Las viviendas para personas o familias en riesgo de exclusión social y que no pueden pagar una tienen desde ahora un nuevo lugar, y está en pleno corazón del barrio de Santa Marina, con vistas al ábside de la iglesia. El obispo de Córdoba, Jesús Fernández , ha bendecido este jueves un conjunto de 16 viviendas protegidas que gestionará Cáritas para quienes lo necesiten y que ha construido la Fundación Vimpyca, impulsada por el Cabildo.Se trata, como ha destacado el prelado, de un ejemplo de colaboración público-privada : el Ayuntamiento de Córdoba ha cedido el suelo para la construcción por un período de cincuenta años, Vimpyca se ha hecho cargo de la construcción de las 16 viviendas y en su dotación han colaborado también Fundación La Caixa y las firmas Grupo Puma y Simón Eléctrica, que han colaborado económicamente o con la cesión de materiales de construcción.Las viviendas, como ha explicado el obispo, son «una segunda piel, que da seguridad, hace viable el bien primario de la familia y posibilita el crecimiento y la cohesión social». Ha ensalzado el trabajo de Vimpyca , que «hace visible el mensaje del Evangelio» con su promoción viviendas protegidas y asequibles para muchos grupos sociales.Las viviendas están situadas en el pasaje Miguel Amate Escudero, que se abrió a principios del siglo XXI entre las calles Moriscos y Tafures, cuando se liberó el suelo tras el ábside de la parroquia de Santa Marina. Como ha explicado el director de Cáritas, Darío Reina, estas viviendas «dan respuesta para algunas personas y para algunas familias, aunque no sea suficiente para los cientos que nos pidan ayuda».Llegarán a estas viviendas derivadas de las Cáritas parroquiales y de la ayuda a las personas que se encuentran en situación de estar sin hogar, con la idea de que a partir de entonces puedan «incorporarse a la vida social como cualquier otra persona». Allí estarán unos dos años, aunque siempre según la situación de cada habitante, que no tiene tampoco un esquema fijo. Hay viviendas con varios tipos de habitaciones, para familias con hijos, familias monoparentales, parejas o personas que se encuentran solas.«Los técnicos ven los perfiles adecuados y van actuando con su criterio y el de los trabajadores sociales, porque cada situación es un mundo», ha explicado Darío Reina sobre este proyecto. En el tiempo en que permanecen allí también tienen el acompañamiento de Cáritas para procurar su inserción social hasta que salgan para dar su sitio a otras familias.Arriba, salón de una de las viviendas. En el centro, el obispo y el alcalde. Debajo, zonas comunes con vistas a Santa Marina Álvaro Tejero / Diócesis de CórdobaEl alcalde de Córdoba, José María Bellido , ha destacado que la iniciativa es una muestra de que «todo el mundo está implicado» en la ayuda a las personas que lo necesitan en una idea que supone «erigir este magnífico edificio». Llega en un momento en que se ha reducido la brecha de desigualdad, aunque, como ha admitido, todavía quede mucho trabajo por hacer.Ha ensalzado también el trabajo, no sólo por este proyecto, sino también por la construcción de viviendas de protección oficial en toda Córdoba, ahora en los planes O-2 y O-4, con lo que muestra su compromiso con ofrecer viviendas a precio asequible, en línea con su vocación de poner la vivienda al alcance de todos los bolsillos. Las viviendas para personas o familias en riesgo de exclusión social y que no pueden pagar una tienen desde ahora un nuevo lugar, y está en pleno corazón del barrio de Santa Marina, con vistas al ábside de la iglesia. El obispo de Córdoba, Jesús Fernández , ha bendecido este jueves un conjunto de 16 viviendas protegidas que gestionará Cáritas para quienes lo necesiten y que ha construido la Fundación Vimpyca, impulsada por el Cabildo.Se trata, como ha destacado el prelado, de un ejemplo de colaboración público-privada : el Ayuntamiento de Córdoba ha cedido el suelo para la construcción por un período de cincuenta años, Vimpyca se ha hecho cargo de la construcción de las 16 viviendas y en su dotación han colaborado también Fundación La Caixa y las firmas Grupo Puma y Simón Eléctrica, que han colaborado económicamente o con la cesión de materiales de construcción.Las viviendas, como ha explicado el obispo, son «una segunda piel, que da seguridad, hace viable el bien primario de la familia y posibilita el crecimiento y la cohesión social». Ha ensalzado el trabajo de Vimpyca , que «hace visible el mensaje del Evangelio» con su promoción viviendas protegidas y asequibles para muchos grupos sociales.Las viviendas están situadas en el pasaje Miguel Amate Escudero, que se abrió a principios del siglo XXI entre las calles Moriscos y Tafures, cuando se liberó el suelo tras el ábside de la parroquia de Santa Marina. Como ha explicado el director de Cáritas, Darío Reina, estas viviendas «dan respuesta para algunas personas y para algunas familias, aunque no sea suficiente para los cientos que nos pidan ayuda».Llegarán a estas viviendas derivadas de las Cáritas parroquiales y de la ayuda a las personas que se encuentran en situación de estar sin hogar, con la idea de que a partir de entonces puedan «incorporarse a la vida social como cualquier otra persona». Allí estarán unos dos años, aunque siempre según la situación de cada habitante, que no tiene tampoco un esquema fijo. Hay viviendas con varios tipos de habitaciones, para familias con hijos, familias monoparentales, parejas o personas que se encuentran solas.