Ucrania lanzó este martes un nuevo ataque contra Wildberries , la cadena de ventas por internet que algunos medios denominan el ‘Amazon ruso’. La sucesión de golpes a esta compañía persigue desbaratar una de las logísticas comerciales más sólidas del país . Además, el objetivo de estos ataques es minar la voluntad de los rusos, que ven la guerra más cerca de casa con cada incendio de sus almacenes y envío que se pierde consumido por las llamas.Pero detrás de esta operación subyace una tercera intención: asfixiar las fórmulas de suministro por las que los combatientes reciben pertrechos, ya que este y otros comercios por internet son utilizados para comprar y enviar equipos, cascos o chalecos antibalas a los soldados rusos en el frente .La ofensiva de este martes se centró en Chéjov, en la región de Moscú. La explosión de varios drones ucranianos mató a cinco personas e hirió a otras diez en unas instalaciones cuyo propietario no se ha hecho público de manera oficial. En Tver, un segundo ataque causó importantes daños en un almacén pero no hubo víctimas. En esta ocasión sí se confirmó que el golpe fue dirigido a un centro logístico de Wildberries.El apodado ‘Amazon ruso’ aseguró a los medios nacionales que en otra de sus propiedades en la región de Leningrado (colindante con San Petersburgo), un tercer ataque provocó un incendio. Y, sin salir de esta zona, otra nave perteneciente a su competencia, Lenta, también fue pasto de las llamas tras el impacto de varios drones.El Ministerio de Defensa ruso comunicó que entre la noche del lunes y la mañana del martes interceptaron 320 drones enemigos.Wildberries se convirtió desde mediados de julio en un objetivo de las tropas ucranianas. Kiev busca obstaculizar los suministros que se envían a través de la plataforma a los soldados rusos. Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (red social apodada el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a determinados puntos de entrega para que los soldados vayan a «luchar por la patria» mejor equipados.Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a los soldados en el frenteLos ucranianos también quieren recordar al ruso de a pie que vive inmerso en una guerra. Muchos ciudadanos han ignorado el conflicto durante los últimos cuatro años. Pero la crisis del combustible, provocada también por los bombardeos de Ucrania a las refinerías y conducciones del país vecino, y la oleada de ataques contra infraestructura militar y civil han llevado las explosiones al corazón del Estado gobernado por Vladímir Putin.Algunas regiones, como Kursk y Bélgorod, sí han sufrido las consecuencias de la guerra por su proximidad a la frontera, pero la mayor parte de la Rusia europea ha vivido con relativa tranquilidad los más de cuatro años de invasión a su vecino.Ozon, la principal competidora de Wildberries en el mercado ruso, teme ser el siguiente objetivo de Kiev y ha comenzado a trasladar sus productos más caros desde los grandes centros logísticos hasta los puntos de entrega en las ciudades. Esta medida busca evitar pérdidas multimillonarias como las de la competencia, que, según medios como la agencia turca Anadolu, oscilan entre los 2.400 y 3.220 millones de euros.La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de Wildberries. Tatiana Kim, la directora general de la empresa y fundadora, calificó las acciones de Kiev como «ataques terroristas» que buscan «ejercer presión, desestabilizar la situación y provocar pánico y conmoción».La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de WildberriesKim era profesora de inglés y en 2004 aprovechó una baja por maternidad para crear la compañía. Su idea era formar una red electrónica de venta que facilitara las compras a quienes, como ella, eran madres recientes. Montó la empresa en su propia casa y en 22 años se ha convertido en una de las más sólidas del país.A través de su aplicación móvil, el ‘Amazon ruso’ vende de todo; desde libros, ropa y juguetes hasta materiales de construcción, ordenadores, alimentos y productos de parafarmacia. Se sustenta sobre millones de proveedores y pequeños vendedores. Además de en Rusia, opera con fabricantes y comerciantes de Kirguistán, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia, Uzbekistán y China.Por ese motivo, la plataforma ha mandado avisos a sus vendedores del traslado de numerosos aparatos electrónicos y electrodomésticos. Alekséi Molodij, director ejecutivo de la Asociación Internacional para el Desarrollo de Mercados y Emprendedores, señaló a los medios rusos que