Valencia prepara nuevas restricciones para endurecer las condiciones de las visitas turísticas en grupo y regular su presencia en las calles de la ciudad. El Ayuntamiento trabaja en nuevas limitaciones para los recorridos guiados a pie y las excursiones en bicicleta y patinete, con el objetivo de mejorar la convivencia entre visitantes y residentes y reducir las molestias que pueden generar las concentraciones de turistas en las zonas más concurridas.El último anuncio llegó esta semana, cuando el consistorio avanzó su intención de reducir de 15 a diez el número de personas que pueden integrar los grupos turísticos que recorren Valencia en bicicleta o patinete. La propuesta, que se plantea incorporar como una modificación en la Ordenanza de Movilidad, establece que los grupos que superen este número deberán fraccionarse en subgrupos de un máximo de 10 personas, manteniendo una distancia mínima de 50 metros entre ellos. Una medida que se suma a la recogida hace unos meses en el borrador de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, que contempla limitar a 25 los participantes en las visitas guiadas y a 20 en Ciutat Vella, entre otras medidas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las Fallas de 2027 incorporan cinco zonas sin petardos y retrasan la instalación de las carpasDe salir adelante, Valencia se situaría entre las ciudades españolas con mayores restricciones en este ámbito: el límite previsto para el centro histórico la colocaría al nivel de Barcelona, mientras que el máximo de diez personas para las excursiones en bicicleta solo quedaría por detrás de las cuatro permitidas en Palma de Mallorca.Además, el Ayuntamiento de Valencia también anunció este jueves sobre la instalación de 26 cámaras en el entorno del Mercat Central y la plaza de la Reina, que permitirán monitorizar los flujos peatonales de los turistas y conocer mejor cómo se distribuyen los movimientos de visitantes en dos de los enclaves más frecuentados de la ciudad.Respecto a la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, esta incorpora un capítulo específico dedicado al uso del espacio público por parte de grupos de turistas y sus guías, con medidas dirigidas a prevenir aquellas situaciones que puedan generar molestias, ruido, obstrucciones o dificultades para el uso compartido de calles y espacios patrimoniales.Una de las principales medidas que contempla el borrador es la limitación del tamaño de los grupos turísticos a un máximo de 25 personas, una cifra que se reduce a 20 personas en el caso de Ciutat Vella. La regulación establece además que las actividades guiadas deberán desarrollarse de acuerdo con la normativa municipal de movilidad peatonal y protección patrimonial, así como con los protocolos municipales que puedan desarrollarse en materia de turismo.Otro de los aspectos que recoge la futura ordenanza es la necesidad de evitar la coincidencia de diferentes grupos turísticos en un mismo espacio cuando esta pueda provocar obstrucciones de accesos, generación de ruidos u otras molestias. Para ello, los guías deberán adoptar las medidas necesarias para organizar las paradas y el desarrollo de las visitas de manera que se facilite la circulación y el uso normal del espacio público.Ni megáfonos ni altavocesEn materia de contaminación acústica, el borrador plantea asimismo la prohibición del uso de altavoces, megáfonos, amplificadores o sistemas similares por parte de los guías durante las concentraciones de grupos turísticos. Como alternativa, establece la utilización de sistemas de audio individualizados, con el objetivo de reducir el impacto sonoro de las visitas guiadas sobre el entorno y sobre el resto de usuarios del espacio público.El texto también establece que los profesionales deberán informar a los grupos que contraten sus servicios de las normas de visita y de las pautas de reserva de monumentos y museos, para reforzar el papel de los propios guías como agentes de información y sensibilización de los visitantes.Asimismo, la propia ordenanza contempla medidas de corresponsabilidad con el sector turístico, como la posibilidad de impulsar acuerdos y códigos de conducta dirigidos a fomentar entre los visitantes comportamientos respetuosos con el descanso vecinal, el patrimonio cultural, el medio ambiente y las normas de convivencia. También prevé la colaboración con asociaciones y entidades turísticas en campañas e iniciativas de sensibilización.Todas las medidas de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público fueron abordadas el pasado mes de septiembre por la concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, en una reunión de trabajo con el presidente de la Asociación de Guías Oficiales de Turismo de la Comunitat Valenciana, Joan Such, y la vicepresidenta, Eva Martínez. Durante el encuentro, Llobet explicó a los representantes de los guías oficiales las principales medidas incluidas en el texto, y todos ellos pusieron en común las cuestiones que afectan al desarrollo de las visitas turísticas en el espacio