El Obispado de Mallorca ha apartado de sus funciones pastorales al párroco de Santa Maria del Camí y Alaró después de tener conocimiento de un presunto episodio de tocamientos a una mujer. La decisión, adoptada con carácter cautelar, se produce después de que la afectada relatara lo sucedido a una trabajadora social, aunque por el momento no consta que haya presentado una denuncia formal contra el religioso.Según ha confirmado este viernes la diócesis mallorquina, la información trasladada por la trabajadora social llevó a la institución eclesiástica a activar los protocolos internos previstos para este tipo de situaciones y adoptar medidas preventivas mientras se esclarecen los hechos.De esta manera, el sacerdote ha sido relevado temporalmente de sus responsabilidades pastorales en las parroquias que tenía encomendadas, una decisión que el Obispado considera proporcionada a la información de la que dispone actualmente.Una medida cautelar sin denuncia formalLa actuación de la diócesis se ha producido pese a que la mujer no ha formalizado, al menos hasta el momento, ninguna denuncia por los presuntos tocamientos. Tampoco consta que se haya abierto un procedimiento judicial contra el sacerdote.No obstante, el Obispado ha optado por actuar de manera preventiva tras conocer el testimonio de la afectada, siguiendo los procedimientos establecidos por la Iglesia para abordar posibles conductas inapropiadas de sus miembros.La institución subraya el carácter cautelar de la decisión, que no implica que los hechos hayan quedado acreditados ni supone una declaración de culpabilidad del religioso.Disposición a colaborar Por el momento, la diócesis considera que las medidas adoptadas son suficientes y no contempla nuevas actuaciones contra el sacerdote con la información disponible.Sin embargo, el Obispado ha expresado su disposición a colaborar en cualquier investigación o actuación que pudiera resultar necesaria si aparecen nuevos testimonios o elementos que permitan esclarecer lo sucedido.La institución eclesiástica tampoco ha facilitado detalles sobre las circunstancias en las que se habrían producido los presuntos tocamientos.Mientras tanto, el sacerdote permanecerá apartado de sus funciones pastorales, a la espera de que pueda aclararse lo ocurrido y de que, en su caso, se produzcan nuevas actuaciones relacionadas con este episodio. El Obispado de Mallorca ha apartado de sus funciones pastorales al párroco de Santa Maria del Camí y Alaró después de tener conocimiento de un presunto episodio de tocamientos a una mujer. La decisión, adoptada con carácter cautelar, se produce después de que la afectada relatara lo sucedido a una trabajadora social, aunque por el momento no consta que haya presentado una denuncia formal contra el religioso.Según ha confirmado este viernes la diócesis mallorquina, la información trasladada por la trabajadora social llevó a la institución eclesiástica a activar los protocolos internos previstos para este tipo de situaciones y adoptar medidas preventivas mientras se esclarecen los hechos.De esta manera, el sacerdote ha sido relevado temporalmente de sus responsabilidades pastorales en las parroquias que tenía encomendadas, una decisión que el Obispado considera proporcionada a la información de la que dispone actualmente.Una medida cautelar sin denuncia formalLa actuación de la diócesis se ha producido pese a que la mujer no ha formalizado, al menos hasta el momento, ninguna denuncia por los presuntos tocamientos. Tampoco consta que se haya abierto un procedimiento judicial contra el sacerdote.No obstante, el Obispado ha optado por actuar de manera preventiva tras conocer el testimonio de la afectada, siguiendo los procedimientos establecidos por la Iglesia para abordar posibles conductas inapropiadas de sus miembros.La institución subraya el carácter cautelar de la decisión, que no implica que los hechos hayan quedado acreditados ni supone una declaración de culpabilidad del religioso.Disposición a colaborar Por el momento, la diócesis considera que las medidas adoptadas son suficientes y no contempla nuevas actuaciones contra el sacerdote con la información disponible.Sin embargo, el Obispado ha expresado su disposición a colaborar en cualquier investigación o actuación que pudiera resultar necesaria si aparecen nuevos testimonios o elementos que permitan esclarecer lo sucedido.La institución eclesiástica tampoco ha facilitado detalles sobre las circunstancias en las que se habrían producido los presuntos tocamientos.Mientras tanto, el sacerdote permanecerá apartado de sus funciones pastorales, a la espera de que pueda aclararse lo ocurrido y de que, en su caso, se produzcan nuevas actuaciones relacionadas con este episodio.
El Obispado de Mallorca ha apartado de sus funciones pastorales al párroco de Santa Maria del Camí y Alaró después de tener conocimiento de un presunto episodio de tocamientos a una mujer. La decisión, adoptada con carácter cautelar, se produce después de que la … afectada relatara lo sucedido a una trabajadora social, aunque por el momento no consta que haya presentado una denuncia formal contra el religioso.
Según ha confirmado este viernes la diócesis mallorquina, la información trasladada por la trabajadora social llevó a la institución eclesiástica a activar los protocolos internos previstos para este tipo de situaciones y adoptar medidas preventivas mientras se esclarecen los hechos.
De esta manera, el sacerdote ha sido relevado temporalmente de sus responsabilidades pastorales en las parroquias que tenía encomendadas, una decisión que el Obispado considera proporcionada a la información de la que dispone actualmente.
Una medida cautelar sin denuncia formal
La actuación de la diócesis se ha producido pese a que la mujer no ha formalizado, al menos hasta el momento, ninguna denuncia por los presuntos tocamientos. Tampoco consta que se haya abierto un procedimiento judicial contra el sacerdote.
No obstante, el Obispado ha optado por actuar de manera preventiva tras conocer el testimonio de la afectada, siguiendo los procedimientos establecidos por la Iglesia para abordar posibles conductas inapropiadas de sus miembros.
La institución subraya el carácter cautelar de la decisión, que no implica que los hechos hayan quedado acreditados ni supone una declaración de culpabilidad del religioso.
Disposición a colaborar
Por el momento, la diócesis considera que las medidas adoptadas son suficientes y no contempla nuevas actuaciones contra el sacerdote con la información disponible.
Sin embargo, el Obispado ha expresado su disposición a colaborar en cualquier investigación o actuación que pudiera resultar necesaria si aparecen nuevos testimonios o elementos que permitan esclarecer lo sucedido.
La institución eclesiástica tampoco ha facilitado detalles sobre las circunstancias en las que se habrían producido los presuntos tocamientos.
Mientras tanto, el sacerdote permanecerá apartado de sus funciones pastorales, a la espera de que pueda aclararse lo ocurrido y de que, en su caso, se produzcan nuevas actuaciones relacionadas con este episodio.
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