la iniciativa «busca minimizar los riesgos de ataques».Desfile de paracaidistas veteranos en San Petersburgo en apoyo a la guerra. AFPSin embargo, muchos de los 85.000 puntos de entrega existentes por todo el país euroasiático ocupan entre 10 y 30 metros cuadrados, por lo que será imposible para Ozon mantener esta dinámica durante mucho tiempo sin colapsar los locales. La empresa, por ahora, no ha sido atacada por Ucrania, mientras que su principal rival ha recibido impactos de drones en veinte de sus almacenes.La principal razón por la que Wildberries está en el punto de mira de Ucrania es por formar parte de la cadena que proporciona suministros a los soldados rusos en el frente . A través de la plataforma circulan piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveres.A través de las plataformas Wildberries y Ozon, se venden piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveresLa compañía ha retirado la mayoría de estos artículos, que le han puesto en el punto de mira de las tropas ucranianas. En cambio, su principal rival, Ozon, los mantiene en su catálogo y algunos militares confirman con sus reseñas en su página web que llegan al campo de batalla.Por 2.100 euros, los voluntarios hacen llegar a los «chicos de la operación militar especial» estaciones de control terrestre para los aviones no tripulados en tan solo cinco días . Los anuncios incluso describen sus bondades y señalan que «el piloto puede estar a cubierto o en una trinchera, permaneciendo fuera de la zona de ataque del enemigo», y que el mando de pilotaje funciona »incluso en terrenos difíciles y en condiciones de guerra electrónica activa». Una reseña comparte una foto de varios militares posando con múltiples cajas de piezas de drones y otros suministros como comida o ropa. Este comentario recibió incluso la respuesta del vendedor, agradecido por el apoyo de las tropas a sus mercancías.Amplio catálogo de material bélicoOtra venta estrella son los chalecos antibalas, que oscilan entre los 150 y los 2.000 euros , en el caso de los más caros. Todo depende del grado de protección y comodidad. Algunos chalecos están muy bien valorados. En una reseña, un soldado muestra cómo lo usa en el frente. «A los chicos les gustó mucho», precisa otro en un comentario. En la web de venta se promociona como un producto resistente, cómodo y de fabricación rusa. Y llega al destino en solo tres días.En la lista en internet de productos relacionados hay miras telescópicas y nocturnas, cascos militares, mochilas tácticas, ‘walkie-talkies’ y otros artículos considerados de doble uso, es decir, fabricados para la vida civil pero adaptables a fines bélicos.Algunas de las empresas que se anuncian en Ozon fueron fundadas tras el inicio de la invasión de Ucrania y han tenido un desarrollo meteórico. El Kremlin niega sistemáticamente que las plataformas sirvan a la guerra y califican los ataques contra Wildberries como golpes a la infraestructura civil rusa. Ucrania lanzó este martes un nuevo ataque contra Wildberries , la cadena de ventas por internet que algunos medios denominan el ‘Amazon ruso’. La sucesión de golpes a esta compañía persigue desbaratar una de las logísticas comerciales más sólidas del país . Además, el objetivo de estos ataques es minar la voluntad de los rusos, que ven la guerra más cerca de casa con cada incendio de sus almacenes y envío que se pierde consumido por las llamas.Pero detrás de esta operación subyace una tercera intención: asfixiar las fórmulas de suministro por las que los combatientes reciben pertrechos, ya que este y otros comercios por internet son utilizados para comprar y enviar equipos, cascos o chalecos antibalas a los soldados rusos en el frente .La ofensiva de este martes se centró en Chéjov, en la región de Moscú. La explosión de varios drones ucranianos mató a cinco personas e hirió a otras diez en unas instalaciones cuyo propietario no se ha hecho público de manera oficial. En Tver, un segundo ataque causó importantes daños en un almacén pero no hubo víctimas. En esta ocasión sí se confirmó que el golpe fue dirigido a un centro logístico de Wildberries.El apodado ‘Amazon ruso’ aseguró a los medios nacionales que en otra de sus propiedades en la región de Leningrado (colindante con San Petersburgo), un tercer ataque provocó un incendio. Y, sin salir de esta zona, otra nave perteneciente a su competencia, Lenta, también fue pasto de las llamas tras el impacto de varios drones.El Ministerio de Defensa ruso comunicó que entre la noche del lunes y la mañana del martes interceptaron 320 drones enemigos.Wildberries se convirtió desde mediados de julio en un objetivo de las tropas ucranianas. Kiev busca obstaculizar los suministros que se envían a través de la plataforma a los soldados rusos. Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (red social apodada el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a determinados puntos de entrega para que los soldados vayan a «luchar por la patria» mejor equipados.Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a los soldados en el frenteLos ucranianos también quieren recordar al ruso de a pie que vive inmerso en una guerra. Muchos ciudadanos han ignorado el conflicto durante los últimos cuatro años. Pero la crisis del combustible, provocada también por los bombardeos de Ucrania a las refinerías y conducciones del país vecino, y la oleada de ataques contra infraestructura militar y civil han llevado las explosiones al corazón del Estado gobernado por Vladímir Putin.Algunas regiones, como Kursk y Bélgorod, sí han sufrido las consecuencias de la guerra por su proximidad a la frontera, pero la mayor parte de la Rusia europea ha vivido con relativa tranquilidad los más de cuatro años de invasión a su vecino.Ozon, la principal competidora de Wildberries en el mercado ruso, teme ser el siguiente objetivo de Kiev y ha comenzado a trasladar sus productos más caros desde los grandes centros logísticos hasta los puntos de entrega en las ciudades. Esta medida busca evitar pérdidas multimillonarias como las de la competencia, que, según medios como la agencia turca Anadolu, oscilan entre los 2.400 y 3.220 millones de euros.La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de Wildberries. Tatiana Kim, la directora general de la empresa y fundadora, calificó las acciones de Kiev como «ataques terroristas» que buscan «ejercer presión, desestabilizar la situación y provocar pánico y conmoción».La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de WildberriesKim era profesora de inglés y en 2004 aprovechó una baja por maternidad para crear la compañía. Su idea era formar una red electrónica de venta que facilitara las compras a quienes, como ella, eran madres recientes. Montó la empresa en su propia casa y en 22 años se ha convertido en una de las más sólidas del país.A través de su aplicación móvil, el ‘Amazon ruso’ vende de todo; desde libros, ropa y juguetes hasta materiales de construcción, ordenadores, alimentos y productos de parafarmacia. Se sustenta sobre millones de proveedores y pequeños vendedores. Además de en Rusia, opera con fabricantes y comerciantes de Kirguistán, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia, Uzbekistán y China.Por ese motivo, la plataforma ha mandado avisos a sus vendedores del traslado de numerosos aparatos electrónicos y electrodomésticos. Alekséi Molodij, director ejecutivo de la Asociación Internacional para el Desarrollo de Mercados y Emprendedores, señaló a los medios rusos que la iniciativa «busca minimizar los riesgos de ataques».Desfile de paracaidistas veteranos en San Petersburgo en apoyo a la guerra. AFPSin embargo, muchos de los 85.000 puntos de entrega existentes por todo el país euroasiático ocupan entre 10 y 30 metros cuadrados, por lo que será imposible para Ozon mantener esta dinámica durante mucho tiempo sin colapsar los locales. La empresa, por ahora, no ha sido atacada por Ucrania, mientras que su principal rival ha recibido impactos de drones en veinte de sus almacenes.La principal razón por la que Wildberries está en el punto de mira de Ucrania es por formar parte de la cadena que proporciona suministros a los soldados rusos en el frente . A través de la plataforma circulan piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveres.A través de las plataformas Wildberries y Ozon, se venden piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveresLa compañía ha retirado la mayoría de estos artículos, que le han puesto en el punto de mira de las tropas ucranianas. En cambio, su principal rival, Ozon, los mantiene en su catálogo y algunos militares confirman con sus reseñas en su página web que llegan al campo de batalla.Por 2.100 euros, los voluntarios hacen llegar a los «chicos de la operación militar especial» estaciones de control terrestre para los aviones no tripulados en tan solo cinco días . Los anuncios incluso describen sus bondades y señalan que «el piloto puede estar a cubierto o en una trinchera, permaneciendo fuera de la zona de ataque del enemigo», y que el mando de pilotaje funciona »incluso en terrenos