El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha endurecido su discurso migratorio tras estallar la grave crisis de Ceuta y el temor a que el efecto llamada traslade el problema a la Comunidad. El dirigente popular siempre se ha manifestado en defensa de una acogida basada en una inmigración ordenada y regularizada. Una recepción justificada por la necesidad de trabajadores para sostener el sistema productivo, por la urgencia de hacer frente al envejecimiento de la población y a la brecha demográfica, y por una cuestión de solidaridad y valores humanos.No obstante, los últimos acontecimientos políticos, económicos y sociales han obligado al barón territorial del PP a adoptar una postura más firme con respecto a la entrada de extranjeros al entender que la situación se puede desbordar al igual que ha ocurrido en la Ciudad Autónoma. En el informe del Cenif (Centro Nacional de Inmigración y Fronteras) remitido a la jueza María Tardón, se refleja que sólo «entre el día 30 de julio y el 19 de agosto se registraron 148 inmigrantes llegados desde Ceuta a las costas de Cádiz y Málaga en 29 embarcaciones». La entrada masiva en la plaza norteafricana, entendida como un proceso continuado, «ha provocado la llegada de una bolsa de inmigrantes irregulares desde esta Ciudad Autónoma a localidades andaluzas como Algeciras, La Línea de la Concepción, Tarifa o Estepona, tanto por medio de embarcaciones gestionadas por organizaciones criminales como por medio de kayaks adquiridos por los propios inmigrantes, u ocultos en medios de transporte como ferries o camiones». La magistrada inició esta investigación y acaba de abrir una causa en la Audiencia Nacional por ser un «ataque grave contra la integridad territorial de España».Ese flujo ha ido variando pero no se ha detenido. Por el Estrecho de Gibraltar es el camino más corto y ahora más frecuentado después de la entrada de más de 70.000 personas a finales de julio. Y por la ruta del Mediterráneo , donde se han volcado las mafias en estos dos últimos veranos, el goteo es constante, con llegadas a Almería, Murcia y las Islas Baleares. La regularización de migrantesEn el Gobierno andaluz entienden que las maniobras del Ejecutivo central están multiplicando ese efecto llamada. Más de 161.000 inmigrantes han pedido su regularización en Andalucía. Aún no hay registros oficiales sobre las demandas aprobadas, pero en número de solicitudes se duplica el récord del proceso histórico de Zapatero. Supera la suma de todos los trámites de los últimos 25 años impulsados tanto por el expresidente socialista como por José María Aznar. A 30 de julio, esta regularización de inmigrantes se traduce en más de 33.200 nuevos afiliados en la región.Por ello, Juanma Moreno ahora mismo ni se plantea tener que acoger a los migrantes que esperan en Ceuta una solución. La respuesta, a su juicio, no pasa por un reparto entre las comunidades. «Por un lado, la Unión Europea ya ha advertido de que no pueden pisar la península esos migrantes. Y lo segundo, el efecto llamada sería inmediato. Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo, que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme y tendremos una nueva sacudida en la frontera de Ceuta y otra invasión».«Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme» Juanma Moreno Presidente de la Junta de AndalucíaAsí se manifestó a las puertas del foro de Nueva Economía, donde asistió junto a Alberto Núñez-Feijóo y al resto de líderes territoriales del PP a la conferencia del presidente de Ceuta, Juan Vivas. Pudo escuchar de voz del dirigente caballa que la ciudad «está en una situación de altísimo riesgo desde el punto de vista de la seguridad, del normal funcionamiento de los servicios públicos, de la actividad económica y del empleo, y de la convivencia en una situación de alarma máxima para la seguridad nacional. Es una olla a presión que en cualquier momento puede estallar».Moreno insistió en que «lo que recomiendan todos los especialistas es que vuelvan precisamente a Marruecos, al país de origen , que es la única solución que tiene ahora mismo el problema. Pero para solucionar eso, el Gobierno se tiene que arremangar y ponerse a trabajar desde ya». Se aplica también a los menores, pues en virtud del interés superior del menor han de regresar a casa «con sus familias, con un tutor o con una entidad solvente desde el punto de vista asistencial», remarcó Vivas.El endurecimiento del discurso del líder andaluz va en consonancia con el de su partido. Y con el sentir mayoritario de la sociedad española, a tenor de sus respuestas en las diferentes encuestas. Según el sondeo de SocioMétrica, el 80% es partidario de que los menores no acompañados llegados a Ceuta regresen a Marruecos, y el 77% también de los votantes socialistas. En una sintonía similar a la de otros estudios demoscópicos.El Pacto de GobiernoAl temor de desbordamiento se le suman otros condicionantes. El Partido Popular firmó con Vox un acuerdo de Gobierno por el que se compromete a rechazar «la política inmigratoria del Gobierno de Pedro Sánchez» y a oponerse «por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales , tanto mayores como menores de edad». Y en el siguiente punto indica que «Andalucía trabajará activamente por devolver a los menores no acompañados a sus países de origen». Es muy probable que esta semana se celebre la reunión solicitada por Manuel Gavira para el análisis y el seguimiento del acuerdo.Este endurecimiento viene respaldado por Bruselas, que ha conminado al Gobierno español a alcanzar un acuerdo con Marruecos para devolver a las personas que entraron ilegalmente en Ceuta. Juanma Moreno es actualmente el vicepresidente primero del Comité Europeo de las Regiones y puede sentir en su piel cómo el desafío migratorio es uno de los mayores retos de la Unión Europea, zarandeada en estas últimas horas por la victoria inapelable de Alternativa por Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt. Es precisamente esta cuestión el principal motor del descontento del que se nutren estas formaciones antieuropeístas.Críticas desde la izquierdaPrecisamente, en el flanco opuesto se mueve la izquierda andaluza, que ayer lunes preguntó al presidente « cuántos menores va a acoger en Andalucía, cuántos recursos va a habilitar y cuándo piensa hacerlo, porque Vox ya ha dejado clara su posición y no quieren que Andalucía acoja», señaló Tony Valero (IU).En esa misma línea dura, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García , lo acusa de «arrodillarse» ante las políticas de Vox al «negarse» a que lleguen a la comunidad menores migrantes no acompañados. Moreno parece que «no manda en su gobierno, sino que manda Vox. Ha pasado de tener un corazón así de grande a olvidarse de ese corazón y arrodillarse ante sus políticas». El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha endurecido su discurso migratorio tras estallar la grave crisis de Ceuta y el temor a que el efecto llamada traslade el problema a la Comunidad. El dirigente popular siempre se ha manifestado en defensa de una acogida basada en una inmigración ordenada y regularizada. Una recepción justificada por la necesidad de trabajadores para sostener el sistema productivo, por la urgencia de hacer frente al envejecimiento de la población y a la brecha demográfica, y por una cuestión de solidaridad y valores humanos.No obstante, los últimos acontecimientos políticos, económicos y sociales han obligado al barón territorial del PP a adoptar una postura más firme con respecto a la entrada de extranjeros al entender que la situación se puede desbordar al igual que ha ocurrido en la Ciudad Autónoma. En el informe del Cenif (Centro Nacional de Inmigración y Fronteras) remitido a la jueza María Tardón, se refleja que sólo «entre el día 30 de julio y el 19 de agosto se registraron 148 inmigrantes llegados desde Ceuta a las costas de Cádiz y Málaga en 29 embarcaciones». La entrada masiva en la plaza norteafricana, entendida como un proceso continuado, «ha provocado la llegada de una bolsa de inmigrantes irregulares desde esta Ciudad Autónoma a localidades andaluzas como Algeciras, La Línea de la Concepción, Tarifa o Estepona, tanto por medio de embarcaciones gestionadas por organizaciones criminales como por medio de kayaks adquiridos por los propios inmigrantes, u ocultos en medios de transporte como ferries o camiones». La magistrada inició esta investigación y acaba de abrir una causa en la Audiencia Nacional por ser un «ataque grave contra la integridad territorial de España».Ese flujo ha ido variando pero no se ha detenido. Por el Estrecho de Gibraltar es el camino más corto y ahora más frecuentado después de la entrada de más de 70.000 personas a finales de julio. Y por la ruta del Mediterráneo , donde se han volcado las mafias en estos dos últimos veranos, el goteo es constante, con llegadas a Almería, Murcia y las Islas Baleares. La regularización de migrantesEn el Gobierno andaluz entienden que las maniobras del Ejecutivo central están multiplicando ese efecto llamada. Más de 161.000 inmigrantes han pedido su regularización en Andalucía. Aún no hay registros oficiales sobre las demandas aprobadas, pero en número de solicitudes se duplica el récord del proceso histórico de Zapatero. Supera la suma de todos los trámites de los últimos 25 años impulsados tanto por el expresidente socialista como por José María Aznar. A 30 de julio, esta regularización de inmigrantes se traduce en más de 33.200 nuevos afiliados en la región.Por ello, Juanma Moreno ahora mismo ni se plantea tener que acoger a los migrantes que esperan en Ceuta una solución. La respuesta, a su juicio, no pasa por un reparto entre las comunidades. «Por un lado, la Unión Europea ya ha advertido de que no pueden pisar la península esos migrantes. Y lo segundo, el efecto llamada sería inmediato. Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo, que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme y tendremos una nueva sacudida en la frontera de Ceuta y otra invasión».«Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme» Juanma Moreno Presidente de la Junta de AndalucíaAsí se manifestó a las puertas del foro de Nueva Economía, donde asistió junto a Alberto Núñez-Feijóo y al resto de líderes territoriales del PP a la conferencia del presidente de Ceuta, Juan Vivas. Pudo escuchar de voz del dirigente caballa que la ciudad «está en una situación de altísimo riesgo desde el punto de vista de la seguridad, del normal funcionamiento de los servicios públicos, de la actividad económica y del empleo, y de la convivencia en una situación de alarma máxima para la seguridad nacional. Es una olla a presión que en cualquier momento puede estallar».Moreno insistió en que «lo que recomiendan todos los especialistas es que vuelvan precisamente a Marruecos, al país de origen , que es la única solución que tiene ahora mismo el problema. Pero para solucionar eso, el Gobierno se tiene que arremangar y ponerse a trabajar desde ya». Se aplica también a los menores, pues en virtud del interés superior del menor han de regresar a casa «con sus familias, con un tutor o con una entidad solvente desde el punto de vista asistencial», remarcó Vivas.El endurecimiento del discurso del líder andaluz va en consonancia con el de su partido. Y con el sentir mayoritario de la sociedad española, a tenor de sus respuestas en las diferentes encuestas. Según el sondeo de SocioMétrica, el 80% es partidario de que los menores no acompañados llegados a Ceuta regresen a Marruecos, y el 77% también de los votantes socialistas. En una sintonía similar a la de otros estudios demoscópicos.El Pacto de GobiernoAl temor de desbordamiento se le suman otros condicionantes. El Partido Popular firmó con Vox un acuerdo de Gobierno por el que se compromete a rechazar «la política inmigratoria del Gobierno de Pedro Sánchez» y a oponerse «por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales , tanto mayores como menores de edad». Y en el siguiente punto indica que «Andalucía trabajará activamente por devolver a los menores no acompañados a sus países de origen». Es muy probable que esta semana se celebre la reunión solicitada por Manuel Gavira para el análisis y el seguimiento del acuerdo.Este endurecimiento viene respaldado por Bruselas, que ha conminado al Gobierno español a alcanzar un acuerdo con Marruecos para devolver a las personas que entraron ilegalmente en Ceuta. Juanma Moreno es actualmente el vicepresidente primero del Comité Europeo de las Regiones y puede sentir en su piel cómo el desafío migratorio es uno de los mayores retos de la Unión Europea, zarandeada en estas últimas horas por la victoria inapelable de Alternativa por Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt. Es precisamente esta cuestión el principal motor del descontento del que se nutren estas formaciones antieuropeístas.Críticas desde la izquierdaPrecisamente, en el flanco opuesto se mueve la izquierda andaluza, que ayer lunes preguntó al presidente « cuántos menores va a acoger en Andalucía, cuántos recursos va a habilitar y cuándo piensa hacerlo, porque Vox ya ha dejado clara su posición y no quieren que Andalucía acoja», señaló Tony Valero (IU).En esa misma línea dura, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García , lo acusa de «arrodillarse» ante las políticas de Vox al «negarse» a que lleguen a la comunidad menores migrantes no acompañados. Moreno parece que «no manda en su gobierno, sino que manda Vox. Ha pasado de tener un corazón así de grande a olvidarse de ese corazón y arrodillarse ante sus políticas».
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha endurecido su discurso migratorio tras estallar la grave crisis de Ceuta y el temor a que el efecto llamada traslade el problema a la Comunidad. El dirigente popular siempre se ha manifestado en … defensa de una acogida basada en una inmigración ordenada y regularizada. Una recepción justificada por la necesidad de trabajadores para sostener el sistema productivo, por la urgencia de hacer frente al envejecimiento de la población y a la brecha demográfica, y por una cuestión de solidaridad y valores humanos.
No obstante, los últimos acontecimientos políticos, económicos y sociales han obligado al barón territorial del PP a adoptar una postura más firme con respecto a la entrada de extranjeros al entender que la situación se puede desbordar al igual que ha ocurrido en la Ciudad Autónoma. En el informe del Cenif (Centro Nacional de Inmigración y Fronteras) remitido a la jueza María Tardón, se refleja que sólo «entre el día 30 de julio y el 19 de agosto se registraron 148 inmigrantes llegados desde Ceuta a las costas de Cádiz y Málaga en 29 embarcaciones».
La entrada masiva en la plaza norteafricana, entendida como un proceso continuado, «ha provocado la llegada de una bolsa de inmigrantes irregulares desde esta Ciudad Autónoma a localidades andaluzas como Algeciras, La Línea de la Concepción, Tarifa o Estepona, tanto por medio de embarcaciones gestionadas por organizaciones criminales como por medio de kayaks adquiridos por los propios inmigrantes, u ocultos en medios de transporte como ferries o camiones». La magistrada inició esta investigación y acaba de abrir una causa en la Audiencia Nacional por ser un «ataque grave contra la integridad territorial de España».
