En vísperas de la convocatoria de nuevos disturbios bajo el lema ‘ Blocus ‘ en varias ciudades de España, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido ya a diez de los instigadores de estas protestas, que, bajo la falsa reivindicación de mejoras educativas en institutos, como ocurrió en Francia, en realidad llamaban a saquear comercios y a arremeter contra la Policía. Entre estos detenidos, al que la Guardia Civil considera el ‘líder’ de las algaradas , un individuo de 20 años al que han localizado en Picanya (Valencia). Bajo el perfil ‘fuck aeat’, fue el creador y administrador de los dos primeros grupos que cerró la plataforma Telegram por su incitación a cometer actos violentos. En su caso, en Barcelona, y es que, a diferencia de otros lugares donde la convocatoria no llegó a cuajar, lo ocurrido allí el pasado sábado fue un «fenómeno sin precedentes», según describió el director general de los Mossos d’Esquadra, Ferran López, por una violencia callejera que surgió sin que los vándalos se amparasen previamente en ninguna bandera o lema, y que se saldó con una veintena de comercios saqueados: de tiendas de informática, a ropa deportiva y joyerías. Fueron 133 los detenidos, de los que 89 eran menores de edad. Una cifra también sin precedentes. De hecho, la más alta hasta entonces había sido la registrada durante los disturbios tras las manifestaciones contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hásel, en febrero de 2021, cuando el balance de arrestados en la capital catalana incluyó a 17 menores. Ahora las pesquisas de todos los cuerpos, específicamente, de sus servicios de Información, se han saldado con detenciones de dinamizadores de Blocus en Barcelona (3), Valencia (3), Tenerife (2), Bilbao (1) y Málaga (1). Un aviso a navegantes para tratar de abortar las previstas para este sábado cuando, pese a ello, se desplegarán dispositivos de máximos para evitar posibles réplicas. La primera detención llegó el miércoles en Valencia, fue la de un joven de 17 años, acusado de crear dos grupos de mensajería instantánea, ‘Blocus Vlc’, en los que hacía un llamamiento a realizar saqueos y actos de pillaje este 31 de octubre. Un día más tarde, los Mossos hacían lo propio en Lérida, otro menor, en este caso de 16, que igualmente, bajo el lema ‘Blocus’, se encontraba tras la creación de diversos perfiles que también administraba, y en los que daba instrucciones para realizar actos vandálicos: de saqueos en comercios a atacar a policías.Esta viernes por la mañana continuaba el goteo de arrestos: incluyendo el del individuo de 20 años que se encontraba tras ‘Fuck Aeat’, el pseudónimo bajo el que creó los canales de Telegram para organizar las protestas en Barcelona. Poco antes, en Cataluña se anunciaban los de otros dos «dinamizadores» de los altercados de la semana anterior, de 17 y 18 años. Más tarde llegarían sendos detenidos en Tenerife, el de Málaga y también el de Bilbao. En total, una decena. Lo que hasta el momento han constatado los investigadores es que tras Blocus no existe una ideología, ni se trata de un movimiento organizado. Mucho menos de un conflicto social, porque no pretende reivindicar nada. Lo tildan de «fenómeno». De hecho, las convocatorias difundidas por Tik Tok, Telegram y Whatsapp hasta la fecha, sólo ‘cuajaron’ en Barcelona. Fue cuatro días antes cuando Información detectó los primeros carteles que llamaban a concentrarse en la plaza de Cataluña. Emulaban ese llamamiento por la calidad del instituto con el que nació Blocus en Francia, pero algo rechinó a los investigadores: en ese cartel se veía fuego de fondo. Panfletos que, al estar creados con inteligencia artificial tienen trazabilidad -otro aviso a navegantes-, por lo que esperan poder llegar hasta sus autores. Están escritos en castellano, pero algunos incluyen banderas independentistas. Otra incongruencia. Algunos cuentan con la ‘A’ de anarquía, e incluso con una corona de cinco puntas, símbolo de los Latin Kings. «Hacer algún París»A través de esa cartelería primigenia se remite, mediante un QR, a grupos cerrados de WhatsApp, en los que, entonces sí: se dan instrucciones sobre portar vestimenta oscura y el rostro cubierto -originario de ‘Black Block’-; itinerarios e incluso alguna referencia a «hacer algún París» y también de posibles comercios a asaltar. En el caso de los que organizaron las algaradas la semana pasada, una veintena de canales en el caso de Cataluña, algunos no superaban ni el