Como le sucede a tantos otros equipos europeos, el Barça está obligado a replantearse su baloncesto de formación, cada vez más diezmado ante los ataques de las universidades estadounidenses, capaces de arrasar con todo sin ningún tapujo. Un asunto preocupante ante el que no se intuye una solución inminente. Mientras tanto, las mayores promesas del Viejo Continente siguen cruzando el charco sin apego alguno. El último caso ha sido el de Sayon Keita.
El joven malí, de 18 años, se ha comprometido con la Universidad de North Carolina
Como le sucede a tantos otros equipos europeos, el Barça está obligado a replantearse su baloncesto de formación, cada vez más diezmado ante los ataques de las universidades estadounidenses, capaces de arrasar con todo sin ningún tapujo. Un asunto preocupante ante el que no se intuye una solución inminente. Mientras tanto, las mayores promesas del Viejo Continente siguen cruzando el charco sin apego alguno. El último caso ha sido el de Sayon Keita.
La joven perla de la Masia, nacido en Malí hace 18 años, se ha comprometido con la Universidad de North Carolina, la misma que vio triunfo a un tal Michael Jordan. Así lo anunciaban medios especializados en Estados Unidos y ha podido confirmar La Vanguardia.
La salida de Keita dejará algo de dinero en las maltrechas arcas del Barça
Keita, de 2m12 y que llegó al Barça en 2023 procedente del Estudiantes, apunta a entrar en el draft de 2027 y aparecer en primera ronda, según todos los rankings. Aunque su contrato finaliza el 30 de junio, su salida implicará un pequeño ingreso para las maltrechas arcas del club azulgrana, que, eso sí, dejará de tener control sobre el jugador de cara al futuro.
Esta temporada, tanto a las órdenes de Joan Peñarroya como de Xavi Pascual, el malí ha dejado pinceladas de su calidad y ha ido creciendo cuando ha tenido la oportunidad. Keita ha participado en 6 partidos de la Euroliga y en 7 de la Liga Endesa, al margen de que ha ido ayudando al equipo de la Liga U cuando el primer equipo no le ha necesitado.
Aunque menos traumática, la salida de Keita ha hecho aflorar los recuerdos de un caso similar sucedido el año pasado también en el Barça, cuando el club optó por liberar a Dame Sarr antes del fin de curso por una indisciplina.
Sarr, con 18 años, decidió disputar sin permiso un torneo en Estados Unidos en el que todos los ojeadores de las universidades suelen ‘pescar’. La reacción del club fue liberarle “de mutuo acuerdo” para que se centrara en “su futuro en la NBA”. El italiano ha jugado esta temporada en la Universidad de Duke.
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