Todavía restan detalles, como acondicionar las zonas ajardinadas, pero la imagen difiere en mucho de la que se conocía. La avenida de la Viñuela se adecuó definitivamente a su peatonalización. Es la primera fuera del casco histórico y afecta a una arteria esencial para el comercio de proximidad -y que enlaza con Jesús Rescatado. Después de casi diez meses, el Ayuntamiento ha anunciado su finalización esta semana. El resultado depara opiniones dispares en el vecindario.La vía es el corazón de uno de los principales centros comerciales abiertos de la ciudad. El establecimiento decano es La Verdad Confecciones , asentado en la calle desde 1958. Manuel Rubio, uno de sus responsables, remarcó a ABC que tras la remodelación «las expectativas son positivas». «En España y Europa cuando se hacen estas actuaciones, y más en una zona como ésta, en la que se puede vivir 300 días en la calle, se produce una mejora para los negocios», argumentó.Manuel reveló movimiento para iniciar nuevos negocios. «Como llevamos tanto tiempo aquí nos han preguntado por locales y parece que comenzaran a llenarse los que han estado vacíos por el proceso que vivimos desde el Covid-19», explicó. «Esperemos que sea una rampa de lanzamiento», mostró su deseo. «Pretendemos que se revitalice la calle y tenga un tránsito como debe, porque es muy comercial», zanjó de cara al futuro próximo.Por otro lado, Manuel admitió que el período de obra «ha afectado, porque no ha dejado de ser un inconveniente a la hora de que el público pudiera acceder». «Se supone que nos recuperaremos y tendremos una calle más amable y ecológica, como también han dicho», concluyó. Su negocio se sitúa en la zona central de la vía, mientras que en el extremo que da salida a la avenida de Libia se encuentra otro comercio de gran recorrido en la Viñuela, la zapatería Karamba .Entre calzado de todo tipo, Matilde Rodríguez se mostró más crítica con el proyecto. «No soy arquitecta, pero no lo veo, porque, por ejemplo, no me explico cómo ponen un parterre delante de un banco», señaló. Además, indicó que «las papeleras aquí brillan por su ausencia» . «Allí hay muchísimas, pero en esta zona no hay ninguna», lamentó. Hizo referencia al extremo de la vía que conecta con la avenida Jesús Rescatado, otra parte fundamental del centro comercial abierto.Tampoco obvió Matilde la molestia que ocasionó una remodelación que se atrasó hasta en dos ocasiones, primero por las ingentes lluvias en invierno y luego por un problema con los pagos. « Las ventas se han visto afectadas , porque se ha venido menos; la gente no quería pasar cuando estaba en obra», expresó. «Hemos pedido la ayuda, pero no nos la han concedido», culminó. De igual modo, apuntó que «se ha generado suciedad» durante la obra.Matilde no se posicionó sobre si el resultado beneficiará o no a los negocios. «Hasta que no pase un tiempo y veamos la caja, no puedo decir», afirmó. Cierto es que ahora «pasea mucha gente». Entre sus peticiones están la limpieza y la seguridad. Al otro lado de la calle, sólo unos metros más adelante, está Manualidades Ana , cuya propietaria aseguró que «el arreglo ha sido lo mejor que ha pasado». Ana Romero consideró que el rediseño está «muy bien».«Me gusta cómo ha quedado, un poco menos hasta que pongan también las flores y demás», subrayó Ana. También ella precisó que «la venta ha bajado durante la obra». Sin embargo, la peatonalización de la Viñuela, que se implementó hace un tiempo, le generó un impulso. « A mí ya me benefició antes y ahora espero que también lo haga y que siga funcionando bien», expuso. El hecho de que no haya tráfico rodado fue para su negocio un factor favorable.Menos positiva es la visión de algunos vecinos de la vía . Mario Barrado resaltó que «estéticamente ha quedado estupenda, pero ha creado muchos inconvenientes, porque iban diciendo unos plazos que no se cumplían». Al respecto, afirmó que el retraso de la obra «ha generado descontento». «También entiendo que los comercios están bastante disgustados, porque han estado muchas veces soportando polvo y ruido», agregó. Por otro lado, lamentó que «se ha talado una cantidad notable de árboles».Objeciones de los vecinosEn relación con ese último aspecto, explicó que «comunicaron que era porque habían llegado al fin de su vida útil», un argumentó que no entendió. El problema, según él, es que «esos árboles no se han repuesto» , lo que dificulta que haya sombra en una arteria en la que «han quedado las aceras pequeñas, con un espacio muy grande y con los bancos como en mitad de la nada». Su perspectiva era compartida por su pareja, que puso bastantes objeciones.Ester Rifuggiato, italiana de origen, remarcó la incomodidad de la reforma, pues «no se podía pasar, porque había mucho escombro y polvo». Por si fuera poco, «había que tener cuidado de no caerse». «Han tardado mucho» , concluyó. En vías de terminar la