centenar de miembros. Lo que sí detectó Información, con el dispositivo de prevención ya desplegado, fue la amplificación, «muy elevada» durante las últimas horas, de estos grupos. Una de las hipótesis que barajan para ello es el denominado efecto ‘fomo’ (‘fear of missing out’, por sus siglas en inglés); miedo a pederse algo. Es decir, que algunos menores o jóvenes se uniesen a las algaradas tras ver videoclips compartidos en Tik Tok con los saqueos de París. Pero, ¿por qué en otras ciudades, como Madrid, no ocurrió? Pese a que el dispositivo fue simular, con ingentes identificaciones, en la capital de España no hubo que lamentar altercados. La explicación que dan desde el Cuerpo, en cuanto a capacidad de movilización, es que allí, quienes los generan, deben desplazarse desde barrios periféricos, mientras que en Barcelona acudían ya desde la propia ciudad o de la primera corona del área metropolitana. Ante lo ocurrido, y la previsión de nuevas convocatorias, además de los arrestos, se han eliminado varios canales que las dinamizaban. Aún quedan varios en activo, porque los investigadores necesitan monitorizarlos para no quedarse a ciegas. Lo cierto es que valoran que el volumen de impacto de estos llamamientos sea «prácticamente nulo», sostienen los citados interlocutores. En el centro de la capital catalana, el dispositivo, de nivel 4 -el máximo- comenzará las horas previas a la que se prevé la protesta. Y que en sus inicios se centrará en el transporte público, con identificaciones y requisa de objetos peligrosos. Después el único objetivo será prevenir incidentes y garantizar el orden público. En vísperas de la convocatoria de nuevos disturbios bajo el lema ‘ Blocus ‘ en varias ciudades de España, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido ya a diez de los instigadores de estas protestas, que, bajo la falsa reivindicación de mejoras educativas en institutos, como ocurrió en Francia, en realidad llamaban a saquear comercios y a arremeter contra la Policía. Entre estos detenidos, al que la Guardia Civil considera el ‘líder’ de las algaradas , un individuo de 20 años al que han localizado en Picanya (Valencia). Bajo el perfil ‘fuck aeat’, fue el creador y administrador de los dos primeros grupos que cerró la plataforma Telegram por su incitación a cometer actos violentos. En su caso, en Barcelona, y es que, a diferencia de otros lugares donde la convocatoria no llegó a cuajar, lo ocurrido allí el pasado sábado fue un «fenómeno sin precedentes», según describió el director general de los Mossos d’Esquadra, Ferran López, por una violencia callejera que surgió sin que los vándalos se amparasen previamente en ninguna bandera o lema, y que se saldó con una veintena de comercios saqueados: de tiendas de informática, a ropa deportiva y joyerías. Fueron 133 los detenidos, de los que 89 eran menores de edad. Una cifra también sin precedentes. De hecho, la más alta hasta entonces había sido la registrada durante los disturbios tras las manifestaciones contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hásel, en febrero de 2021, cuando el balance de arrestados en la capital catalana incluyó a 17 menores. Ahora las pesquisas de todos los cuerpos, específicamente, de sus servicios de Información, se han saldado con detenciones de dinamizadores de Blocus en Barcelona (3), Valencia (3), Tenerife (2), Bilbao (1) y Málaga (1). Un aviso a navegantes para tratar de abortar las previstas para este sábado cuando, pese a ello, se desplegarán dispositivos de máximos para evitar posibles réplicas. La primera detención llegó el miércoles en Valencia, fue la de un joven de 17 años, acusado de crear dos grupos de mensajería instantánea, ‘Blocus Vlc’, en los que hacía un llamamiento a realizar saqueos y actos de pillaje este 31 de octubre. Un día más tarde, los Mossos hacían lo propio en Lérida, otro menor, en este caso de 16, que igualmente, bajo el lema ‘Blocus’, se encontraba tras la creación de diversos perfiles que también administraba, y en los que daba instrucciones para realizar actos vandálicos: de saqueos en comercios a atacar a policías.Esta viernes por la mañana continuaba el goteo de arrestos: incluyendo el del individuo de 20 años que se encontraba tras ‘Fuck Aeat’, el pseudónimo bajo el que creó los canales de Telegram para organizar las protestas en Barcelona. Poco antes, en Cataluña se anunciaban los de otros dos «dinamizadores» de los altercados de la semana anterior, de 17 y 18 