Con este verano tan sofocante que está golpeando a España sin descanso, cualquier truco para estar algo más frescos es bienvenido. Sin embargo, hay momentos en los que es inevitable sufrir con las altas temperaturas que llevan al límite a los termómetros. Uno de ellos es cuando hacemos deporte, sobre todo al aire libre.Ahí es difícil escapar de la fiebre de los mercurios y más en el verano actual, el cual sigue batiendo récord históricos y dibujando un infierno casi de manera constante. Por ello, es fundamental saber cómo podemos bajarle unos grados a nuestro cuerpo y, sobre todo, si estamos cometiendo algún error de principiante a la hora de intentarlo.Cuando se piensa en refrescarse, seguramente a muchos les venga a la mente algo tan cotidiano como echarse agua en la cara y, sobre todo, por la cabeza. Un gesto tan instintivo como poco acertado, ya que no estamos bajando grados a nuestra temperatura corporal, sino que lo que realmente hacemos es confundir a nuestro cerebro.¿Cómo se puede bajar la temperatura corporal?Así lo explica el nutricionista Javier Modi, quien intenta dar un consejo muy aplicable para este verano al que todavía le quedan dos meses largos de olas de calor y temperaturas extremas. «Si este verano tienes mucho calor, probablemente estés cometiendo un error que casi todo el mundo hace. Cuando queremos refrescarnos, lo primero que solemos hacer es echarnos agua fría por la cabeza o colocarnos una toalla fría en el cuello». Lo cierto es que la sensación es gratificante los primeros segundos. Ese agua cayendo por la cabeza, por el pelo y descendiendo por nuestro cuerpo hace que una sensación de frescor recorra las partes más acaloradas. Sin embargo, es una medida que tiene fecha de caducidad y carácter muy efímero. Por ello, Javier critica que todavía muchas personas sigan cayendo en este tipo de errores. Y va más allá, ya que señala especialmente a los deportistas que siguen aplicando estas conductas para luchar contra el calor, especialmente ahora que muchos como los futbolistas empiezan su pretemporada con dobles sesiones bajo un sol abrasador. Otro de los deportes donde también se suele ver este tipo de conductas es en el ciclismo, ya que los corredores se suelen vaciar los bidones sobre el casco para intentar refrescarse.Así lo explica este especialista. «Todavía hoy es habitual ver a deportistas utilizando toallas frías en la nuca durante competiciones o incluso en entrenamientos. Sin embargo, según la evidencia más reciente, esto podría no ser tan buena idea como parece. Y el motivo es que cerca de la nuca existen receptores de temperatura que envían información al cerebro». Lo que conseguimos al echar este agua fría es volver locos literalmente a esos receptores, que terminan enviando una información errónea a nuestro cerebro, el cual no puede calibrar bien nuestra situación corporal. Detecta una temperatura que no se corresponde con la de nuestro organismo.Así lo explica la ciencia. «Cuando enfriamos esta zona, podemos hacer que el cerebro perciba menos calor del que realmente tiene el cuerpo. Aquí es donde viene lo interesante, ya que sentirse más fresco no siempre significa que la temperatura corporal haya disminuido en la misma proporción». «Por eso, aunque una toalla fría en la nuca pueda hacer que te encuentres mejor, no necesariamente es la forma más eficaz de reducir la temperatura corporal». Sería una falsa sensación de frío que no estaría ayudando a nuestro organismo. «Al enfriar esta zona, el cerebro puede interpretar que tu cuerpo está más frío de lo que realmente está». Trucos contra el calorComprobado el error, falta por saber qué se puede hacer para tener un comportamiento correcto y bajar esa temperatura corporal de manera efectiva. Por ello, a la pregunta de qué funciona mejor, Javier Modi responde claro. «La primera opción es beber agua fría a pequeños sorbos, ya que esto ayuda a reducir la temperatura corporal desde dentro y puede mejorar tanto la recuperación como el rendimiento cuando hace mucho calor». «Y la segunda es aún más curiosa, ya que consiste en mojar con agua fría las palmas de las manos o las plantas de los pies. Estas dos zonas contienen vasos sanguíneos especiales que facilitan la pérdida de calor y permiten enfriar el cuerpo de una forma mucho más eficiente». Así que si este verano somos víctimas de un golpe de calor, ya sabemos qué es lo mejor que se puede hacer. Con este verano tan sofocante que está golpeando a España sin descanso, cualquier truco para estar algo más frescos es bienvenido. Sin embargo, hay momentos en