La cantante dominicana, convertida en reina del dembow, ha visto crecer su popularidad al mismo tiempo que crecían sus polémicas. Ahora se abre en canal en su álbum de debut, Amor & Droga, que presenta en España: este martes 30 en Madrid (La Riviera) y el miércoles 1 en Barcelona (Razzmatazz) Leer La cantante dominicana, convertida en reina del dembow, ha visto crecer su popularidad al mismo tiempo que crecían sus polémicas. Ahora se abre en canal en su álbum de debut, Amor & Droga, que presenta en España: este martes 30 en Madrid (La Riviera) y el miércoles 1 en Barcelona (Razzmatazz) Leer
Hace unas semanas, Tokischa (Santo Domingo, 1996) apareció por sorpresa en el concierto de A$ap Rocky que servía como cierre del Gov Ball de Nueva York y la avalancha de vídeos en redes fue proporcional a la dimensión del festival. Solo unas horas después, como si la exposición del gran evento musical de la ciudad ni existiera, la dominicana pidió a sus fans, a través de una historia en Instagram, que no se limitaran a subir vídeos de su actuación. Ella quería los de su «bonito» culo moviéndose al ritmo de su Flackito Jodye para que todo el mundo pudiera verlo.
La escena puede sonar a simple provocación, y algo de eso tiene. Pero es que desde ahí se ha construido la artista que hoy es Tokischa. Desde la explícita sexualidad. Desde el desafío permanente. Desde la evasión de cualquier límite.
En octubre de 2020, YouTube retiró su vídeo de Desacato escolar junto a Yomel el Meloso y el Ministerio de Educación de su país lo denunció. Ella se restregaba en un líquido blanquecino en una piscinita de plástico mientras cantaba «Desacato escolar / Donde está la verdadera calentura vaginal o La directora no me quiere porque en el patio / Le armé una orgía en el recreo con toa la menore». Solo unos meses después, Youtube censuró también el videoclip de Perra, de J Balvin y nuevamente Tokischa, por considerar misógino y racista su contenido. El colombiano tuvo que salir a pedir disculpas, la dominicana respondió repitiendo en directo lo que hacía en ese videoclip: beber a lametazos de un bol para perros con el culo en pompa. Y, hace unos meses, Abogados Cristianos la denunció por aparecer en toples y tanga en la Basílica de Santa María del Coro de San Sebastián durante el rodaje del proyecto audiovisual (No) Margine.
Hace unas semanas, Tokischa (Santo Domingo, 1996) apareció por sorpresa en el concierto de A$ap Rocky que servía como cierre del Gov Ball de Nueva York y la avalancha de vídeos en redes fue proporcional a la dimensión del festival. Solo unas horas después, como si la exposición del gran evento musical de la ciudad ni existiera, la dominicana pidió a sus fans, a través de una historia en Instagram, que no se limitaran a subir vídeos de su actuación. Ella quería los de su «bonito» culo moviéndose al ritmo de su Flackito Jodye para que todo el mundo pudiera verlo.
La escena puede sonar a simple provocación, y algo de eso tiene. Pero es que desde ahí se ha construido la artista que hoy es Tokischa, quien tras años de singles de éxito y colaboraciones estelares con Madonna, Rosalía, Bad Bunny, Anuel AA, Marshmello o Bad Gyal lanza su primer álbum, Amor & Droga. Desde la explícita sexualidad. Desde el desafío permanente. Desde la evasión de cualquier límite.
En octubre de 2020, YouTube retiró su vídeo de Desacato escolar junto a Yomel el Meloso y el Ministerio de Educación de su país lo denunció. Ella se restregaba en un líquido blanquecino en una piscinita de plástico mientras cantaba Desacato escolar / Donde está la verdadera calentura vaginal o La directora no me quiere porque en el patio / Le armé una orgía en el recreo con toa la menore. Solo unos meses después, Youtube censuró también el videoclip de Perra, de J Balvin y nuevamente Tokischa, por considerar misógino y racista su contenido. El colombiano tuvo que salir a pedir disculpas, la dominicana respondió repitiendo en directo lo que hacía en ese videoclip: beber a lametazos de un bol para perros con el culo en pompa. Y, hace unos meses, Abogados Cristianos la denunció por aparecer en topless y tanga en la Basílica de Santa María del Coro de San Sebastián durante el rodaje del proyecto audiovisual (No) Margine.
