Las comarcas gallegas de Ribeiro y Carballiño han llevado hasta Valladolid a sus ‘Sabedoras’ mujeres «sabias» que dan valor a las recetas de toda la vida con productos de la tierra que sirve para promocionar estos territorios y homenajear a todas esas vecinas que también son artífices de «alta cocina».Anguilas fritas, lamprea asada, pulpo a feira, castañas con chorizo o las tostadas de vino. Ejemplos de manjares que estas ‘sabedoras’ cocinan a la perfección en sus lugares de origen. Y ese es uno de los objetivos de la campaña de promoción y atracción, ya que uno de los fines es evitar que se pierdan, pero también referenciarlas como seña de identidad en los establecimientos del entorno para que los mismos incluyan algunas de ellas, informa Ical.Se trata de una selección de las «joyas» que conforman este «tesoro popular y secular», que reposaban en los joyeros de la memoria, en la memoria de las mujeres sabias de esta tierra que hoy, como siempre lo han hecho, desean recibirlos con gran alegría y con el corazón abierto.El proyecto Sabedoras nace bajo el amparo del PSTD Ribeiro–Carballiño como un ejercicio de justicia histórica y preservación cultural. No es solo un catálogo de recetas, sino un rescate etnográfico que pone nombre, rostro y voz a las mujeres que, de forma silenciosa, han custodiado la identidad culinaria de estas tierras gallegas.El proyecto se fundamenta en la premisa de que lo local genuino posee una dimensión universal. En el Xeodestino Ribeiro Carballiño, la gastronomía no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un ecosistema que une el viñedo, la huerta, el monte y el río.Sabedoras identifica y rinde homenaje a las mujeres —Rita, María Elena, Isabel y tantas otras— que transformaron la cocina de supervivencia en un patrimonio cultural inmaterial. Ellas son las depositarias de un conocimiento que transita entre la herencia oral, con recetas transmitidas de generación en generación al lado del lar; y la tradición escrita, desde las notas en hogares modestos hasta los recetarios históricos de pazos vinculados a figuras como Emilia Pardo Bazán.Todo ello a partir de veintiún municipios conforman un mapa de saber y sabores que conjuga un paisaje gastronómico en plena simbiosis con el paisaje físico y humano de una tierra que aporta alta calidad en todo tipo de productos, lo que le convierte en un patrimonio culinario excepcional que abarca siglos. Esta apuesta se marida, al mismo tiempo, con un patrimonio arquitectónico esculpido con prensas de vino, bodegas, molinos, hornos, estanques de peces, casas señoriales, chimeneas y estufas de hierro. Las comarcas gallegas de Ribeiro y Carballiño han llevado hasta Valladolid a sus ‘Sabedoras’ mujeres «sabias» que dan valor a las recetas de toda la vida con productos de la tierra que sirve para promocionar estos territorios y homenajear a todas esas vecinas que también son artífices de «alta cocina».Anguilas fritas, lamprea asada, pulpo a feira, castañas con chorizo o las tostadas de vino. Ejemplos de manjares que estas ‘sabedoras’ cocinan a la perfección en sus lugares de origen. Y ese es uno de los objetivos de la campaña de promoción y atracción, ya que uno de los fines es evitar que se pierdan, pero también referenciarlas como seña de identidad en los establecimientos del entorno para que los mismos incluyan algunas de ellas, informa Ical.Se trata de una selección de las «joyas» que conforman este «tesoro popular y secular», que reposaban en los joyeros de la memoria, en la memoria de las mujeres sabias de esta tierra que hoy, como siempre lo han hecho, desean recibirlos con gran alegría y con el corazón abierto.El proyecto Sabedoras nace bajo el amparo del PSTD Ribeiro–Carballiño como un ejercicio de justicia histórica y preservación cultural. No es solo un catálogo de recetas, sino un rescate etnográfico que pone nombre, rostro y voz a las mujeres que, de forma silenciosa, han custodiado la identidad culinaria