los que es inevitable sufrir con las altas temperaturas que llevan al límite a los termómetros. Uno de ellos es cuando hacemos deporte, sobre todo al aire libre.Ahí es difícil escapar de la fiebre de los mercurios y más en el verano actual, el cual sigue batiendo récord históricos y dibujando un infierno casi de manera constante. Por ello, es fundamental saber cómo podemos bajarle unos grados a nuestro cuerpo y, sobre todo, si estamos cometiendo algún error de principiante a la hora de intentarlo.Cuando se piensa en refrescarse, seguramente a muchos les venga a la mente algo tan cotidiano como echarse agua en la cara y, sobre todo, por la cabeza. Un gesto tan instintivo como poco acertado, ya que no estamos bajando grados a nuestra temperatura corporal, sino que lo que realmente hacemos es confundir a nuestro cerebro.¿Cómo se puede bajar la temperatura corporal?Así lo explica el nutricionista Javier Modi, quien intenta dar un consejo muy aplicable para este verano al que todavía le quedan dos meses largos de olas de calor y temperaturas extremas. «Si este verano tienes mucho calor, probablemente estés cometiendo un error que casi todo el mundo hace. Cuando queremos refrescarnos, lo primero que solemos hacer es echarnos agua fría por la cabeza o colocarnos una toalla fría en el cuello». Lo cierto es que la sensación es gratificante los primeros segundos. Ese agua cayendo por la cabeza, por el pelo y descendiendo por nuestro cuerpo hace que una sensación de frescor recorra las partes más acaloradas. Sin embargo, es una medida que tiene fecha de caducidad y carácter muy efímero. Por ello, Javier critica que todavía muchas personas sigan cayendo en este tipo de errores. Y va más allá, ya que señala especialmente a los deportistas que siguen aplicando estas conductas para luchar contra el calor, especialmente ahora que muchos como los futbolistas empiezan su pretemporada con dobles sesiones bajo un sol abrasador. Otro de los deportes donde también se suele ver este tipo de conductas es en el ciclismo, ya que los corredores se suelen vaciar los bidones sobre el casco para intentar refrescarse.Así lo explica este especialista. «Todavía hoy es habitual ver a deportistas utilizando toallas frías en la nuca durante competiciones o incluso en entrenamientos. Sin embargo, según la evidencia más reciente, esto podría no ser tan buena idea como parece. Y el motivo es que cerca de la nuca existen receptores de temperatura que envían información al cerebro». Lo que conseguimos al echar este agua fría es volver locos literalmente a esos receptores, que terminan enviando una información errónea a nuestro cerebro, el cual no puede calibrar bien nuestra situación corporal. Detecta una temperatura que no se corresponde con la de nuestro organismo.Así lo explica la ciencia. «Cuando enfriamos esta zona, podemos hacer que el cerebro perciba menos calor del que realmente tiene el cuerpo. Aquí es donde viene lo interesante, ya que sentirse más fresco no siempre significa que la temperatura corporal haya disminuido en la misma proporción». «Por eso, aunque una toalla fría en la nuca pueda hacer que te encuentres mejor, no necesariamente es la forma más eficaz de reducir la temperatura corporal». Sería una falsa sensación de frío que no estaría ayudando a nuestro organismo. «Al enfriar esta zona, el cerebro puede interpretar que tu cuerpo está más frío de lo que realmente está». Trucos contra el calorComprobado el error, falta por saber qué se puede hacer para tener un comportamiento correcto y bajar esa temperatura corporal de manera efectiva. Por ello, a la pregunta de qué funciona mejor, Javier Modi responde claro. «La primera opción es beber agua fría a pequeños sorbos, ya que esto ayuda a reducir la temperatura corporal desde dentro y puede mejorar tanto la recuperación como el rendimiento cuando hace mucho calor». «Y la segunda es aún más curiosa, ya que consiste en mojar con agua fría las palmas de las manos o las plantas de los pies. Estas dos zonas contienen vasos sanguíneos especiales que facilitan la pérdida de calor y permiten enfriar el cuerpo de una forma mucho más eficiente». Así que si este verano somos víctimas de un golpe de calor, ya sabemos qué es lo mejor que se puede hacer.
Con este verano tan sofocante que está golpeando a España sin descanso, cualquier truco para estar algo más frescos es bienvenido. Sin embargo, hay momentos en los que es inevitable sufrir con las altas temperaturas que llevan al límite a los termómetros. Uno de ellos es cuando hacemos deporte, sobre todo al aire libre.