remodelación, subrayó que «el resultado es bueno a nivel estético, pero hay cosas que no se entienden». «Hay zonas desiguales en color, partes que no están planas y los bancos son distintos», dijo.Tanto Ester como Mario consideraron que no hay una variación sustancial, ya que «peatonal ha sido antes, no ha cambiado en viabilidad ». En su opinión, «había otras prioridades en el barrio, porque hay calles al lado de la Viñuela que están destrozadas». Los de la pareja no fueron los únicos peros de los vecinos. Elena Toledano, por ejemplo, estaba preocupada «con el peligro de que puedan vandalizar los bancos». Ella reside en el entorno de la avenida y la tiene como un punto importante en su día a día.Elena enfatizó el hecho de que «han tardado bastante» en finalizar la obra, que aún está inconclusa, en realidad. De vuelta a su principal interés, incidió en que «pondría algo de seguridad, algunas cámaras» para evitar que el mobiliario urbano «caiga en ese riesgo» del incivismo que mencionó. Con todo, entendió que la remodelación es positiva, pues favorecerá «a la gente mayor , que mucha va en andador».Junto a ella, su hermana Isabel confesó llevar «mucho tiempo sin pasar» por la Viñuela. «Salíamos con mi madre, que va con andador, y no se podía pasar mientras estaba la obra», explicó. A ella, la actuación le pareció «bien, en principio». «Supongo que en los parterres pondrán algo de verde y a ver qué ponen, porque la sombra es fundamental », apostilló en este sentido. Todavía restan detalles, como acondicionar las zonas ajardinadas, pero la imagen difiere en mucho de la que se conocía. La avenida de la Viñuela se adecuó definitivamente a su peatonalización. Es la primera fuera del casco histórico y afecta a una arteria esencial para el comercio de proximidad -y que enlaza con Jesús Rescatado. Después de casi diez meses, el Ayuntamiento ha anunciado su finalización esta semana. El resultado depara opiniones dispares en el vecindario.La vía es el corazón de uno de los principales centros comerciales abiertos de la ciudad. El establecimiento decano es La Verdad Confecciones , asentado en la calle desde 1958. Manuel Rubio, uno de sus responsables, remarcó a ABC que tras la remodelación «las expectativas son positivas». «En España y Europa cuando se hacen estas actuaciones, y más en una zona como ésta, en la que se puede vivir 300 días en la calle, se produce una mejora para los negocios», argumentó.Manuel reveló movimiento para iniciar nuevos negocios. «Como llevamos tanto tiempo aquí nos han preguntado por locales y parece que comenzaran a llenarse los que han estado vacíos por el proceso que vivimos desde el Covid-19», explicó. «Esperemos que sea una rampa de lanzamiento», mostró su deseo. «Pretendemos que se revitalice la calle y tenga un tránsito como debe, porque es muy comercial», zanjó de cara al futuro próximo.Por otro lado, Manuel admitió que el período de obra «ha afectado, porque no ha dejado de ser un inconveniente a la hora de que el público pudiera acceder». «Se supone que nos recuperaremos y tendremos una calle más amable y ecológica, como también han dicho», concluyó. Su negocio se sitúa en la zona central de la vía, mientras que en el extremo que da salida a la avenida de Libia se encuentra otro comercio de gran recorrido en la Viñuela, la zapatería Karamba .Entre calzado de todo tipo, Matilde Rodríguez se mostró más crítica con el proyecto. «No soy arquitecta, pero no lo veo, porque, por ejemplo, no me explico cómo ponen un parterre delante de un banco», señaló. Además, indicó que «las papeleras aquí brillan por su ausencia» . «Allí hay muchísimas, pero en esta zona no hay ninguna», lamentó. Hizo referencia al extremo de la vía que conecta con la avenida Jesús Rescatado, otra parte fundamental del centro comercial abierto.Tampoco obvió Matilde la molestia que ocasionó una remodelación que se atrasó hasta en dos ocasiones, primero por las ingentes lluvias en invierno y luego por un problema con los pagos. « Las ventas se han visto afectadas , porque se ha venido menos; la gente no quería pasar cuando estaba en obra», expresó. «Hemos pedido la ayuda, pero no nos la han concedido», culminó. De igual modo, apuntó que «se ha generado suciedad» durante la obra.Matilde no se posicionó sobre si el resultado beneficiará o no a los negocios. «Hasta que no pase un tiempo y veamos la caja, no puedo decir», afirmó. Cierto es que ahora «pasea mucha gente». Entre sus peticiones están la limpieza y la seguridad. Al otro lado de la calle, sólo unos metros más adelante, está Manualidades Ana , cuya propietaria aseguró que «el arreglo ha sido lo mejor que ha pasado». Ana Romero consideró que el rediseño está «muy bien».