El examen MIR de 2027 dejaba ya su primera polémica a principios de agosto , cinco meses antes de su celebración, después de que el Ministerio de Sanidad publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden con las bases de la convocatoria. En la misma, el departamento de Mónica García establecía que los opositores solo podrían tener encima de la mesa su documentación, los útiles de escritura y una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta. Eliminaba así cualquier posibilidad de llevar fruta, frutos secos o algún ‘snack’, algo común entre los aspirantes en un ejercicio que tiene una duración de cuatro horas y media.Pero tras las críticas recibidas por ello el Ministerio de Sanidad ha rectificado y publica este viernes en el BOE una corrección de la orden. Lo que decía la anterior era lo siguiente: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta». Y la de ahora añade esto: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta y lo que se indique en las instrucciones».Así, y aunque no se menciona la comida expresamente, se entiende que en esas instrucciones que normalmente se publican unos días antes del examen se establecerá qué se puede llevar y qué no, de manera que ya no existe un veto específico para la comida. El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME) había presentado un recurso contra la prohibición de llevar algún alimento al considerar la medida de «desproporcionada». Tampoco la Asociación MIR España veía la medida con buenos ojos. «Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores», explicaba recientemente Jesús Arzúa, presidente de la Asociación MIR España (AME), a ABC. Para este último, el ministerio había buscado en estas nuevas medidas para el MIR, que buscan perseguir el fraude durante la prueba, el coste cero, por lo que reclamaba mayor inversión y control en el ejercicio. Los tapones siguen prohibidosLa orden que se publica este viernes en el BOE mantiene sin embargo otra de las prohibiciones: el uso de los tapones para los oídos. «Cuestionamos que la única solución sea prohibirlos. Hay una alternativa bastante sencilla: que sea el propio ministerio quien compre tapones básicos, homogéneos, precintados y los distribuya en las sedes a los aspirantes que los soliciten. De esa manera sabes exactamente qué está utilizando cada persona, reduces muchísimo el riesgo de introducir un dispositivo camuflado y no perjudicas a quien necesita aislarse del ruido para concentrarse», demandaba Arzúa. «Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores»Durante el MIR, como es lógico, no se puede utilizar ningún dispositivo como teléfonos móviles, dispositivos con conectividad inalámbrica, auriculares, microauriculares, gafas inteligentes, cámaras, tabletas, ordenadores portátiles o dispositivos de geolocalización, entre otros. Tampoco se podrá llevar ningún tipo de reloj digital ni inteligente: solo uno de esfera y agujas en el que lo único que se pueda consultar sea la hora. En la convocatoria anterior, Sanidad expulsó del examen y del proceso a un opositor que utilizaba un reloj inteligente y gafas de inteligencia artificial para copiar durante el ejercicio en Santiago de Compostela. El examen MIR de 2027 dejaba ya su primera polémica a principios de agosto , cinco meses antes de su celebración, después de que el Ministerio de Sanidad publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden con las bases de la convocatoria. En la misma, el departamento de Mónica García establecía que los opositores solo podrían tener encima de la mesa su documentación, los útiles de escritura y una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta. Eliminaba así cualquier posibilidad de llevar fruta, frutos secos o algún ‘snack’, algo común entre los aspirantes en un ejercicio que tiene una duración de cuatro horas y media.Pero tras las críticas recibidas por ello el Ministerio de Sanidad ha rectificado y publica este viernes en el BOE una corrección de la orden. Lo que decía la anterior era lo siguiente: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta». Y la de ahora añade esto: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta y lo que se indique en las instrucciones».Así, y aunque no se menciona la comida expresamente, se entiende que en esas instrucciones que normalmente se publican unos días antes del examen se establecerá qué se puede llevar y qué no, de manera que ya no existe un veto específico para la comida. El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME) había presentado un recurso contra la prohibición de llevar algún alimento al considerar la medida de «desproporcionada». Tampoco la Asociación MIR España veía la medida con buenos ojos. «Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores», explicaba recientemente Jesús Arzúa, presidente de la Asociación MIR España (AME), a ABC. Para este último, el ministerio había buscado en estas nuevas medidas para el MIR, que buscan perseguir el fraude durante la prueba, el coste cero, por lo que reclamaba mayor inversión y control en el ejercicio. Los tapones siguen prohibidosLa orden que se publica este viernes en el BOE mantiene sin embargo otra de las prohibiciones: el uso de los tapones para los oídos. «Cuestionamos que la única solución sea prohibirlos. Hay una alternativa bastante sencilla: que sea el propio ministerio quien compre tapones básicos, homogéneos, precintados y los distribuya en las sedes a los aspirantes que los soliciten. De esa manera sabes exactamente qué está utilizando cada persona, reduces muchísimo el riesgo de introducir un dispositivo camuflado y no perjudicas a quien necesita aislarse del ruido para concentrarse», demandaba Arzúa. «Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores»Durante el MIR, como es lógico, no se puede utilizar ningún dispositivo como teléfonos móviles, dispositivos con conectividad inalámbrica, auriculares, microauriculares, gafas inteligentes, cámaras, tabletas, ordenadores portátiles o dispositivos de geolocalización, entre otros. Tampoco se podrá llevar ningún tipo de reloj digital ni inteligente: solo uno de esfera y agujas en el que lo único que se pueda consultar sea la hora. En la convocatoria anterior, Sanidad expulsó del examen y del proceso a un opositor que utilizaba un reloj inteligente y gafas de inteligencia artificial para copiar durante el ejercicio en Santiago de Compostela.
