Quedan sólo unas horas para que comience la residencia europea de la artista colombiana en Madrid y sus seguidores ya se preparan para disfrutar de su espectáculo Leer Quedan sólo unas horas para que comience la residencia europea de la artista colombiana en Madrid y sus seguidores ya se preparan para disfrutar de su espectáculo Leer
«¿Sabías que con seis años Shakira le escribió una poesía a su madre?». Con nueve le dedicó a su padre Tus gafas oscuras tras el accidente de su hijo. A los 14, la colombiana compuso la primera canción dedicada a su primer amor. Tampoco sale nunca de casa sin su hermano Tonino: están ligados en lo personal y en lo profesional. No son datos anecdóticos recopilados al azar, Loli López (Barcelona, 1972) los recita con la precisión y confianza de quien lleva años siguiendo muy de cerca la vida y trayectoria de la artista. «Sé muchas cosas sobre ella. Al menos un 70% de toda su vida. Estoy empapada de ella», afirma la mujer.
Es fan incondicional de Shakira desde… Desde siempre, quizá. Desde su primer álbum en 1995, Magia, desde que su característica melena aún poseía esa tonalidad azabache. «Y encima tenemos muchas coincidencias. Su cumpleaños es el 2 de febrero y yo soy del 15. ¡Las dos somos acuario!», comenta emocionada. 54 años de Loli frente a los 49 de la cantante colombiana y una pasión casi palpable al hablar. Su casa es algo así como un museo de la artista. Revistas, camisetas, perfumes y hasta un par de Funko Pops adornan la mesilla de su salón. Por no hablar de los vinilos, de su fondo de pantalla, de su galería o de sus redes sociales. «Mi madre antepone a Shakira antes que a nosotros», dice Nerea Egea, hija mayor y artífice de que Loli pueda, en unos días, cumplir su sueño. Porque sí, en algo menos de una semana se unirá a otras 650.000 personas durante la residencia europea de Shakira en Madrid.
Todo comenzó el pasado 27 de marzo. Aquel día se abría la venta general para Las Mujeres Ya No Lloran World Tour con un maratón de 12 conciertos en Madrid. Cuando el reloj marcaba las 10:00 horas, Loli López estaba en el psicólogo, ajena a la sorpresa que se fraguaba en la mente de sus dos hijos. «Yo estaba trabajando y mi hermano en casa. Fue él quien consiguió las entradas para los tres, mientras yo le dictaba los números de la tarjeta», recuerda Egea. No pasó mucho tiempo hasta que Loli recibió la noticia. «Me encerré en el lavabo a gritar en silencio. Estada demasiado emocionada. Shakira es lo más grande que hay en este mundo. Es la voz de las que no son escuchadas», asegura. Porque ir al concierto, dice, ha sido el mejor regalo que le ha podido dar la vida. O, al menos, uno de ellos. «Mi mayor ilusión es otra, es algo más. El gran sueño es andar con la loba, con mi Shakira», menciona en alusión a esa caminata que hará la colombiana a la mitad del concierto con algunos de sus seguidores.
La de Loli es una historia larga, compleja, de las que hay que curar antes de contar. Fan desde siempre, sí. Pero aún más desde que su salud mental se vio deteriorada hace ya casi un año. Una situación de acoso, maltrato y juicios fueron suficientes para sumir a la catalana en una vorágine de pensamientos oscuros. «Estuve muy mal y mi motor para tirar hacia delante fueron las canciones de Shakira. Cuando me vienen los demonios me centro en su música». Lo cuenta con la voz quebrada y las lágrimas tiñendo sus ojos, y quizá ése sea motivo suficiente para justificar una devoción por la artista que no entiende lógica ni límites. O al menos eso demuestran las estadísticas de Spotify, que la sitúan dentro del 0,0001% de oyentes de Shakira, una superfan que llega a escuchar algunas canciones 1.800 veces. «Me siento muy orgullosa de ser su superfan. Yo siempre he pertenecido a su manada, y la manada está para unirse. Estoy más unida que nunca a ella. La quiero a ella y a sus wakabebés», añade sobre sus hijos Milan y Sasha.
Que admira a Shakira ha quedado claro. Que su mayor sueño es «caminar con la loba» también. «Ella no es solo mi referente, es mi talismán. La quiero como mujer, madre, hija y hermana», afirma. Devoción por la colombiana, sin duda. Una que solo es capaz de rivalizar el amor que siente por sus hijos. «Me siento la persona más feliz del mundo llevando a mis dos hijos para que disfruten conmigo de un momento tan especial y único en mi vida», recoge. La de Loli no es una situación única: la unión fraternal parece constante entre los seguidores de Shakira.
«Ir con mi madre y con mi hermana al concierto es como un reencuentro. Nos recuerda viejos tiempos y nos hace sentir esa vitalidad», auspicia Berta Millán, otra de las grandes seguidoras de la artista colombiana que acudirán a su residencia. Años y años de escuchar a Shakira en casa concluyen ahora en el esperado -esperadísimo- concierto. «Para mí, ella significa unión con mi madre y con mi hermana, pero también conmigo misma. Me hace ilusión por mi niña interior y por mi familia. Nos transmite etapas bonitas de nuestra infancia».
«Yo por mi Shakira hago lo que haga falta»
Loli López
Si algo caracteriza el espectáculo de Shakira, ese Las Mujeres Ya No Lloran Tour, pero también todos los anteriores, es quizá su ritmo, su alegría y su naturalidad. «Ella atrae con cada canción, con sus movimientos y su performance», aclara la propia seguidora. Hay quien no tendrá que desplazarse demasiado para verla, y hay quien recorrerá miles de kilómetros -unos 8.400, desde Vancouver-para formar parte de esa «manada» a la que alude Loli. Sarah Norwood es de esas últimas. La canadiense viajará hasta la capital en unos días para disfrutar del parque temático y del espectáculo que ofrece la colombiana. Un viaje, dice, que hace encantada. «La primera vez que la vi pensé que era la mujer más hermosa del mundo», recuerda. Y lo sigue pensando después de haberla visto brillar en Bogotá, en Guadalajara y en Ciudad de México. Ahora se prepara para verla en dos ocasiones más en Madrid. «Shakira significa muchísimo para mí. Si estoy ansiosa o sintiéndome mal me pongo sus canciones y me siento mejor. Escucho a Shakira cada día desde hace 20 años. Es mi medicina».
Ellas no se conocen: Berta irá este domingo, mientras que Loli, Nerea y Sarah aún tendrán que esperar para verla. Y aún así, a todas ellas les une ese amor incondicional por Shakira. Las cuatro se preparan ya para vivir una experiencia que promete ser única en la capital española. Ellas ya tienen su vestimenta comprada -faldas y merchandising incluido, por supuesto- y su asiento les espera entre las gradas y la pista del llamado Estadio Shakira. «Nosotras estamos en la grada alta y yo tengo mucho vértigo; pero no pasa nada porque yo por mi Shakira hago lo que haga falta», dice Loli.
Historia tras historia, anécdota tras anécdota se agota el tiempo. Casi una hora de información desgranada sin apenas pausa. Que Shakira escribía poemas a los seis años, que a los nueve ya estrenó su primera canción. Desde luego, datos que revelan una pasión que no conoce límites. ¿Algo más que decir? Es Loli quien responde: «Sólo quería decir que me enorgullece ver lo fantástica que es. Es una mujer íntegra y sincera. ¡Te amo, Shakira!».
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