El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Nuñez Feijóo , llegaba a Valladolid este sábado con una encomienda clara para los suyos: el tercer diputado del Partido Popular por esta provincia. Un objetivo que dejaría «claro», consideraba el líder de la formación, que «ni Puente es Valladolid ni Sánchez es España». Acudía Feijóo a la capital vallisoletana para retomar la precampaña de cara a las elecciones del 29 de noviembre tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) en un acto multitudinario, un auditorio abarrotado del pabellón 4 de la Feria de Muestras cargado de un entusiasmo y energía que sorprendieron al propio líder popular. «Hacía tiempo que no veía tanto ánimo y alegría en Castilla y León », confesaba al presidente del PP en la Comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, también presente en el acto. En ese ambiente y tras un recuerdo inicial a las víctimas del siniestro que dejó 69 fallecidos y decenas de heridos, Feijóo aseguraba que el «contrato» que suscribía en ese acto con Valladolid es alcanzar ese tercer sillón en el Congreso de los Diputados de los cinco que se disputan en territorio pucelano. Para eso, tendrán que movilizarse, les explicaba, y «hablar con la gente de esta tierra, pueblo por pueblo y casa por casa ». Actualmente, el reparto de los escaños por la provincia vallisoletana es de dos para el PP, otros dos para el PSOE y uno para Vox. Antes de que los de Abascal entrasen en el escenario político, la distribución fue durante años de tres para los primeros y dos para los segundos, pero ante la subida de las últimas citas de los terceros se hace complicado recuperar ese tercer puesto. Eso sí, consideraba que el objetivo marcado es ahora «mas fácil», teniendo en cuenta que en las papeletas del PSOE por Valladolid seguirá figurando como número uno el ya exministro de Transportes, Óscar Puente, ya que, pese a su renuncia a encabezar la candidatura socialista, la Junta Electoral ha rechazado eliminar su nombre de los documentos. Sí serán válidos, no obstante, aquellos votos en los que se tache su nombre. Además, en el número dos de la lista socialista en la provincia figura Ana Redondo, la «ministra de las pulseras», comentaba. De ahí, que los deberes para Valladolid sean «un diputado más» por «la dignidad de la provincia y de España entera». Precisamente en la ciudad natal de Óscar Puente, un destino que según dijo no se escogió por el accidente mientras el ministro aún estaba en el cargo, sino que llevaba «mucho tiempo fijado», afeó al Gobierno central que pretenda «canonizar» al extitular de Transportes tras su marcha y que hayan dado «más abrazos al ministro que se va que a las víctimas, a las familias y a quienes jamás volverán». Las «pilas cargadas» «España necesita a las nueve provincias de Castilla y León» para un «cambio necesario», animaba el líder de los populares un acto al que asistieron militantes, alcaldes y concejales de los diferentes territorios de la Comunidad, de la que, entre otras cuestiones, Feijóo destacaba su política de vivienda. Y a ese llamamiento respondía el presidente del PP autonómico, Alfonso Fernández Mañueco. «Tenemos las pilas cargadas», manifestaba el también máximo responsable de la Junta, quien advertía que en la próxima cita con las urnas «está en juego» el «futuro de España». El cambio «necesario», decía, para «poner fin» a un Gobierno «nefasto», «el peor de la democracia» con una «infame hoja de servicios» y una «pésima gestión». Por ello, consideraba «necesario» que sea Alberto Nuñez Feijóo quien asuma el mando para dar «confianza, futuro y seguridad a los españoles». En esa misma línea, Mañueco consideraba que España «necesita un gobierno responsable, que se preocupe por las infraestructuras y la calidad de los servicios públicos, eficaz para facilitar el acceso a la vivienda. También para que acabe con »el empobrecimiento educativo« e impulse este área »como lo hace Castilla y León.Mañueco, sobre las listas de los socialistas en Valladolid: «Pasan de los trenes que no funcionan, a las pulseras antimaltrato que tampoco lo hacen»El dirigente regional advertía de que «la mala gestión tiene consecuencias» animó a pensar en las «huelgas de médicos», en las «pulseras