La diócesis de Getafe ha desmantelado la estructura de los Hermanos del Amor Misericordioso, la rama masculina de las HAM. El obispo, Ginés García Beltrán, ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este grupo que su búsqueda de una eventual vocación religiosa deberá continuar «de manera personal e individual». La decisión pone fin al proyecto compartido por algo más de una decena de sacerdotes y seminaristas relacionados espiritualmente con las HAM y cuyos integrantes convivían en Serranillos del Valle. La decisión llega después de que el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, decretara en julio la supresión de las Hijas del Amor Misericordioso. El comunicado de la diócesis de Getafe al «acompañamiento vocacional» que desde 2008 ha realizado a este grupo para anunciar el cambio que les afecta de forma radical. Hasta ahora, los sacerdotes y los candidatos al sacerdocio vivían juntos en una casa propia. Los seminaristas acudían a clases Teología junto a los seminaristas de Getafe, pero mantenían su residencia con el resto de hermanos, pese a no tener una estructura canónica específica. En adelante, quienes continúen en Getafe deberán incorporarse a la vida del seminario. El grupo de afectados por las HAM ha denunciado esa formación «autorreferencial» fuera del seminario que estaba muy influida por Marimí, la fundadora de la rama femenina, que fue denunciada por abusos.La medida que toma ahora la diócesis de Getafe deshace ese modelo de convivencia y formación separado de la residencia ordinaria de los demás seminaristas. El futuro de cada candidato dependerá de su decisión y de la institución que lo acoja. La nota remite a «sus respectivos seminarios» y contempla asimismo que puedan incorporarse a un «instituto religioso o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia».La situación de los hermanos era distinta de la de las HAM, que dependían de la diócesis de Madrid. Las mujeres estaban constituidas como asociación pública de fieles. La rama masculina, en cambio, no había llegado a configurarse canónicamente como comunidad religiosa. Existía un grupo organizado, con vida en común y aspiraciones compartidas, pero todavía sin la estructura propia de la familia religiosa que pretendía constituir.En un comunicado del 31 de octubre de 2026, mientras la HAM se encontraban comisariadas, la diócesis de Getafe había aclarado que la rama masculina que residía en su diócesis «contaba con siete sacerdotes, dos diáconos y un grupo de seminaristas». Cinco presbíteros estaban incardinados en Getafe; los otros dos se habían incorporado temporalmente mediante acuerdos con sus obispos. También existía una casa de formación erigida canónicamente y un sacerdote responsable nombrado por el obispo. Esa es la estructura a la que ahora se pone fin.El paso de Getafe sucede a la decisión anunciada por Madrid el 28 de julio. La archidiócesis suprimió la asociación femenina tras considerar inviable su continuidad. El procedimiento había comenzado por denuncias de especial gravedad relativas a su superiora, que precisamente habían partido desde la diócesis de Getafe, y se amplió con otras sobre el funcionamiento interno.En la Investigación de los hechos intervino el Tribunal de la Rota en España y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.La Rota recomendó la supresión en mayo de 2025. Antes de ejecutarla, Madrid intentó una reforma mediante una visita canónica y el comisariado establecido en julio de aquel año. Doce meses después, dio por agotada esa posibilidad. Como recogió posteriormente ABC , el decreto describía rasgos sectarios y abusos de autoridad y de conciencia, además de una forma de gobierno incompatible con la vida eclesial. La desaparición jurídica de las HAM dejó abierta la cuestión del acompañamiento a las personas afectadas y de la respuesta a sus denuncias.Medidas cautelares en GetafeEn ese tiempo, la diócesis de Getafe también había adoptado medidas cautelares. En marzo había explicado que conoció en octubre de 2024 hechos potencialmente relevantes en el ámbito penal canónico que afectaban a las hijas y a algún miembro de la comunidad masculina. Trasladó lo denunciado a Madrid y colaboró con la investigación. Más tarde, el obispo suspendió temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y las solicitudes para recibir las órdenes sagradas.La nota que ha hecho pública este martes subraya que la decisión «no supone un juicio negativo» sobre el deseo de vivir una vocación religiosa. Los ministros ordenados continuarán desde sus tareas pastorales y los diáconos podrán acceder al sacerdocio «en el momento oportuno», cuando reúnan las condiciones exigidas. Además, Getafe también «les ofrece el acompañamiento humano y pastoral que puedan necesitar y pone a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo». La