Con casi 80.000 personas evacuadas y otras 92.000 confinadas, España está sumida en los peores incendios recientes que se recuerdan en el país, no solo por tamaño sino por número de afectados. El fuego en Madrid, Ávila y Toledo ha obligado a más de 63.000 personas a huir de sus casas, muchas aún sin fecha de regreso, a las que se han sumado otras 16.000 por el incendio en la Vall d’Uixó (Castellón). Ni siquiera a lo largo de todo el año pasado, que ya se calificó récord, hubo tantos evacuados por la amenaza de las llamas: entonces rozaron los 43.000 desplazados. Las órdenes de evacuación actuales casi doblan los números de todo 2025. Ante unos incendios que avanzan rápido, se sitúan fuera de capacidad de extinción y colindan con poblaciones, para las autoridades la prioridad es salvar vidas, evitar riesgos. Ahora las cifras de desplazados este año superan las del pasado y también sobrepasan con creces el precedente anterior, de 2022, cuando se obligó a más de 30.000 personas a dejar sus casas por los incendios, así como las de 2023, otro de los veranos con más desplazados por las llamas. Ese año, solo el histórico incendio de Arafo y Candelaria desplazó 16.250 personas en la isla de Tenerife. Existen pocos precedentes en España de cifras similares de desplazados por un desastre natural. La erupción del volcán de la Palma, por ejemplo, obligó a desalojar a unas 7.000 personas y destruyó unas 1.200 viviendas en 2021. Habría que remontarse a la pantanada de Tous en 1982 para ver cifras de desplazados similares a las actuales y, aunque no hay datos oficiales, la prensa del momento informó de órdenes de evacuación para 100.000 personas. Pero hoy los incendios están evolucionando y no se limitan a consumir espacios naturales. Dejan casas calcinadas, trenes rodeados por el fuego, carreteras avasalladas por las llamas y miles de personas evacuadas cada verano. Los expertos hablan de un cambio de paradigma. Los fuegos hoy son ‘territoriales’. Solo el año pasado, casi uno de cada cuatro incendios forestales tuvo consecuencias para la población. Y, en general, los datos de Protección Civil referentes al último lustro reflejan cómo el fuego está poniendo en riesgo a un número creciente de personas. Se registraron 74 incendios con desplazados frente a los 39 de media de 2020-2024. Si hoy hay 92.000 personas encerradas en sus casas entre los casi 28.000 del centro peninsular y los 65.000 del entorno de la Sierra de Espadán, el año pasado llegaron a los 108.000 repartidos en 40 incendios. En este 2026 todas las métricas son inéditas. España ha sufrido en el mismo verano el incendio forestal más mortal del siglo, con los 13 muertos en los Gallardos (Almería), y también el mayor incendio por superficie afectada, con la fusión de los fuegos de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid, que suman más de 75.000 hectáreas arrasadas. Y también ha sido el primer incendio declarado en nivel 3 de emergencia de protección civil, una figura que solo se había declarado una vez antes, durante el apagón.La «situación endemoniada» del fuegoMientras, el fuego sigue sin estar controlado. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hablaba este lunes de la «situación endemoniada» de las llamas y confirmaba que el incendio de la Sierra Oeste es ya «la mayor catástrofe natural de la historia de España». Una de las zonas más críticas, ha dicho, se sitúa al norte del Pantano de San Juan, en la localidad de Valdemaqueda. De hecho, a última hora de la tarde, el Ministerio del Interior ha enviado un mensaje EsAlert para confinar el municipio madrileño de Santa María de la Alameda, de unos 1.500 habitantes, así como el municipio de Las Navas del Marqués, en Ávila. A última hora de la tarde el Ministerio del Interior decretaba el confinamiento de otros dos municipios en Madrid y ÁvilaAnte la llegada de una nueva ola de calor, las próximas horas son cruciales. Así lo ha indicado por su parte el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, que