El hotel de El Algarrobico culmina otro verano frente al mar sin que se haya resuelto el conflicto urbanístico y judicial que acompaña al edificio desde hace 23 años. La imagen del inmueble de 21 plantas y 411 habitaciones, levantado a escasos metros de la playa dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, continúa siendo la misma mientras las administraciones y los tribunales siguen marcando el ritmo de un proceso que se ha prolongado durante más de dos décadas.El movimiento más reciente llegó el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel en cumplimiento de un mandato del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). La decisión municipal ha sido interpretada por ecologistas, Junta de Andalucía y Gobierno central como un paso necesario para avanzar hacia la demolición, aunque todos reconocen que todavía quedan trámites pendientes.El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, sitúa ese acuerdo como el punto clave de la situación actual. «El paso más reciente y determinante lo dimos el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel», explica en declaraciones a ABC. Según subraya, con esa decisión «se ha venido a cumplir con lo requerido por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía».Tras el acuerdo plenario, el Ayuntamiento comunicó inmediatamente la decisión al alto tribunal andaluz. «Nuestra actuación tras ese acuerdo plenario fue inmediata y la que correspondía, que era dar traslado al TSJA de la aprobación de la anulación de dicha licencia», añade el regidor.La inscripción de «demolición ya» realizada hace décadas permanece en El Algarrobico Toni JuárezLa licencia fue concedida en 2003 a la promotora Azata del Sol para construir un hotel de cuatro estrellas en la playa de El Algarrobico. Las obras avanzaron hasta quedar ejecutadas aproximadamente al 95% antes de que un juzgado ordenara su paralización cautelar en 2006 tras las denuncias presentadas por organizaciones ecologistas.Estas organizaciones sostuvieron desde el principio que los terrenos estaban protegidos y cuestionaron la modificación cartográfica del parque natural que había permitido el desarrollo urbanístico. El auto que paralizó las obras ya advertía entonces de una «apariencia de ilegalidad» de la licencia municipal por afectar a la servidumbre de protección de la Ley de Costas.Desde entonces, el caso ha recorrido distintas instancias judiciales y administrativas sin que se haya producido ni la demolición del edificio ni una solución definitiva para el municipio. Uno de los mensajes más contundentes del alcalde se dirige a las otras administraciones. El Ayuntamiento de Carboneras no forma parte de la comisión mixta creada por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para abordar el futuro del hotel, algo que el Consistorio considera injustificado.Las grúas del hotel paralizado al 95% hace 20 años siguen en la construcción sin finalizar Toni Juárez«Como bien sabe, no formamos parte de la comisión mixta constituida por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para este tema, a pesar de que consideramos que deberíamos estar presentes por ser los principales perjudicados », afirma Hernández. El alcalde insiste en que «desde la lealtad y cooperación institucional se debe encontrar una solución definitiva».Su diagnóstico sobre el impacto del conflicto es directo. «Las tres administraciones somos corresponsables de la situación actual, pero existe un único perjudicado desde hace 23 años y ese es el pueblo de Carboneras», sentencia.Sin calendario para el derriboPese al avance administrativo, el Ayuntamiento evita fijar plazos. Hernández recuerda que siguen abiertos distintos procedimientos y que habrá que conocer la respuesta de la promotora tanto a la anulación de la licencia como a posibles reclamaciones patrimoniales.«Los plazos vendrán marcados por la justicia y el tiempo que requiera la resolución de los procedimientos abiertos todavía», señala. También evita pronunciarse sobre el estado físico del edificio porque considera que «lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas».La posibilidad de nuevos recursos es precisamente uno de los elementos que más preocupa a los colectivos ecologistas. El abogado de estas organizaciones, José Ignacio Domínguez, sostiene que la promotora previsiblemente recurrirá la decisión municipal ante la jurisdicción contencioso-administrativa y posteriormente ante el TSJA, lo que podría añadir más tiempo a un conflicto ya muy prolongado.Hotel El Algarrobico «Lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas» Salvador Hernández Alcalde de CarbonerasLa anulación de la licencia ha activado una nueva ofensiva de las organizaciones ecologistas. Salvemos Mojácar ha anunciado que solicitará al TSJA la reactivación del procedimiento iniciado en 2017 para reclamar directamente el derribo del hotel, al considerar que se trata de la vía más realista tras la declaración de nulidad de la licencia.Greenpeace también ha intensificado la presión sobre el Ayuntamiento. A finales de julio registró un escrito en el Consistorio para pedir formalmente el inicio del procedimiento de demolición y una reunión para concretar el calendario de actuaciones. La organización sostiene que la nulidad de la licencia, la clasificación de los terrenos como suelo no urbanizable de especial protección y la doctrina judicial existente obligan al Ayuntamiento a actuar para restablecer la legalidad urbanística.La entidad recuerda además el protocolo suscrito entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, según el cual el Estado asumiría la demolición y retirada de escombros y la Junta se encargaría de la restauración ambiental del paraje. Esta afirmación ha sido suscrita recientemente por la administración andaluza. El