- Mucha gente con su historia hubiera optado por ocultar algunos momentos. Usted lejos de hacerlo, ha decidido exponerlos todos. ¿Por qué?
- A mí me gusta decir las cosas como son, mi infancia fue muy cruda, muy agresiva y también muy real. No tengo ningún miedo a decir las cosas como son, siempre lo voy a hacer aunque tú me mates. Esa agresividad y esa honestidad me marcaron desde muy pequeña. Cuando empecé a hacer música, no quise perder ni mi honestidad ni mi historia. Si yo olvido de dónde vengo, de este entorno de violencia, pierdo mi esencia y eso es lo que me hace única. No hay nada falso en mí.
- Seguramente aquí habrá quien piense que ser tan directa es una ventaja en este oficio y quien piense que es imposible que le vaya bien. En su caso, ¿cómo ha sido?
- Yo siempre hago lo que quiero, supongo que para un artista que quiere ser aprobado, reconocido, estar patrocinado por marcas o ser clean a ojos de la industria será distinto. Tiene que ser difícil aguantar eso solo para tener éxito en la industria. El mayor rechazo hacia mí viene de mi país, de donde yo soy, dnde yo nací, donde aprendí a ser como soy, por qué me va a preocupar que me odien en otros sitios. Nunca me interesó ser una estrella clean, esa no es mi naturaleza.
- Después de todas las polémicas que ha acumulado con los años, ¿cuánto hay de buscada provocación en usted?
- No es buscada, es en mi naturaleza desde niña. Cuando yo era niña y hacía algo irreverente, me ganaba un golpe, un boche [una regañina], un problema… Sabía que eso iba a pasar y algo creció dentro de mí. Ya no me callaba aunque me metiera en problemas. Mientras más yo decía lo que sentía y hacía lo que quería, menos me importaba el problema. Nunca me dio miedo meterme en problemas, fue desapareciendo hasta darme igual. Es muy importante para mí estar empoderada, decidir ser libre y decir lo que siento realmente aunque después me cause un problema.
- ¿La música es lo que le ha permitido quitarse muchos de sus problemas de encima?
- Este disco es la primera vez que me desahogo de esa manera. Mi música siempre había sido muy divertida y muy colorida, ahora es la primera vez que realmente expreso tanto sentimiento. Hay muchas cosas personales que nunca había dicho. Yo me he mostrado mucho, pero sentía que me faltaba mostrar todo esto. No tengo ningún tipo de miedo, es muy liberador.
- Están la violencia de su infancia, sus relaciones tóxicas y, sobre todo, su adicción al alcohol y las drogas que ha dejado atrás. ¿Eso ha supuesto un cambio en su carrera?
- Ha cambiado mi vida realmente, estoy más enfocada. Ya no gasto mi dinero en drogas y alcohol y tengo más claridad en todo lo que hago. Me siento bien, me siento sana, me siento en conexión con mi mente, con mi cuerpo y con mi arte. Me encanta subirme a un escenario y tener el control total de mi cuerpo o ir al estudio y tener un enfoque total en la música que estoy creando. Hay muchas cosas de mis canciones que son reales. Hay algo de fantasía, pero la mayor parte es lo que yo he vivido.
«Ya no gasto mi dinero en drogas y alcohol y tengo más claridad en todo lo que hago»
- Tengo la sensación de que sorprendió que mostrara todo esto cuando estábamos acostumbrados a ver a la Tokischa sexual, empoderada y provocadora.