antimaltrato» o en los «accidentes ferroviarios». «Nunca un Gobierno como el de Pedro Sánchez fue tan dañino para los servicios públicos en la historia de nuestro país», lamentaba. Según expresaba el presidente del PP de Castilla y León, será el Partido Popular el que vuelva a hacer que «España funcione» con un gobierno «responsable» que se «que se dedique menos al trabajo y más al relato» para devolver la «tranquilidad de la buena gestión». En su discurso, no faltaron tampoco las referencias a Óscar Puente y su marcha y a que el número dos en la lista socialista en la provincia vallisoletana es de la ministra de Igualdad, Ana Redondo.. «¿Qué nos ofrece el PSOE en Valladolid?», planteaba Mañueco, a lo que él mismo respondía: «Pasan de los tres que no funcionan a las pulseras altimaltrato que no funcionan». «Cuánta irresponsabilidad y negligencia», lamentaba el presidente de la Junta, antes de afirmar que la Comunidad «merece más». No obstante, se mostró confiado con un buen resultado para los populares en las urnas y le garantizó el compromiso de Castilla y León al presidente del PP. «Estamos preparados, con la fuerza de una tierra que quiere volver a confiar en el Gobierno de España y mirar al futuro con esperanza», concluía.Al mandato de su presidente sobre un diputado más en los próximos comicios respondía también el líder del PP en Valladolid, Conrado Íscar, consciente de que su jefe nacional le iba a poner esos «deberes». En ello, decía, se «dejará la piel» el partido. «Veo gente unida en un mismo proyecto y tenemos tanto al PP como a España preparados para un cambio», reconocía. Compromiso con el campo: «Ninguna ley española exigirá más de lo que ya pide Europa» En una tierra en la que el sector agrario tiene un peso importante. El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, le recordaba al líder popular, Alberto Núñez Feijóo que la Comunidad necesita un Gobierno que esté al al lado de los agricultores y ganaderos y del medio rural, «garantizando que puedan producir en condiciones de igualdad». El presidente del Partido Popular recogió el guante y se comprometió a impulsar un Ejecutivo que «no de la espalda» a este sector. «Ninguna ley española exigirá al campo más de lo que ya exige Europa«, se comprometía. «Toda obligación por encima del estándar europeo será suprimida», garantizaba, antes de anunciar que, de llegar al Gobierno, exigirá una «moratoria regulatoria europea». Tras él fue el turno de los cabezas de lista al Congreso y al Senado. Ambos llevaban también un encargo para el presidente de su partido. El soterramiento de las vías del tren en la ciudad de Valladolid, por las que han apostado desde el Partido Popular en la ciudad y al que el líder nacional no hizo referencia en su intervención. El número uno al Senado y también alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, reconocía que el soterramiento es «irrenunciable» para la ciudad, aunque también aseguraba que la capital del Pisuerga «entiende perfectamente» la situación en este momento tras el trágico accidente ferroviario de Urda y la necesidad de la «seguridad» en las infraestructuras. Lo que sí le pidió fue «diálogo» en cuanto a este proyecto, algo que, según dijo, no han conseguido con el Gobierno de Pedro Sánchez ni cuando Óscar Puente, también vallisoletano, ocupaba el Ministerio de Transportes.Por último, la cabeza de lista al Congreso de los Diputados, María Pardo, también recordaba que Valladolid «no es ciudad de muros ferroviarios» y le pedía Feijóo, del que se mostró convencida que llevará el «cambio» a La Moncloa, que apueste por la automoción, un sector del que dependen «miles de familias y trabajadores». «Eres el futuro», le expresaba al presidente nacional del PP, convencida de que será él quien abra una «nueva etapa de estabilidad, confianza, de buena gestión, de servicio, de soluciones, con menos ruido, menos enfrentamiento y propaganda». Recientemente, Pardo pasó a ocupar la primera posición en la lista electoral tras dejar su puesto como consejera de Educación, para el que había sido nombrada tras las elecciones autonómicas en las que PP y Vox alcanzaron un acuerdo para un gobierno de coalición. Previamente había sido también directora general de