No hay manera. El Barça de Xavi Pascual no levanta cabeza y sufrió en Mónaco su tercera derrota consecutiva en la Euroliga. Un nuevo revés que pone su continuidad en la competición en el alero. Se jugará su futuro en el torneo el próximo viernes contra el Bayern en el Palau. Entonces se sabrá si disputa el play in para intentar estar en cuartos de final o ni siquiera eso. Gracias al inesperado triunfo del Efes de Pablo Laso en la pista del Dubai el Barça depende de sí mismo. Ganando a los alemanes seguirá en la competición.
El equipo de Xavi Pascual sufre ante el Mónaco su tercera derrota seguida en la competición
No hay manera. El Barça de Xavi Pascual no levanta cabeza y sufrió en Mónaco su tercera derrota consecutiva en la Euroliga. Un nuevo revés que pone su continuidad en la competición en el alero. Se jugará su futuro en el torneo el próximo viernes contra el Bayern en el Palau. Entonces se sabrá si disputa el play in para intentar estar en cuartos de final o ni siquiera eso. Gracias al inesperado triunfo del Efes de Pablo Laso en la pista del Dubai el Barça depende de sí mismo. Ganando a los alemanes seguirá en la competición.
En el Principado tuvo un gran inicio pero tras el descanso se diluyó y su final resultó desastroso. Ni los 16 triples del equipo ni los 27 puntos de Punter fueron suficientes ante un rival muy conjuntado, liderado desde el puesto de base por un clásico como Mike James y con seis jugadores por encima de los 10 puntos.
Son tantos los problemas del Barça en la dirección del juego por las lesiones de Laprovittola y Satoransky que Xavi Pascual determinó que el base del quintento inicial fuera Punter. Y no le salió al principio nada mal la apuesta. El equipo barcelonista entró en la coqueta pista monegasca con mucho ritmo, con determinación y mucho más acierto que el pasado martes ante el Panathinaikos. De hecho, estuvo siempre por delante hasta segundos antes del descanso. Llegó a tener ventajas de hasta nueve puntos y con una lluvia de siete triples (tres de Punter, tres de Clyburn y uno de Brizuela) el ataque barcelonista funcionaba convenientemente. Además, Shengelia repartía caramelos en forma de asistencias desde el poste bajo. En este panorama halagüeño hasta reapareció el base Juan Núñez tras un año de baja. Lo hizo con entusiasmo aunque debe ir cogiendo el ritmo de manera progresiva.
A pesar de su mala dinámica el Barça depende de sí mismo ante el Bayern para estar en el ‘play in’
Y pese a su buen hacer el Barça se marchó al entreacto perdiendo por 46-44. ¿Por qué? Porque el Mónaco, con una rotación de solo ocho jugadores y sin Mirotic, lesionado, es un conjunto muy físico. No tiene muchos mimbres pero son de calidad. Strazel, Okobo, Blossomgame y Theis se combinaban tanto en la pintura como en el perímetro para neutralizar al Barça.
Necesitaba el equipo de Pascual, tocado anímicamente por sus últimas derrotas, no venirse abajo, pero se vino. Aún llegó con opciones al último cuarto (72-67) con un triple lejano sobre la bocina de Brizuela. Pero en el periodo final no encontró ni fluidez ofensiva ni solidez defensiva. Se desmontó. Clyburn había desaparecido tras una buena primera parte y Punter necesitaba más ayuda de la que tuvo, pese a las pinceladas de Brizuela.
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