La calidad del aire en Córdoba se ha deteriorado de forma notable debido a la llegada del humo procedente de los incendios forestales que afectan a las provincias de Ávila y Madrid , los «más graves» registrados hasta la fecha en España. La presencia de esta masa de humo comenzó a hacerse evidente durante la jornada del domingo , cuando numerosos vecinos apreciaron una ligera neblina sobre la ciudad e incluso un leve olor a quemado.La situación se mantiene este lunes. Según el visor de calidad del aire de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía , las tres estaciones de medición instaladas en la capital reflejan niveles preocupantes. En concreto, las estaciones de La Asomadilla y de la avenida Al Nasir presentan una calidad del aire ‘muy desfavorable’ , identificada con el nivel morado del Índice de Calidad del Aire (ICA), mientras que la estación de Lepanto registra un nivel ‘desfavorable’, correspondiente al color rojo.El Índice de Calidad del Aire permite evaluar de forma rápida el estado de la atmósfera a partir de la concentración de partículas en suspensión y otros contaminantes . La escala clasifica la calidad del aire en seis categorías: buena (verde), moderada (amarillo), dañina para grupos sensibles (naranja), dañina para la salud (rojo), muy dañina para la salud (morado) y peligrosa (marrón). Los valores registrados en Córdoba sitúan a dos de las estaciones en el segundo peor nivel de la escala, lo que evidencia el fuerte impacto del episodio de contaminación.Las partículas en suspensión procedentes del humo de los incendios son uno de los principales factores de este deterioro. Entre ellas destacan las partículas finas PM2.5 , con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros, capaces de penetrar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo. Su exposición puede provocar tos, dificultad para respirar, agravar enfermedades como el asma y aumentar el riesgo de desarrollar patologías respiratorias y cardiovasculares.La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la concentración media anual de partículas PM2.5 no supere los 5 microgramos por metro cúbico y que el promedio de 24 horas permanezca por debajo de los 15 microgramos por metro cúbico. En el caso de las PM10, fija un máximo anual de 15 microgramos por metro cúbico y un límite diario de 45 microgramos por metro cúbico.La red andaluza de vigilancia de la calidad del aire monitoriza de forma continua los principales contaminantes atmosféricos mediante estaciones automáticas repartidas por el territorio. Estos equipos analizan en tiempo real la presencia de dióxido de azufre (SO₂), óxidos de nitrógeno (NOₓ), ozono (O₃) y partículas en suspensión PM10 y PM2.5, entre otros parámetros, lo que permite detectar episodios de contaminación como el registrado en Córdoba tras la llegada del humo de los incendios del centro peninsular. La calidad del aire en Córdoba se ha deteriorado de forma notable debido a la llegada del humo procedente de los incendios forestales que afectan a las provincias de Ávila y Madrid , los «más graves» registrados hasta la fecha en España. La presencia de esta masa de humo comenzó a hacerse evidente durante la jornada del domingo , cuando numerosos vecinos apreciaron una ligera neblina sobre la ciudad e incluso un leve olor a quemado.La situación se mantiene este lunes. Según el visor de calidad del aire de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía , las tres estaciones de medición instaladas en la capital reflejan niveles preocupantes. En concreto, las estaciones de La Asomadilla y de la avenida Al Nasir presentan una calidad del aire ‘muy desfavorable’ , identificada con el nivel morado del Índice de Calidad del Aire (ICA), mientras que la estación de Lepanto registra un nivel ‘desfavorable’, correspondiente al color rojo.El Índice de Calidad del Aire permite evaluar de forma rápida el estado de la atmósfera a partir de la concentración de partículas en suspensión y otros contaminantes . La escala clasifica la calidad del aire en seis categorías: buena (verde), moderada (amarillo), dañina para grupos sensibles (naranja), dañina para la salud (rojo), muy dañina para la salud (morado) y peligrosa (marrón). Los valores registrados en Córdoba sitúan a dos de las estaciones en el segundo peor nivel de la escala, lo que evidencia el fuerte impacto del episodio