Apenas 44 hectáreas y, en ellas, alrededor de la mitad de todos los hongos catalogados en Galicia. La Isla de Cortegada, integrada en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Islas Atlánticas de Galicia, vuelve a situarse en el mapa internacional de la investigación micológica con la descripción de una nueva especie desconocida hasta ahora para la ciencia: ‘Xylaria polyphaga’.La especie acaba de describirse en la revista científica Life, dentro de un estudio sobre la diversidad del género Xylaria en los bosques de laurisilva atlántica europea que ha identificado ocho especies nuevas para la ciencia. ‘Xylaria polyphaga’, localizada en Cortegada, aparece también en otros enclaves de gran valor ecológico, como las laurisilvas de las Azores y de Canarias o los bosques de niebla del Parque Natural de Los Alcornocales, en el sur peninsular. Su nombre, polyphaga, alude a una rareza dentro de su grupo: la capacidad de desarrollarse sobre sustratos vegetales muy distintos.Con este hallazgo, Cortegada suma ya siete especies nuevas para la ciencia descritas a partir de ejemplares recogidos en la isla, junto a ‘Atheniella lauri’, ‘Calycina cortegadensis’, ‘Mollisia cortegadensis’, ‘Physalacria auricularioides’, ‘Pseudobaeospora cortegadensis’ y ‘Ramariopsis coronata’. Que un territorio de apenas 44 hectáreas concentre semejante número de descubrimientos lo convierte, según la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en un caso excepcional en el contexto europeo e internacional.No es la única cifra llamativa. Los muestreos de los últimos años han documentado más de 1.000 especies de hongos en la isla, aproximadamente la mitad de todas las registradas en Galicia. El investigador Saúl de la Peña, autor del estudio, define Cortegada como «un laboratorio natural excepcional» para entender la diversidad fúngica de los bosques atlánticos y su evolución en el tiempo, y subraya que cada nueva campaña de muestreo sigue revelando el patrimonio natural que alberga el enclave.La clave está en sus condiciones ambientales, forestales e históricas, y muy especialmente en una de las mejores representaciones de laurisilva atlántica de toda Europa: un bosque relicto que ha permitido conservar una comunidad de hongos de enorme singularidad.A esa riqueza se suma una amenaza tan llamativa como inesperada: en Cortegada, el principal enemigo de los hongos son los jabalíes. Según ha documentado la USC, no se limitan a comer las setas, sino que escarban, destruyen y consumen el propio micelio, dejándolo expuesto al aire. Un riesgo añadido para un tesoro escondido en la ría de Arousa que, pese a todo, no deja de crecer campaña tras campaña. Apenas 44 hectáreas y, en ellas, alrededor de la mitad de todos los hongos catalogados en Galicia. La Isla de Cortegada, integrada en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Islas Atlánticas de Galicia, vuelve a situarse en el mapa internacional de la investigación micológica con la descripción de una nueva especie desconocida hasta ahora para la ciencia: ‘Xylaria polyphaga’.La especie acaba de describirse en la revista científica Life, dentro de un estudio sobre la diversidad del género Xylaria en los bosques de laurisilva atlántica europea que ha identificado ocho especies nuevas para la ciencia. ‘Xylaria polyphaga’, localizada en Cortegada, aparece también en otros enclaves de gran valor ecológico, como las laurisilvas de las Azores y de Canarias o los bosques de niebla del Parque Natural de Los Alcornocales, en el sur peninsular. Su nombre, polyphaga, alude a una rareza dentro de su grupo: la capacidad de desarrollarse sobre sustratos vegetales muy distintos.Con este hallazgo, Cortegada suma ya siete especies nuevas para la ciencia descritas a partir de ejemplares recogidos en la isla, junto a ‘Atheniella lauri’, ‘Calycina cortegadensis’, ‘Mollisia cortegadensis’, ‘Physalacria auricularioides’, ‘Pseudobaeospora cortegadensis’ y ‘Ramariopsis coronata’. Que un territorio de apenas 44 hectáreas concentre semejante número de