La promesa de adiestrar al sistema inmunitario con la misma tecnología que combatió al Covid-19 para que destruya las células tumorales de forma individualizada acaba de cruzar una línea definitiva. Los laboratorios farmacéuticos estadounidenses Merck y Moderna han anunciado este miércoles buenas noticias en la fase final de los ensayos clínicos de su vacuna experimental con ARN mensajero para el cáncer de piel, dirigido a pacientes con melanoma avanzado. «Se trata del primer anuncio de resultados positivos de una fase 3 para una terapia contra el cáncer basada en ARNm», han afirmado las compañías en un comunicado.El hito no es menor: se trata de la primera vez que un tratamiento antitumoral basado en neoantígenos y tecnología de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) supera con éxito la última fase previa a su comercialización en un ensayo aleatorizado a gran escala. El ensayo incluyó a 1.137 enfermos con melanoma cutáneo de alto riesgo (hasta en fase IV) a los que se les había extirpado por completo el tumor en una cirugía. Quienes recibieron la combinación de intismeran (la vacuna) y pembrolizumab (el tratamiento de inmunoterapia de Merck, comercializado como Keytruda) mostraron una « mejora significativa de la supervivencia libre de recaída » frente a los que solo recibieron el fármaco inmunitario.Una vacuna «individualizada» contra el cáncer Este nuevo tratamiento es capaz de indicar a las células del organismo cómo fabricar proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria contra el tumor, pero a diferencia de las vacunas convencionales, diseñadas para atacar a un patógeno común, para elaborar cada dosis de intismeran los científicos analizan mediante secuenciación genética una muestra del tumor extirpado al paciente . Con esa información identifican hasta 34 mutaciones exclusivas —la «huella dactilar» del cáncer de esa persona— y sintetizan una molécula de ARNm diseñada a medida. Una vez inyectada, esta secuencia instruye al organismo para que produzca esas proteínas mutadas, entrenando a los linfocitos T para que reconozcan y aniquilen cualquier célula tumoral residual con precisión quirúrgica.«Se trata de un momento crucial para el tratamiento adyuvante del melanoma», señala la directora del ensayo clínico, Georgina Long, directora médica del Melanoma Institute Australia y la Universidad de Sydney. «Es la primera investigación en fase 3 que demuestra que intismeran, diseñado a partir del perfil genético único del propio tumor del paciente, puede reducir la probabilidad de recaída o muerte. Este enfoque tiene el potencial de establecer un nuevo paradigma clínico y ayudar a que los pacientes permanezcan libres de cáncer durante más tiempo», añade.«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar» Stéphane Barcel Consejero Delegado, Moderna«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad», ha declarado Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna. El ensayo clínico de fase 3 es una etapa decisiva antes de solicitar la autorización de comercialización. Los datos concretos del estudio aún no han trascendido. Merck y Moderna prevén presentarlos en un congreso médico tras el que iniciarán los trámites para la aprobación del tratamiento ante las autoridades. De momento, el mero anuncio ha bastado para que las farmacéuticas se dispararan en bolsa.El avance es un paso pionero para encontrar la cura del melanoma, una de las «formas más mortales de cáncer de piel», con más de 330.000 nuevos casos diagnosticados en todo el mundo en 2022, cifra que, según han recordado desde los laboratorios, sigue aumentando.Atacar en un momento claveTras la cirugía, la gran amenaza para los pacientes de melanoma es la reaparición de la enfermedad. Esta suele darse en los dos primeros años y con frecuencia de forma metastásica . Aunque tratamientos como Keytruda habían mejorado el pronóstico en los últimos años, la vacuna personalizada amplifica su efectividad al atacar al tumor desde dos frentes complementarios: el fármaco desactiva los «frenos» del sistema inmunitario y la vacuna le da la orden concreta de a quién atacar.La reaparición de la enfermedad tras cirugía suele darse en los primeros años, a menudo con metástasisLos resultados preliminares ya habían ofrecido pistas sólidas. En la fase previa (2b) del estudio, el seguimiento a cinco años presentado en el congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) mostró una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte y del 59% en el de metástasis frente al uso exclusivo de la inmunoterapia. La fase 3 consolida estas cifras en una muestra mucho más amplia de pacientes.