El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que residía desde hace siete décadas en el madrileño distrito de Retiro, ha abierto un nuevo frente dentro del Gobierno de coalición. La ministra de Sanidad, Mónica García, y el titular de Transportes, Óscar Puente, se han enfrentado en la red social X, terreno habitual del vallisoletano, a cuenta de la moratoria antidesahucios que Sumar reclama aprobar con urgencia.La comisión judicial ejecutó el desalojo de la anciana de la vivienda situada en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, pese a la movilización de vecinos y activistas que se concentraron en las inmediaciones para tratar de impedirlo. El caso ha reavivado el debate sobre la protección de las personas vulnerables y ha llevado a Sumar a exigir que el Gobierno tramite cuanto antes un nuevo real decreto de vivienda.«Cómplices de la cobardía del PSOE»La política madrileña pidió que la medida llegue «sí o sí» al próximo Consejo de Ministros. «No hay otra opción. El PSOE no puede seguir dilatándolo más», escribió, antes de reclamar también a PP, Junts y Vox que no vuelvan a votar en contra de la iniciativa.La polémica aumentó después de que la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau calificara el desahucio de «punto de inflexión»» y reclamara a los partidos de Sumar que no fueran «cómplices de la cobardía del PSOE». En un vídeo difundido en redes, Colau defendió que, si el PSOE no impulsa políticas «valientes» frente a los fondos de inversión, el socio minoritario debería replantearse su continuidad en el Ejecutivo.«Esta reflexión es para adultos, no para niños»Puente respondió a la exalcaldesa con dureza. «Yo remunicipalicé el agua en Valladolid mientras ella se perdía en excusas en Barcelona», afirmó el socialista. El ministro añadió que estaba «cansado» de quienes dan lecciones de izquierdismo y aseguró que «a izquierdista y a valiente no me gana nadie. Y eso incluye no ponerme jamás en la posición de hacer de tonto útil de la derecha. Jamás. Por eso me odian más que a nadie. Yo jamás les seré útil. Ni por activa, ni por pasiva, ni por perifrástica. Podré acertar más o menos. No soy perfecto. Pero útil a la derecha jamás. Ah, y las cosas se cambian sobre todo gobernando y casi nunca todo lo que uno querría. Pero esta reflexión es para adultos, no para niños».La titular de Sanidad intervino entonces para pedirle que no confundiera «el adversario». A su juicio, la responsabilidad de la crisis de la vivienda no corresponde a Colau, sino a unas derechas que han bloqueado avances y a un mercado especulativo. La ministra instó a poner todos los instrumentos del Gobierno al servicio de este problema y a aprobar el decreto que Sumar lleva meses defendiendo.Puente no se quedó callado y replicó poco después: «Yo no pido cuentas a nadie. Y la que se equivoca de adversario es precisamente ella, no yo». El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que residía desde hace siete décadas en el madrileño distrito de Retiro, ha abierto un nuevo frente dentro del Gobierno de coalición. La ministra de Sanidad, Mónica García, y el titular de Transportes, Óscar Puente, se han enfrentado en la red social X, terreno habitual del vallisoletano, a cuenta de la moratoria antidesahucios que Sumar reclama aprobar con urgencia.La comisión judicial ejecutó el desalojo de la anciana de la vivienda situada en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, pese a la movilización de vecinos y activistas que se concentraron en las inmediaciones para tratar de impedirlo. El caso ha reavivado el debate sobre la protección de las personas vulnerables y ha llevado a Sumar a exigir que el Gobierno tramite cuanto antes un nuevo real decreto de vivienda.«Cómplices de la cobardía del PSOE»La política madrileña pidió que la medida llegue «sí o sí» al próximo Consejo de Ministros. «No hay otra opción. El PSOE no puede seguir dilatándolo más», escribió, antes de reclamar también a PP, Junts y Vox que no vuelvan a votar en contra de la iniciativa.La polémica aumentó después de que la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau calificara el desahucio de «punto de inflexión»» y reclamara a los partidos de Sumar que no fueran «cómplices de la cobardía del PSOE». En un vídeo difundido en redes, Colau defendió que, si el PSOE no impulsa políticas «valientes» frente a los fondos de inversión, el socio minoritario debería replantearse su continuidad en el Ejecutivo.