Vivienda. El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Nuñez Feijóo , llegaba a Valladolid este sábado con una encomienda clara para los suyos: el tercer diputado del Partido Popular por esta provincia. Un objetivo que dejaría «claro», consideraba el líder de la formación, que «ni Puente es Valladolid ni Sánchez es España». Acudía Feijóo a la capital vallisoletana para retomar la precampaña de cara a las elecciones del 29 de noviembre tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) en un acto multitudinario, un auditorio abarrotado del pabellón 4 de la Feria de Muestras cargado de un entusiasmo y energía que sorprendieron al propio líder popular. «Hacía tiempo que no veía tanto ánimo y alegría en Castilla y León », confesaba al presidente del PP en la Comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, también presente en el acto. En ese ambiente y tras un recuerdo inicial a las víctimas del siniestro que dejó 69 fallecidos y decenas de heridos, Feijóo aseguraba que el «contrato» que suscribía en ese acto con Valladolid es alcanzar ese tercer sillón en el Congreso de los Diputados de los cinco que se disputan en territorio pucelano. Para eso, tendrán que movilizarse, les explicaba, y «hablar con la gente de esta tierra, pueblo por pueblo y casa por casa ». Actualmente, el reparto de los escaños por la provincia vallisoletana es de dos para el PP, otros dos para el PSOE y uno para Vox. Antes de que los de Abascal entrasen en el escenario político, la distribución fue durante años de tres para los primeros y dos para los segundos, pero ante la subida de las últimas citas de los terceros se hace complicado recuperar ese tercer puesto. Eso sí, consideraba que el objetivo marcado es ahora «mas fácil», teniendo en cuenta que en las papeletas del PSOE por Valladolid seguirá figurando como número uno el ya exministro de Transportes, Óscar Puente, ya que, pese a su renuncia a encabezar la candidatura socialista, la Junta Electoral ha rechazado eliminar su nombre de los documentos. Sí serán válidos, no obstante, aquellos votos en los que se tache su nombre. Además, en el número dos de la lista socialista en la provincia figura Ana Redondo, la «ministra de las pulseras», comentaba. De ahí, que los deberes para Valladolid sean «un diputado más» por «la dignidad de la provincia y de España entera». Precisamente en la ciudad natal de Óscar Puente, un destino que según dijo no se escogió por el accidente mientras el ministro aún estaba en el cargo, sino que llevaba «mucho tiempo fijado», afeó al Gobierno central que pretenda «canonizar» al extitular de Transportes tras su marcha y que hayan dado «más abrazos al ministro que se va que a las víctimas, a las familias y a quienes jamás volverán». Las «pilas cargadas» «España necesita a las nueve provincias de Castilla y León» para un «cambio necesario», animaba el líder de los populares un acto al que asistieron militantes, alcaldes y concejales de los diferentes territorios de la Comunidad, de la que, entre otras cuestiones, Feijóo destacaba su política de vivienda. Y a ese llamamiento respondía el presidente del PP autonómico, Alfonso Fernández Mañueco. «Tenemos las pilas cargadas», manifestaba el también máximo responsable de la Junta, quien advertía que en la próxima cita con las urnas «está en juego» el «futuro de España». El cambio «necesario», decía, para «poner fin» a un Gobierno «nefasto», «el peor de la democracia» con una «infame hoja de servicios» y una «pésima gestión». Por ello, consideraba «necesario» que sea Alberto Nuñez Feijóo quien asuma el mando para dar «confianza, futuro y seguridad a los españoles». En esa misma línea, Mañueco consideraba que España «necesita un gobierno responsable, que se preocupe por las infraestructuras y la calidad de los servicios públicos, eficaz para facilitar el acceso a la vivienda. También para que acabe con »el empobrecimiento educativo« e impulse este área »como lo hace Castilla y León.Mañueco, sobre las listas de los socialistas en Valladolid: «Pasan de los trenes que no funcionan, a las pulseras antimaltrato que tampoco lo hacen»El dirigente regional advertía de que «la mala gestión tiene consecuencias» animó a pensar en las «huelgas de médicos», en las «pulseras