India escribió ayer un nuevo capítulo en la historia de la industria espacial con el lanzamiento con éxito de su primer cohete orbital desarrollado por el sector privado indio. Con este hito, Nueva Delhi aspira a convertirse en un actor importante en el mercado espacial global.
Lanzamiento del primer cohete privado, hito solo al alcance de EE.UU. y China
India escribió ayer un nuevo capítulo en la historia de la industria espacial con el lanzamiento con éxito de su primer cohete orbital desarrollado por el sector privado indio. Con este hito, Nueva Delhi aspira a convertirse en un actor importante en el mercado espacial global.
La empresa india Skyroot Aerospace realizó el vuelo de prueba del vehículo de lanzamiento, llamado Vikram-1, y situó a India entre los únicos países, junto con EE.UU. y China, con capacidad demostrada de lanzamiento orbital con compañías privadas, según señaló el fabricante.
El cohete, de 23 metros de altura, despegó a les 12.05 hora local desde el Centro Espacial de Sriharikota (sur del país) y alcanzó su órbita operativa a 450 km sobre la Tierra, 15 minutos después, sin incidentes. Era su primer intento.
El nuevo cohete está diseñado para lanzar satélites de 350 kg a la órbita terrestre baja. Para este vuelo inaugural, cuya misión fue bautizada Aagaman (palabra de origen sánscrito que define el comienzo de una nueva era), transportó vehículos de demostración diseñados por microempresas indias, incluidos satélites.
El cohete Vikram-1 está diseñado para lanzar satélites de hasta 350 kg en vuelos comerciales
El cohete utiliza tres etapas de combustible sólido y un módulo de ajuste orbital de combustible líquido impulsado por un motor impreso en 3D; tecnologías que, según la compañía, se prueban por primera vez en India. “Este es un vuelo de prueba. Realizaremos algunos más antes de pasar a los vuelos comerciales rutinarios”, detalló Skyroot Aerospace.
El éxito de la operación provocó la reacción inmediata del primer ministro indio, Narendra Modi: “Este es un momento definitivo en el viaje espacial de India”, manifestó en X. Modi subrayó que “la creciente participación del sector privado indio está abriendo nuevas fronteras y acelerando la innovación” y vaticinó que el “logro animará a innumerables jóvenes a soñar en grande e innovar sin miedo”.
Este lanzamiento comercial corona un proceso de apertura progresiva del programa espacial indio al sector privado iniciado por el Ejecutivo en el 2020 con la creación del organismo regulador IN-SPACe para romper el monopolio estatal. Más de 400 microempresas participan ahora en este mercado, valorado en 8.000 millones de dólares. La industria, que ha atraído inversores internacionales, estima incrementar esta cifra a entre 40.000 y 50.000 millones de dólares en la próxima década.
El país más poblado del mundo, con 1.500 millones de habitantes, tiene importantes ambiciones espaciales. En la última década, ha logrado hazañas comparables a las de las principales potencias espaciales mundiales, pero a un coste mucho menor. Tras enviar una sonda a la órbita de Marte en el 2014 y aterrizar un rover en la Luna en el 2023, la Organización India de Investigación Espacial (ISRO) el gobierno aspira ahora a enviar un astronauta al espacio de forma independiente, posiblemente ya en el 2027. Modi, por su parte, también se propone llevar a un indio a la Luna para el 2040.
Skyroot, con sede en Hyderabad y fundada por antiguos ingenieros de la ISRO, ya marcó un hito en el 2022 con el lanzamiento a nivel suborbital del Vikram-S, el primer cohete desarrollado por una empresa privada india. La empresa se convirtió este año en la primera startup india de tecnología espacial valorada en más de 1.000 millones de dólares.
El exdirector de la ISRO, K. Sivan, elogió los beneficios de abrir el espacio a las empresas privadas y puso a Skyroot como ejemplo. “Lanzar un cohete requiere dominar las tecnologías más delicadas y complejas”, declaró a AFP tras elogiar la compañía. “Si una empresa emergente india logra una de las hazañas más difíciles de la industria espacial, dará un impulso significativo a la reputación de la India en el resto del mundo”, dijo con entusiasmo.
La misión india se produce en un momento en el que la competencia es cada vez mayor en el mercado global de lanzamiento de pequeños satélites, donde las startups buscan desafiar a las empresas líderes, como SpaceX de Elon Musk. Los gobiernos de Europa y Asia también han apostado por las empresas de lanzamiento nacionales para garantizar el acceso independiente al espacio con fines comerciales y de defensa.
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