Curso político nuevo, recetas no tanto. El BNG ha planteado este lunes la puesta en marcha de un plan de choque de 400 millones de euros para responder a la «emergencia económica y social» que está generando el incremento del coste de la vida, con medidas dirigidas a familias, pymes y empresas radicadas en la Comunidad. «Vivir en Galicia es cada vez más caro», ha afirmado su portavoz nacional, Ana Pontón, para la que las subidas de precios en alimentación, vivienda, electricidad, combustibles, transporte y el inicio del curso escolar «pone contra las cuerdas» a las familias y los sectores económicos.Fue la principal propuesta planteada por los nacionalistas después de la reunión de su Executiva Nacional este lunes, en la que fijaron su prioridad de «poner a los gallegos en el centro del debate político y aportar las soluciones a los problemas que le afectan directamente a su día a día. No obstante, Pontón no entró en el detalle de cómo articularían esta inyección millonaria, si mediante el recurso a la deuda pública o la movilización de otras partidas del presupuesto autonómico. Entre las medidas que propone está la regulación de las viviendas de uso turístico, la declaración de zonas de mercado tensionado para limitar los precios del alquiler e incorporar ayudas públicas «en función de la renta» para «aliviar directamente» la subida de las mensualidades en rentas e hipotecas. Las ayudas se extenderían a los libros de texto, el transporte, el sector ganadero, así como «una mayor intervención pública» en el mercado energético y la «limitación» de los precios en alimentos básicos y suministros esenciales, informó el BNG en un comunicado.Con este, la organización nacionalista ha planteado ya dos planes de choque para las familias en lo que va de año. En marzo, a las pocas semanas del inicio del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos, el BNG ya reclamó un paquete de medidas de 700 millones de euros por el incremento de los precios de la energía, con el objetivo de crear «un escudo social gallego» a familias y empresas. En marzo el Bloque ya planteó otro plan de choque por la subida de precios, pero entonces era de 700 millonesEs la segunda vez en cuatro años que el BNG plantea un plan de choque para combatir el impacto de la «inflación descontrolada» en el coste de la vida. En junio de 2022 también presentó una propuesta similar, aunque en aquella ocasión la cifra era de 700 millones de euros, que comprendía un fondo de rescate social, otro económico y un «plan de inversión extraordinario en obra pública». En agosto el plan había crecido hasta «movilizar» los mil millones de euros.No es un recurso extraño para el BNG, que ha convertido los planes de choque en su respuesta casi para cualquier problema que identifique en Galicia. Desde 2019 ha planteado -casi anualmente- la necesidad de una inversión de 200 millones para la recuperación de la Atención Primaria; otros 250 millones para el plan de recuperación de las zonas afectadas por los incendios del pasado año; 300 más para un plan de infraestructuras hidráulicas (junio de 2024); 250 millones para impulsar las comarcas donde estaba prevista la implantación de la factoría de Altri (abril de 2024); 300 millones para un plan gallego de ciencia (noviembre de 2022); o 1.000 millones para mejorar la financiación de las universidades públicas (septiembre de 2024).Quita de deuda y financiaciónEl otro asunto fundamental para los nacionalistas es dar el debate político sobre la quita de deuda de la Comunidad -reivindicando que la cifra pactada de 4.000 millones de euros es un logro del BNG arrancado al Gobierno de Pedro Sánchez- y, de nuevo, la reivindicación del concierto económico para Galicia, «que permita recaudar y gestionar el 100% de los recursos». Es una propuesta rechazada de plano tanto por la Xunta como por el PSdeG, que considera este modelo nocivo para los intereses gallegos.Pontón sostiene que el Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo jueves, en el que se abordará el nuevo modelo de financiación de las CC.AA. planteará «uno de los debates económicos más importantes de las últimas décadas», sosteniendo que la Xunta debe mantener una negociación directa con el Estado, fuera del marco multilateral que defiende el presidente gallego Alfonso Rueda. Curso