En la zona noble y en el palco, ese teatro paralelo en el que el tenis se comenta más que se juega, la tarde se abría ayer con una alineación que parecía tejida por un buen productor. Sin Alcaraz en la pista y a la fuerza vacía durante demasiado tiempo (o en todo caso más del que son capaces de soportar aquí los habituales), la llegada de Antonio Carmona puso el ritmo; la de Lucrecia, la luz, y la de Gerard Jofre, aunque pueden llamarle Reeugenio, la dosis perfecta de chiste agudo con voz de tabaco. Encendiéndose un cigarrillo imaginario para hacer más rápida la espera contaba que pronto (en unos días) se cumplirá el 25 aniversario de la muerte de su padre y que ya está planeando dónde y cómo hacer algo para recordarlo. Seguramente será en Luz de Gas, decía, interrumpido entre peticiones de algún “Saben aquell que diu..” nuevo.
En la zona noble y en el palco, ese teatro paralelo en el que el tenis se comenta más que se juega, la tarde se abría ayer con una alineación que parecía tejida por un buen productor. Sin Alcaraz en la pista y a la fuerza vacía durante demasiado tiempo (o en todo caso más del que son capaces de soportar aquí los habituales), la llegada de Antonio Carmona puso el ritmo; la de Lucrecia, la luz, y la de Gerard Jofre, aunque pueden llamarle Reeugenio, la dosis perfecta de chiste agudo con voz de tabaco. Encendiéndose un cigarrillo imaginario para hacer más rápida la espera contaba que pronto (en unos días) se cumplirá el 25 aniversario de la muerte de su padre y que ya está planeando dónde y cómo hacer algo para recordarlo. Seguramente será en Luz de Gas, decía, interrumpido entre peticiones de algún “Saben aquell que diu..” nuevo.Seguir leyendo…
En la zona noble y en el palco, ese teatro paralelo en el que el tenis se comenta más que se juega, la tarde se abría ayer con una alineación que parecía tejida por un buen productor. Sin Alcaraz en la pista y a la fuerza vacía durante demasiado tiempo (o en todo caso más del que son capaces de soportar aquí los habituales), la llegada de Antonio Carmona puso el ritmo; la de Lucrecia, la luz, y la de Gerard Jofre, aunque pueden llamarle Reeugenio, la dosis perfecta de chiste agudo con voz de tabaco. Encendiéndose un cigarrillo imaginario para hacer más rápida la espera contaba que pronto (en unos días) se cumplirá el 25 aniversario de la muerte de su padre y que ya está planeando dónde y cómo hacer algo para recordarlo. Seguramente será en Luz de Gas, decía, interrumpido entre peticiones de algún “Saben aquell que diu..” nuevo.
En estas llegó un Salvador Illa que sabe bien que política y tenis comparten una verdad incómoda: se gana más por gestión del error que por exceso de brillantez, para compartir primero charla con Javier Godó, conde de Godó, y luego mesa con Jordi Cambra, Ana Godó, Josep Oliu y Josep Bonito, entre otros. Tuvo tiempo entonces de debatir a su manera, pausadamente, en el restaurante más vip de la zona vip, regido este año por Laura Pi de Le Chef, donde los hermanos Torres también disfrutaron de la experiencia de tres estrellas de Paolo Casagrande (el chef del restaurante Lasarte) igual que Jordi Juan, Xavi Pujol, Hugo Serra o Eduard Rivas.
Salvador Illa se estrenó en el tenis en el primer día de sesión nocturna de toda la historia del torneo
Entretanto, Esteve Rabat aterrizaba en la carpa de Rolex recién llegado de Watches and Wonders de Ginebra (la más importante feria de alta relojería) y Francesc Fajula, Iñaki Trincado y Seena Amidi se preparaban para finalmente poder ver algo de (buen) tenis. Fue cuando el club de Pedralbes se puso en modo noche, el momento escogido por Yolanda Llamazares, Nuria Fergó y Arantxa de Benito, todavía felices tras haber disfrutado la noche anterior con la Lux de Rosalía, para comenzar a retirarse y encarar su agenda siempre a full de los más variados compromisos .
Entonces, con los focos calentando la tierra batida y la seguridad de estar viviendo algo histórico, arrancó la primera sesión nocturna del torneo en sus 73 años que no se perdió Javi Martínez pero sí Berta Argenté y su pareja, Ousman Umar, el niño que llegó a España en patera y hoy tiene Junta Central de Direccions de centre dos carreras y una oenegé, porque la epopeya que cuenta en su bestseller Viaje al país de los blancos inauguraba ayer el BCN Film Fest en la otra punta de la ciudad. En los Verdi de Gràcia.
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