Ahí es difícil escapar de la fiebre de los mercurios y más en el verano actual, el cual sigue batiendo récord históricos y dibujando un infierno casi de manera constante. Por ello, es fundamental saber cómo podemos bajarle unos grados a nuestro cuerpo y, sobre todo, si estamos cometiendo algún error de principiante a la hora de intentarlo.
Cuando se piensa en refrescarse, seguramente a muchos les venga a la mente algo tan cotidiano como echarse agua en la cara y, sobre todo, por la cabeza. Un gesto tan instintivo como poco acertado, ya que no estamos bajando grados a nuestra temperatura corporal, sino que lo que realmente hacemos es confundir a nuestro cerebro.
¿Cómo se puede bajar la temperatura corporal?
Así lo explica el nutricionista Javier Modi, quien intenta dar un consejo muy aplicable para este verano al que todavía le quedan dos meses largos de olas de calor y temperaturas extremas. «Si este verano tienes mucho calor, probablemente estés cometiendo un error que casi todo el mundo hace. Cuando queremos refrescarnos, lo primero que solemos hacer es echarnos agua fría por la cabeza o colocarnos una toalla fría en el cuello».
Lo cierto es que la sensación es gratificante los primeros segundos. Ese agua cayendo por la cabeza, por el pelo y descendiendo por nuestro cuerpo hace que una sensación de frescor recorra las partes más acaloradas. Sin embargo, es una medida que tiene fecha de caducidad y carácter muy efímero. Por ello, Javier critica que todavía muchas personas sigan cayendo en este tipo de errores.
@javiermdhealth Cuando hace mucho calor, casi todos recurrimos a los mismos trucos. Pero algunos alivian la sensación… y otros ayudan de verdad a bajar la temperatura corporal. 🌡️ En este reel te explico por qué esa diferencia es mucho más importante de lo que parece. #javiermdhealth #cosmicohealth #calor #sol ♬ sonido original – Javier⚡️Health | Fitness
Y va más allá, ya que señala especialmente a los deportistas que siguen aplicando estas conductas para luchar contra el calor, especialmente ahora que muchos como los futbolistas empiezan su pretemporada con dobles sesiones bajo un sol abrasador. Otro de los deportes donde también se suele ver este tipo de conductas es en el ciclismo, ya que los corredores se suelen vaciar los bidones sobre el casco para intentar refrescarse.
Así lo explica este especialista. «Todavía hoy es habitual ver a deportistas utilizando toallas frías en la nuca durante competiciones o incluso en entrenamientos. Sin embargo, según la evidencia más reciente, esto podría no ser tan buena idea como parece. Y el motivo es que cerca de la nuca existen receptores de temperatura que envían información al cerebro».
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Li Ping, experta en medicina china
Borja Sánchez
Lo que conseguimos al echar este agua fría es volver locos literalmente a esos receptores, que terminan enviando una información errónea a nuestro cerebro, el cual no puede calibrar bien nuestra situación corporal. Detecta una temperatura que no se corresponde con la de nuestro organismo.
Así lo explica la ciencia. «Cuando enfriamos esta zona, podemos hacer que el cerebro perciba menos calor del que realmente tiene el cuerpo. Aquí es donde viene lo interesante, ya que sentirse más fresco no siempre significa que la temperatura corporal haya disminuido en la misma proporción».
«Por eso, aunque una toalla fría en la nuca pueda hacer que te encuentres mejor, no necesariamente es la forma más eficaz de reducir la temperatura corporal». Sería una falsa sensación de frío que no estaría ayudando a nuestro organismo. «Al enfriar esta zona, el cerebro puede interpretar que tu cuerpo está más frío de lo que realmente está».
Trucos contra el calor
Comprobado el error, falta por saber qué se puede hacer para tener un comportamiento correcto y bajar esa temperatura corporal de manera efectiva. Por ello, a la pregunta de qué funciona mejor, Javier Modi responde claro. «La primera opción es beber agua fría a pequeños sorbos, ya que esto ayuda a reducir la temperatura corporal desde dentro y puede mejorar tanto la recuperación como el rendimiento cuando hace mucho calor».
«Y la segunda es aún más curiosa, ya que consiste en mojar con agua fría las palmas de las manos o las plantas de los pies. Estas dos zonas contienen vasos sanguíneos especiales que facilitan la pérdida de calor y permiten enfriar el cuerpo de una forma mucho más eficiente». Así que si este verano somos víctimas de un golpe de calor, ya sabemos qué es lo mejor que se puede hacer.
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