años. Más tarde llegarían sendos detenidos en Tenerife, el de Málaga y también el de Bilbao. En total, una decena. Lo que hasta el momento han constatado los investigadores es que tras Blocus no existe una ideología, ni se trata de un movimiento organizado. Mucho menos de un conflicto social, porque no pretende reivindicar nada. Lo tildan de «fenómeno». De hecho, las convocatorias difundidas por Tik Tok, Telegram y Whatsapp hasta la fecha, sólo ‘cuajaron’ en Barcelona. Fue cuatro días antes cuando Información detectó los primeros carteles que llamaban a concentrarse en la plaza de Cataluña. Emulaban ese llamamiento por la calidad del instituto con el que nació Blocus en Francia, pero algo rechinó a los investigadores: en ese cartel se veía fuego de fondo. Panfletos que, al estar creados con inteligencia artificial tienen trazabilidad -otro aviso a navegantes-, por lo que esperan poder llegar hasta sus autores. Están escritos en castellano, pero algunos incluyen banderas independentistas. Otra incongruencia. Algunos cuentan con la ‘A’ de anarquía, e incluso con una corona de cinco puntas, símbolo de los Latin Kings. «Hacer algún París»A través de esa cartelería primigenia se remite, mediante un QR, a grupos cerrados de WhatsApp, en los que, entonces sí: se dan instrucciones sobre portar vestimenta oscura y el rostro cubierto -originario de ‘Black Block’-; itinerarios e incluso alguna referencia a «hacer algún París» y también de posibles comercios a asaltar. En el caso de los que organizaron las algaradas la semana pasada, una veintena de canales en el caso de Cataluña, algunos no superaban ni el centenar de miembros. Lo que sí detectó Información, con el dispositivo de prevención ya desplegado, fue la amplificación, «muy elevada» durante las últimas horas, de estos grupos. Una de las hipótesis que barajan para ello es el denominado efecto ‘fomo’ (‘fear of missing out’, por sus siglas en inglés); miedo a pederse algo. Es decir, que algunos menores o jóvenes se uniesen a las algaradas tras ver videoclips compartidos en Tik Tok con los saqueos de París. Pero, ¿por qué en otras ciudades, como Madrid, no ocurrió? Pese a que el dispositivo fue simular, con ingentes identificaciones, en la capital de España no hubo que lamentar altercados. La explicación que dan desde el Cuerpo, en cuanto a capacidad de movilización, es que allí, quienes los generan, deben desplazarse desde barrios periféricos, mientras que en Barcelona acudían ya desde la propia ciudad o de la primera corona del área metropolitana. Ante lo ocurrido, y la previsión de nuevas convocatorias, además de los arrestos, se han eliminado varios canales que las dinamizaban. Aún quedan varios en activo, porque los investigadores necesitan monitorizarlos para no quedarse a ciegas. Lo cierto es que valoran que el volumen de impacto de estos llamamientos sea «prácticamente nulo», sostienen los citados interlocutores. En el centro de la capital catalana, el dispositivo, de nivel 4 -el máximo- comenzará las horas previas a la que se prevé la protesta. Y que en sus inicios se centrará en el transporte público, con identificaciones y requisa de objetos peligrosos. Después el único objetivo será prevenir incidentes y garantizar el orden público.
En vísperas de la convocatoria de nuevos disturbios bajo el lema ‘Blocus‘ en varias ciudades de España, las fuerzas y cuerpos de seguridad han detenido ya a diez de los instigadores de estas protestas, que, bajo la falsa reivindicación de mejoras educativas … en institutos, como ocurrió en Francia, en realidad llamaban a saquear comercios y a arremeter contra la Policía. Entre estos detenidos, al que la Guardia Civil considera el ‘líder’ de las algaradas, un individuo de 20 años al que han localizado en Picanya (Valencia). Bajo el perfil ‘fuck aeat’, fue el creador y administrador de los dos primeros grupos que cerró la plataforma Telegram por su incitación a cometer actos violentos. En su caso, en Barcelona, y es que, a diferencia de otros lugares donde la convocatoria no llegó a cuajar, lo ocurrido allí el pasado sábado fue un «fenómeno sin precedentes», según describió el director general de los Mossos d’Esquadra, Ferran López, por una violencia callejera que surgió sin que los vándalos se amparasen previamente en ninguna bandera o lema, y que se saldó con una veintena de comercios saqueados: de tiendas de informática, a ropa deportiva y joyerías. Fueron 133 los detenidos, de los que 89 eran menores de edad.