de contaminación.Las partículas en suspensión procedentes del humo de los incendios son uno de los principales factores de este deterioro. Entre ellas destacan las partículas finas PM2.5 , con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros, capaces de penetrar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo. Su exposición puede provocar tos, dificultad para respirar, agravar enfermedades como el asma y aumentar el riesgo de desarrollar patologías respiratorias y cardiovasculares.La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la concentración media anual de partículas PM2.5 no supere los 5 microgramos por metro cúbico y que el promedio de 24 horas permanezca por debajo de los 15 microgramos por metro cúbico. En el caso de las PM10, fija un máximo anual de 15 microgramos por metro cúbico y un límite diario de 45 microgramos por metro cúbico.La red andaluza de vigilancia de la calidad del aire monitoriza de forma continua los principales contaminantes atmosféricos mediante estaciones automáticas repartidas por el territorio. Estos equipos analizan en tiempo real la presencia de dióxido de azufre (SO₂), óxidos de nitrógeno (NOₓ), ozono (O₃) y partículas en suspensión PM10 y PM2.5, entre otros parámetros, lo que permite detectar episodios de contaminación como el registrado en Córdoba tras la llegada del humo de los incendios del centro peninsular.
La calidad del aire en Córdoba se ha deteriorado de forma notable debido a la llegada del humo procedente de los incendios forestales que afectan a las provincias de Ávila y Madrid, los «más graves» registrados hasta la fecha en España. La presencia de … esta masa de humo comenzó a hacerse evidente durante la jornada del domingo, cuando numerosos vecinos apreciaron una ligera neblina sobre la ciudad e incluso un leve olor a quemado.
La situación se mantiene este lunes. Según el visor de calidad del aire de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, las tres estaciones de medición instaladas en la capital reflejan niveles preocupantes. En concreto, las estaciones de La Asomadilla y de la avenida Al Nasir presentan una calidad del aire ‘muy desfavorable’, identificada con el nivel morado del Índice de Calidad del Aire (ICA), mientras que la estación de Lepanto registra un nivel ‘desfavorable’, correspondiente al color rojo.
El Índice de Calidad del Aire permite evaluar de forma rápida el estado de la atmósfera a partir de la concentración de partículas en suspensión y otros contaminantes. La escala clasifica la calidad del aire en seis categorías: buena (verde), moderada (amarillo), dañina para grupos sensibles (naranja), dañina para la salud (rojo), muy dañina para la salud (morado) y peligrosa (marrón). Los valores registrados en Córdoba sitúan a dos de las estaciones en el segundo peor nivel de la escala, lo que evidencia el fuerte impacto del episodio de contaminación.
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Davinia Delgado
Las partículas en suspensión procedentes del humo de los incendios son uno de los principales factores de este deterioro. Entre ellas destacan las partículas finas PM2.5, con un diámetro inferior a 2,5 micrómetros, capaces de penetrar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo. Su exposición puede provocar tos, dificultad para respirar, agravar enfermedades como el asma y aumentar el riesgo de desarrollar patologías respiratorias y cardiovasculares.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la concentración media anual de partículas PM2.5 no supere los 5 microgramos por metro cúbico y que el promedio de 24 horas permanezca por debajo de los 15 microgramos por metro cúbico. En el caso de las PM10, fija un máximo anual de 15 microgramos por metro cúbico y un límite diario de 45 microgramos por metro cúbico.
La red andaluza de vigilancia de la calidad del aire monitoriza de forma continua los principales contaminantes atmosféricos mediante estaciones automáticas repartidas por el territorio. Estos equipos analizan en tiempo real la presencia de dióxido de azufre (SO₂), óxidos de nitrógeno (NOₓ), ozono (O₃) y partículas en suspensión PM10 y PM2.5, entre otros parámetros, lo que permite detectar episodios de contaminación como el registrado en Córdoba tras la llegada del humo de los incendios del centro peninsular.
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