Cuidar una relación de pareja es un trabajo de dos, aunque cómo hacerlo depende de muchos factores como la edad, la situación laboral y económica, el lugar en el que se vive o la cantidad de años que llevan juntas dos personas. En este sentido, un vínculo consolidado en el tiempo suele tener que hacer frente a todo tipo de situaciones, desde las más agradables y placenteras a las más complicadas y duras, pasando por la cotidianidad e incluso la monotonía. Por ello, en cada momento de la vida es preciso que los miembros de la pareja sepan reconocer qué necesita el otro y comportarse de acuerdo a ello, sabiendo ceder, entender y dejarse cuidar cuando sea necesario en cada caso, llegando a entendimientos para los que hace falta comunicación y madurez emocional. Así, para que una pareja dure muchos años unida y con una buena relación, se necesita mucho más que amor: requiere confianza, compromiso, comunicación y seguridad emocional. Desde la psicólogía se atiende a aspectos como la importancia de cultivar la amistad, expresar afecto y gestionar los conflictos sin desprecio ni críticas destructivas, además de darle importancia a sentirse escuchado, comprendido y apoyado emocionalmente .Sumado a ello, importa que ambos miembros sepan conservar su individualidad, negociar sus diferencias y esforzarse mutuamente por mantener una relación respetuosa, flexible y satisfactoria a largo plazo. Cuando llegan determinadas edades más cercanas a la vejez, esto puede resultar complicado, sobre todo cuando se dan cambios en las dinámicas habituales , siendo un ejemplo de ello la llegada de la jubilación. Mayte Vázquez, psicóloga, explica qué tener en cuenta en una relación al llegar la jubilaciónLa psicóloga Mayte Vázquez, autora del libro ‘Mindfulness para personas mayores’ ha compartido algunas claves del impacto de la jubilación en una relación de pareja a través de unas declaraciones en ‘Informativos Telecinco’.La experta advierte, entre otras cosas, de que la jubilación no implica que uno de los miembros de la pareja tenga que asumir las tareas del hogar por disponer de más tiempo libre, sea el caso de que uno se jubila antes que otro o de que coincidan jubilados. Tal y como explica en declaraciones a la citada fuente: «Jubilarse no implica tácitamente el tener que quedarse en casa y asumir las labores propias del hogar» , y sigue detallando: «Se pueden seguir organizando ambos sin tener que adquirir el modelo tradicional de mujer cuidadora o mujer ama de casa al que estamos acostumbrados a escuchar en ciertos entornos».Por el contrario, la psicóloga indica que puede ser una muy buena oportunidad para reorganizar las responsabilidades domésticas y establecer nuevos acuerdos que tengan en cuenta las necesidades y los deseos de ambos.Cada miembro debe conservar su individualidad, pero con consensosPara Vázquez, la clave está en comunicar las expectativas, negociar las responsabilidades y consensuar una organización que favorezca tanto el bienestar individual como el de la pareja . Además, insiste en que la jubilación no debe traducirse en renunciar a los proyectos personales, sino que cada miembro debe conservar sus espacios, intereses y rutinas, sin dejar de cuidar la relación.Así, pasar más tiempo juntos puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo, siempre que exista respeto por la autonomía del otro. La psicóloga recuerda que esta etapa requiere adaptarse a un momento de transformación y a « aprender juntos a gestionar una nueva realidad en la que se llegue a la aceptación del cambio, y no quedarnos en el desencanto que pueda producir una necesidad distinta». Cuidar una relación de pareja es un trabajo de dos, aunque cómo hacerlo depende de muchos factores como la edad, la situación laboral y económica, el lugar en el que se vive o la cantidad de años que llevan juntas dos personas. En este sentido, un vínculo consolidado en el tiempo suele tener que hacer frente a todo tipo de situaciones, desde las más agradables y placenteras a las más complicadas y duras, pasando por la cotidianidad e incluso la monotonía. Por ello, en cada momento de la vida es preciso que los miembros de la pareja sepan reconocer qué necesita el otro y comportarse de acuerdo a ello, sabiendo ceder, entender y dejarse cuidar cuando sea necesario en cada caso, llegando a entendimientos para los que hace falta comunicación y madurez emocional. Así, para que una pareja dure muchos años unida y con una buena relación, se necesita mucho más que amor: requiere confianza, compromiso, comunicación y seguridad emocional. Desde la psicólogía se atiende a aspectos como la importancia de cultivar la amistad, expresar afecto y gestionar los conflictos sin desprecio ni críticas destructivas, además de darle importancia a sentirse escuchado, comprendido y apoyado emocionalmente .Sumado a ello, importa que ambos miembros sepan conservar su individualidad, negociar sus diferencias y esforzarse mutuamente por mantener una relación respetuosa, flexible y satisfactoria a largo plazo. Cuando llegan determinadas edades más cercanas a la vejez, esto puede resultar complicado, sobre todo cuando se dan cambios en las dinámicas habituales , siendo un ejemplo de ello la llegada de la jubilación. Mayte Vázquez, psicóloga, explica qué tener en cuenta en una relación al llegar la jubilaciónLa psicóloga Mayte Vázquez, autora del libro ‘Mindfulness para personas mayores’ ha compartido algunas claves del impacto de la jubilación en una relación de pareja