Durante su estancia en prisión provisional en Soto del Real en 2013, Luis Bárcenas conoció a muchos reclusos. Trece años después, hay uno a quien recuerda vivamente. «Tiene una cara inolvidable» , dijo este lunes en el juicio por la operación Kitchen en la Audiencia Nacional cuando se le mostró una fotografía de Isidro ‘El Colombiano’, el «genio informático» al que pagó 4.000 euros para que borrase de la nube un audio en el que el extesorero del PP hablaba con el líder de su partido de la caja B de los populares. Un encargo frustrado, según el propio Isidro, que fue detenido antes de poder llegar a cumplirlo.A lo largo de más de cinco horas de declaración, Bárcenas dejó pocas dudas sin despejar acerca del espionaje que sufrió presuntamente a manos del Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz y de su cúpula policial. Bárcenas, sin embargo, matizó la versión de Isidro: «Algo debió hacer (con los audios) porque cuando recuperé la libertad en la nube no tenía nada». La única certeza, más de una década después, es que tanto ese audio como el que también grabó a Javier Arenas mientras hablaban de la «contabilidad extracontable» del partido ya no existen.Noticia relacionada general No No La mujer de Bárcenas conocía la grabación de Rajoy pero no su contenido: «Tampoco soy persona de preguntar mucho» Juanma Poderoso DíazBárcenas guardaba esos dos audios y un tercer archivo -en el que él mismo contaba de viva voz los detalles sobre las cuentas opacas del PP- en un pen drive que viajó de un lado para otro hasta desaparecer: de la sede del PP en la calle Génova pasó a casa del extesorero hasta terminar en el estudio de restauración que su mujer, Rosalía Iglesias, tenía en la calle General Díaz Porlier. Un local que, según destacó la propia esposa de Bárcenas, era frecuentado por «gente muy extraña» durante los meses en que se desarrolló la Kitchen.Documentación sobre la financiación del PPEl exresponsable de las cuentas populares, que llegó a extraer de su despacho de la sede del PP «20 o 25 cajas» con información sobre «determinadas empresas y donativos», disponía de unos archivos aún más valiosos en su poder: «Una mía propia en la que explicaba una serie de cosas relacionadas con el procedimiento y la contabilidad extracontable del partido y cómo funcionaba, una muy cortita con Rajoy y otra también corta pero más extensa y puntual con el que era un buen amigo mío, Javier Arenas».Inicialmente, Bárcenas mostró su recelo a la hora de revelar al tribunal el contenido de esas grabaciones «que desaparecieron», asegurando que «lo trascendente es que existían» en el momento en el que la cúpula policial que se sienta en el banquillo de los acusados comenzó a espiarle. Pero fue a preguntas de Podemos cuando el también exsenador iluminó al tribunal. El audio de Rajoy se grabó en el despacho del entonces líder del PP en el cuartel general del partido, cuando Bárcenas subió para entregarle un sobre acerca de las cuentas opacas. «Había hablado previamente con Arenas, la contabilidad extracontable daba un saldo. Subo al despacho para decirle que tengo esa cantidad, que no tiene ningún sentido, y le entrego la última hoja de esos movimientos. Él ve los documentos, se extraña, se da la vuelta en el sillón, lo introduce (el sobre) en el destructor de papeles y queda destruido», relató.Los ingresos «extracontables»El archivo de audio con Arenas fue grabado en diciembre de 2012, en un restaurante en Sevilla. Fue allí, durante una comida entre ambos, cuando Bárcenas le hizo entrega de un acta notarial en el que se certificaba cómo gestionaba junto al también ex responsable de las cuentas del partido Álvaro Lapuerta los «ingresos extracontables y quién cobraba del partido». Durante su estancia en prisión provisional en Soto del Real en 2013, Luis Bárcenas conoció a muchos reclusos. Trece años después, hay uno a quien recuerda vivamente. «Tiene una cara inolvidable» , dijo este lunes en el juicio por la operación Kitchen en la Audiencia Nacional cuando se le mostró una fotografía de Isidro ‘El Colombiano’, el «genio informático» al que pagó 4.000 euros para que borrase de la nube un audio en el que el extesorero del PP hablaba con el líder de su partido de la caja B de los populares. Un encargo frustrado, según el propio Isidro, que fue detenido antes de poder llegar a cumplirlo.A lo largo de más de cinco horas de declaración, Bárcenas dejó pocas dudas sin despejar acerca del espionaje que sufrió presuntamente a manos del Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz y de su cúpula policial. Bárcenas, sin embargo, matizó la versión de Isidro: «Algo debió hacer (con los audios) porque cuando recuperé la libertad en la nube no tenía nada». La única certeza, más de una década después, es que tanto ese audio como el que también grabó a Javier Arenas mientras hablaban de la «contabilidad extracontable» del partido ya no existen.Noticia relacionada general No No La mujer de Bárcenas conocía la grabación de Rajoy pero no su contenido: «Tampoco soy persona de preguntar mucho» Juanma Poderoso DíazBárcenas guardaba esos dos audios y un tercer archivo -en el que él mismo contaba de viva voz los detalles sobre las cuentas opacas del PP- en un pen drive que viajó de un lado para otro hasta desaparecer: de la sede del PP en la calle Génova pasó a casa del extesorero hasta terminar en el estudio de restauración que su mujer, Rosalía Iglesias, tenía en la calle General Díaz Porlier. Un local que, según destacó la propia esposa de Bárcenas, era frecuentado por «gente muy extraña» durante