público. Valencia prepara nuevas restricciones para endurecer las condiciones de las visitas turísticas en grupo y regular su presencia en las calles de la ciudad. El Ayuntamiento trabaja en nuevas limitaciones para los recorridos guiados a pie y las excursiones en bicicleta y patinete, con el objetivo de mejorar la convivencia entre visitantes y residentes y reducir las molestias que pueden generar las concentraciones de turistas en las zonas más concurridas.El último anuncio llegó esta semana, cuando el consistorio avanzó su intención de reducir de 15 a diez el número de personas que pueden integrar los grupos turísticos que recorren Valencia en bicicleta o patinete. La propuesta, que se plantea incorporar como una modificación en la Ordenanza de Movilidad, establece que los grupos que superen este número deberán fraccionarse en subgrupos de un máximo de 10 personas, manteniendo una distancia mínima de 50 metros entre ellos. Una medida que se suma a la recogida hace unos meses en el borrador de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, que contempla limitar a 25 los participantes en las visitas guiadas y a 20 en Ciutat Vella, entre otras medidas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las Fallas de 2027 incorporan cinco zonas sin petardos y retrasan la instalación de las carpasDe salir adelante, Valencia se situaría entre las ciudades españolas con mayores restricciones en este ámbito: el límite previsto para el centro histórico la colocaría al nivel de Barcelona, mientras que el máximo de diez personas para las excursiones en bicicleta solo quedaría por detrás de las cuatro permitidas en Palma de Mallorca.Además, el Ayuntamiento de Valencia también anunció este jueves sobre la instalación de 26 cámaras en el entorno del Mercat Central y la plaza de la Reina, que permitirán monitorizar los flujos peatonales de los turistas y conocer mejor cómo se distribuyen los movimientos de visitantes en dos de los enclaves más frecuentados de la ciudad.Respecto a la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, esta incorpora un capítulo específico dedicado al uso del espacio público por parte de grupos de turistas y sus guías, con medidas dirigidas a prevenir aquellas situaciones que puedan generar molestias, ruido, obstrucciones o dificultades para el uso compartido de calles y espacios patrimoniales.Una de las principales medidas que contempla el borrador es la limitación del tamaño de los grupos turísticos a un máximo de 25 personas, una cifra que se reduce a 20 personas en el caso de Ciutat Vella. La regulación establece además que las actividades guiadas deberán desarrollarse de acuerdo con la normativa municipal de movilidad peatonal y protección patrimonial, así como con los protocolos municipales que puedan desarrollarse en materia de turismo.Otro de los aspectos que recoge la futura ordenanza es la necesidad de evitar la coincidencia de diferentes grupos turísticos en un mismo espacio cuando esta pueda provocar obstrucciones de accesos, generación de ruidos u otras molestias. Para ello, los guías deberán adoptar las medidas necesarias para organizar las paradas y el desarrollo de las visitas de manera que se facilite la circulación y el uso normal del espacio público.Ni megáfonos ni altavocesEn materia de contaminación acústica, el borrador plantea asimismo la prohibición del uso de altavoces, megáfonos, amplificadores o sistemas similares por parte de los guías durante las concentraciones de grupos turísticos. Como alternativa, establece la utilización de sistemas de audio individualizados, con el objetivo de reducir el impacto sonoro de las visitas guiadas sobre el entorno y sobre el resto de usuarios del espacio público.El texto también establece que los profesionales deberán informar a los grupos que contraten sus servicios de las normas de visita y de las pautas de reserva de monumentos y museos, para reforzar el papel de los propios guías como agentes de información y sensibilización de los visitantes.Asimismo, la propia ordenanza contempla medidas de corresponsabilidad con el sector turístico, como la posibilidad de impulsar acuerdos y códigos de conducta dirigidos a fomentar entre los visitantes comportamientos respetuosos con el descanso vecinal, el patrimonio cultural, el medio ambiente y las normas de convivencia. También prevé la colaboración con asociaciones y entidades turísticas en campañas e iniciativas de sensibilización.Todas las medidas de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público fueron abordadas el pasado mes de septiembre por la concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, en una reunión de trabajo con el presidente de la Asociación de Guías Oficiales de Turismo de la Comunitat Valenciana, Joan Such, y la vicepresidenta, Eva Martínez. Durante el encuentro, Llobet explicó a los representantes de los guías oficiales las principales medidas incluidas en el texto, y todos ellos pusieron en común las cuestiones que afectan al desarrollo de las visitas turísticas en el espacio público.