diócesis de Getafe ha desmantelado la estructura de los Hermanos del Amor Misericordioso, la rama masculina de las HAM. El obispo, Ginés García Beltrán, ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este grupo que su búsqueda de una eventual vocación religiosa deberá continuar «de manera personal e individual». La decisión pone fin al proyecto compartido por algo más de una decena de sacerdotes y seminaristas relacionados espiritualmente con las HAM y cuyos integrantes convivían en Serranillos del Valle. La decisión llega después de que el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, decretara en julio la supresión de las Hijas del Amor Misericordioso. El comunicado de la diócesis de Getafe al «acompañamiento vocacional» que desde 2008 ha realizado a este grupo para anunciar el cambio que les afecta de forma radical. Hasta ahora, los sacerdotes y los candidatos al sacerdocio vivían juntos en una casa propia. Los seminaristas acudían a clases Teología junto a los seminaristas de Getafe, pero mantenían su residencia con el resto de hermanos, pese a no tener una estructura canónica específica. En adelante, quienes continúen en Getafe deberán incorporarse a la vida del seminario. El grupo de afectados por las HAM ha denunciado esa formación «autorreferencial» fuera del seminario que estaba muy influida por Marimí, la fundadora de la rama femenina, que fue denunciada por abusos.La medida que toma ahora la diócesis de Getafe deshace ese modelo de convivencia y formación separado de la residencia ordinaria de los demás seminaristas. El futuro de cada candidato dependerá de su decisión y de la institución que lo acoja. La nota remite a «sus respectivos seminarios» y contempla asimismo que puedan incorporarse a un «instituto religioso o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia».La situación de los hermanos era distinta de la de las HAM, que dependían de la diócesis de Madrid. Las mujeres estaban constituidas como asociación pública de fieles. La rama masculina, en cambio, no había llegado a configurarse canónicamente como comunidad religiosa. Existía un grupo organizado, con vida en común y aspiraciones compartidas, pero todavía sin la estructura propia de la familia religiosa que pretendía constituir.En un comunicado del 31 de octubre de 2026, mientras la HAM se encontraban comisariadas, la diócesis de Getafe había aclarado que la rama masculina que residía en su diócesis «contaba con siete sacerdotes, dos diáconos y un grupo de seminaristas». Cinco presbíteros estaban incardinados en Getafe; los otros dos se habían incorporado temporalmente mediante acuerdos con sus obispos. También existía una casa de formación erigida canónicamente y un sacerdote responsable nombrado por el obispo. Esa es la estructura a la que ahora se pone fin.El paso de Getafe sucede a la decisión anunciada por Madrid el 28 de julio. La archidiócesis suprimió la asociación femenina tras considerar inviable su continuidad. El procedimiento había comenzado por denuncias de especial gravedad relativas a su superiora, que precisamente habían partido desde la diócesis de Getafe, y se amplió con otras sobre el funcionamiento interno.En la Investigación de los hechos intervino el Tribunal de la Rota en España y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.La Rota recomendó la supresión en mayo de 2025. Antes de ejecutarla, Madrid intentó una reforma mediante una visita canónica y el comisariado establecido en julio de aquel año. Doce meses después, dio por agotada esa posibilidad. Como recogió posteriormente ABC , el decreto describía rasgos sectarios y abusos de autoridad y de conciencia, además de una forma de gobierno incompatible con la vida eclesial. La desaparición jurídica de las HAM dejó abierta la cuestión del acompañamiento a las personas afectadas y de la respuesta a sus denuncias.Medidas cautelares en GetafeEn ese tiempo, la diócesis de Getafe también había adoptado medidas cautelares. En marzo había explicado que conoció en octubre de 2024 hechos potencialmente relevantes en el ámbito penal canónico que afectaban a las hijas y a algún miembro de la comunidad masculina. Trasladó lo denunciado a Madrid y colaboró con la investigación. Más tarde, el obispo suspendió temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y las solicitudes para recibir las órdenes sagradas.La nota que ha hecho pública este martes subraya que la decisión «no supone un juicio negativo» sobre el deseo de vivir una vocación religiosa. Los ministros ordenados continuarán desde sus tareas pastorales y los diáconos podrán acceder al sacerdocio «en el momento oportuno», cuando reúnan las condiciones exigidas. Además, Getafe también «les ofrece el acompañamiento humano y pastoral que puedan necesitar y pone a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo».