Ese flujo ha ido variando pero no se ha detenido. Por el Estrecho de Gibraltar es el camino más corto y ahora más frecuentado después de la entrada de más de 70.000 personas a finales de julio. Y por la ruta del Mediterráneo, donde se han volcado las mafias en estos dos últimos veranos, el goteo es constante, con llegadas a Almería, Murcia y las Islas Baleares.
La regularización de migrantes
En el Gobierno andaluz entienden que las maniobras del Ejecutivo central están multiplicando ese efecto llamada. Más de 161.000 inmigrantes han pedido su regularización en Andalucía. Aún no hay registros oficiales sobre las demandas aprobadas, pero en número de solicitudes se duplica el récord del proceso histórico de Zapatero. Supera la suma de todos los trámites de los últimos 25 años impulsados tanto por el expresidente socialista como por José María Aznar. A 30 de julio, esta regularización de inmigrantes se traduce en más de 33.200 nuevos afiliados en la región.
Por ello, Juanma Moreno ahora mismo ni se plantea tener que acoger a los migrantes que esperan en Ceuta una solución. La respuesta, a su juicio, no pasa por un reparto entre las comunidades. «Por un lado, la Unión Europea ya ha advertido de que no pueden pisar la península esos migrantes. Y lo segundo, el efecto llamada sería inmediato. Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo, que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme y tendremos una nueva sacudida en la frontera de Ceuta y otra invasión».
«Si esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo que es pasar a la Europa continental, el efecto llamada será enorme»
Juanma Moreno
Presidente de la Junta de Andalucía
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Así se manifestó a las puertas del foro de Nueva Economía, donde asistió junto a Alberto Núñez-Feijóo y al resto de líderes territoriales del PP a la conferencia del presidente de Ceuta, Juan Vivas. Pudo escuchar de voz del dirigente caballa que la ciudad «está en una situación de altísimo riesgo desde el punto de vista de la seguridad, del normal funcionamiento de los servicios públicos, de la actividad económica y del empleo, y de la convivencia en una situación de alarma máxima para la seguridad nacional. Es una olla a presión que en cualquier momento puede estallar».
Moreno insistió en que «lo que recomiendan todos los especialistas es que vuelvan precisamente a Marruecos, al país de origen, que es la única solución que tiene ahora mismo el problema. Pero para solucionar eso, el Gobierno se tiene que arremangar y ponerse a trabajar desde ya». Se aplica también a los menores, pues en virtud del interés superior del menor han de regresar a casa «con sus familias, con un tutor o con una entidad solvente desde el punto de vista asistencial», remarcó Vivas.
El endurecimiento del discurso del líder andaluz va en consonancia con el de su partido. Y con el sentir mayoritario de la sociedad española, a tenor de sus respuestas en las diferentes encuestas. Según el sondeo de SocioMétrica, el 80% es partidario de que los menores no acompañados llegados a Ceuta regresen a Marruecos, y el 77% también de los votantes socialistas. En una sintonía similar a la de otros estudios demoscópicos.
El Pacto de Gobierno
Al temor de desbordamiento se le suman otros condicionantes. El Partido Popular firmó con Vox un acuerdo de Gobierno por el que se compromete a rechazar «la política inmigratoria del Gobierno de Pedro Sánchez» y a oponerse «por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad». Y en el siguiente punto indica que «Andalucía trabajará activamente por devolver a los menores no acompañados a sus países de origen». Es muy probable que esta semana se celebre la reunión solicitada por Manuel Gavira para el análisis y el seguimiento del acuerdo.
Este endurecimiento viene respaldado por Bruselas, que ha conminado al Gobierno español a alcanzar un acuerdo con Marruecos para devolver a las personas que entraron ilegalmente en Ceuta. Juanma Moreno es actualmente el vicepresidente primero del Comité Europeo de las Regiones y puede sentir en su piel cómo el desafío migratorio es uno de los mayores retos de la Unión Europea, zarandeada en estas últimas horas por la victoria inapelable de Alternativa por Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt. Es precisamente esta cuestión el principal motor del descontento del que se nutren estas formaciones antieuropeístas.
Críticas desde la izquierda
Precisamente, en el flanco opuesto se mueve la izquierda andaluza, que ayer lunes preguntó al presidente «cuántos menores va a acoger en Andalucía, cuántos recursos va a habilitar y cuándo piensa hacerlo, porque Vox ya ha dejado clara su posición y no quieren que Andalucía acoja», señaló Tony Valero (IU).
En esa misma línea dura, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, lo acusa de «arrodillarse» ante las políticas de Vox al «negarse» a que lleguen a la comunidad menores migrantes no acompañados. Moreno parece que «no manda en su gobierno, sino que manda Vox. Ha pasado de tener un corazón así de grande a olvidarse de ese corazón y arrodillarse ante sus políticas».
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