descubrimientos lo convierte, según la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en un caso excepcional en el contexto europeo e internacional.No es la única cifra llamativa. Los muestreos de los últimos años han documentado más de 1.000 especies de hongos en la isla, aproximadamente la mitad de todas las registradas en Galicia. El investigador Saúl de la Peña, autor del estudio, define Cortegada como «un laboratorio natural excepcional» para entender la diversidad fúngica de los bosques atlánticos y su evolución en el tiempo, y subraya que cada nueva campaña de muestreo sigue revelando el patrimonio natural que alberga el enclave.La clave está en sus condiciones ambientales, forestales e históricas, y muy especialmente en una de las mejores representaciones de laurisilva atlántica de toda Europa: un bosque relicto que ha permitido conservar una comunidad de hongos de enorme singularidad.A esa riqueza se suma una amenaza tan llamativa como inesperada: en Cortegada, el principal enemigo de los hongos son los jabalíes. Según ha documentado la USC, no se limitan a comer las setas, sino que escarban, destruyen y consumen el propio micelio, dejándolo expuesto al aire. Un riesgo añadido para un tesoro escondido en la ría de Arousa que, pese a todo, no deja de crecer campaña tras campaña.
Apenas 44 hectáreas y, en ellas, alrededor de la mitad de todos los hongos catalogados en Galicia. La Isla de Cortegada, integrada en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Islas Atlánticas de Galicia, vuelve a situarse en el mapa internacional de la investigación micológica con … la descripción de una nueva especie desconocida hasta ahora para la ciencia: ‘Xylaria polyphaga’.
La especie acaba de describirse en la revista científica Life, dentro de un estudio sobre la diversidad del género Xylaria en los bosques de laurisilva atlántica europea que ha identificado ocho especies nuevas para la ciencia. ‘Xylaria polyphaga’, localizada en Cortegada, aparece también en otros enclaves de gran valor ecológico, como las laurisilvas de las Azores y de Canarias o los bosques de niebla del Parque Natural de Los Alcornocales, en el sur peninsular. Su nombre, polyphaga, alude a una rareza dentro de su grupo: la capacidad de desarrollarse sobre sustratos vegetales muy distintos.
Con este hallazgo, Cortegada suma ya siete especies nuevas para la ciencia descritas a partir de ejemplares recogidos en la isla, junto a ‘Atheniella lauri’, ‘Calycina cortegadensis’, ‘Mollisia cortegadensis’, ‘Physalacria auricularioides’, ‘Pseudobaeospora cortegadensis’ y ‘Ramariopsis coronata’. Que un territorio de apenas 44 hectáreas concentre semejante número de descubrimientos lo convierte, según la Universidade de Santiago de Compostela (USC), en un caso excepcional en el contexto europeo e internacional.
No es la única cifra llamativa. Los muestreos de los últimos años han documentado más de 1.000 especies de hongos en la isla, aproximadamente la mitad de todas las registradas en Galicia. El investigador Saúl de la Peña, autor del estudio, define Cortegada como «un laboratorio natural excepcional» para entender la diversidad fúngica de los bosques atlánticos y su evolución en el tiempo, y subraya que cada nueva campaña de muestreo sigue revelando el patrimonio natural que alberga el enclave.
La clave está en sus condiciones ambientales, forestales e históricas, y muy especialmente en una de las mejores representaciones de laurisilva atlántica de toda Europa: un bosque relicto que ha permitido conservar una comunidad de hongos de enorme singularidad.
A esa riqueza se suma una amenaza tan llamativa como inesperada: en Cortegada, el principal enemigo de los hongos son los jabalíes. Según ha documentado la USC, no se limitan a comer las setas, sino que escarban, destruyen y consumen el propio micelio, dejándolo expuesto al aire. Un riesgo añadido para un tesoro escondido en la ría de Arousa que, pese a todo, no deja de crecer campaña tras campaña.
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