hotel de El Algarrobico culmina otro verano frente al mar sin que se haya resuelto el conflicto urbanístico y judicial que acompaña al edificio desde hace 23 años. La imagen del inmueble de 21 plantas y 411 habitaciones, levantado a escasos metros de la playa dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, continúa siendo la misma mientras las administraciones y los tribunales siguen marcando el ritmo de un proceso que se ha prolongado durante más de dos décadas.El movimiento más reciente llegó el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel en cumplimiento de un mandato del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). La decisión municipal ha sido interpretada por ecologistas, Junta de Andalucía y Gobierno central como un paso necesario para avanzar hacia la demolición, aunque todos reconocen que todavía quedan trámites pendientes.El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, sitúa ese acuerdo como el punto clave de la situación actual. «El paso más reciente y determinante lo dimos el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel», explica en declaraciones a ABC. Según subraya, con esa decisión «se ha venido a cumplir con lo requerido por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía».Tras el acuerdo plenario, el Ayuntamiento comunicó inmediatamente la decisión al alto tribunal andaluz. «Nuestra actuación tras ese acuerdo plenario fue inmediata y la que correspondía, que era dar traslado al TSJA de la aprobación de la anulación de dicha licencia», añade el regidor.La inscripción de «demolición ya» realizada hace décadas permanece en El Algarrobico Toni JuárezLa licencia fue concedida en 2003 a la promotora Azata del Sol para construir un hotel de cuatro estrellas en la playa de El Algarrobico. Las obras avanzaron hasta quedar ejecutadas aproximadamente al 95% antes de que un juzgado ordenara su paralización cautelar en 2006 tras las denuncias presentadas por organizaciones ecologistas.Estas organizaciones sostuvieron desde el principio que los terrenos estaban protegidos y cuestionaron la modificación cartográfica del parque natural que había permitido el desarrollo urbanístico. El auto que paralizó las obras ya advertía entonces de una «apariencia de ilegalidad» de la licencia municipal por afectar a la servidumbre de protección de la Ley de Costas.Desde entonces, el caso ha recorrido distintas instancias judiciales y administrativas sin que se haya producido ni la demolición del edificio ni una solución definitiva para el municipio. Uno de los mensajes más contundentes del alcalde se dirige a las otras administraciones. El Ayuntamiento de Carboneras no forma parte de la comisión mixta creada por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para abordar el futuro del hotel, algo que el Consistorio considera injustificado.Las grúas del hotel paralizado al 95% hace 20 años siguen en la construcción sin finalizar Toni Juárez«Como bien sabe, no formamos parte de la comisión mixta constituida por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para este tema, a pesar de que consideramos que deberíamos estar presentes por ser los principales perjudicados », afirma Hernández. El alcalde insiste en que «desde la lealtad y cooperación institucional se debe encontrar una solución definitiva».Su diagnóstico sobre el impacto del conflicto es directo. «Las tres administraciones somos corresponsables de la situación actual, pero existe un único perjudicado desde hace 23 años y ese es el pueblo de Carboneras», sentencia.Sin calendario para el derriboPese al avance administrativo, el Ayuntamiento evita fijar plazos. Hernández recuerda que siguen abiertos distintos procedimientos y que habrá que conocer la respuesta de la promotora tanto a la anulación de la licencia como a posibles reclamaciones patrimoniales.«Los plazos vendrán marcados por la justicia y el tiempo que requiera la resolución de los procedimientos abiertos todavía», señala. También evita pronunciarse sobre el estado físico del edificio porque considera que «lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas».La posibilidad de nuevos recursos es precisamente uno de los elementos que más preocupa a los colectivos ecologistas. El abogado de estas organizaciones, José Ignacio Domínguez, sostiene que la promotora previsiblemente recurrirá la decisión municipal ante la jurisdicción contencioso-administrativa y posteriormente ante el TSJA, lo que podría añadir más tiempo a un conflicto ya muy prolongado.Hotel El Algarrobico «Lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas» Salvador Hernández Alcalde de CarbonerasLa anulación de la licencia ha activado una nueva ofensiva de las organizaciones ecologistas. Salvemos Mojácar ha anunciado que solicitará al TSJA la reactivación del procedimiento iniciado en 2017 para reclamar directamente el derribo del hotel, al considerar que se trata de la vía más realista tras la declaración de nulidad de la licencia.Greenpeace también ha intensificado la presión sobre el Ayuntamiento. A finales de julio registró un escrito en el Consistorio para pedir formalmente el inicio del procedimiento de demolición y una reunión para concretar el calendario de actuaciones. La organización sostiene que la nulidad de la licencia, la clasificación de los terrenos como suelo no urbanizable de especial protección y la doctrina judicial existente obligan al Ayuntamiento a actuar para restablecer la legalidad urbanística.La entidad recuerda además el protocolo suscrito entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, según el cual el Estado asumiría la demolición y retirada de escombros y la Junta se encargaría de la restauración ambiental del paraje. Esta afirmación ha sido suscrita recientemente por la administración andaluza.