antimaltrato» o en los «accidentes ferroviarios». «Nunca un Gobierno como el de Pedro Sánchez fue tan dañino para los servicios públicos en la historia de nuestro país», lamentaba. Según expresaba el presidente del PP de Castilla y León, será el Partido Popular el que vuelva a hacer que «España funcione» con un gobierno «responsable» que se «que se dedique menos al trabajo y más al relato» para devolver la «tranquilidad de la buena gestión». En su discurso, no faltaron tampoco las referencias a Óscar Puente y su marcha y a que el número dos en la lista socialista en la provincia vallisoletana es de la ministra de Igualdad, Ana Redondo.. «¿Qué nos ofrece el PSOE en Valladolid?», planteaba Mañueco, a lo que él mismo respondía: «Pasan de los tres que no funcionan a las pulseras altimaltrato que no funcionan». «Cuánta irresponsabilidad y negligencia», lamentaba el presidente de la Junta, antes de afirmar que la Comunidad «merece más». No obstante, se mostró confiado con un buen resultado para los populares en las urnas y le garantizó el compromiso de Castilla y León al presidente del PP. «Estamos preparados, con la fuerza de una tierra que quiere volver a confiar en el Gobierno de España y mirar al futuro con esperanza», concluía.Al mandato de su presidente sobre un diputado más en los próximos comicios respondía también el líder del PP en Valladolid, Conrado Íscar, consciente de que su jefe nacional le iba a poner esos «deberes». En ello, decía, se «dejará la piel» el partido. «Veo gente unida en un mismo proyecto y tenemos tanto al PP como a España preparados para un cambio», reconocía. Compromiso con el campo: «Ninguna ley española exigirá más de lo que ya pide Europa» En una tierra en la que el sector agrario tiene un peso importante. El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, le recordaba al líder popular, Alberto Núñez Feijóo que la Comunidad necesita un Gobierno que esté al al lado de los agricultores y ganaderos y del medio rural, «garantizando que puedan producir en condiciones de igualdad». El presidente del Partido Popular recogió el guante y se comprometió a impulsar un Ejecutivo que «no de la espalda» a este sector. «Ninguna ley española exigirá al campo más de lo que ya exige Europa«, se comprometía. «Toda obligación por encima del estándar europeo será suprimida», garantizaba, antes de anunciar que, de llegar al Gobierno, exigirá una «moratoria regulatoria europea». Tras él fue el turno de los cabezas de lista al Congreso y al Senado. Ambos llevaban también un encargo para el presidente de su partido. El soterramiento de las vías del tren en la ciudad de Valladolid, por las que han apostado desde el Partido Popular en la ciudad y al que el líder nacional no hizo referencia en su intervención. El número uno al Senado y también alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, reconocía que el soterramiento es «irrenunciable» para la ciudad, aunque también aseguraba que la capital del Pisuerga «entiende perfectamente» la situación en este momento tras el trágico accidente ferroviario de Urda y la necesidad de la «seguridad» en las infraestructuras. Lo que sí le pidió fue «diálogo» en cuanto a este proyecto, algo que, según dijo, no han conseguido con el Gobierno de Pedro Sánchez ni cuando Óscar Puente, también vallisoletano, ocupaba el Ministerio de Transportes.Por último, la cabeza de lista al Congreso de los Diputados, María Pardo, también recordaba que Valladolid «no es ciudad de muros ferroviarios» y le pedía Feijóo, del que se mostró convencida que llevará el «cambio» a La Moncloa, que apueste por la automoción, un sector del que dependen «miles de familias y trabajadores». «Eres el futuro», le expresaba al presidente nacional del PP, convencida de que será él quien abra una «nueva etapa de estabilidad, confianza, de buena gestión, de servicio, de soluciones, con menos ruido, menos enfrentamiento y propaganda». Recientemente, Pardo pasó a ocupar la primera posición en la lista electoral tras dejar su puesto como consejera de Educación, para el que había sido nombrada tras las elecciones autonómicas en las que PP y Vox alcanzaron un acuerdo para un gobierno de coalición. Previamente había sido también directora general de Vivienda.
