Las leyes insignia del Gobierno serán el primer objetivo desregulatorio de Vox. Más concretamente, si logran poder en la Administración en un futuro gobierno, acabarán con la ley de vivienda y la de cambio climático, ambas aprobadas en la pasada legislatura. Estos planes desregulatorios serán anunciados en la Asamblea General que celebrarán este sábado en Madrid.Según defienden en su programa de desregulación para «una vida más fácil», la «hiperregulación» ha «robado» a los españoles la prosperidad económica. La meta marcada no es otra que reducir el número de normas -entre 1978 y 2021 se aprobaron casi 500.000, según el Instituto Juan de Mariana-. A pesar de los grandes planes derogatorios, llevar a cabo este plan no es tarea sencilla. El Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen capacidad reguladora y, por lo tanto, en muchos casos no basta con derogar una ley estatal ya que puede existir normativa autonómica prioritaria. Es necesario actuar en los tres niveles al mismo tiempo y, para ello, es necesario gobernar en estos tres niveles. Tras visualizar una «arquitectura de desregulación integral» de la legislación española, los de Abascal impulsarán varias iniciativas para comenzar su campaña de derogación de leyes como presentar un «buzón» para que los ciudadanos informen sobre exigencias innecesarias, revocar tres leyes por cada una que se apruebe, crear una Inteligencia Artificial para facilitar la información pública sobre la Administración Pública o acabar con la legislación masiva sobre las exigencias de Bruselas. Noticia relacionada opinion No No «Prioridad sanchista» o la rana hervida del PSOE María José FuenteálamoVox anunciará también una lista concreta de leyes que buscará derogar en el momento en el que lleguen —si lo hacen— al Palacio de La Moncloa. La primera tanda de recortes —con ‘motosierra’, al estilo de Javier Milei— sería de siete leyes y un paquete legislativo sobre los planes de igualdad en empresas. En primer lugar, la prioridad sería acabar con la ley de vivienda aprobada en 2023 que buscaba regular los precios al permitir a las comunidades autónomas declarar zonas de mercado residencial tensionado. La norma no ha surtido el efecto esperado: el precio medio del metro cuadrado ha superado los picos de la burbuja de 2007. En Bambú, según reza el documento que verá la luz este sábado, valoran esta crisis como «la tormenta perfecta» generada por un «laberinto burocrático» y «enormes cargas fiscales» para los españoles. A este «drama» habitacional se le suma una «invasión inmigratoria sin precedentes». Por ello, acabar con esta legislación será una de las prioridades del partido.El nuevo ideario político de Vox ha sustituido la cruzada contra el feminismo por la inmigración. En los pactos autonómicos de 2023 se pudo observar la prioridad por «la violencia intrafamiliar» frente a la de género. Ahora la batalla es contra la inmigración —con la ‘prioridad nacional’ como bandera principal— y la desregulación burocrática. El segundo término viene influenciado del Plan Draghi, en el que el exprimer ministro italiano Mario Draghi afeó a la Unión Europea las «jaulas burocráticas y laberintos regulatorios», aunque ganó popularidad gracias a Milei, aliado principal de Abascal internacionalmente. El presidente de Argentina extendió por todo el mundo su política de recortes en la burocracia mediante su famosa ‘motosierra’. Este argumento ha cruzado fronteras y se ha asentado ya en la política española: Vox ya ha creado la consejería de desregulación en los gobiernos de coalición en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Dentro del partido, este asunto es una prioridad que deberá defender José María Figaredo, presentado como portavoz de desregulación.Los objetivos marcados por la formación no serán sencillos debido a la capacidad reguladora de comunidades autónomas y ayuntamientosAbascal y su equipo también se harán eco de la ley de cambio climático. Esta buscaba regular las bases y obligaciones del país para luchar contra el calentamiento global y cumplir con el Acuerdo de París. La ley, aprobada en la pasada legislatura, fue de las más celebradas por el Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos. Para Vox, esta legislación sacrificó la competitividad de España al «prohibir explorar y explotar» los hidrocarburos del país. Además, impulsó la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en España, otra de las principales críticas de la formación. El «aviso» del sistema contra esta norma se dio en 2025 con el apagón. «Este Gobierno ha antepuesto los objetivos de la Agenda 2030 a lo único que de verdad importa en un sistema eléctrico: la garantía del suministro», afirma el documento.Cuentas en positivo y discursos de Abascal y su núcleo duro En la Asamblea General que celebrará este sábado Vox, los de Santiago Abascal presentarán las cuentas económicas del año 2025. El logro más celebrado de este balance fue la revisión de las multas impuestas por el Tribunal de Cuentas y el saldo de las deudas adquiridas con el banco húngaro relacionado