«Me gusta cómo ha quedado, un poco menos hasta que pongan también las flores y demás», subrayó Ana. También ella precisó que «la venta ha bajado durante la obra». Sin embargo, la peatonalización de la Viñuela, que se implementó hace un tiempo, le generó un impulso. « A mí ya me benefició antes y ahora espero que también lo haga y que siga funcionando bien», expuso. El hecho de que no haya tráfico rodado fue para su negocio un factor favorable.Menos positiva es la visión de algunos vecinos de la vía . Mario Barrado resaltó que «estéticamente ha quedado estupenda, pero ha creado muchos inconvenientes, porque iban diciendo unos plazos que no se cumplían». Al respecto, afirmó que el retraso de la obra «ha generado descontento». «También entiendo que los comercios están bastante disgustados, porque han estado muchas veces soportando polvo y ruido», agregó. Por otro lado, lamentó que «se ha talado una cantidad notable de árboles».Objeciones de los vecinosEn relación con ese último aspecto, explicó que «comunicaron que era porque habían llegado al fin de su vida útil», un argumentó que no entendió. El problema, según él, es que «esos árboles no se han repuesto» , lo que dificulta que haya sombra en una arteria en la que «han quedado las aceras pequeñas, con un espacio muy grande y con los bancos como en mitad de la nada». Su perspectiva era compartida por su pareja, que puso bastantes objeciones.Ester Rifuggiato, italiana de origen, remarcó la incomodidad de la reforma, pues «no se podía pasar, porque había mucho escombro y polvo». Por si fuera poco, «había que tener cuidado de no caerse». «Han tardado mucho» , concluyó. En vías de terminar la remodelación, subrayó que «el resultado es bueno a nivel estético, pero hay cosas que no se entienden». «Hay zonas desiguales en color, partes que no están planas y los bancos son distintos», dijo.Tanto Ester como Mario consideraron que no hay una variación sustancial, ya que «peatonal ha sido antes, no ha cambiado en viabilidad ». En su opinión, «había otras prioridades en el barrio, porque hay calles al lado de la Viñuela que están destrozadas». Los de la pareja no fueron los únicos peros de los vecinos. Elena Toledano, por ejemplo, estaba preocupada «con el peligro de que puedan vandalizar los bancos». Ella reside en el entorno de la avenida y la tiene como un punto importante en su día a día.Elena enfatizó el hecho de que «han tardado bastante» en finalizar la obra, que aún está inconclusa, en realidad. De vuelta a su principal interés, incidió en que «pondría algo de seguridad, algunas cámaras» para evitar que el mobiliario urbano «caiga en ese riesgo» del incivismo que mencionó. Con todo, entendió que la remodelación es positiva, pues favorecerá «a la gente mayor , que mucha va en andador».Junto a ella, su hermana Isabel confesó llevar «mucho tiempo sin pasar» por la Viñuela. «Salíamos con mi madre, que va con andador, y no se podía pasar mientras estaba la obra», explicó. A ella, la actuación le pareció «bien, en principio». «Supongo que en los parterres pondrán algo de verde y a ver qué ponen, porque la sombra es fundamental », apostilló en este sentido.
Todavía restan detalles, como acondicionar las zonas ajardinadas, pero la imagen difiere en mucho de la que se conocía. La avenida de la Viñuela se adecuó definitivamente a su peatonalización. Es la primera fuera del casco histórico y afecta a una arteria esencial para … el comercio de proximidad -y que enlaza con Jesús Rescatado. Después de casi diez meses, el Ayuntamiento ha anunciado su finalización esta semana. El resultado depara opiniones dispares en el vecindario.
La vía es el corazón de uno de los principales centros comerciales abiertos de la ciudad. El establecimiento decano es La Verdad Confecciones, asentado en la calle desde 1958. Manuel Rubio, uno de sus responsables, remarcó a ABC que tras la remodelación «las expectativas son positivas». «En España y Europa cuando se hacen estas actuaciones, y más en una zona como ésta, en la que se puede vivir 300 días en la calle, se produce una mejora para los negocios», argumentó.
Manuel reveló movimiento para iniciar nuevos negocios. «Como llevamos tanto tiempo aquí nos han preguntado por locales y parece que comenzaran a llenarse los que han estado vacíos por el proceso que vivimos desde el Covid-19», explicó. «Esperemos que sea una rampa de lanzamiento», mostró su deseo. «Pretendemos que se revitalice la calle y tenga un tránsito como debe, porque es muy comercial», zanjó de cara al futuro próximo.
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Juan Carlos Jiménez
Por otro lado, Manuel admitió que el período de obra «ha afectado, porque no ha dejado de ser un inconveniente a la hora de que el público pudiera acceder». «Se supone que nos recuperaremos y tendremos una calle más amable y ecológica, como también han dicho», concluyó. Su negocio se sitúa en la zona central de la vía, mientras que en el extremo que da salida a la avenida de Libia se encuentra otro comercio de gran recorrido en la Viñuela, la zapatería Karamba.