de estas tierras gallegas.El proyecto se fundamenta en la premisa de que lo local genuino posee una dimensión universal. En el Xeodestino Ribeiro Carballiño, la gastronomía no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un ecosistema que une el viñedo, la huerta, el monte y el río.Sabedoras identifica y rinde homenaje a las mujeres —Rita, María Elena, Isabel y tantas otras— que transformaron la cocina de supervivencia en un patrimonio cultural inmaterial. Ellas son las depositarias de un conocimiento que transita entre la herencia oral, con recetas transmitidas de generación en generación al lado del lar; y la tradición escrita, desde las notas en hogares modestos hasta los recetarios históricos de pazos vinculados a figuras como Emilia Pardo Bazán.Todo ello a partir de veintiún municipios conforman un mapa de saber y sabores que conjuga un paisaje gastronómico en plena simbiosis con el paisaje físico y humano de una tierra que aporta alta calidad en todo tipo de productos, lo que le convierte en un patrimonio culinario excepcional que abarca siglos. Esta apuesta se marida, al mismo tiempo, con un patrimonio arquitectónico esculpido con prensas de vino, bodegas, molinos, hornos, estanques de peces, casas señoriales, chimeneas y estufas de hierro.
Las comarcas gallegas de Ribeiro y Carballiño han llevado hasta Valladolid a sus ‘Sabedoras’ mujeres «sabias» que dan valor a las recetas de toda la vida con productos de la tierra que sirve para promocionar estos territorios y homenajear a todas esas vecinas que también … son artífices de «alta cocina».
Anguilas fritas, lamprea asada, pulpo a feira, castañas con chorizo o las tostadas de vino. Ejemplos de manjares que estas ‘sabedoras’ cocinan a la perfección en sus lugares de origen. Y ese es uno de los objetivos de la campaña de promoción y atracción, ya que uno de los fines es evitar que se pierdan, pero también referenciarlas como seña de identidad en los establecimientos del entorno para que los mismos incluyan algunas de ellas, informa Ical.
Se trata de una selección de las «joyas» que conforman este «tesoro popular y secular», que reposaban en los joyeros de la memoria, en la memoria de las mujeres sabias de esta tierra que hoy, como siempre lo han hecho, desean recibirlos con gran alegría y con el corazón abierto.
El proyecto Sabedoras nace bajo el amparo del PSTD Ribeiro–Carballiño como un ejercicio de justicia histórica y preservación cultural. No es solo un catálogo de recetas, sino un rescate etnográfico que pone nombre, rostro y voz a las mujeres que, de forma silenciosa, han custodiado la identidad culinaria de estas tierras gallegas.
El proyecto se fundamenta en la premisa de que lo local genuino posee una dimensión universal. En el Xeodestino Ribeiro Carballiño, la gastronomía no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un ecosistema que une el viñedo, la huerta, el monte y el río.
Sabedoras identifica y rinde homenaje a las mujeres —Rita, María Elena, Isabel y tantas otras— que transformaron la cocina de supervivencia en un patrimonio cultural inmaterial. Ellas son las depositarias de un conocimiento que transita entre la herencia oral, con recetas transmitidas de generación en generación al lado del lar; y la tradición escrita, desde las notas en hogares modestos hasta los recetarios históricos de pazos vinculados a figuras como Emilia Pardo Bazán.
Todo ello a partir de veintiún municipios conforman un mapa de saber y sabores que conjuga un paisaje gastronómico en plena simbiosis con el paisaje físico y humano de una tierra que aporta alta calidad en todo tipo de productos, lo que le convierte en un patrimonio culinario excepcional que abarca siglos. Esta apuesta se marida, al mismo tiempo, con un patrimonio arquitectónico esculpido con prensas de vino, bodegas, molinos, hornos, estanques de peces, casas señoriales, chimeneas y estufas de hierro.
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