difíciles y en condiciones de guerra electrónica activa». Una reseña comparte una foto de varios militares posando con múltiples cajas de piezas de drones y otros suministros como comida o ropa. Este comentario recibió incluso la respuesta del vendedor, agradecido por el apoyo de las tropas a sus mercancías.Amplio catálogo de material bélicoOtra venta estrella son los chalecos antibalas, que oscilan entre los 150 y los 2.000 euros , en el caso de los más caros. Todo depende del grado de protección y comodidad. Algunos chalecos están muy bien valorados. En una reseña, un soldado muestra cómo lo usa en el frente. «A los chicos les gustó mucho», precisa otro en un comentario. En la web de venta se promociona como un producto resistente, cómodo y de fabricación rusa. Y llega al destino en solo tres días.En la lista en internet de productos relacionados hay miras telescópicas y nocturnas, cascos militares, mochilas tácticas, ‘walkie-talkies’ y otros artículos considerados de doble uso, es decir, fabricados para la vida civil pero adaptables a fines bélicos.Algunas de las empresas que se anuncian en Ozon fueron fundadas tras el inicio de la invasión de Ucrania y han tenido un desarrollo meteórico. El Kremlin niega sistemáticamente que las plataformas sirvan a la guerra y califican los ataques contra Wildberries como golpes a la infraestructura civil rusa. Ucrania lanzó este martes un nuevo ataque contra Wildberries , la cadena de ventas por internet que algunos medios denominan el ‘Amazon ruso’. La sucesión de golpes a esta compañía persigue desbaratar una de las logísticas comerciales más sólidas del país . Además, el objetivo de estos ataques es minar la voluntad de los rusos, que ven la guerra más cerca de casa con cada incendio de sus almacenes y envío que se pierde consumido por las llamas.Pero detrás de esta operación subyace una tercera intención: asfixiar las fórmulas de suministro por las que los combatientes reciben pertrechos, ya que este y otros comercios por internet son utilizados para comprar y enviar equipos, cascos o chalecos antibalas a los soldados rusos en el frente .La ofensiva de este martes se centró en Chéjov, en la región de Moscú. La explosión de varios drones ucranianos mató a cinco personas e hirió a otras diez en unas instalaciones cuyo propietario no se ha hecho público de manera oficial. En Tver, un segundo ataque causó importantes daños en un almacén pero no hubo víctimas. En esta ocasión sí se confirmó que el golpe fue dirigido a un centro logístico de Wildberries.El apodado ‘Amazon ruso’ aseguró a los medios nacionales que en otra de sus propiedades en la región de Leningrado (colindante con San Petersburgo), un tercer ataque provocó un incendio. Y, sin salir de esta zona, otra nave perteneciente a su competencia, Lenta, también fue pasto de las llamas tras el impacto de varios drones.El Ministerio de Defensa ruso comunicó que entre la noche del lunes y la mañana del martes interceptaron 320 drones enemigos.Wildberries se convirtió desde mediados de julio en un objetivo de las tropas ucranianas. Kiev busca obstaculizar los suministros que se envían a través de la plataforma a los soldados rusos. Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (red social apodada el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a determinados puntos de entrega para que los soldados vayan a «luchar por la patria» mejor equipados.Una red de voluntarios utiliza grupos de Telegram y de Vkontakte (el ‘Facebook ruso’) para reunir fondos y coordinar envíos de material militar a los soldados en el frenteLos ucranianos también quieren recordar al ruso de a pie que vive inmerso en una guerra. Muchos ciudadanos han ignorado el conflicto durante los últimos cuatro años. Pero la crisis del combustible, provocada también por los bombardeos de Ucrania a las refinerías y conducciones del país vecino, y la oleada de ataques contra infraestructura militar y civil han llevado las explosiones al corazón del Estado gobernado por Vladímir Putin.Algunas regiones, como Kursk y Bélgorod, sí han sufrido las consecuencias de la guerra por su proximidad a la frontera, pero la mayor parte de la Rusia europea ha vivido con relativa tranquilidad los más de cuatro años de invasión a su vecino.Ozon, la principal competidora de Wildberries en el mercado ruso, teme ser el siguiente objetivo de Kiev y ha comenzado a trasladar sus productos más caros desde los grandes centros logísticos hasta los puntos de entrega en las ciudades. Esta medida busca evitar pérdidas multimillonarias