El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Nuñez Feijóo, llegaba a Valladolid este sábado con una encomienda clara para los suyos: el tercer diputado del Partido Popular por esta provincia. Un objetivo que dejaría «claro», consideraba el líder de … la formación, que «ni Puente es Valladolid ni Sánchez es España».
Acudía Feijóo a la capital vallisoletana para retomar la precampaña de cara a las elecciones del 29 de noviembre tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) en un acto multitudinario, un auditorio abarrotado del pabellón 4 de la Feria de Muestras cargado de un entusiasmo y energía que sorprendieron al propio líder popular. «Hacía tiempo que no veía tanto ánimo y alegría en Castilla y León», confesaba al presidente del PP en la Comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, también presente en el acto.
En ese ambiente y tras un recuerdo inicial a las víctimas del siniestro que dejó 69 fallecidos y decenas de heridos, Feijóo aseguraba que el «contrato» que suscribía en ese acto con Valladolid es alcanzar ese tercer sillón en el Congreso de los Diputados de los cinco que se disputan en territorio pucelano. Para eso, tendrán que movilizarse, les explicaba, y «hablar con la gente de esta tierra, pueblo por pueblo y casa por casa».
Actualmente, el reparto de los escaños por la provincia vallisoletana es de dos para el PP, otros dos para el PSOE y uno para Vox. Antes de que los de Abascal entrasen en el escenario político, la distribución fue durante años de tres para los primeros y dos para los segundos, pero ante la subida de las últimas citas de los terceros se hace complicado recuperar ese tercer puesto.
Eso sí, consideraba que el objetivo marcado es ahora «mas fácil», teniendo en cuenta que en las papeletas del PSOE por Valladolid seguirá figurando como número uno el ya exministro de Transportes, Óscar Puente, ya que, pese a su renuncia a encabezar la candidatura socialista, la Junta Electoral ha rechazado eliminar su nombre de los documentos. Sí serán válidos, no obstante, aquellos votos en los que se tache su nombre.
Además, en el número dos de la lista socialista en la provincia figura Ana Redondo, la «ministra de las pulseras», comentaba. De ahí, que los deberes para Valladolid sean «un diputado más» por «la dignidad de la provincia y de España entera».
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Precisamente en la ciudad natal de Óscar Puente, un destino que según dijo no se escogió por el accidente mientras el ministro aún estaba en el cargo, sino que llevaba «mucho tiempo fijado», afeó al Gobierno central que pretenda «canonizar» al extitular de Transportes tras su marcha y que hayan dado «más abrazos al ministro que se va que a las víctimas, a las familias y a quienes jamás volverán».
Las «pilas cargadas»
«España necesita a las nueve provincias de Castilla y León» para un «cambio necesario», animaba el líder de los populares un acto al que asistieron militantes, alcaldes y concejales de los diferentes territorios de la Comunidad, de la que, entre otras cuestiones, Feijóo destacaba su política de vivienda. Y a ese llamamiento respondía el presidente del PP autonómico, Alfonso Fernández Mañueco. «Tenemos las pilas cargadas», manifestaba el también máximo responsable de la Junta, quien advertía que en la próxima cita con las urnas «está en juego» el «futuro de España». El cambio «necesario», decía, para «poner fin» a un Gobierno «nefasto», «el peor de la democracia» con una «infame hoja de servicios» y una «pésima gestión».
Por ello, consideraba «necesario» que sea Alberto Nuñez Feijóo quien asuma el mando para dar «confianza, futuro y seguridad a los españoles». En esa misma línea, Mañueco consideraba que España «necesita un gobierno responsable, que se preocupe por las infraestructuras y la calidad de los servicios públicos, eficaz para facilitar el acceso a la vivienda. También para que acabe con »el empobrecimiento educativo« e impulse este área »como lo hace Castilla y León.
Mañueco, sobre las listas de los socialistas en Valladolid: «Pasan de los trenes que no funcionan, a las pulseras antimaltrato que tampoco lo hacen»
El dirigente regional advertía de que «la mala gestión tiene consecuencias» animó a pensar en las «huelgas de médicos», en las «pulseras antimaltrato» o en los «accidentes ferroviarios». «Nunca un Gobierno como el de Pedro Sánchez fue tan dañino para los servicios públicos en la historia de nuestro país», lamentaba.