Valencia prepara nuevas restricciones para endurecer las condiciones de las visitas turísticas en grupo y regular su presencia en las calles de la ciudad. El Ayuntamiento trabaja en nuevas limitaciones para los recorridos guiados a pie y las excursiones en bicicleta y patinete, con el … objetivo de mejorar la convivencia entre visitantes y residentes y reducir las molestias que pueden generar las concentraciones de turistas en las zonas más concurridas.
El último anuncio llegó esta semana, cuando el consistorio avanzó su intención de reducir de 15 a diez el número de personas que pueden integrar los grupos turísticos que recorren Valencia en bicicleta o patinete. La propuesta, que se plantea incorporar como una modificación en la Ordenanza de Movilidad, establece que los grupos que superen este número deberán fraccionarse en subgrupos de un máximo de 10 personas, manteniendo una distancia mínima de 50 metros entre ellos.
Una medida que se suma a la recogida hace unos meses en el borrador de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, que contempla limitar a 25 los participantes en las visitas guiadas y a 20 en Ciutat Vella, entre otras medidas.
De salir adelante, Valencia se situaría entre las ciudades españolas con mayores restricciones en este ámbito: el límite previsto para el centro histórico la colocaría al nivel de Barcelona, mientras que el máximo de diez personas para las excursiones en bicicleta solo quedaría por detrás de las cuatro permitidas en Palma de Mallorca.
Además, el Ayuntamiento de Valencia también anunció este jueves sobre la instalación de 26 cámaras en el entorno del Mercat Central y la plaza de la Reina, que permitirán monitorizar los flujos peatonales de los turistas y conocer mejor cómo se distribuyen los movimientos de visitantes en dos de los enclaves más frecuentados de la ciudad.
Respecto a la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público, esta incorpora un capítulo específico dedicado al uso del espacio público por parte de grupos de turistas y sus guías, con medidas dirigidas a prevenir aquellas situaciones que puedan generar molestias, ruido, obstrucciones o dificultades para el uso compartido de calles y espacios patrimoniales.
Una de las principales medidas que contempla el borrador es la limitación del tamaño de los grupos turísticos a un máximo de 25 personas, una cifra que se reduce a 20 personas en el caso de Ciutat Vella. La regulación establece además que las actividades guiadas deberán desarrollarse de acuerdo con la normativa municipal de movilidad peatonal y protección patrimonial, así como con los protocolos municipales que puedan desarrollarse en materia de turismo.
Otro de los aspectos que recoge la futura ordenanza es la necesidad de evitar la coincidencia de diferentes grupos turísticos en un mismo espacio cuando esta pueda provocar obstrucciones de accesos, generación de ruidos u otras molestias. Para ello, los guías deberán adoptar las medidas necesarias para organizar las paradas y el desarrollo de las visitas de manera que se facilite la circulación y el uso normal del espacio público.
Ni megáfonos ni altavoces
En materia de contaminación acústica, el borrador plantea asimismo la prohibición del uso de altavoces, megáfonos, amplificadores o sistemas similares por parte de los guías durante las concentraciones de grupos turísticos. Como alternativa, establece la utilización de sistemas de audio individualizados, con el objetivo de reducir el impacto sonoro de las visitas guiadas sobre el entorno y sobre el resto de usuarios del espacio público.
El texto también establece que los profesionales deberán informar a los grupos que contraten sus servicios de las normas de visita y de las pautas de reserva de monumentos y museos, para reforzar el papel de los propios guías como agentes de información y sensibilización de los visitantes.
Asimismo, la propia ordenanza contempla medidas de corresponsabilidad con el sector turístico, como la posibilidad de impulsar acuerdos y códigos de conducta dirigidos a fomentar entre los visitantes comportamientos respetuosos con el descanso vecinal, el patrimonio cultural, el medio ambiente y las normas de convivencia. También prevé la colaboración con asociaciones y entidades turísticas en campañas e iniciativas de sensibilización.
Todas las medidas de la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público fueron abordadas el pasado mes de septiembre por la concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, en una reunión de trabajo con el presidente de la Asociación de Guías Oficiales de Turismo de la Comunitat Valenciana, Joan Such, y la vicepresidenta, Eva Martínez. Durante el encuentro, Llobet explicó a los representantes de los guías oficiales las principales medidas incluidas en el texto, y todos ellos pusieron en común las cuestiones que afectan al desarrollo de las visitas turísticas en el espacio público.
RSS de noticias de espana