El hotel de El Algarrobico culmina otro verano frente al mar sin que se haya resuelto el conflicto urbanístico y judicial que acompaña al edificio desde hace 23 años. La imagen del inmueble de 21 plantas y 411 habitaciones, levantado a escasos metros de … la playa dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, continúa siendo la misma mientras las administraciones y los tribunales siguen marcando el ritmo de un proceso que se ha prolongado durante más de dos décadas.
El movimiento más reciente llegó el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel en cumplimiento de un mandato del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). La decisión municipal ha sido interpretada por ecologistas, Junta de Andalucía y Gobierno central como un paso necesario para avanzar hacia la demolición, aunque todos reconocen que todavía quedan trámites pendientes.
El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, sitúa ese acuerdo como el punto clave de la situación actual. «El paso más reciente y determinante lo dimos el pasado 7 de julio, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras aprobó la nulidad de la licencia de obras del hotel», explica en declaraciones a ABC. Según subraya, con esa decisión «se ha venido a cumplir con lo requerido por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía».
Tras el acuerdo plenario, el Ayuntamiento comunicó inmediatamente la decisión al alto tribunal andaluz. «Nuestra actuación tras ese acuerdo plenario fue inmediata y la que correspondía, que era dar traslado al TSJA de la aprobación de la anulación de dicha licencia», añade el regidor.

(Toni Juárez)
La licencia fue concedida en 2003 a la promotora Azata del Sol para construir un hotel de cuatro estrellas en la playa de El Algarrobico. Las obras avanzaron hasta quedar ejecutadas aproximadamente al 95% antes de que un juzgado ordenara su paralización cautelar en 2006 tras las denuncias presentadas por organizaciones ecologistas.
Estas organizaciones sostuvieron desde el principio que los terrenos estaban protegidos y cuestionaron la modificación cartográfica del parque natural que había permitido el desarrollo urbanístico. El auto que paralizó las obras ya advertía entonces de una «apariencia de ilegalidad» de la licencia municipal por afectar a la servidumbre de protección de la Ley de Costas.
Desde entonces, el caso ha recorrido distintas instancias judiciales y administrativas sin que se haya producido ni la demolición del edificio ni una solución definitiva para el municipio. Uno de los mensajes más contundentes del alcalde se dirige a las otras administraciones. El Ayuntamiento de Carboneras no forma parte de la comisión mixta creada por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para abordar el futuro del hotel, algo que el Consistorio considera injustificado.

(Toni Juárez)
«Como bien sabe, no formamos parte de la comisión mixta constituida por el Gobierno de España y la Junta de Andalucía para este tema, a pesar de que consideramos que deberíamos estar presentes por ser los principales perjudicados», afirma Hernández. El alcalde insiste en que «desde la lealtad y cooperación institucional se debe encontrar una solución definitiva».
Su diagnóstico sobre el impacto del conflicto es directo. «Las tres administraciones somos corresponsables de la situación actual, pero existe un único perjudicado desde hace 23 años y ese es el pueblo de Carboneras», sentencia.
Sin calendario para el derribo
Pese al avance administrativo, el Ayuntamiento evita fijar plazos. Hernández recuerda que siguen abiertos distintos procedimientos y que habrá que conocer la respuesta de la promotora tanto a la anulación de la licencia como a posibles reclamaciones patrimoniales.
«Los plazos vendrán marcados por la justicia y el tiempo que requiera la resolución de los procedimientos abiertos todavía», señala. También evita pronunciarse sobre el estado físico del edificio porque considera que «lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas».
La posibilidad de nuevos recursos es precisamente uno de los elementos que más preocupa a los colectivos ecologistas. El abogado de estas organizaciones, José Ignacio Domínguez, sostiene que la promotora previsiblemente recurrirá la decisión municipal ante la jurisdicción contencioso-administrativa y posteriormente ante el TSJA, lo que podría añadir más tiempo a un conflicto ya muy prolongado.

Hotel El Algarrobico
«Lo verdaderamente importante es dar respuesta a un problema que Carboneras arrastra desde hace dos décadas»
Salvador Hernández
Alcalde de Carboneras
La anulación de la licencia ha activado una nueva ofensiva de las organizaciones ecologistas. Salvemos Mojácar ha anunciado que solicitará al TSJA la reactivación del procedimiento iniciado en 2017 para reclamar directamente el derribo del hotel, al considerar que se trata de la vía más realista tras la declaración de nulidad de la licencia.
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Greenpeace también ha intensificado la presión sobre el Ayuntamiento. A finales de julio registró un escrito en el Consistorio para pedir formalmente el inicio del procedimiento de demolición y una reunión para concretar el calendario de actuaciones. La organización sostiene que la nulidad de la licencia, la clasificación de los terrenos como suelo no urbanizable de especial protección y la doctrina judicial existente obligan al Ayuntamiento a actuar para restablecer la legalidad urbanística.
La entidad recuerda además el protocolo suscrito entre el Gobierno de España y la Junta de Andalucía, según el cual el Estado asumiría la demolición y retirada de escombros y la Junta se encargaría de la restauración ambiental del paraje. Esta afirmación ha sido suscrita recientemente por la administración andaluza.
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