Entre calzado de todo tipo, Matilde Rodríguez se mostró más crítica con el proyecto. «No soy arquitecta, pero no lo veo, porque, por ejemplo, no me explico cómo ponen un parterre delante de un banco», señaló. Además, indicó que «las papeleras aquí brillan por su ausencia». «Allí hay muchísimas, pero en esta zona no hay ninguna», lamentó. Hizo referencia al extremo de la vía que conecta con la avenida Jesús Rescatado, otra parte fundamental del centro comercial abierto.
Tampoco obvió Matilde la molestia que ocasionó una remodelación que se atrasó hasta en dos ocasiones, primero por las ingentes lluvias en invierno y luego por un problema con los pagos. «Las ventas se han visto afectadas, porque se ha venido menos; la gente no quería pasar cuando estaba en obra», expresó. «Hemos pedido la ayuda, pero no nos la han concedido», culminó. De igual modo, apuntó que «se ha generado suciedad» durante la obra.
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Matilde no se posicionó sobre si el resultado beneficiará o no a los negocios. «Hasta que no pase un tiempo y veamos la caja, no puedo decir», afirmó. Cierto es que ahora «pasea mucha gente». Entre sus peticiones están la limpieza y la seguridad. Al otro lado de la calle, sólo unos metros más adelante, está Manualidades Ana, cuya propietaria aseguró que «el arreglo ha sido lo mejor que ha pasado». Ana Romero consideró que el rediseño está «muy bien».
«Me gusta cómo ha quedado, un poco menos hasta que pongan también las flores y demás», subrayó Ana. También ella precisó que «la venta ha bajado durante la obra». Sin embargo, la peatonalización de la Viñuela, que se implementó hace un tiempo, le generó un impulso. «A mí ya me benefició antes y ahora espero que también lo haga y que siga funcionando bien», expuso. El hecho de que no haya tráfico rodado fue para su negocio un factor favorable.
Menos positiva es la visión de algunos vecinos de la vía. Mario Barrado resaltó que «estéticamente ha quedado estupenda, pero ha creado muchos inconvenientes, porque iban diciendo unos plazos que no se cumplían». Al respecto, afirmó que el retraso de la obra «ha generado descontento». «También entiendo que los comercios están bastante disgustados, porque han estado muchas veces soportando polvo y ruido», agregó. Por otro lado, lamentó que «se ha talado una cantidad notable de árboles».
Objeciones de los vecinos
En relación con ese último aspecto, explicó que «comunicaron que era porque habían llegado al fin de su vida útil», un argumentó que no entendió. El problema, según él, es que «esos árboles no se han repuesto», lo que dificulta que haya sombra en una arteria en la que «han quedado las aceras pequeñas, con un espacio muy grande y con los bancos como en mitad de la nada». Su perspectiva era compartida por su pareja, que puso bastantes objeciones.
Ester Rifuggiato, italiana de origen, remarcó la incomodidad de la reforma, pues «no se podía pasar, porque había mucho escombro y polvo». Por si fuera poco, «había que tener cuidado de no caerse». «Han tardado mucho», concluyó. En vías de terminar la remodelación, subrayó que «el resultado es bueno a nivel estético, pero hay cosas que no se entienden». «Hay zonas desiguales en color, partes que no están planas y los bancos son distintos», dijo.
Tanto Ester como Mario consideraron que no hay una variación sustancial, ya que «peatonal ha sido antes, no ha cambiado en viabilidad». En su opinión, «había otras prioridades en el barrio, porque hay calles al lado de la Viñuela que están destrozadas». Los de la pareja no fueron los únicos peros de los vecinos. Elena Toledano, por ejemplo, estaba preocupada «con el peligro de que puedan vandalizar los bancos». Ella reside en el entorno de la avenida y la tiene como un punto importante en su día a día.
Elena enfatizó el hecho de que «han tardado bastante» en finalizar la obra, que aún está inconclusa, en realidad. De vuelta a su principal interés, incidió en que «pondría algo de seguridad, algunas cámaras» para evitar que el mobiliario urbano «caiga en ese riesgo» del incivismo que mencionó. Con todo, entendió que la remodelación es positiva, pues favorecerá «a la gente mayor, que mucha va en andador».
Junto a ella, su hermana Isabel confesó llevar «mucho tiempo sin pasar» por la Viñuela. «Salíamos con mi madre, que va con andador, y no se podía pasar mientras estaba la obra», explicó. A ella, la actuación le pareció «bien, en principio». «Supongo que en los parterres pondrán algo de verde y a ver qué ponen, porque la sombra es fundamental», apostilló en este sentido.
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