para … generar referentes, impulsar nuevas vocaciones y reivindicar el papel de las mujeres en un sector estratégico para el desarrollo económico y la transformación del territorio.
Organizada por POLO positivo, la primera aceleradora industrial de España, y el Ayuntamiento de Burgos, a través de ProBurgos, la jornada ha reunido a profesionales y referentes del sector para poner en valor el papel femenino en la industria. En la inauguración, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala reivindicaba que «el liderazgo y el talento no tienen género, tienen capacidad» y defendía la necesidad de hablar de personas y no de hombres o mujeres. En su opinión, la igualdad de oportunidades debe llegar a asumirse con normalidad en la sociedad. En este sentido, consideró que el foro ‘Mujer e Industria’, «permite visibilizar a mujeres referentes para que otras conozcan que es posible llegar hasta donde se propongan».
La jornada arrancó con el diálogo ‘Industria en transformación: claves para entender su evolución’, que contó con la participación de Carolina Sánchez-Céspedes, directora de planta GSK Aranda; Montserrat García, secretaria general de la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (Femebur); y Ana Gloria Fernández, codirectora de TMP Construcción de Maquinaria, S.A.
Jóvenes
Carolina Sánchez-Céspedes apuntó que la globalización, la conectividad y la transformación tecnológica son algunos de los principales motores del cambio, a los que se suma una evolución en la fuerza laboral, con profesionales que afrontan sus carreras con «una mayor intencionalidad». Además, destacó la necesidad de acercar la industria a los más jóvenes desde edades tempranas y de impulsar el talento femenino mediante el acompañamiento y el apoyo profesional.
Por su parte, Montserrat García resaltó la diversidad del tejido industrial burgalés, capaz de cubrir los distintos eslabones de la cadena de valor. Sin embargo, identificó el talento como uno de los principales retos del sector, especialmente ante la escasez de perfiles técnicos. Para hacer frente a esta situación, defendió la colaboración entre empresas, administraciones y centros de formativos, de manera que la formación responda a las necesidades reales de las compañías, sin olvidar el papel fundamental de las familias a la hora de acercar a los jóvenes a las profesiones industriales.
Finalmente, Ana Gloria Fernández señaló que la transformación tecnológica ha abierto nuevas oportunidades para las pymes, aunque estas siguen afrontando retos como la rentabilidad, la falta de relevo generacional, la captación de talento y la carga burocrática. En materia de igualdad, llamó la atención sobre la progresiva desaparición del sesgo de género en las pymes industriales, donde cada vez se valora más el talento y la capacidad, también en los puestos técnicos.
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La jornada continuó con la mesa redonda «Estrategia industrial en la era de la inteligencia artificial», que contó con la participación de Sarai Rodero, manager de planta de Bridgestone en Burgos; Katy García, directora de operaciones en Antolin; y Alicia Nicolás Cantero, responsable de equipo del Área de Aplicaciones de Europa en BENTELER Group.
Sarai Rodero subrayó que la digitalización constituye la base sobre la que debe construirse la incorporación de la inteligencia artificial, junto con unas infraestructuras adecuadas y sistemas sólidos de ciberseguridad. Entre sus principales aplicaciones destacó el control de calidad, el mantenimiento predictivo y la toma de decisiones, especialmente en aquellos ámbitos en los que puede contribuir a anticiparse a problemas.
Por su parte, Katy García señaló que, aunque el grado de digitalización todavía es desigual entre las industrias, cada vez son más las empresas que cuentan con los datos y las herramientas necesarias para avanzar en la aplicación de la inteligencia artificial. Además, insistió en la importancia de contar con profesionales con capacidad analítica para interpretar los datos y aprovechar los resultados que proporciona la inteligencia artificial.
Profesionales destacan las ventajas de la inteligencia artificial, pero piden capacidad analítica para interpretar la información que genera
Alicia Nicolás Cantero situó uno de los principales retos en la necesidad de industrializar la inteligencia artificial e integrarla como una capa más dentro de los procesos de las compañías. Para ello, consideró necesario disponer de datos precisos y contextualizados, así como de garantizar la escalabilidad y la viabilidad económica de los proyectos.
El último debate, «Más allá del relato: la comunicación como estrategia de negocio», puso el foco en el papel estratégico de la comunicación dentro de las empresas, abordando su capacidad para generar valor y fortalecer la reputación. Participaron Mireia Arroyo, directora global de Relaciones Institucionales, Comunicación y Marketing en Gestamp; Mónica Ríus, directora de comunicación en Michelin España y Portugal; y María Ángeles Pinto, responsable de Comunicación y Diversidad en L’Oréal Burgos.
Ana Carretero, que moderó toda la jornada, aportó su experiencia como responsable de Comunicación y Marketing de Fundación Caja de Burgos y presidenta de DIRCOM Castilla y León. En este contexto, Carretero subrayó que «la comunicación no ocurre después de la decisión, forma parte de ella» y reivindicó su papel como elemento estratégico integrado en la toma de decisiones empresariales.
Las participantes coincidieron en la necesidad de entender la comunicación como una herramienta estratégica vinculada al negocio, capaz de mejorar la reputación y contribuir a la toma de decisiones. Mireia Arroyo destacó la importancia de medir el impacto de la comunicación más allá de la visibilidad y de conseguir que otros hablen de las empresas con conocimiento y contexto. También apuntó el valor de estar presentes en las conversaciones donde se toman decisiones y de aprovechar el asociacionismo para que el sector pueda trasladar una voz común.
Por su parte, Mónica Ríus consideró que las empresas industriales necesitan contar con estrategias de comunicación alineadas con los objetivos de la compañía. En este sentido, explicó que la comunicación contribuye a mejorar la reputación y trasladar el propósito de la empresa a sus distintos interlocutores. También señaló a la comunicación interna como herramienta para mejorar la satisfacción de los empleados, un ámbito que recordó que se ha profesionalizado en los últimos años.
María Ángeles Pinto incidió en la necesidad de humanizar la industria, acercándola a la sociedad y poniendo rostro a las personas que están detrás de la innovación. En este sentido, defendió una comunicación basada en hechos y datos, pero también en la escucha y el diálogo.
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