político nuevo, recetas no tanto. El BNG ha planteado este lunes la puesta en marcha de un plan de choque de 400 millones de euros para responder a la «emergencia económica y social» que está generando el incremento del coste de la vida, con medidas dirigidas a familias, pymes y empresas radicadas en la Comunidad. «Vivir en Galicia es cada vez más caro», ha afirmado su portavoz nacional, Ana Pontón, para la que las subidas de precios en alimentación, vivienda, electricidad, combustibles, transporte y el inicio del curso escolar «pone contra las cuerdas» a las familias y los sectores económicos.Fue la principal propuesta planteada por los nacionalistas después de la reunión de su Executiva Nacional este lunes, en la que fijaron su prioridad de «poner a los gallegos en el centro del debate político y aportar las soluciones a los problemas que le afectan directamente a su día a día. No obstante, Pontón no entró en el detalle de cómo articularían esta inyección millonaria, si mediante el recurso a la deuda pública o la movilización de otras partidas del presupuesto autonómico. Entre las medidas que propone está la regulación de las viviendas de uso turístico, la declaración de zonas de mercado tensionado para limitar los precios del alquiler e incorporar ayudas públicas «en función de la renta» para «aliviar directamente» la subida de las mensualidades en rentas e hipotecas. Las ayudas se extenderían a los libros de texto, el transporte, el sector ganadero, así como «una mayor intervención pública» en el mercado energético y la «limitación» de los precios en alimentos básicos y suministros esenciales, informó el BNG en un comunicado.Con este, la organización nacionalista ha planteado ya dos planes de choque para las familias en lo que va de año. En marzo, a las pocas semanas del inicio del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos, el BNG ya reclamó un paquete de medidas de 700 millones de euros por el incremento de los precios de la energía, con el objetivo de crear «un escudo social gallego» a familias y empresas. En marzo el Bloque ya planteó otro plan de choque por la subida de precios, pero entonces era de 700 millonesEs la segunda vez en cuatro años que el BNG plantea un plan de choque para combatir el impacto de la «inflación descontrolada» en el coste de la vida. En junio de 2022 también presentó una propuesta similar, aunque en aquella ocasión la cifra era de 700 millones de euros, que comprendía un fondo de rescate social, otro económico y un «plan de inversión extraordinario en obra pública». En agosto el plan había crecido hasta «movilizar» los mil millones de euros.No es un recurso extraño para el BNG, que ha convertido los planes de choque en su respuesta casi para cualquier problema que identifique en Galicia. Desde 2019 ha planteado -casi anualmente- la necesidad de una inversión de 200 millones para la recuperación de la Atención Primaria; otros 250 millones para el plan de recuperación de las zonas afectadas por los incendios del pasado año; 300 más para un plan de infraestructuras hidráulicas (junio de 2024); 250 millones para impulsar las comarcas donde estaba prevista la implantación de la factoría de Altri (abril de 2024); 300 millones para un plan gallego de ciencia (noviembre de 2022); o 1.000 millones para mejorar la financiación de las universidades públicas (septiembre de 2024).Quita de deuda y financiaciónEl otro asunto fundamental para los nacionalistas es dar el debate político sobre la quita de deuda de la Comunidad -reivindicando que la cifra pactada de 4.000 millones de euros es un logro del BNG arrancado al Gobierno de Pedro Sánchez- y, de nuevo, la reivindicación del concierto económico para Galicia, «que permita recaudar y gestionar el 100% de los recursos». Es una propuesta rechazada de plano tanto por la Xunta como por el PSdeG, que considera este modelo nocivo para los intereses gallegos.Pontón sostiene que el Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo jueves, en el que se abordará el nuevo modelo de financiación de las CC.AA. planteará «uno de los debates económicos más importantes de las últimas décadas», sosteniendo que la Xunta debe mantener una negociación directa con el Estado, fuera del marco multilateral que defiende el presidente gallego Alfonso Rueda.
