La compañía prepara su nueva estrategia en el mercado alemán que afectará a sus marcas y con la que busca recuperar el crecimiento en el mayor mercado europeo para remontar en bolsa Leer La compañía prepara su nueva estrategia en el mercado alemán que afectará a sus marcas y con la que busca recuperar el crecimiento en el mayor mercado europeo para remontar en bolsa Leer
Alemania no pasa por su mejor momento económico y paradójicamente eso puede ser una buena noticia para Telefónica y su crecimiento en el país. La filial del grupo español en el mayor mercado de telecomunicaciones de Europa sigue recuperándose de la pérdida del mayor contrato mayorista que tenía, el de 1&1, y sus cientos de millones anuales de beneficio y ahora afronta una nueva etapa donde la renovada dirección apuesta por modernizar la compañía y orientarla a nuevos negocios, un camino en el que la IA jugará un rol clave, tanto por las capacidades que aporta como por el recorte de costes que promete. Y de fondo, claro, las posibles operaciones.
El mercado alemán es particular dentro del contexto europeo. A diferencia de España, la fibra óptica no está ni mucho menos generalizada y muy fragmentada entre operadores y la tecnología fija se sirve generalmente a través de cobre. Allí, el negocio de Telefónica es eminentemente móvil y con mucho peso de socios mayoristas como Aldi-Talk. De los 3.693 millones de euros que ingresó en la primera mitad de 2026, 3.231 llegaron del negocio móvil. De sus 39,8 millones de líneas, apenas dos millones proceden de la banda ancha, mientras que la movilidad concentra más de 35 millones.
Se trata de un negocio que cayó un 7,8% en la primera mitad del año y que sigue arrastrando los efectos de la pérdida de 1&1 y que espera comenzar a recuperarse ya en 2027. «En 2027 vamos a consolidar nuestra estructura y completar los lanzamientos que nos ayuden a servir a todos los clientes (…) Ahí veremos efectos positivos y la velocidad de crucero de la estrategia se alcanzará en 2028», señala Santiago Argelich, CEO de Telefónica Alemania desde enero, durante un encuentro con periodistas en Munich al que asistió EL MUNDO.
Con un negocio volcado al móvil, una de las prioridades de Argelich es crecer precisamente en el negocio fijo, donde la compañía buscará llegar a acuerdos más ventajosos con los operadores de fibra para generalizar entre sus clientes paquetes convergentes, en un modelo parecido al español.
Una de las acciones claves de este plan es el lanzamiento de una nueva marca o la consolidación de una existente que ejerza como referente de Telefónica en el segmento medio de valor, entre el premium y el bajo coste, donde la compañía no está adecuadamente representada en opinión de Argelich, que llegó a la empresa desde Cellnex.
El segundo elemento clave es ser un actor relevante en la reconversión y modernización económica alemana, que da oportunidades a Telefónica en dos vertientes. El primero es conseguir una mayor presencia empresarial, un segmento que hasta ahora ha tenido un peso mínimo en las cuentas de la filial alemana.
Para ello hay dos razones históricas que el nuevo CEO cree que ya están corregidas o en proceso de cambio. La primera es que O2 tenía una red con menor fiabilidad que Vodafone y Deutsche Telekom, por lo que su propuesta para negocios tenía que estar basada en el bajo coste. Esta diferencia se ha corregido y ahora la compañía cuenta con la posibilidad de presentar ofertas equiparables tecnológicamente con mejores condiciones económicas. Esto es clave porque lleva a la segunda razón: Alemania sigue siendo un mercado donde el ex monopolio (DT) cuenta con mucha cuota de mercado y ahora muchas empresas ante el aumento de costes energéticos y la falta de crecimiento económico se están repensando sus tarifas y ahí quiere entrar Telefónica. El operador ya ha ganado cuentas relevantes como el de las tiendas Deichmann y firmado acuerdos con empresas como Siemens.
Esta reconversión, no obstante, afecta a la propia Telefónica y sus socios. Argelich reconoce que una de sus prioridades al llegar ha sido la modernización del operador, que ha implicado además una reestructuración del personal y el canal de tiendas con un plan de bajas voluntarias para 1.100 empleados. «Hacía falta modernizar profundamente Telefónica Alemania. Desde principios de año empezamos una fuerte fase de rediseño: de estructuras, gobernanza (…) y reorganización del equipo de dirección. Como parte de esta ejecución, se ha rediseñado un nuevo modelo operativo y un ajuste de la planificación de personal de cara al futuro», subraya el directivo.
Este nuevo modelo operativo busca ser más ágil y también irá necesitando menos personal gracias a la aplicación de cada vez más inteligencia artificial (IA). El grupo ya ha desplegado 150 casos de uso en la organización y espera profundizar en la automatización, lo que permitirá que la compañía vaya perdiendo «de forma natural» empleados sin que la idea sea volver a recurrir a despidos colectivos o grandes planes de salidas, según detalló el CEO de Telefónica.
La transformación de modelo operativo no es exclusiva de Telefónica y tiene raíces profundas que van a sacudir todo el mercado de telecomunicaciones. Ahí, existen operadores que cuentan con ofertas solo móvil y que necesitan modernizarse y a la vez nuevos entrantes digitales como los neobancos que buscan entrar en el segmento, ambos grupos aliados y de interés para la empresa española.
El elemento que no se recoge en el plan, pero está claramente sobre la mesa es el de las posibles fusiones. En todas las quinielas aparece una posible combinación con 1&1. «Hemos dicho abiertamente que creemos que el mercado alemán estaría mejor con una estructura de tres operadores que un cuarto. Ahora, ¿por qué mecanismos se puede llegar a esa solución? Se tendría que ver», subrayó el CEO de Telefónica Alemania.
Más que en una combinación corporativa, Argelich puso el foco en el mercado de infraestructuras, donde el nivel de compartición de redes es mucho más bajo en Alemania que en el resto de Europa. «Se puede ver como una ineficiencia. ¿Es sostenible que el mercado no comparta redes a medio plazo? Yo creo que no. La pregunta como siempre es qué combinaciones o qué soluciones de comparticiones de redes pueden cristalizar. Pero hoy estamos en las antípodas de lo que ha pasado en toda Europa», subrayó el directivo, lo que abre la puerta a posibles operaciones con la red móvil de Telefónica.
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