«Esta reflexión es para adultos, no para niños»Puente respondió a la exalcaldesa con dureza. «Yo remunicipalicé el agua en Valladolid mientras ella se perdía en excusas en Barcelona», afirmó el socialista. El ministro añadió que estaba «cansado» de quienes dan lecciones de izquierdismo y aseguró que «a izquierdista y a valiente no me gana nadie. Y eso incluye no ponerme jamás en la posición de hacer de tonto útil de la derecha. Jamás. Por eso me odian más que a nadie. Yo jamás les seré útil. Ni por activa, ni por pasiva, ni por perifrástica. Podré acertar más o menos. No soy perfecto. Pero útil a la derecha jamás. Ah, y las cosas se cambian sobre todo gobernando y casi nunca todo lo que uno querría. Pero esta reflexión es para adultos, no para niños».La titular de Sanidad intervino entonces para pedirle que no confundiera «el adversario». A su juicio, la responsabilidad de la crisis de la vivienda no corresponde a Colau, sino a unas derechas que han bloqueado avances y a un mercado especulativo. La ministra instó a poner todos los instrumentos del Gobierno al servicio de este problema y a aprobar el decreto que Sumar lleva meses defendiendo.Puente no se quedó callado y replicó poco después: «Yo no pido cuentas a nadie. Y la que se equivoca de adversario es precisamente ella, no yo».
El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que residía desde hace siete décadas en el madrileño distrito de Retiro, ha abierto un nuevo frente dentro del Gobierno de coalición. La ministra de Sanidad, Mónica García, y el titular de Transportes, Óscar Puente, se … han enfrentado en la red social X, terreno habitual del vallisoletano, a cuenta de la moratoria antidesahucios que Sumar reclama aprobar con urgencia.
La comisión judicial ejecutó el desalojo de la anciana de la vivienda situada en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, pese a la movilización de vecinos y activistas que se concentraron en las inmediaciones para tratar de impedirlo.
El caso ha reavivado el debate sobre la protección de las personas vulnerables y ha llevado a Sumar a exigir que el Gobierno tramite cuanto antes un nuevo real decreto de vivienda.
«Cómplices de la cobardía del PSOE»
La política madrileña pidió que la medida llegue «sí o sí» al próximo Consejo de Ministros. «No hay otra opción. El PSOE no puede seguir dilatándolo más», escribió, antes de reclamar también a PP, Junts y Vox que no vuelvan a votar en contra de la iniciativa.
La polémica aumentó después de que la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau calificara el desahucio de «punto de inflexión»» y reclamara a los partidos de Sumar que no fueran «cómplices de la cobardía del PSOE».
En un vídeo difundido en redes, Colau defendió que, si el PSOE no impulsa políticas «valientes» frente a los fondos de inversión, el socio minoritario debería replantearse su continuidad en el Ejecutivo.
«Esta reflexión es para adultos, no para niños»
Puente respondió a la exalcaldesa con dureza. «Yo remunicipalicé el agua en Valladolid mientras ella se perdía en excusas en Barcelona», afirmó el socialista. El ministro añadió que estaba «cansado» de quienes dan lecciones de izquierdismo y aseguró que «a izquierdista y a valiente no me gana nadie. Y eso incluye no ponerme jamás en la posición de hacer de tonto útil de la derecha. Jamás. Por eso me odian más que a nadie. Yo jamás les seré útil. Ni por activa, ni por pasiva, ni por perifrástica. Podré acertar más o menos. No soy perfecto. Pero útil a la derecha jamás. Ah, y las cosas se cambian sobre todo gobernando y casi nunca todo lo que uno querría. Pero esta reflexión es para adultos, no para niños».
La titular de Sanidad intervino entonces para pedirle que no confundiera «el adversario». A su juicio, la responsabilidad de la crisis de la vivienda no corresponde a Colau, sino a unas derechas que han bloqueado avances y a un mercado especulativo. La ministra instó a poner todos los instrumentos del Gobierno al servicio de este problema y a aprobar el decreto que Sumar lleva meses defendiendo.
Puente no se quedó callado y replicó poco después: «Yo no pido cuentas a nadie. Y la que se equivoca de adversario es precisamente ella, no yo».
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