Curso político nuevo, recetas no tanto. El BNG ha planteado este lunes la puesta en marcha de un plan de choque de 400 millones de euros para responder a la «emergencia económica y social» que está generando el incremento del coste de la vida, con … medidas dirigidas a familias, pymes y empresas radicadas en la Comunidad. «Vivir en Galicia es cada vez más caro», ha afirmado su portavoz nacional, Ana Pontón, para la que las subidas de precios en alimentación, vivienda, electricidad, combustibles, transporte y el inicio del curso escolar «pone contra las cuerdas» a las familias y los sectores económicos.
Fue la principal propuesta planteada por los nacionalistas después de la reunión de su Executiva Nacional este lunes, en la que fijaron su prioridad de «poner a los gallegos en el centro del debate político y aportar las soluciones a los problemas que le afectan directamente a su día a día. No obstante, Pontón no entró en el detalle de cómo articularían esta inyección millonaria, si mediante el recurso a la deuda pública o la movilización de otras partidas del presupuesto autonómico.
Entre las medidas que propone está la regulación de las viviendas de uso turístico, la declaración de zonas de mercado tensionado para limitar los precios del alquiler e incorporar ayudas públicas «en función de la renta» para «aliviar directamente» la subida de las mensualidades en rentas e hipotecas. Las ayudas se extenderían a los libros de texto, el transporte, el sector ganadero, así como «una mayor intervención pública» en el mercado energético y la «limitación» de los precios en alimentos básicos y suministros esenciales, informó el BNG en un comunicado.
Con este, la organización nacionalista ha planteado ya dos planes de choque para las familias en lo que va de año. En marzo, a las pocas semanas del inicio del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos, el BNG ya reclamó un paquete de medidas de 700 millones de euros por el incremento de los precios de la energía, con el objetivo de crear «un escudo social gallego» a familias y empresas.
En marzo el Bloque ya planteó otro plan de choque por la subida de precios, pero entonces era de 700 millones
Es la segunda vez en cuatro años que el BNG plantea un plan de choque para combatir el impacto de la «inflación descontrolada» en el coste de la vida. En junio de 2022 también presentó una propuesta similar, aunque en aquella ocasión la cifra era de 700 millones de euros, que comprendía un fondo de rescate social, otro económico y un «plan de inversión extraordinario en obra pública». En agosto el plan había crecido hasta «movilizar» los mil millones de euros.
No es un recurso extraño para el BNG, que ha convertido los planes de choque en su respuesta casi para cualquier problema que identifique en Galicia. Desde 2019 ha planteado -casi anualmente- la necesidad de una inversión de 200 millones para la recuperación de la Atención Primaria; otros 250 millones para el plan de recuperación de las zonas afectadas por los incendios del pasado año; 300 más para un plan de infraestructuras hidráulicas (junio de 2024); 250 millones para impulsar las comarcas donde estaba prevista la implantación de la factoría de Altri (abril de 2024); 300 millones para un plan gallego de ciencia (noviembre de 2022); o 1.000 millones para mejorar la financiación de las universidades públicas (septiembre de 2024).
Quita de deuda y financiación
El otro asunto fundamental para los nacionalistas es dar el debate político sobre la quita de deuda de la Comunidad -reivindicando que la cifra pactada de 4.000 millones de euros es un logro del BNG arrancado al Gobierno de Pedro Sánchez- y, de nuevo, la reivindicación del concierto económico para Galicia, «que permita recaudar y gestionar el 100% de los recursos». Es una propuesta rechazada de plano tanto por la Xunta como por el PSdeG, que considera este modelo nocivo para los intereses gallegos.
Pontón sostiene que el Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo jueves, en el que se abordará el nuevo modelo de financiación de las CC.AA. planteará «uno de los debates económicos más importantes de las últimas décadas», sosteniendo que la Xunta debe mantener una negociación directa con el Estado, fuera del marco multilateral que defiende el presidente gallego Alfonso Rueda.
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