La diócesis de Getafe ha desmantelado la estructura de los Hermanos del Amor Misericordioso, la rama masculina de las HAM. El obispo, Ginés García Beltrán, ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este grupo que su búsqueda de una eventual vocación religiosa … deberá continuar «de manera personal e individual». La decisión pone fin al proyecto compartido por algo más de una decena de sacerdotes y seminaristas relacionados espiritualmente con las HAM y cuyos integrantes convivían en Serranillos del Valle. La decisión llega después de que el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, decretara en julio la supresión de las Hijas del Amor Misericordioso.
El comunicado de la diócesis de Getafe al «acompañamiento vocacional» que desde 2008 ha realizado a este grupo para anunciar el cambio que les afecta de forma radical. Hasta ahora, los sacerdotes y los candidatos al sacerdocio vivían juntos en una casa propia. Los seminaristas acudían al seminario de Getafe para formarse, pero mantenían su residencia con el resto de hermanos, pese a no tener una estructura canónica específica. En adelante, quienes continúen en Getafe deberán incorporarse a la vida del seminario..
La medida deshace ese modelo de convivencia y formación separado de la residencia ordinaria de los demás seminaristas. El futuro de cada candidato dependerá de su decisión y de la institución que lo acoja. La nota remite a «sus respectivos seminarios» y contempla asimismo que puedan incorporarse a un «instituto religioso o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia».
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José Ramón Navarro-Pareja
La situación de los hermanos era distinta de la de las HAM, que dependían de la diócesis de Madrid. Las mujeres estaban constituidas como asociación pública de fieles. La rama masculina, en cambio, no había llegado a configurarse canónicamente como comunidad religiosa. Existía un grupo organizado, con vida en común y aspiraciones compartidas, pero todavía sin la estructura propia de la familia religiosa que pretendía constituir.
En un comunicado del 31 de octubre de 2026, mientras la HAM se encontraban comisariadas, la diócesis de Getafe había aclarado que la rama masculina que residía en su diócesis «contaba con siete sacerdotes, dos diáconos y un grupo de seminaristas». Cinco presbíteros estaban incardinados en Getafe; los otros dos se habían incorporado temporalmente mediante acuerdos con sus obispos. También existía una casa de formación erigida canónicamente y un sacerdote responsable nombrado por el obispo. Esa es la estructura a la que ahora se pone fin.
El paso de Getafe sucede a la decisión anunciada por Madrid el 28 de julio. La archidiócesis suprimió la asociación femenina tras considerar inviable su continuidad. El procedimiento había comenzado por denuncias de especial gravedad relativas a su superiora, que precisamente habían partido desde la diócesis de Getafe, y se amplió con otras sobre el funcionamiento interno.En la Investigación de los hechos intervino el Tribunal de la Rota en España y el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
La Rota recomendó la supresión en mayo de 2025. Antes de ejecutarla, Madrid intentó una reforma mediante una visita canónica y el comisariado establecido en julio de aquel año. Doce meses después, dio por agotada esa posibilidad. Como recogió posteriormente ABC, el decreto describía rasgos sectarios y abusos de autoridad y de conciencia, además de una forma de gobierno incompatible con la vida eclesial. La desaparición jurídica de las HAM dejó abierta la cuestión del acompañamiento a las personas afectadas y de la respuesta a sus denuncias.
Medidas cautelares en Getafe
En ese tiempo, la diócesis de Getafe también había adoptado medidas cautelares. En marzo había explicado que conoció en octubre de 2024 hechos potencialmente relevantes en el ámbito penal canónico que afectaban a las hijas y a algún miembro de la comunidad masculina. Trasladó lo denunciado a Madrid y colaboró con la investigación. Más tarde, el obispo suspendió temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y las solicitudes para recibir las órdenes sagradas.
La nota que ha hecho pública este martes subraya que la decisión «no supone un juicio negativo» sobre el deseo de vivir una vocación religiosa. Los ministros ordenados continuarán desde sus tareas pastorales y los diáconos podrán acceder al sacerdocio «en el momento oportuno», cuando reúnan las condiciones exigidas. Además, Getafe también «les ofrece el acompañamiento humano y pastoral que puedan necesitar y pone a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo».
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