Según expresaba el presidente del PP de Castilla y León, será el Partido Popular el que vuelva a hacer que «España funcione» con un gobierno «responsable» que se «que se dedique menos al trabajo y más al relato» para devolver la «tranquilidad de la buena gestión». En su discurso, no faltaron tampoco las referencias a Óscar Puente y su marcha y a que el número dos en la lista socialista en la provincia vallisoletana es de la ministra de Igualdad, Ana Redondo.. «¿Qué nos ofrece el PSOE en Valladolid?», planteaba Mañueco, a lo que él mismo respondía: «Pasan de los tres que no funcionan a las pulseras altimaltrato que no funcionan». «Cuánta irresponsabilidad y negligencia», lamentaba el presidente de la Junta, antes de afirmar que la Comunidad «merece más».
No obstante, se mostró confiado con un buen resultado para los populares en las urnas y le garantizó el compromiso de Castilla y León al presidente del PP. «Estamos preparados, con la fuerza de una tierra que quiere volver a confiar en el Gobierno de España y mirar al futuro con esperanza», concluía.
Al mandato de su presidente sobre un diputado más en los próximos comicios respondía también el líder del PP en Valladolid, Conrado Íscar, consciente de que su jefe nacional le iba a poner esos «deberes». En ello, decía, se «dejará la piel» el partido. «Veo gente unida en un mismo proyecto y tenemos tanto al PP como a España preparados para un cambio», reconocía.
Compromiso con el campo: «Ninguna ley española exigirá más de lo que ya pide Europa»
En una tierra en la que el sector agrario tiene un peso importante. El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, le recordaba al líder popular, Alberto Núñez Feijóo que la Comunidad necesita un Gobierno que esté al al lado de los agricultores y ganaderos y del medio rural, «garantizando que puedan producir en condiciones de igualdad». El presidente del Partido Popular recogió el guante y se comprometió a impulsar un Ejecutivo que «no de la espalda» a este sector. «Ninguna ley española exigirá al campo más de lo que ya exige Europa«, se comprometía. «Toda obligación por encima del estándar europeo será suprimida», garantizaba, antes de anunciar que, de llegar al Gobierno, exigirá una «moratoria regulatoria europea».
Tras él fue el turno de los cabezas de lista al Congreso y al Senado. Ambos llevaban también un encargo para el presidente de su partido. El soterramiento de las vías del tren en la ciudad de Valladolid, por las que han apostado desde el Partido Popular en la ciudad y al que el líder nacional no hizo referencia en su intervención.
El número uno al Senado y también alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, reconocía que el soterramiento es «irrenunciable» para la ciudad, aunque también aseguraba que la capital del Pisuerga «entiende perfectamente» la situación en este momento tras el trágico accidente ferroviario de Urda y la necesidad de la «seguridad» en las infraestructuras. Lo que sí le pidió fue «diálogo» en cuanto a este proyecto, algo que, según dijo, no han conseguido con el Gobierno de Pedro Sánchez ni cuando Óscar Puente, también vallisoletano, ocupaba el Ministerio de Transportes.
Por último, la cabeza de lista al Congreso de los Diputados, María Pardo, también recordaba que Valladolid «no es ciudad de muros ferroviarios» y le pedía Feijóo, del que se mostró convencida que llevará el «cambio» a La Moncloa, que apueste por la automoción, un sector del que dependen «miles de familias y trabajadores». «Eres el futuro», le expresaba al presidente nacional del PP, convencida de que será él quien abra una «nueva etapa de estabilidad, confianza, de buena gestión, de servicio, de soluciones, con menos ruido, menos enfrentamiento y propaganda». Recientemente, Pardo pasó a ocupar la primera posición en la lista electoral tras dejar su puesto como consejera de Educación, para el que había sido nombrada tras las elecciones autonómicas en las que PP y Vox alcanzaron un acuerdo para un gobierno de coalición. Previamente había sido también directora general de Vivienda.
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