a través de unas declaraciones en ‘Informativos Telecinco’.La experta advierte, entre otras cosas, de que la jubilación no implica que uno de los miembros de la pareja tenga que asumir las tareas del hogar por disponer de más tiempo libre, sea el caso de que uno se jubila antes que otro o de que coincidan jubilados. Tal y como explica en declaraciones a la citada fuente: «Jubilarse no implica tácitamente el tener que quedarse en casa y asumir las labores propias del hogar» , y sigue detallando: «Se pueden seguir organizando ambos sin tener que adquirir el modelo tradicional de mujer cuidadora o mujer ama de casa al que estamos acostumbrados a escuchar en ciertos entornos».Por el contrario, la psicóloga indica que puede ser una muy buena oportunidad para reorganizar las responsabilidades domésticas y establecer nuevos acuerdos que tengan en cuenta las necesidades y los deseos de ambos.Cada miembro debe conservar su individualidad, pero con consensosPara Vázquez, la clave está en comunicar las expectativas, negociar las responsabilidades y consensuar una organización que favorezca tanto el bienestar individual como el de la pareja . Además, insiste en que la jubilación no debe traducirse en renunciar a los proyectos personales, sino que cada miembro debe conservar sus espacios, intereses y rutinas, sin dejar de cuidar la relación.Así, pasar más tiempo juntos puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo, siempre que exista respeto por la autonomía del otro. La psicóloga recuerda que esta etapa requiere adaptarse a un momento de transformación y a « aprender juntos a gestionar una nueva realidad en la que se llegue a la aceptación del cambio, y no quedarnos en el desencanto que pueda producir una necesidad distinta».
Cuidar una relación de pareja es un trabajo de dos, aunque cómo hacerlo depende de muchos factores como la edad, la situación laboral y económica, el lugar en el que se vive o la cantidad de años que llevan juntas dos personas.
En este sentido, … un vínculo consolidado en el tiempo suele tener que hacer frente a todo tipo de situaciones, desde las más agradables y placenteras a las más complicadas y duras, pasando por la cotidianidad e incluso la monotonía.
Por ello, en cada momento de la vida es preciso que los miembros de la pareja sepan reconocer qué necesita el otro y comportarse de acuerdo a ello, sabiendo ceder, entender y dejarse cuidar cuando sea necesario en cada caso, llegando a entendimientos para los que hace falta comunicación y madurez emocional.
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Así, para que una pareja dure muchos años unida y con una buena relación, se necesita mucho más que amor: requiere confianza, compromiso, comunicación y seguridad emocional. Desde la psicólogía se atiende a aspectos como la importancia de cultivar la amistad, expresar afecto y gestionar los conflictos sin desprecio ni críticas destructivas, además de darle importancia a sentirse escuchado, comprendido y apoyado emocionalmente.
Sumado a ello, importa que ambos miembros sepan conservar su individualidad, negociar sus diferencias y esforzarse mutuamente por mantener una relación respetuosa, flexible y satisfactoria a largo plazo. Cuando llegan determinadas edades más cercanas a la vejez, esto puede resultar complicado, sobre todo cuando se dan cambios en las dinámicas habituales, siendo un ejemplo de ello la llegada de la jubilación.
Mayte Vázquez, psicóloga, explica qué tener en cuenta en una relación al llegar la jubilación
La psicóloga Mayte Vázquez, autora del libro ‘Mindfulness para personas mayores’ ha compartido algunas claves del impacto de la jubilación en una relación de pareja a través de unas declaraciones en ‘Informativos Telecinco’.
La experta advierte, entre otras cosas, de que la jubilación no implica que uno de los miembros de la pareja tenga que asumir las tareas del hogar por disponer de más tiempo libre, sea el caso de que uno se jubila antes que otro o de que coincidan jubilados.
Tal y como explica en declaraciones a la citada fuente: «Jubilarse no implica tácitamente el tener que quedarse en casa y asumir las labores propias del hogar», y sigue detallando: «Se pueden seguir organizando ambos sin tener que adquirir el modelo tradicional de mujer cuidadora o mujer ama de casa al que estamos acostumbrados a escuchar en ciertos entornos».
Por el contrario, la psicóloga indica que puede ser una muy buena oportunidad para reorganizar las responsabilidades domésticas y establecer nuevos acuerdos que tengan en cuenta las necesidades y los deseos de ambos.
Cada miembro debe conservar su individualidad, pero con consensos
Para Vázquez, la clave está en comunicar las expectativas, negociar las responsabilidades y consensuar una organización que favorezca tanto el bienestar individual como el de la pareja. Además, insiste en que la jubilación no debe traducirse en renunciar a los proyectos personales, sino que cada miembro debe conservar sus espacios, intereses y rutinas, sin dejar de cuidar la relación.
Así, pasar más tiempo juntos puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo, siempre que exista respeto por la autonomía del otro. La psicóloga recuerda que esta etapa requiere adaptarse a un momento de transformación y a «aprender juntos a gestionar una nueva realidad en la que se llegue a la aceptación del cambio, y no quedarnos en el desencanto que pueda producir una necesidad distinta».
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