El empate a cero que protagonizaron anoche Colombia y Portugal fue uno de los partidos más intensos y entretenidos que ha regalado la fase de grupos de la Copa del Mundo. Al conjunto cafetero le valía el empate para pasar primero de grupo, pero, a juzgar por su juego vertical, empujado por unas gradas abrumadoramente amarillas en Miami, buscó más la victoria que la Portugal de un Cristiano Ronaldo veterano y ausente.
Los lusos, que decepcionaron con un Cristiano Ronaldo ausente, podrían enfrentarse a España en unos hipotéticos octavos de final
El empate a cero que protagonizaron anoche Colombia y Portugal fue uno de los partidos más intensos y entretenidos que ha regalado la fase de grupos de la Copa del Mundo. Al conjunto cafetero le valía el empate para pasar primero de grupo, pero, a juzgar por su juego vertical, empujado por unas gradas abrumadoramente amarillas en Miami, buscó más la victoria que la Portugal de un Cristiano Ronaldo veterano y ausente.
Tras este resultado a tablas, Colombia se enfrentará en dieciseisavos a Ghana, mientras que Portugal deberá batir a Croacia para enfrentarse, en unos hipotéticos octavos, a la España de Luis de la Fuente.
Los latinoamericanos comenzaron el partido con gran dominio, avisando en los primeros veinte minutos con seis disparos, con jugadas salidas de la velocidad de Jhon Arias, la técnica de Luis Díaz y la lectura de James Rodríguez. Pero el gol se le resistió durante todo el partido, a pesar de los 24 disparos que ejecutó hacia la portería de Diogo Costa, el mejor jugador del partido.
Portugal buscaba la posesión, pero la perdió tanto en la primera como en la segunda mitad, y ni siquiera la magia de Vitinha logró encontrar a Ronaldo en superioridad. Tan solo un potente disparo de Bruno Fernandes desde fuera del área exigió una parada extraordinaria de Camilo Vargas, el portero colombiano.
Los 90 minutos de buen fútbol probablemente no valieron el descarado precio de las entradas del partido más caro de la fase de grupos, pero sí emocionaron al espectador con un trepidante partido de ida y vuelta. Colombia, falta de puntería, mereció el triunfo ante una de las favoritas, en un encuentro en el que demostró ser un equipo más compacto, más intenso y más entregado que Portugal, impotente ante el claro dominio de su rival.
Las gradas en Miami, donde viven cientos de miles de colombianos, se tiñeron de amarillo y empujaron a la selección latinoamericana
Cuando parecía que, al final del primer tiempo, Portugal encontraba su juego, al cuarto de hora de la segunda parte Colombia volvió a hostigar la portería de Costa, que se sacó tres grandes paradas a disparos desde fuera del área. En el tiempo añadido de la segunda, a Colombia le anularon un gol por un milimétrico fuera de fuego, por la punta de la bota de Davinson Sánchez, que fue muy protestado por un público volcado con los cafeteros.
A juzgar por la cantidad de camisetas amarillas en las graderías (alrededor del 80%), y por el griterío de los aficionados, el equipo europeo jugó fuera de casa: en la calurosa y húmeda región de Miami, donde se jugó el encuentro, viven cientos de miles de personas de origen colombiano, así como millones de latinoamericanos. Los abucheos acompañaron a Portugal desde que salió a calentar y repetidamente cuando tenía la posesión del balón.
Esto explica la expectación que generó el partido entre dos grandes selecciones: fue, de hecho, el encuentro más solicitado los 72 de la fase de grupos, con cinco millones de personas apuntados al sorteo cuando salieron a la venta. Preguntado por ello, el propio seleccionador de Portugal, el español Roberto Martínez reconoció que tuvo que comprar las entradas para su familia el pasado noviembre: “Sabía que iba a ser difícil conseguirlas”, afirmó en una rueda de prensa previa.
Cristiano Ronaldo vuelve a decepcionar y Vitinha, controlado de cerca por la defensa colombiana, no logra producir
El partido fue la primera prueba de fuego de la selección de Martinez, después de un decepcionante empate a uno contra República Democrática del Congo y de resurgir con una goleada a Uzbekistán (5-0), uno de los equipos más débiles del campeonato, con dos tantos de Ronaldo. El portugués, muy criticado tras su primer partido, se reafirmó en el segundo rompiendo un récord histórico –como el primer jugador en marcar en seis mundiales–, pero volvió a decepcionar, neutralizado por la defensa colombiana, en el primer partido contra un rival de primer nivel.
“Dejamos que Colombia jugara el partido que quería”, dijo Martínez después del encuentro. “No controlamos la posesión tanto como queríamos. No fuimos capaces de controlar el juego ni de aprovechar nuestro talento, añadió el seleccionador. El empate fue un resultado injusto para un equipo colombiano claramente dominador, al que le faltó la contundencia de su gran estrella, el extremo del Bayern de Munich Luis Díaz, que falló en cuatro ocasiones claras.
Tras este empate, que deja a Colombia primera con 7 puntos y a Portugal segunda con 5, es previsible un enfrentamiento directo en octavos entre las dos potencias ibéricas, una final anticipada, pues ambos partieron entre los favoritos al comenzar el torneo y han terminado decepcionando en su juego.
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