El partido Bulgaria Progresista, la formación creada por el expresidente prorruso Rumen Radev, lidera las elecciones legislativas de este domingo con el 43 % de los votos, según los primeros resultados oficiales con apenas el 7 % del escrutinio.
Las proyección tras los primeros votos escrutados dan a al expresidente Rumen Radev en torno al 43%
El partido Bulgaria Progresista, la formación creada por el expresidente prorruso Rumen Radev, lidera las elecciones legislativas de este domingo con el 43 % de los votos, según los primeros resultados oficiales con apenas el 7 % del escrutinio.
Estos primeros datos reales mejoran las proyecciones de los sondeos a pie de urna, que otorgaban a la formación de Radev —quien dimitió como jefe de Estado en enero— entre un 37 % y un 39 % de los apoyos.
Esto le daría al partido de Rádev al menos 105 escaños en un Parlamento de 240 diputados. Su principal rival, el partido centroderechista y europeísta Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), liderado por el ex primer ministro populista Boiko Borísov, habría quedado en segundo lugar con cerca del 16% y 46 escaños.
A pesar del amplio margen de su victoria, Rádev enfrentará negociaciones complejas para formar una mayoría de gobierno, un paso que ha sido demasiado difícil para los ganadores de elecciones recientes.
La distribución de escaños aún podría cambiar si los socialistas, probables aliados de Rádev, caen por debajo del umbral del 4% necesario para entrar en el Parlamento.
Rádev ha rechazado reiteradamente la idea de formar una coalición con el partido de Borísov.
“Para mí, lo más importante es formar un gobierno estable y regular”, declaró Rádev a la prensa al emitir ayer su voto. “Volver a convocar elecciones no es una opción”, añadió.
El Estado más pobre de la UE se encuentra sumido en un bloqueo político desde las protestas anticorrupción de hace cinco años, que pusieron fin al dominio de Borísov en la política de Bulgaria.
Rádev, el político más popular del país, dimitió como jefe de Estado en enero para presentarse a las elecciones tras otra ola de protestas que derribó una frágil coalición liderada por GERB. Con la promesa de luchar contra lo que denominó una élite corrupta, logró recabar apoyo de todo el espectro político, incluyendo a la mayoría de sus rivales.
Exgeneral de la Fuerza Aérea, formado en Estados Unidos, Rádev consiguió movilizar a los votantes desilusionados tras años de una participación electoral históricamente baja. La participación rondaba anoche el 47%.
En tercer lugar habría quedado la coalición europeísta de corte liberal Continuemos el Cambio-Bulgaria Democrática (PP-DB), que también abandera la anticorrupción y conseguiría el 14,3%. Rádev ha criticado con frecuencia a esta alianza por apoyar a los distintos gobiernos de Borísov, pero no ha descartado una coalición con el PP-DB.
Por su parte, la formación DPS-Nuevo Comienzo, liderada por el magnate Delyan Peevski, un empresario sancionado por Estados Unidos y el Reino Unido por corrupción, sumaría hasta el 8,4%. Rádev ha descartado durante la campaña cualquier alianza con Peevski.
También entraría en el Parlamento la formación ultranacionalista y prorrusa Resurrección, con hasta el 5%, que ha experimentado una caída notable desde el 13% logrado en las pasadas elecciones de octubre del 2024, lo que se atribuye a un trasvase de votantes a BP de Rádev.
Si bien los socialistas –los antiguos comunistas de la época de influencia soviética– serían el socio de coalición más probable para BP, corren el riesgo de quedar fuera del Parlamento tras el recuento de votos fuera de Bulgaria, donde el partido cuenta con menos apoyo.
Rádev tendrá la primera oportunidad de formar gobierno. Si fracasa, el presidente en funciones cederá esa posibilidad a Borísov. Otro fracaso provocaría la convocatoria de nuevas elecciones anticipadas.
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