Una cifra también sin precedentes. De hecho, la más alta hasta entonces había sido la registrada durante los disturbios tras las manifestaciones contra el encarcelamiento del rapero Pablo Hásel, en febrero de 2021, cuando el balance de arrestados en la capital catalana incluyó a 17 menores. Ahora las pesquisas de todos los Cuerpos, específicamente, de sus servicios de Información, se han saldado con detenciones de dinamizadores de Blocus en Barcelona (3), Valencia (3), Tenerife (2), Bilbao (1) y Málaga (1). Un aviso a navegantes para tratar de abortar las previstas para este sábado cuando, pese a ello, se desplegarán dispositivos de máximos para evitar posibles réplicas.
La primera detención llegó el miércoles en Valencia, fue la de un joven de 17 años, acusado de crear dos grupos de mensajería instantánea, ‘Blocus Vlc’, en los que hacía un llamamiento a realizar saqueos y actos de pillaje este 31 de octubre. Un día más tarde, los Mossos hacían lo propio en Lérida, otro menor, en este caso de 16, que igualmente, bajo el lema Blocus, se encontraba tras la creación de diversos perfiles que también administraba, y en los que daba instrucciones para realizar actos vandálicos: de saqueos en comercios a atacar a policías.
Esta viernes por la mañana continuaba el goteo de arrestos: incluyendo el del individuo de 20 años que se encontraba tras ‘fuck aeat’, el pseudónimo bajo el que creó los canales de Telegram para organizar las protestas en Barcelona. Poco antes, en Cataluña se anunciaban los de otros dos «dinamizadores» de los altercados de la semana anterior, de 17 y 18 años. Más tarde llegarían sendos detenidos en Tenerife, el de Málaga y también el de Bilbao. En total, una decena.
Lo que hasta el momento han constatado los investigadores es que tras Blocus no existe una ideología, ni se trata de un movimiento organizado. Mucho menos de un conflicto social, porque no pretende reivindicar nada. Lo tildan de «fenómeno». De hecho, las convocatorias difundidas por Tik Tok, Telegram y Whatsapp hasta la fecha, sólo ‘cuajaron’ en Barcelona. Fue cuatro días antes cuando Información detectó los primeros carteles que llamaban a concentrarse en la plaza de Cataluña. Emulaban ese llamamiento por la calidad del instituto con el que nació Blocus en Francia, pero algo rechinó a los investigadores: en ese cartel se veía fuego de fondo.
Panfletos que, al estar creados con inteligencia artificial tienen trazabilidad -otro aviso a navegantes- por lo que esperan poder llegar hasta sus autores. Están escritos en castellano, pero algunos incluyen banderas independentistas. Otra incongruencia. Algunos incluyen la ‘A’ de anarquía, e incluso la corona de cinco puntas, símbolo de los Latin Kings.
«Hacer algún París»
A través de esa cartelería primigenia se remite a grupos cerrados de Whatsapp, en los que, entonces sí: se dan instrucciones sobre la vestimenta oscura y cubrirse el rostro -‘Black Block’-; itinerarios e incluso alguna referencia a «hacer algún París», también de posibles comercios a asaltar. En el caso de los que organizaron las algaradas la semana pasada, una veintena de canales en el caso de Cataluña, algunos no superaban ni el centenar de miembros. Lo que sí detectó Información, con el dispositivo de prevención ya desplegado, fue la amplificación «muy elevada», durante las últimas horas, de estos grupos.
Una de las hipótesis que barajan para ello es el denominado efecto ‘fomo’ (fear of missing out, por sus siglas en inglés); miedo a pederse algo. Es decir, que algunos menores o jóvenes se uniesen a las algaradas tras ver videoclips compartidos en Tik Tok con los saqueos en París. Pero, ¿por qué en otras ciudades, como Madrid, no ocurrió? Pese a que el dispositivo fue simular, con ingentes identificaciones, en la capital de España no hubo que lamentar altercados. La explicación que dan desde el Cuerpo, en cuanto a capacidad de movilización, es que allí, quienes los generan, deben desplazarse desde barrios periféricos, mientras que en Barcelona provenían ya de la propia ciudad o de la primera corona del área metropolitana.
Ante lo ocurrido, y la previsión de nuevas convocatorias, además de los arrestos, se han eliminado varios canales que las dinamizaban. Aún quedan varios de ellos activos, porque los investigadores necesitan monitorizarlos para no quedarse a ciegas. Lo cierto es que valoran que el volumen de impacto de estos llamamientos sea «prácticamente nulo», sostienen los citados interlocutores.
En el centro de la capital catalana, el dispositivo, de nivel 4 -el máximo- comenzará las horas previas a la que se prevé la protesta. Y que en sus inicios se centrará en el transporte público, con identificaciones y requisa de objetos peligrosos. Después el único objetivo será prevenir incidentes y garantizar el orden público.
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