El desayuno es una de las comidas en las que más productos ultraprocesados se concentran. Cereales azucarados, bollería, galletas, embutidos y bacon forman parte del menú habitual de millones de personas. No obstante ya se sabe que el desayuno en estos tiempos que corren es una decisión bastante personal, debido sobre todo a que el ayuno intermitente es tendencia fitness además de una de las estrategias nutricionales más utilizadas.En este contexto se ha pronunciado el experto en longevidad Dan Buettner, autor del libro ‘El secreto de las Zonas Azules: Come y vive como la gente más saludable del planeta’, que sostiene que el camino hacia una vida más larga saludable empieza, literalmente, en el desayuno.En una de sus publicaciones en redes sociales, explica que la calidad de los alimentos que consumimos a diario condiciona nuestra salud a corto y largo plazo. «El secreto número uno para desayunar por la longevidad es dejar los cereales azucarados y el tocino grasiento», afirma el investigador. En su lugar, propone desayunos «sabrosos, sencillos y ricos en fibra», elaborados con alimentos vegetales como judías, arroz, tostadas con aguacate o sopa minestrone. «Empieza tu día con plantas, no con alimentos procesados, y aliméntate como lo hacen los centenarios», resume.La ciencia relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascularSu planteamiento no responde a una dieta milagro, sino a décadas de investigación sobre los hábitos de los habitantes de las llamadas Zonas Azules: Okinawa, en Japón; Icaria, en Grecia; Cerdeña, en Italia; Nicoya, en Costa Rica, y Loma Linda, en California. En estas regiones existe una elevada proporción de personas que alcanzan los cien años, a menudo con un buen estado de salud.El especialista recuerda que, en esos lugares, el día suele comenzar con platos sencillos y salados, como alubias con arroz, sopas de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de legumbres, hortalizas y cereales integrales. La fibra ocupa un lugar central en sus recomendaciones porque favorece la salud digestiva y metabólica, ayuda a controlar la glucosa, reduce el colesterol y aumenta la sensación de saciedad.Las legumbres, especialmente las judías, aportan fibra, proteínas vegetales, minerales y carbohidratos complejos. Por eso, el experto las considera uno de los alimentos más relacionados con la longevidad dentro de las Zonas Azules. Frente al pico de azúcar que pueden provocar los cereales refinados, estos alimentos liberan la energía de forma gradual y ayudan a evitar el hambre a media mañana.La evidencia científica también relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y mortalidad por cualquier causa. El desayuno es una de las comidas en las que más productos ultraprocesados se concentran. Cereales azucarados, bollería, galletas, embutidos y bacon forman parte del menú habitual de millones de personas. No obstante ya se sabe que el desayuno en estos tiempos que corren es una decisión bastante personal, debido sobre todo a que el ayuno intermitente es tendencia fitness además de una de las estrategias nutricionales más utilizadas.En este contexto se ha pronunciado el experto en longevidad Dan Buettner, autor del libro ‘El secreto de las Zonas Azules: Come y vive como la gente más saludable del planeta’, que sostiene que el camino hacia una vida más larga saludable empieza, literalmente, en el desayuno.En una de sus publicaciones en redes sociales, explica que la calidad de los alimentos que consumimos a diario condiciona nuestra salud a corto y largo plazo. «El secreto número uno para desayunar por la longevidad es dejar los cereales azucarados y el tocino grasiento», afirma el investigador. En su lugar, propone desayunos «sabrosos, sencillos y ricos en fibra», elaborados con alimentos vegetales como judías, arroz, tostadas con aguacate o sopa minestrone. «Empieza tu día con plantas, no con alimentos procesados, y aliméntate como lo hacen los centenarios», resume.La ciencia relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascularSu planteamiento no responde a una dieta milagro, sino a décadas de investigación sobre los hábitos de los habitantes de las llamadas Zonas Azules: Okinawa, en Japón; Icaria, en Grecia; Cerdeña, en Italia; Nicoya, en Costa Rica, y Loma Linda, en California. En estas regiones existe una elevada proporción de personas que alcanzan los cien años, a menudo con un buen estado de salud.El especialista recuerda que, en esos lugares, el día suele comenzar con platos sencillos y salados, como alubias con arroz, sopas de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de legumbres, hortalizas y cereales integrales. La fibra ocupa un lugar central en sus recomendaciones porque favorece la salud digestiva y metabólica, ayuda a controlar la glucosa, reduce el colesterol y aumenta la sensación de saciedad.Las legumbres, especialmente las judías, aportan fibra, proteínas vegetales, minerales y carbohidratos complejos. Por eso, el experto las considera uno de los alimentos más relacionados con la longevidad dentro de las Zonas Azules. Frente al pico de azúcar que pueden provocar los cereales refinados, estos alimentos liberan la energía de forma gradual y ayudan a evitar el hambre a media mañana.La evidencia científica también relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y mortalidad por cualquier causa.
I. Asenjo
El desayuno es una de las comidas en las que más productos ultraprocesados se concentran. Cereales azucarados, bollería, galletas, embutidos y bacon forman parte del menú habitual de millones de personas. No obstante ya se sabe que el desayuno en estos tiempos que corren es una decisión bastante personal, debido sobre todo a que el ayuno intermitente es tendencia fitness además de una de las estrategias nutricionales más utilizadas.
En este contexto se ha pronunciado el experto en longevidad Dan Buettner, autor del libro ‘El secreto de las Zonas Azules: Come y vive como la gente más saludable del planeta’, que sostiene que el camino hacia una vida más larga saludable empieza, literalmente, en el desayuno.
En una de sus publicaciones en redes sociales, explica que la calidad de los alimentos que consumimos a diario condiciona nuestra salud a corto y largo plazo. «El secreto número uno para desayunar por la longevidad es dejar los cereales azucarados y el tocino grasiento», afirma el investigador.
En su lugar, propone desayunos «sabrosos, sencillos y ricos en fibra», elaborados con alimentos vegetales como judías, arroz, tostadas con aguacate o sopa minestrone. «Empieza tu día con plantas, no con alimentos procesados, y aliméntate como lo hacen los centenarios», resume.
La ciencia relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular
Su planteamiento no responde a una dieta milagro, sino a décadas de investigación sobre los hábitos de los habitantes de las llamadas Zonas Azules: Okinawa, en Japón; Icaria, en Grecia; Cerdeña, en Italia; Nicoya, en Costa Rica, y Loma Linda, en California. En estas regiones existe una elevada proporción de personas que alcanzan los cien años, a menudo con un buen estado de salud.
El especialista recuerda que, en esos lugares, el día suele comenzar con platos sencillos y salados, como alubias con arroz, sopas de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de legumbres, hortalizas y cereales integrales. La fibra ocupa un lugar central en sus recomendaciones porque favorece la salud digestiva y metabólica, ayuda a controlar la glucosa, reduce el colesterol y aumenta la sensación de saciedad.
Las legumbres, especialmente las judías, aportan fibra, proteínas vegetales, minerales y carbohidratos complejos. Por eso, el experto las considera uno de los alimentos más relacionados con la longevidad dentro de las Zonas Azules. Frente al pico de azúcar que pueden provocar los cereales refinados, estos alimentos liberan la energía de forma gradual y ayudan a evitar el hambre a media mañana.
La evidencia científica también relaciona una alimentación rica en fibra con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y mortalidad por cualquier causa.
RSS de noticias de bienestar