ha advertido que los esfuerzos de este lunes y martes para atajar las llamas son clave. Ante el aumento de las temperaturas y bajada del nivel de humedad que se espera a partir del miércoles, ha apuntado también el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las previsiones son «realmente negativas» por lo que estas dos jornadas son «absolutamente centrales» para sofocar el fuego. La preocupación es de tal magnitud que Marlaska ha firmado una orden que establece la suspensión temporal de las labores de cosecha mediante la utilización de maquinaria agrícola en la Comunidad de Madrid y las provincias de Ávila y Toledo mientras dure la emergencia de interés nacional. Vuelven a sus casasMientras tanto, en Castellón el fuego ha calcinado ya 8.500 hectáreas en un perímetro de 72 kilómetros, pero la buena noticia llegaba a última hora para los 6.000 vecinos de los barrios evacuados en la Vall d’Uixó, que ya podrán regresar a sus casas. Además, este martes se activará el dispositivo para que los mayores de la residencia de ancianos que fueron desalojados puedan regresar al centro. A través del Mecanismo Europeo de Protección Civi, la Unión Europea enviará seis aviones procedentes de Grecia, Italia y Turquía, 134 efectivos y y 41 vehículos terrestres procedentes para aumentar la respuesta ante los fuegos, además de proporcionar imágenes de emergencia por satélite. Con casi 80.000 personas evacuadas y otras 92.000 confinadas, España está sumida en los peores incendios recientes que se recuerdan en el país, no solo por tamaño sino por número de afectados. El fuego en Madrid, Ávila y Toledo ha obligado a más de 63.000 personas a huir de sus casas, muchas aún sin fecha de regreso, a las que se han sumado otras 16.000 por el incendio en la Vall d’Uixó (Castellón). Ni siquiera a lo largo de todo el año pasado, que ya se calificó récord, hubo tantos evacuados por la amenaza de las llamas: entonces rozaron los 43.000 desplazados. Las órdenes de evacuación actuales casi doblan los números de todo 2025. Ante unos incendios que avanzan rápido, se sitúan fuera de capacidad de extinción y colindan con poblaciones, para las autoridades la prioridad es salvar vidas, evitar riesgos. Ahora las cifras de desplazados este año superan las del pasado y también sobrepasan con creces el precedente anterior, de 2022, cuando se obligó a más de 30.000 personas a dejar sus casas por los incendios, así como las de 2023, otro de los veranos con más desplazados por las llamas. Ese año, solo el histórico incendio de Arafo y Candelaria desplazó 16.250 personas en la isla de Tenerife. Existen pocos precedentes en España de cifras similares de desplazados por un desastre natural. La erupción del volcán de la Palma, por ejemplo, obligó a desalojar a unas 7.000 personas y destruyó unas 1.200 viviendas en 2021. Habría que remontarse a la pantanada de Tous en 1982 para ver cifras de desplazados similares a las actuales y, aunque no hay datos oficiales, la prensa del momento informó de órdenes de evacuación para 100.000 personas. Pero hoy los incendios están evolucionando y no se limitan a consumir espacios naturales. Dejan casas calcinadas, trenes rodeados por el fuego, carreteras avasalladas por las llamas y miles de personas evacuadas cada verano. Los expertos hablan de un cambio de paradigma. Los fuegos hoy son ‘territoriales’. Solo el año pasado, casi uno de cada cuatro incendios forestales tuvo consecuencias para la población. Y, en general, los datos de Protección Civil referentes al último lustro reflejan cómo el fuego está poniendo en riesgo a un número creciente de personas. Se registraron 74 incendios con desplazados frente a los 39 de media de 2020-2024. Si hoy hay 92.000 personas encerradas en sus casas entre los casi 28.000 del centro peninsular y los 65.000 del entorno de la Sierra de Espadán, el año pasado llegaron a los 108.000 repartidos en 40 incendios. En este 2026 todas las métricas son inéditas. España ha sufrido en el mismo verano el incendio forestal más mortal del siglo, con los 13 muertos en los Gallardos (Almería), y también el mayor incendio por superficie afectada, con la fusión de los fuegos de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid, que suman más de 75.000 hectáreas arrasadas. Y también ha sido el primer incendio declarado en nivel 3 de emergencia de protección civil, una figura que solo se había declarado una vez antes, durante el apagón.La «situación endemoniada» del fuegoMientras, el fuego sigue sin estar controlado. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hablaba este lunes de la «situación endemoniada» de las llamas y confirmaba que el incendio de la Sierra Oeste es ya «la mayor catástrofe natural de la historia de España». Una de las zonas más críticas, ha dicho, se sitúa al norte del Pantano de San Juan, en la localidad de Valdemaqueda. De hecho, a última hora de la tarde, el Ministerio del Interior ha enviado un mensaje EsAlert para confinar el municipio madrileño de Santa María de la Alameda, de unos 1.500 habitantes, así como el municipio de Las Navas del Marqués, en Ávila. A última hora de la tarde el Ministerio del Interior decretaba el confinamiento de otros dos municipios en Madrid y ÁvilaAnte la llegada de una nueva ola de calor, las próximas horas son cruciales. Así lo ha indicado por su parte el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, que ha advertido que los esfuerzos de este lunes y martes para atajar las llamas son clave. Ante el aumento de las temperaturas y bajada del nivel de humedad que se espera a partir del miércoles, ha apuntado también el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las previsiones son «realmente negativas» por lo que estas dos jornadas son «absolutamente centrales» para sofocar el fuego. La preocupación es de tal magnitud que Marlaska ha firmado una orden que establece la suspensión temporal de las labores de cosecha mediante la utilización de maquinaria agrícola en la Comunidad de Madrid y las provincias de Ávila y Toledo mientras dure la emergencia de interés nacional. Vuelven a sus casasMientras tanto, en Castellón el fuego ha calcinado ya 8.500 hectáreas en un perímetro de 72 kilómetros, pero la buena noticia llegaba a última hora para los 6.000 vecinos de los barrios evacuados en la Vall d’Uixó, que ya podrán regresar a sus casas. Además, este martes se activará el dispositivo para que los mayores de la residencia de ancianos que fueron desalojados puedan regresar al centro. A través del Mecanismo Europeo de Protección Civi, la Unión Europea enviará seis aviones procedentes de Grecia, Italia y Turquía, 134 efectivos y y 41 vehículos terrestres procedentes para aumentar la respuesta ante los fuegos, además de proporcionar imágenes de emergencia por satélite.
Con casi 80.000 personas evacuadas y otras 92.000 confinadas, España está sumida en los peores incendios recientes que se recuerdan en el país, no solo por tamaño sino por número de afectados. El fuego en Madrid, Ávila y Toledo ha obligado a más … de 63.000 personas a huir de sus casas, muchas aún sin fecha de regreso, a las que se han sumado otras 16.000 por el incendio en la Vall d’Uixó (Castellón). Ni siquiera a lo largo de todo el año pasado, que ya se calificó récord, hubo tantos evacuados por la amenaza de las llamas: entonces rozaron los 43.000 desplazados. Las órdenes de evacuación actuales casi doblan los números de todo 2025.
Ante unos incendios que avanzan rápido, se sitúan fuera de capacidad de extinción y colindan con poblaciones, para las autoridades la prioridad es salvar vidas, evitar riesgos. Ahora las cifras de desplazados este año superan las del pasado y también sobrepasan con creces el precedente anterior, de 2022, cuando se obligó a más de 30.000 personas a dejar sus casas por los incendios, así como las de 2023, otro de los veranos con más desplazados por las llamas. Ese año, solo el histórico incendio de Arafo y Candelaria desplazó 16.250 personas en la isla de Tenerife.