con Viktor Orbán —en total recibieron 13,5 millones de euros que ya han devuelto—. Tras ello, el líder del partido y su núcleo duro presentarán el ideario político del partido y los planes de desregulación que buscarán implantar en España. Esta Asamblea General coincide con las negociaciones para investir a Juanma Moreno como presidente de Andalucía. La sesión de investidura será los días 28 y 29 de junio y, de momento, no hay ningún pacto entre PP y Vox para que el popular sea reelegido como líder del Ejecutivo autonómico. Con estas dos leyes como base desregulatoria, Vox prevé derogar también el Real Decreto-Ley de 2021 para la reforma laboral, que buscaba fomentar la contratación indefinida y de fijos-discontinuos para acabar con los contratos de obra y servicio. Los de Abascal creen que esta norma asestó un «golpe letal al tejido productivo» al acabar con este tipo de contrato ya que provocaba a las empresas asumir costes «altísimos» y abusar de la figura de los fijos-discontinuos. Centrarán también sus esfuerzos en acabar con la ley de residuos y suelos contaminados, la de Movilidad Sostenible, la que regula los servicios de atención a la clientela y el paquete legislativo sobre planes de igualdad en las empresas. Revisión de otras normasSi Abascal consigue el poder político necesario para llevar a cabo cambios en la burocracia, Bambú se convertirá en un centro de estudio de la actual legislación española. Reconocen que sus reformas no serán sencillas de conseguir debido al modelo autonómico que fragmenta, en parte, la regulación. Por ello, promoverán la revisión y reforma de quince leyes. Entre las más importantes se encuentra el propio Estatuto de los Trabajadores o la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Las leyes insignia del Gobierno serán el primer objetivo desregulatorio de Vox. Más concretamente, si logran poder en la Administración en un futuro gobierno, acabarán con la ley de vivienda y la de cambio climático, ambas aprobadas en la pasada legislatura. Estos planes desregulatorios serán anunciados en la Asamblea General que celebrarán este sábado en Madrid.Según defienden en su programa de desregulación para «una vida más fácil», la «hiperregulación» ha «robado» a los españoles la prosperidad económica. La meta marcada no es otra que reducir el número de normas -entre 1978 y 2021 se aprobaron casi 500.000, según el Instituto Juan de Mariana-. A pesar de los grandes planes derogatorios, llevar a cabo este plan no es tarea sencilla. El Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen capacidad reguladora y, por lo tanto, en muchos casos no basta con derogar una ley estatal ya que puede existir normativa autonómica prioritaria. Es necesario actuar en los tres niveles al mismo tiempo y, para ello, es necesario gobernar en estos tres niveles. Tras visualizar una «arquitectura de desregulación integral» de la legislación española, los de Abascal impulsarán varias iniciativas para comenzar su campaña de derogación de leyes como presentar un «buzón» para que los ciudadanos informen sobre exigencias innecesarias, revocar tres leyes por cada una que se apruebe, crear una Inteligencia Artificial para facilitar la información pública sobre la Administración Pública o acabar con la legislación masiva sobre las exigencias de Bruselas. Noticia relacionada opinion No No «Prioridad sanchista» o la rana hervida del PSOE María José FuenteálamoVox anunciará también una lista concreta de leyes que buscará derogar en el momento en el que lleguen —si lo hacen— al Palacio de La Moncloa. La primera tanda de recortes —con ‘motosierra’, al estilo de Javier Milei— sería de siete leyes y un paquete legislativo sobre los planes de igualdad en empresas. En primer lugar, la prioridad sería acabar con la ley de vivienda aprobada en 2023 que buscaba regular los precios al permitir a las comunidades autónomas declarar zonas de mercado residencial tensionado. La norma no ha surtido el efecto esperado: el precio medio del metro cuadrado ha superado los picos de la burbuja de 2007. En Bambú, según reza el documento que verá la luz este sábado, valoran esta crisis como «la tormenta perfecta» generada por un «laberinto burocrático» y «enormes cargas fiscales» para los españoles. A este «drama» habitacional se le suma una «invasión inmigratoria sin precedentes». Por ello, acabar con esta legislación será una de las prioridades del partido.El nuevo ideario político de Vox ha sustituido la cruzada contra el feminismo por la inmigración. En los pactos autonómicos de 2023 se pudo observar la prioridad por «la violencia intrafamiliar» frente a la de género. Ahora la batalla es contra la inmigración —con la ‘prioridad nacional’ como bandera principal— y la desregulación burocrática. El segundo término viene influenciado del Plan Draghi, en el que el exprimer ministro italiano Mario Draghi afeó a la Unión Europea las «jaulas burocráticas y laberintos regulatorios», aunque ganó popularidad gracias a Milei, aliado principal de Abascal internacionalmente. El presidente de Argentina extendió por todo