«Los técnicos ven los perfiles adecuados y van actuando con su criterio y el de los trabajadores sociales, porque cada situación es un mundo», ha explicado Darío Reina sobre este proyecto. En el tiempo en que permanecen allí también tienen el acompañamiento de Cáritas para procurar su inserción social hasta que salgan para dar su sitio a otras familias.Arriba, salón de una de las viviendas. En el centro, el obispo y el alcalde. Debajo, zonas comunes con vistas a Santa Marina Álvaro Tejero / Diócesis de CórdobaEl alcalde de Córdoba, José María Bellido , ha destacado que la iniciativa es una muestra de que «todo el mundo está implicado» en la ayuda a las personas que lo necesitan en una idea que supone «erigir este magnífico edificio». Llega en un momento en que se ha reducido la brecha de desigualdad, aunque, como ha admitido, todavía quede mucho trabajo por hacer.Ha ensalzado también el trabajo, no sólo por este proyecto, sino también por la construcción de viviendas de protección oficial en toda Córdoba, ahora en los planes O-2 y O-4, con lo que muestra su compromiso con ofrecer viviendas a precio asequible, en línea con su vocación de poner la vivienda al alcance de todos los bolsillos.
Las viviendas para personas o familias en riesgo de exclusión social y que no pueden pagar una tienen desde ahora un nuevo lugar, y está en pleno corazón del barrio de Santa Marina, con vistas al ábside de la iglesia. El obispo de Córdoba, … Jesús Fernández, ha bendecido este miércoles un conjunto de 16 viviendas protegidas que gestionará Cáritas para quienes lo necesiten y que ha construido la Fundación Vimpyca, impulsada por el Cabildo.
Se trata, como ha destacado el prelado, de un ejemplo de colaboración público-privada: el Ayuntamiento de Córdoba ha cedido el suelo para la construcción por un período de cincuenta años, Vimpyca se ha hecho cargo de la construcción de las 16 viviendas y en su dotación han colaborado también Fundación La Caixa y las firmas Grupo Puma y Simón Eléctrica, que han colaborado económicamente o con la cesión de materiales de construcción.
Las viviendas, como ha explicado el obispo, son «una segunda piel, que da seguridad, hace viable el bien primario de la familia y posibilita el crecimiento y la cohesión social». Ha ensalzado el trabajo de Vimpyca, que «hace visible el mensaje del Evangelio» con su promoción viviendas protegidas y asequibles para muchos grupos sociales.
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Estas viviendas están situadas en el pasaje Miguel Amate Escudero, que se abrió a principios del siglo XXI entre las calles Moriscos y Tafures, cuando se liberó el suelo tras el ábside de la parroquia de Santa Marina. Como ha explicado el director de Cáritas, Darío Reina, estas viviendas «dan respuesta para algunas personas y para algunas familias, aunque no sea suficiente para los cientos que nos pidan ayuda».
Llegarán a estas viviendas derivadas de las Cáritas parroquiales y de la ayuda a las personas que se encuentran en situación de estar sin hogar, con la idea de que a partir de entonces puedan «incorporarse a la vida social como cualquier otra persona».
Allí estarán unos dos años, aunque siempre según la situación de cada habitante, que no tiene tampoco un esquema fijo. Hay viviendas con varios tipos de habitaciones, para familias con hijos, familias monoparentales, parejas o personas que se encuentran solas.
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«Los técnicos ven los perfiles adecuados y van actuando con su criterio y el de los trabajadores sociales, porque cada situación es un mundo», ha explicado Darío Reina sobre este proyecto. En el tiempo en que permanecen allí también tienen el acompañamiento de Cáritas para procurar su inserción social hasta que salgan para dar su sitio a otras familias.
(Álvaro Tejero / Diócesis de Córdoba)
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha destacado que la iniciativa es una muestra de que «todo el mundo está implicado» en la ayuda a las personas que lo necesitan en una idea que supone «erigir este magnífico edificio». Llega en un momento en que se ha reducido la brecha de desigualdad, aunque, como ha admitido, todavía quede mucho trabajo por hacer.
Ha ensalzado también el trabajo, no sólo por este proyecto, sino también por la construcción de viviendas de protección oficial en toda Córdoba, ahora en los planes O-2 y O-4, con lo que muestra su compromiso con ofrecer viviendas a precio asequible, en línea con su vocación de poner la vivienda al alcance de todos los bolsillos.
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