«Al actuar justo después de la cirugía, cuando el cáncer es más tratable , aumenta la posibilidad de curación para más personas», ha dicho Dean Li, presidente del área de investigación de Merck.A la espera del desembarco clínicoRespecto al perfil de seguridad, los laboratorios han confirmado que la combinación fue bien tolerada y mantuvo un patrón de efectos secundarios consistente con las fases anteriores, sin que surgieran nuevas señales de alarma graves con respecto al uso de pembrolizumab en solitario. El éxito con el melanoma no es más que la punta de lanza de esta prometedora tecnología que cuenta ya con nueve ensayos en marcha para evaluar la efectividad de las vacunas personalizadas en otros tumores complejos : cáncer de pulmón no microcítico, cáncer de vejiga, carcinoma renal y adenocarcinoma pancreático, que ya mostró resultados muy prometedores en su ensayo clínico (todavía en fase 1) el pasado mes de marzo. De cumplirse los plazos previstos, la terapia a la carta de vacunas ARNm podría debutar en la práctica clínica habitual en los próximos años. La promesa de adiestrar al sistema inmunitario con la misma tecnología que combatió al Covid-19 para que destruya las células tumorales de forma individualizada acaba de cruzar una línea definitiva. Los laboratorios farmacéuticos estadounidenses Merck y Moderna han anunciado este miércoles buenas noticias en la fase final de los ensayos clínicos de su vacuna experimental con ARN mensajero para el cáncer de piel, dirigido a pacientes con melanoma avanzado. «Se trata del primer anuncio de resultados positivos de una fase 3 para una terapia contra el cáncer basada en ARNm», han afirmado las compañías en un comunicado.El hito no es menor: se trata de la primera vez que un tratamiento antitumoral basado en neoantígenos y tecnología de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) supera con éxito la última fase previa a su comercialización en un ensayo aleatorizado a gran escala. El ensayo incluyó a 1.137 enfermos con melanoma cutáneo de alto riesgo (hasta en fase IV) a los que se les había extirpado por completo el tumor en una cirugía. Quienes recibieron la combinación de intismeran (la vacuna) y pembrolizumab (el tratamiento de inmunoterapia de Merck, comercializado como Keytruda) mostraron una « mejora significativa de la supervivencia libre de recaída » frente a los que solo recibieron el fármaco inmunitario.Una vacuna «individualizada» contra el cáncer Este nuevo tratamiento es capaz de indicar a las células del organismo cómo fabricar proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria contra el tumor, pero a diferencia de las vacunas convencionales, diseñadas para atacar a un patógeno común, para elaborar cada dosis de intismeran los científicos analizan mediante secuenciación genética una muestra del tumor extirpado al paciente . Con esa información identifican hasta 34 mutaciones exclusivas —la «huella dactilar» del cáncer de esa persona— y sintetizan una molécula de ARNm diseñada a medida. Una vez inyectada, esta secuencia instruye al organismo para que produzca esas proteínas mutadas, entrenando a los linfocitos T para que reconozcan y aniquilen cualquier célula tumoral residual con precisión quirúrgica.«Se trata de un momento crucial para el tratamiento adyuvante del melanoma», señala la directora del ensayo clínico, Georgina Long, directora médica del Melanoma Institute Australia y la Universidad de Sydney. «Es la primera investigación en fase 3 que demuestra que intismeran, diseñado a partir del perfil genético único del propio tumor del paciente, puede reducir la probabilidad de recaída o muerte. Este enfoque tiene el potencial de establecer un nuevo paradigma clínico y ayudar a que los pacientes permanezcan libres de cáncer durante más tiempo», añade.