el mundo su política de recortes en la burocracia mediante su famosa ‘motosierra’. Este argumento ha cruzado fronteras y se ha asentado ya en la política española: Vox ya ha creado la consejería de desregulación en los gobiernos de coalición en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Dentro del partido, este asunto es una prioridad que deberá defender José María Figaredo, presentado como portavoz de desregulación.Los objetivos marcados por la formación no serán sencillos debido a la capacidad reguladora de comunidades autónomas y ayuntamientosAbascal y su equipo también se harán eco de la ley de cambio climático. Esta buscaba regular las bases y obligaciones del país para luchar contra el calentamiento global y cumplir con el Acuerdo de París. La ley, aprobada en la pasada legislatura, fue de las más celebradas por el Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos. Para Vox, esta legislación sacrificó la competitividad de España al «prohibir explorar y explotar» los hidrocarburos del país. Además, impulsó la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en España, otra de las principales críticas de la formación. El «aviso» del sistema contra esta norma se dio en 2025 con el apagón. «Este Gobierno ha antepuesto los objetivos de la Agenda 2030 a lo único que de verdad importa en un sistema eléctrico: la garantía del suministro», afirma el documento.Cuentas en positivo y discursos de Abascal y su núcleo duro En la Asamblea General que celebrará este sábado Vox, los de Santiago Abascal presentarán las cuentas económicas del año 2025. El logro más celebrado de este balance fue la revisión de las multas impuestas por el Tribunal de Cuentas y el saldo de las deudas adquiridas con el banco húngaro relacionado con Viktor Orbán —en total recibieron 13,5 millones de euros que ya han devuelto—. Tras ello, el líder del partido y su núcleo duro presentarán el ideario político del partido y los planes de desregulación que buscarán implantar en España. Esta Asamblea General coincide con las negociaciones para investir a Juanma Moreno como presidente de Andalucía. La sesión de investidura será los días 28 y 29 de junio y, de momento, no hay ningún pacto entre PP y Vox para que el popular sea reelegido como líder del Ejecutivo autonómico. Con estas dos leyes como base desregulatoria, Vox prevé derogar también el Real Decreto-Ley de 2021 para la reforma laboral, que buscaba fomentar la contratación indefinida y de fijos-discontinuos para acabar con los contratos de obra y servicio. Los de Abascal creen que esta norma asestó un «golpe letal al tejido productivo» al acabar con este tipo de contrato ya que provocaba a las empresas asumir costes «altísimos» y abusar de la figura de los fijos-discontinuos. Centrarán también sus esfuerzos en acabar con la ley de residuos y suelos contaminados, la de Movilidad Sostenible, la que regula los servicios de atención a la clientela y el paquete legislativo sobre planes de igualdad en las empresas. Revisión de otras normasSi Abascal consigue el poder político necesario para llevar a cabo cambios en la burocracia, Bambú se convertirá en un centro de estudio de la actual legislación española. Reconocen que sus reformas no serán sencillas de conseguir debido al modelo autonómico que fragmenta, en parte, la regulación. Por ello, promoverán la revisión y reforma de quince leyes. Entre las más importantes se encuentra el propio Estatuto de los Trabajadores o la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Las leyes insignia del Gobierno serán el primer objetivo desregulatorio de Vox. Más concretamente, si logran poder en la Administración en un futuro gobierno, acabarán con la ley de vivienda y la de cambio climático, ambas aprobadas en la pasada legislatura. Estos planes desregulatorios … serán anunciados en la Asamblea General que celebrarán este sábado en Madrid.
Según defienden en su programa de desregulación para «una vida más fácil», la «hiperregulación» ha «robado» a los españoles la prosperidad económica. La meta marcada no es otra que reducir el número de normas -entre 1978 y 2021 se aprobaron casi 500.000, según el Instituto Juan de Mariana-. A pesar de los grandes planes derogatorios, llevar a cabo este plan no es tarea sencilla. El Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen capacidad reguladora y, por lo tanto, en muchos casos no basta con derogar una ley estatal ya que puede existir normativa autonómica prioritaria. Es necesario actuar en los tres niveles al mismo tiempo y, para ello, es necesario gobernar en estos tres niveles.
Tras visualizar una «arquitectura de desregulación integral» de la legislación española, los de Abascal impulsarán varias iniciativas para comenzar su campaña de derogación de leyes como presentar un «buzón» para que los ciudadanos informen sobre exigencias innecesarias, revocar tres leyes por cada una que se apruebe, crear una Inteligencia Artificial para facilitar la información pública sobre la Administración Pública o acabar con la legislación masiva sobre las exigencias de Bruselas.