El examen MIR de 2027 dejaba ya su primera polémica a principios de agosto, cinco meses antes de su celebración, después de que el Ministerio de Sanidad publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la orden con las bases de la convocatoria. En … la misma, el departamento de Mónica García establecía que los opositores solo podrían tener encima de la mesa su documentación, los útiles de escritura y una botella de agua pequeña, transparente y sin etiqueta. Eliminaba así cualquier posibilidad de llevar fruta, frutos secos o algún ‘snack’, algo común entre los aspirantes en un ejercicio que tiene una duración de cuatro horas y media.
Pero tras las críticas recibidas por ello el Ministerio de Sanidad ha rectificado y publica este viernes en el BOE una corrección de la orden. Lo que decía la anterior era lo siguiente: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta». Y la de ahora añade esto: «Además de la documentación identificativa y los útiles de escritura, únicamente se podrá tener sobre la mesa una botella de agua pequeña transparente sin etiqueta y lo que se indique en las instrucciones».
Así, y aunque no se menciona la comida expresamente, se entiende que en esas instrucciones que normalmente se publican unos días antes del examen se establecerá qué se puede llevar y qué no, de manera que ya no existe un veto específico para la comida.
Noticia relacionada
El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME) había presentado un recurso contra la prohibición de llevar algún alimento al considerar la medida de «desproporcionada». Tampoco la Asociación MIR España veía la medida con buenos ojos. «Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores», explicaba recientemente Jesús Arzúa, presidente de la Asociación MIR España (AME), a ABC. Para este último, el ministerio había buscado en estas nuevas medidas para el MIR, que buscan perseguir el fraude durante la prueba, el coste cero, por lo que reclamaba mayor inversión y control en el ejercicio.
Los tapones siguen prohibidos
La orden que se publica este viernes en el BOE mantiene sin embargo otra de las prohibiciones: el uso de los tapones para los oídos. «Cuestionamos que la única solución sea prohibirlos. Hay una alternativa bastante sencilla: que sea el propio ministerio quien compre tapones básicos, homogéneos, precintados y los distribuya en las sedes a los aspirantes que los soliciten. De esa manera sabes exactamente qué está utilizando cada persona, reduces muchísimo el riesgo de introducir un dispositivo camuflado y no perjudicas a quien necesita aislarse del ruido para concentrarse», demandaba Arzúa.
«Comer algo durante el examen era una práctica bastante habitual que hacían la mayoría de los opositores»
Durante el MIR, como es lógico, no se puede utilizar ningún dispositivo como teléfonos móviles, dispositivos con conectividad inalámbrica, auriculares, microauriculares, gafas inteligentes, cámaras, tabletas, ordenadores portátiles o dispositivos de geolocalización, entre otros. Tampoco se podrá llevar ningún tipo de reloj digital ni inteligente: solo uno de esfera y agujas en el que lo único que se pueda consultar sea la hora. En la convocatoria anterior, Sanidad expulsó del examen y del proceso a un opositor que utilizaba un reloj inteligente y gafas de inteligencia artificial para copiar durante el ejercicio en Santiago de Compostela.
RSS de noticias de sociedad