los meses en que se desarrolló la Kitchen.Documentación sobre la financiación del PPEl exresponsable de las cuentas populares, que llegó a extraer de su despacho de la sede del PP «20 o 25 cajas» con información sobre «determinadas empresas y donativos», disponía de unos archivos aún más valiosos en su poder: «Una mía propia en la que explicaba una serie de cosas relacionadas con el procedimiento y la contabilidad extracontable del partido y cómo funcionaba, una muy cortita con Rajoy y otra también corta pero más extensa y puntual con el que era un buen amigo mío, Javier Arenas».Inicialmente, Bárcenas mostró su recelo a la hora de revelar al tribunal el contenido de esas grabaciones «que desaparecieron», asegurando que «lo trascendente es que existían» en el momento en el que la cúpula policial que se sienta en el banquillo de los acusados comenzó a espiarle. Pero fue a preguntas de Podemos cuando el también exsenador iluminó al tribunal. El audio de Rajoy se grabó en el despacho del entonces líder del PP en el cuartel general del partido, cuando Bárcenas subió para entregarle un sobre acerca de las cuentas opacas. «Había hablado previamente con Arenas, la contabilidad extracontable daba un saldo. Subo al despacho para decirle que tengo esa cantidad, que no tiene ningún sentido, y le entrego la última hoja de esos movimientos. Él ve los documentos, se extraña, se da la vuelta en el sillón, lo introduce (el sobre) en el destructor de papeles y queda destruido», relató.Los ingresos «extracontables»El archivo de audio con Arenas fue grabado en diciembre de 2012, en un restaurante en Sevilla. Fue allí, durante una comida entre ambos, cuando Bárcenas le hizo entrega de un acta notarial en el que se certificaba cómo gestionaba junto al también ex responsable de las cuentas del partido Álvaro Lapuerta los «ingresos extracontables y quién cobraba del partido».
Durante su estancia en prisión provisional en Soto del Real en 2013, Luis Bárcenas conoció a muchos reclusos. Trece años después, hay uno a quien recuerda vivamente. «Tiene una cara inolvidable», dijo este lunes en el juicio por la operación Kitchen en la … Audiencia Nacional cuando se le mostró una fotografía de Isidro ‘El Colombiano’, el «genio informático» al que pagó 4.000 euros para que borrase de la nube un audio en el que el extesorero del PP hablaba con el líder de su partido de la caja B de los populares. Un encargo frustrado, según el propio Isidro, que fue detenido antes de poder llegar a cumplirlo.
A lo largo de más de cinco horas de declaración, Bárcenas dejó pocas dudas sin despejar acerca del espionaje que sufrió presuntamente a manos del Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz y de su cúpula policial. Bárcenas, sin embargo, matizó la versión de Isidro: «Algo debió hacer (con los audios) porque cuando recuperé la libertad en la nube no tenía nada». La única certeza, más de una década después, es que tanto ese audio como el que también grabó a Javier Arenas mientras hablaban de la «contabilidad extracontable» del partido ya no existen.
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Bárcenas guardaba esos dos audios y un tercer archivo -en el que él mismo contaba de viva voz los detalles sobre las cuentas opacas del PP- en un pen drive que viajó de un lado para otro hasta desaparecer: de la sede del PP en la calle Génova pasó a casa del extesorero hasta terminar en el estudio de restauración que su mujer, Rosalía Iglesias, tenía en la calle General Díaz Porlier. Un local que, según destacó la propia esposa de Bárcenas, era frecuentado por «gente muy extraña» durante los meses en que se desarrolló la Kitchen.
Documentación sobre la financiación del PP
El exresponsable de las cuentas populares, que llegó a extraer de su despacho de la sede del PP «20 o 25 cajas» con información sobre «determinadas empresas y donativos», disponía de unos archivos aún más valiosos en su poder: «Una mía propia en la que explicaba una serie de cosas relacionadas con el procedimiento y la contabilidad extracontable del partido y cómo funcionaba, una muy cortita con Rajoy y otra también corta pero más extensa y puntual con el que era un buen amigo mío, Javier Arenas».
Inicialmente, Bárcenas mostró su recelo a la hora de revelar al tribunal el contenido de esas grabaciones «que desaparecieron», asegurando que «lo trascendente es que existían» en el momento en el que la cúpula policial que se sienta en el banquillo de los acusados comenzó a espiarle. Pero fue a preguntas de Podemos cuando el también exsenador iluminó al tribunal. El audio de Rajoy se grabó en el despacho del entonces líder del PP en el cuartel general del partido, cuando Bárcenas subió para entregarle un sobre acerca de las cuentas opacas. «Había hablado previamente con Arenas, la contabilidad extracontable daba un saldo. Subo al despacho para decirle que tengo esa cantidad, que no tiene ningún sentido, y le entrego la última hoja de esos movimientos. Él ve los documentos, se extraña, se da la vuelta en el sillón, lo introduce (el sobre) en el destructor de papeles y queda destruido», relató.
Los ingresos «extracontables»
El archivo de audio con Arenas fue grabado en diciembre de 2012, en un restaurante en Sevilla. Fue allí, durante una comida entre ambos, cuando Bárcenas le hizo entrega de un acta notarial en el que se certificaba cómo gestionaba junto al también ex responsable de las cuentas del partido Álvaro Lapuerta los «ingresos extracontables y quién cobraba del partido».
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