como las de la competencia, que, según medios como la agencia turca Anadolu, oscilan entre los 2.400 y 3.220 millones de euros.La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de Wildberries. Tatiana Kim, la directora general de la empresa y fundadora, calificó las acciones de Kiev como «ataques terroristas» que buscan «ejercer presión, desestabilizar la situación y provocar pánico y conmoción».La campaña de hostigamiento ucraniana ha mermado en torno a un 20% la capacidad logística de WildberriesKim era profesora de inglés y en 2004 aprovechó una baja por maternidad para crear la compañía. Su idea era formar una red electrónica de venta que facilitara las compras a quienes, como ella, eran madres recientes. Montó la empresa en su propia casa y en 22 años se ha convertido en una de las más sólidas del país.A través de su aplicación móvil, el ‘Amazon ruso’ vende de todo; desde libros, ropa y juguetes hasta materiales de construcción, ordenadores, alimentos y productos de parafarmacia. Se sustenta sobre millones de proveedores y pequeños vendedores. Además de en Rusia, opera con fabricantes y comerciantes de Kirguistán, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia, Uzbekistán y China.Por ese motivo, la plataforma ha mandado avisos a sus vendedores del traslado de numerosos aparatos electrónicos y electrodomésticos. Alekséi Molodij, director ejecutivo de la Asociación Internacional para el Desarrollo de Mercados y Emprendedores, señaló a los medios rusos que la iniciativa «busca minimizar los riesgos de ataques».Desfile de paracaidistas veteranos en San Petersburgo en apoyo a la guerra. AFPSin embargo, muchos de los 85.000 puntos de entrega existentes por todo el país euroasiático ocupan entre 10 y 30 metros cuadrados, por lo que será imposible para Ozon mantener esta dinámica durante mucho tiempo sin colapsar los locales. La empresa, por ahora, no ha sido atacada por Ucrania, mientras que su principal rival ha recibido impactos de drones en veinte de sus almacenes.La principal razón por la que Wildberries está en el punto de mira de Ucrania es por formar parte de la cadena que proporciona suministros a los soldados rusos en el frente . A través de la plataforma circulan piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveres.A través de las plataformas Wildberries y Ozon, se venden piezas de recambio para drones, chalecos antibalas, cascos militares e incluso bolsas para cadáveresLa compañía ha retirado la mayoría de estos artículos, que le han puesto en el punto de mira de las tropas ucranianas. En cambio, su principal rival, Ozon, los mantiene en su catálogo y algunos militares confirman con sus reseñas en su página web que llegan al campo de batalla.Por 2.100 euros, los voluntarios hacen llegar a los «chicos de la operación militar especial» estaciones de control terrestre para los aviones no tripulados en tan solo cinco días . Los anuncios incluso describen sus bondades y señalan que «el piloto puede estar a cubierto o en una trinchera, permaneciendo fuera de la zona de ataque del enemigo», y que el mando de pilotaje funciona »incluso en terrenos difíciles y en condiciones de guerra electrónica activa». Una reseña comparte una foto de varios militares posando con múltiples cajas de piezas de drones y otros suministros como comida o ropa. Este comentario recibió incluso la respuesta del vendedor, agradecido por el apoyo de las tropas a sus mercancías.Amplio catálogo de material bélicoOtra venta estrella son los chalecos antibalas, que oscilan entre los 150 y los 2.000 euros , en el caso de los más caros. Todo depende del grado de protección y comodidad. Algunos chalecos están muy bien valorados. En una reseña, un soldado muestra cómo lo usa en el frente. «A los chicos les gustó mucho», precisa otro en un comentario. En la web de venta se promociona como un producto resistente, cómodo y de fabricación rusa. Y llega al destino en solo tres días.En la lista en internet de productos relacionados hay miras telescópicas y nocturnas, cascos militares, mochilas tácticas, ‘walkie-talkies’ y otros artículos considerados de doble uso, es decir, fabricados para la vida civil pero adaptables a fines bélicos.Algunas de las empresas que se anuncian en Ozon fueron fundadas tras el inicio de la invasión de Ucrania y han tenido un desarrollo meteórico. El Kremlin niega sistemáticamente que las plataformas sirvan a la guerra y califican los ataques contra Wildberries como golpes a la infraestructura civil rusa. RSS de noticias de internacional
Leer también