Existen pocos precedentes en España de cifras similares de desplazados por un desastre natural. La erupción del volcán de la Palma, por ejemplo, obligó a desalojar a unas 7.000 personas y destruyó unas 1.200 viviendas en 2021. Habría que remontarse a la pantanada de Tous en 1982 para ver cifras de desplazados similares a las actuales y, aunque no hay datos oficiales, la prensa del momento informó de órdenes de evacuación para 100.000 personas.
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Pero hoy los incendios están evolucionando y no se limitan a consumir espacios naturales. Dejan casas calcinadas, trenes rodeados por el fuego, carreteras avasalladas por las llamas y miles de personas evacuadas cada verano. Los expertos hablan de un cambio de paradigma. Los fuegos hoy son ‘territoriales’. Solo el año pasado, casi uno de cada cuatro incendios forestales tuvo consecuencias para la población. Y, en general, los datos de Protección Civil referentes al último lustro reflejan cómo el fuego está poniendo en riesgo a un número creciente de personas. Se registraron 74 incendios con desplazados frente a los 39 de media de 2020-2024. Si hoy hay 92.000 personas encerradas en sus casas entre los casi 28.000 del centro peninsular y los 65.000 del entorno de la Sierra de Espadán, el año pasado llegaron a los 108.000 repartidos en 40 incendios.
En este 2026 todas las métricas son inéditas. España ha sufrido en el mismo verano el incendio forestal más mortal del siglo, con los 13 muertos en los Gallardos (Almería), y también el mayor incendio por superficie afectada, con la fusión de los fuegos de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid, que suman más de 75.000 hectáreas arrasadas. Y también ha sido el primer incendio declarado en nivel 3 de emergencia de protección civil, una figura que solo se había declarado una vez antes, durante el apagón.
La «situación endemoniada» del fuego
Mientras, el fuego sigue sin estar controlado. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hablaba este lunes de la «situación endemoniada» de las llamas y confirmaba que el incendio de la Sierra Oeste es ya «la mayor catástrofe natural de la historia de España». Una de las zonas más críticas, ha dicho, se sitúa al norte del Pantano de San Juan, en la localidad de Valdemaqueda.
De hecho, a última hora de la tarde, el Ministerio del Interior ha enviado un mensaje EsAlert para confinar el municipio madrileño de Santa María de la Alameda, de unos 1.500 habitantes, así como el municipio de Las Navas del Marqués, en Ávila.
A última hora de la tarde el Ministerio del Interior decretaba el confinamiento de otros dos municipios en Madrid y Ávila
Ante la llegada de una nueva ola de calor, las próximas horas son cruciales. Así lo ha indicado por su parte el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, que ha advertido que los esfuerzos de este lunes y martes para atajar las llamas son clave. Ante el aumento de las temperaturas y bajada del nivel de humedad que se espera a partir del miércoles, ha apuntado también el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las previsiones son «realmente negativas» por lo que estas dos jornadas son «absolutamente centrales» para sofocar el fuego.
La preocupación es de tal magnitud que Marlaska ha firmado una orden que establece la suspensión temporal de las labores de cosecha mediante la utilización de maquinaria agrícola en la Comunidad de Madrid y las provincias de Ávila y Toledo mientras dure la emergencia de interés nacional.
Vuelven a sus casas
Mientras tanto, en Castellón el fuego ha calcinado ya 8.500 hectáreas en un perímetro de 72 kilómetros, pero la buena noticia llegaba a última hora para los 6.000 vecinos de los barrios evacuados en la Vall d’Uixó, que ya podrán regresar a sus casas. Además, este martes se activará el dispositivo para que los mayores de la residencia de ancianos que fueron desalojados puedan regresar al centro.
A través del Mecanismo Europeo de Protección Civi, la Unión Europea enviará seis aviones procedentes de Grecia, Italia y Turquía, 134 efectivos y y 41 vehículos terrestres procedentes para aumentar la respuesta ante los fuegos, además de proporcionar imágenes de emergencia por satélite.
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