«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar» Stéphane Barcel Consejero Delegado, Moderna«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad», ha declarado Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna. El ensayo clínico de fase 3 es una etapa decisiva antes de solicitar la autorización de comercialización. Los datos concretos del estudio aún no han trascendido. Merck y Moderna prevén presentarlos en un congreso médico tras el que iniciarán los trámites para la aprobación del tratamiento ante las autoridades. De momento, el mero anuncio ha bastado para que las farmacéuticas se dispararan en bolsa.El avance es un paso pionero para encontrar la cura del melanoma, una de las «formas más mortales de cáncer de piel», con más de 330.000 nuevos casos diagnosticados en todo el mundo en 2022, cifra que, según han recordado desde los laboratorios, sigue aumentando.Atacar en un momento claveTras la cirugía, la gran amenaza para los pacientes de melanoma es la reaparición de la enfermedad. Esta suele darse en los dos primeros años y con frecuencia de forma metastásica . Aunque tratamientos como Keytruda habían mejorado el pronóstico en los últimos años, la vacuna personalizada amplifica su efectividad al atacar al tumor desde dos frentes complementarios: el fármaco desactiva los «frenos» del sistema inmunitario y la vacuna le da la orden concreta de a quién atacar.La reaparición de la enfermedad tras cirugía suele darse en los primeros años, a menudo con metástasisLos resultados preliminares ya habían ofrecido pistas sólidas. En la fase previa (2b) del estudio, el seguimiento a cinco años presentado en el congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) mostró una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte y del 59% en el de metástasis frente al uso exclusivo de la inmunoterapia. La fase 3 consolida estas cifras en una muestra mucho más amplia de pacientes.«Al actuar justo después de la cirugía, cuando el cáncer es más tratable , aumenta la posibilidad de curación para más personas», ha dicho Dean Li, presidente del área de investigación de Merck.A la espera del desembarco clínicoRespecto al perfil de seguridad, los laboratorios han confirmado que la combinación fue bien tolerada y mantuvo un patrón de efectos secundarios consistente con las fases anteriores, sin que surgieran nuevas señales de alarma graves con respecto al uso de pembrolizumab en solitario. El éxito con el melanoma no es más que la punta de lanza de esta prometedora tecnología que cuenta ya con nueve ensayos en marcha para evaluar la efectividad de las vacunas personalizadas en otros tumores complejos : cáncer de pulmón no microcítico, cáncer de vejiga, carcinoma renal y adenocarcinoma pancreático, que ya mostró resultados muy prometedores en su ensayo clínico (todavía en fase 1) el pasado mes de marzo. De cumplirse los plazos previstos, la terapia a la carta de vacunas ARNm podría debutar en la práctica clínica habitual en los próximos años.
La promesa de adiestrar al sistema inmunitario con la misma tecnología que combatió al Covid-19 para que destruya las células tumorales de forma individualizada acaba de cruzar una línea definitiva. Los laboratorios farmacéuticos estadounidenses Merck y Moderna han anunciado este miércoles buenas … noticias en la fase final de los ensayos clínicos de su vacuna experimental con ARN mensajero para el cáncer de piel, dirigido a pacientes con melanoma avanzado. «Se trata del primer anuncio de resultados positivos de una fase 3 para una terapia contra el cáncer basada en ARNm», han afirmado las compañías en un comunicado.
El hito no es menor: se trata de la primera vez que un tratamiento antitumoral basado en neoantígenos y tecnología de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) supera con éxito la última fase previa a su comercialización en un ensayo aleatorizado a gran escala.
El ensayo incluyó a 1.137 enfermos con melanoma cutáneo de alto riesgo (hasta en fase IV) a los que se les había extirpado por completo el tumor en una cirugía. Quienes recibieron la combinación de intismeran (la vacuna) y pembrolizumab (el tratamiento de inmunoterapia de Merck, comercializado como Keytruda) mostraron una «mejora significativa de la supervivencia libre de recaída» frente a los que solo recibieron el fármaco inmunitario.