- Siento que hay mucha gente que se ha sorprendido de esta imagen mía, pero es que hay mucho empoderamiento en mostrar tu vulnerabilidad. Todos atravesamos un montón de problemas en nuestra vida, relaciones tóxicas, malos hábitos… Somos humanos, cometemos errores, nos caemos, nos levantamos y aprendemos de ello. Para mí es muy importante transmitir eso, siento una responsabilidad como artista de mostrar quién soy. Soy la mujer empoderada con mi cuerpo y mi sexualidad, soy feliz, soy tóxica y soy depresiva. Todo eso, que ahora está en mi arte, es lo que soy yo.
- Y desde ahí ha colaborado con algunas de las mayores estrellas del pop mundial.
- Triunfar en la música es lo que siempre quise, desde que veía a estrellas de niña siempre supe que era posible ser como ellas. Seguí adelante, lo di todo y lo logré. Me fui a la calle a buscarlo, salí de casa de mi papá porque yo sabía que nadie iba a venir a buscarme. Me tiré a buscar donde estaba la gente que hacía arte, me independicé y cada vez que encontraba a algún artista me sentía un paso más cerca de mi destino.
- Cuando llegó a ese destino, ¿por qué decidió que la sexualidad explícita iba a ser su método de expresión?
- El sexo está en mi naturaleza, realmente soy una persona sexual. Quizás es porque soy taína, pero es algo que forma parte de mi naturaleza y de mi expresión. No tengo ninguna intención de provocar con esto, es lo que soy.
- Su cuerpo ha sido desde el inicio de su carrera objeto de debate. Por un lado, había quien decía que hacía una sexualización excesiva. Y también los comentarios han sido continuos sobre su físico, especialmente sobre sus pechos cuando acudió a unos premios con aquel diseño de Vivienne Westwood que dejaba uno al descubierto.
- Justamente mi último video en Instagram es contestándole a una mujer que dice que tiene seis hijos y sus tetas no están tan caídas como las mías. Yo miro mis tetas y honestamente te digo que para mí son perfectas, no sé por qué no deberían estar donde están. Me dicen que están en el ombligo o en la rodilla, pero es lo normal. El mundo nos está condicionando a que nuestras tetas estén siempre en el cuello. ¿Por qué? No lo entiendo. Es lo mismo que con las caras que ves en internet, que todas son ahora iguales.
- Supongo que eso forma parte de la misma presión de la que está hablando.
- Es una locura la presión que nos meten. El cuerpo siempre cubierto, el pelo largo, el maquillaje… Muchas más mujeres deberíamos liberarnos de toda esa presión. No están convirtiendo a todas en lo mismo cuando cada una tiene una belleza individual, nuestros cuerpos son vida. Hay mucha gente hablando de mis tetas cuando ellos también tienen un cuerpo medio raro.
- Después de la exposición con este álbum, ¿ha cambiado su relación con sus fans?
- Se ha vuelto más íntima, más personal, más cercana y más honesta de lo que ya lo era. Creo que mis fans sienten más libertad para contarme de qué manera les he ayudado con mi música. Ha ayudado a algunos a coger el camino de la sobriedad, a sanar ciertas heridas, a expresar su parte más emotiva y sentimental… Mi música desde el inicio ha sido muy liberadora y empoderadora, este álbum aún es más libre y emocional.
- ¿Y con la joven que usted fue?
- Realmente esa chica está en un lugar muy especial, fue muy luchadora, muy fuerte y jamás se rindió. Hoy en día estoy donde estoy gracias a todo lo que pasó en esos años. Tuve el valor de tirarme a la calle a buscar mi destino y mi camino. Para mí haber triunfado lo llevo con mucho honor. Me inspira pensar en esas cosas, me perdí muchas veces, pero siempre he vuelto. Nunca perdí mi norte por completo. De ahí que haya hecho este álbum.
- ¿Su vida la define esa frase de ‘Diva y depresiva’ que dice ‘Y ahora si te apetece, sé perra y desobedece’?
- La depresión realmente es la muerte de tu poder. La única manera de matar a la depresión es agarrar tu poder para atrás, ser una diva. Así lo he hecho siempre yo.
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