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María José Fuenteálamo
Vox anunciará también una lista concreta de leyes que buscará derogar en el momento en el que lleguen —si lo hacen— al Palacio de La Moncloa. La primera tanda de recortes —con ‘motosierra’, al estilo de Javier Milei— sería de siete leyes y un paquete legislativo sobre los planes de igualdad en empresas. En primer lugar, la prioridad sería acabar con la ley de vivienda aprobada en 2023 que buscaba regular los precios al permitir a las comunidades autónomas declarar zonas de mercado residencial tensionado. La norma no ha surtido el efecto esperado: el precio medio del metro cuadrado ha superado los picos de la burbuja de 2007. En Bambú, según reza el documento que verá la luz este sábado, valoran esta crisis como «la tormenta perfecta» generada por un «laberinto burocrático» y «enormes cargas fiscales» para los españoles. A este «drama» habitacional se le suma una «invasión inmigratoria sin precedentes». Por ello, acabar con esta legislación será una de las prioridades del partido.
El nuevo ideario político de Vox ha sustituido la cruzada contra el feminismo por la inmigración. En los pactos autonómicos de 2023 se pudo observar la prioridad por «la violencia intrafamiliar» frente a la de género. Ahora la batalla es contra la inmigración —con la ‘prioridad nacional’ como bandera principal— y la desregulación burocrática. El segundo término viene influenciado del Plan Draghi, en el que el exprimer ministro italiano Mario Draghi afeó a la Unión Europea las «jaulas burocráticas y laberintos regulatorios», aunque ganó popularidad gracias a Milei, aliado principal de Abascal internacionalmente. El presidente de Argentina extendió por todo el mundo su política de recortes en la burocracia mediante su famosa ‘motosierra’. Este argumento ha cruzado fronteras y se ha asentado ya en la política española: Vox ya ha creado la consejería de desregulación en los gobiernos de coalición en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Dentro del partido, este asunto es una prioridad que deberá defender José María Figaredo, presentado como portavoz de desregulación.
Los objetivos marcados por la formación no serán sencillos debido a la capacidad reguladora de comunidades autónomas y ayuntamientos
Abascal y su equipo también se harán eco de la ley de cambio climático. Esta buscaba regular las bases y obligaciones del país para luchar contra el calentamiento global y cumplir con el Acuerdo de París. La ley, aprobada en la pasada legislatura, fue de las más celebradas por el Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos. Para Vox, esta legislación sacrificó la competitividad de España al «prohibir explorar y explotar» los hidrocarburos del país. Además, impulsó la creación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en España, otra de las principales críticas de la formación. El «aviso» del sistema contra esta norma se dio en 2025 con el apagón. «Este Gobierno ha antepuesto los objetivos de la Agenda 2030 a lo único que de verdad importa en un sistema eléctrico: la garantía del suministro», afirma el documento.
Cuentas en positivo y discursos de Abascal y su núcleo duro
En la Asamblea General que celebrará este sábado Vox, los de Santiago Abascal presentarán las cuentas económicas del año 2025. El logro más celebrado de este balance fue la revisión de las multas impuestas por el Tribunal de Cuentas y el saldo de las deudas adquiridas con el banco húngaro relacionado con Viktor Orbán —en total recibieron 13,5 millones de euros que ya han devuelto—. Tras ello, el líder del partido y su núcleo duro presentarán el ideario político del partido y los planes de desregulación que buscarán implantar en España.
Esta Asamblea General coincide con las negociaciones para investir a Juanma Moreno como presidente de Andalucía. La sesión de investidura será los días 28 y 29 de junio y, de momento, no hay ningún pacto entre PP y Vox para que el popular sea reelegido como líder del Ejecutivo autonómico.
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Con estas dos leyes como base desregulatoria, Vox prevé derogar también el Real Decreto-Ley de 2021 para la reforma laboral, que buscaba fomentar la contratación indefinida y de fijos-discontinuos para acabar con los contratos de obra y servicio. Los de Abascal creen que esta norma asestó un «golpe letal al tejido productivo» al acabar con este tipo de contrato ya que provocaba a las empresas asumir costes «altísimos» y abusar de la figura de los fijos-discontinuos. Centrarán también sus esfuerzos en acabar con la ley de residuos y suelos contaminados, la de Movilidad Sostenible, la que regula los servicios de atención a la clientela y el paquete legislativo sobre planes de igualdad en las empresas.
Revisión de otras normas
Si Abascal consigue el poder político necesario para llevar a cabo cambios en la burocracia, Bambú se convertirá en un centro de estudio de la actual legislación española. Reconocen que sus reformas no serán sencillas de conseguir debido al modelo autonómico que fragmenta, en parte, la regulación. Por ello, promoverán la revisión y reforma de quince leyes. Entre las más importantes se encuentra el propio Estatuto de los Trabajadores o la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
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