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Una vacuna «individualizada» contra el cáncer
Este nuevo tratamiento es capaz de indicar a las células del organismo cómo fabricar proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria contra el tumor, pero a diferencia de las vacunas convencionales, diseñadas para atacar a un patógeno común, para elaborar cada dosis de intismeran los científicos analizan mediante secuenciación genética una muestra del tumor extirpado al paciente.
Con esa información identifican hasta 34 mutaciones exclusivas —la «huella dactilar» del cáncer de esa persona— y sintetizan una molécula de ARNm diseñada a medida. Una vez inyectada, esta secuencia instruye al organismo para que produzca esas proteínas mutadas, entrenando a los linfocitos T para que reconozcan y aniquilen cualquier célula tumoral residual con precisión quirúrgica.
«Se trata de un momento crucial para el tratamiento adyuvante del melanoma», señala la directora del ensayo clínico, Georgina Long, directora médica del Melanoma Institute Australia y la Universidad de Sydney. «Es la primera investigación en fase 3 que demuestra que intismeran, diseñado a partir del perfil genético único del propio tumor del paciente, puede reducir la probabilidad de recaída o muerte. Este enfoque tiene el potencial de establecer un nuevo paradigma clínico y ayudar a que los pacientes permanezcan libres de cáncer durante más tiempo», añade.
«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar»
Stéphane Barcel
Consejero Delegado, Moderna
«Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento de ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad», ha declarado Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna.
El ensayo clínico de fase 3 es una etapa decisiva antes de solicitar la autorización de comercialización. Los datos concretos del estudio aún no han trascendido. Merck y Moderna prevén presentarlos en un congreso médico tras el que iniciarán los trámites para la aprobación del tratamiento ante las autoridades. De momento, el mero anuncio ha bastado para que las farmacéuticas se dispararan en bolsa.
El avance es un paso pionero para encontrar la cura del melanoma, una de las «formas más mortales de cáncer de piel», con más de 330.000 nuevos casos diagnosticados en todo el mundo en 2022, cifra que, según han recordado desde los laboratorios, sigue aumentando.
Atacar en un momento clave
Tras la cirugía, la gran amenaza para los pacientes de melanoma es la reaparición de la enfermedad. Esta suele darse en los dos primeros años y con frecuencia de forma metastásica. Aunque tratamientos como Keytruda habían mejorado el pronóstico en los últimos años, la vacuna personalizada amplifica su efectividad al atacar al tumor desde dos frentes complementarios: el fármaco desactiva los «frenos» del sistema inmunitario y la vacuna le da la orden concreta de a quién atacar.
La reaparición de la enfermedad tras cirugía suele darse en los primeros años, a menudo con metástasis
Los resultados preliminares ya habían ofrecido pistas sólidas. En la fase previa (2b) del estudio, el seguimiento a cinco años presentado en el congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) mostró una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte y del 59% en el de metástasis frente al uso exclusivo de la inmunoterapia. La fase 3 consolida estas cifras en una muestra mucho más amplia de pacientes.
«Al actuar justo después de la cirugía, cuando el cáncer es más tratable, aumenta la posibilidad de curación para más personas», ha dicho Dean Li, presidente del área de investigación de Merck.
A la espera del desembarco clínico
Respecto al perfil de seguridad, los laboratorios han confirmado que la combinación fue bien tolerada y mantuvo un patrón de efectos secundarios consistente con las fases anteriores, sin que surgieran nuevas señales de alarma graves con respecto al uso de pembrolizumab en solitario.
El éxito con el melanoma no es más que la punta de lanza de esta prometedora tecnología que cuenta ya con nueve ensayos en marcha para evaluar la efectividad de las vacunas personalizadas en otros tumores complejos: cáncer de pulmón no microcítico, cáncer de vejiga, carcinoma renal y adenocarcinoma pancreático, que ya mostró resultados muy prometedores en su ensayo clínico (todavía en fase 1) el pasado mes de marzo.
De cumplirse los plazos previstos, la terapia a la carta de vacunas ARNm podría debutar en la práctica clínica habitual en los próximos años.
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