El regreso de Mónica Oltra , candidata de Compromís a la Alcaldía de Valencia en 2027, ha propiciado el primer encuentro entre líderes estatales de Podemos y Sumar en cuatro años, los mismos que la ex vicepresidenta de la Generalitat llevaba fuera de la primera línea política, aunque su habilidad para la oratoria sigue intacta.Y sin embargo, en plena reestructuración del espacio a la izquierda del PSOE, nada se ha hablado sobre confluencias o posibles pactos. Tanto Podemos como Compromís ya habían desvinculado el acto celebrado este jueves en Valencia de cualquier acercamiento entre formaciones en clave electoral.Sin embargo, la sintonía de Oltra con la eurodiputada de Podemos Irene Montero era evidente. «Aquí hubo una señora que se atrevió a hablar de la desprivatización de la sanidad y todavía no le han perdonado por ello y le van a perseguir hasta el final», ha dicho Montero.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Mónica Oltra regresa como candidata a la Alcaldía de Valencia con su juicio pendienteA pesar de que algunos en su partido -como Joan Baldoví- no quieren ni oír hablar de los morados, a las municipales habrá que ir con una lista potente y se da por hecho que Oltra buscará aglutinar a la izquierda todo lo que pueda para evitar que la fragmentación del voto le pase factura. La nutrida representación de dirigentes políticos de este espacio que han asistido a la reunión da cuenta de ello. El ‘lawfare’, el ‘no a la guerra’ y la violencia política contra las mujeres han sido los principales temas del coloquio -organizado por el Partido de los Trabajadores de Brasil- que también han protagonizado la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y Janja Lula da Silva, primera dama de Brasil.Rego ha llamado a la izquierda a «recuperar la política como militancia», y a «reorientar el marco y generar horizontes deseables». «Los procesos políticos, que no artefactos electorales, requieren de tiempo», ha incidido. La ministra también ha exhibido sintonía -«Qué maravilla que estés»- con Oltra, que está pendiente de juicio por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada.Fue, de hecho, la causa judicial que le obligó a dimitir en 2022. «Me planteé: ¿Nos rendimos o nos levantamos? Pues nos levantamos, con todo el vértigo que implica», ha aseverado, sobre la decisión de volver, anunciada hace tres semanas en el congreso de Iniciativa, su partido y uno de los tres que componen la coalición Compromís. «A por ellos, que me dijo mi madre», ha incidido, sin mencionar en ningún momento la carrera electoral por el Ayuntamiento.«Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie»En el Jardín Botánico de la capital del Turia, lugar en el que se firmó el pacto con PSPV-PSOE y Unidas Podemos que la convirtió en vicepresidenta autonómica en 2015, ha recordado a sus inicios con un discurso más radical, haciendo un llamamiento a construir una «utopía realizable ante la distopía en la que ya vivimos» y contra las élites responsables de un mundo en guerra y del ‘lawfare’ y su objetivo «absolutamente despiadado» de hacer creer que «la política no sirve».En ese sentido, ha abogado por «prohibir democráticamente la fabricación de armas», como «la única manera de que no haya guerras», y por democratizar el acceso a la justicia y que puedan ser jueces «los hijos de los trabajadores». Ha hablado de Palestina como un «experimento» para conocer el dolor que está dispuesto a soportar la sociedad y ha afirmado que «a las élites blancas» y «corruptas» les «molesta la democracia porque todavía puede poner algunos límites».«He estado cuatro años en mi casa pensando y he llegado a la conclusión de que lo de Dolores Ibárruri de que es mejor morir de pie que vivir de rodillas no es verdad, porque no hay vida arrodillada. Los hombres poderosos han declarado la guerra a la vida y si te arrodillas ya no te van a perdonar, les será más fácil matarte. Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie», ha sentenciado. El regreso de Mónica Oltra , candidata de Compromís a la Alcaldía de Valencia en 2027, ha propiciado el primer encuentro entre líderes estatales de Podemos y Sumar en cuatro años, los mismos que la ex vicepresidenta de la Generalitat llevaba fuera de la primera línea política, aunque su habilidad para la oratoria sigue intacta.Y sin embargo, en plena reestructuración del espacio a la izquierda del PSOE, nada se ha hablado sobre confluencias o posibles pactos. Tanto Podemos como Compromís ya habían desvinculado el acto celebrado este jueves en Valencia de cualquier acercamiento entre formaciones en clave electoral.Sin embargo, la sintonía de Oltra con la eurodiputada de Podemos Irene Montero era evidente. «Aquí hubo una señora que se atrevió a hablar de la desprivatización de la sanidad y todavía no le han perdonado por ello y le van a perseguir hasta el final», ha dicho Montero.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Mónica Oltra regresa como candidata a la Alcaldía de Valencia con su juicio pendienteA pesar de que algunos en su partido -como Joan Baldoví- no quieren ni oír hablar de los morados, a las municipales habrá que ir con una lista potente y se da por hecho que Oltra buscará aglutinar a la izquierda todo lo que pueda para evitar que la fragmentación del voto le pase factura. La nutrida representación de dirigentes políticos de este espacio que han asistido a la reunión da cuenta de ello. El ‘lawfare’, el ‘no a la guerra’ y la violencia política contra las mujeres han sido los principales temas del coloquio -organizado por el Partido de los Trabajadores de Brasil- que también han protagonizado la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y Janja Lula da Silva, primera dama de Brasil.Rego ha llamado a la izquierda a «recuperar la política como militancia», y a «reorientar el marco y generar horizontes deseables». «Los procesos políticos, que no artefactos electorales, requieren de tiempo», ha incidido. La ministra también ha exhibido sintonía -«Qué maravilla que estés»- con Oltra, que está pendiente de juicio por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada.Fue, de hecho, la causa judicial que le obligó a dimitir en 2022. «Me planteé: ¿Nos rendimos o nos levantamos? Pues nos levantamos, con todo el vértigo que implica», ha aseverado, sobre la decisión de volver, anunciada hace tres semanas en el congreso de Iniciativa, su partido y uno de los tres que componen la coalición Compromís. «A por ellos, que me dijo mi madre», ha incidido, sin mencionar en ningún momento la carrera electoral por el Ayuntamiento.«Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie»En el Jardín Botánico de la capital del Turia, lugar en el que se firmó el pacto con PSPV-PSOE y Unidas Podemos que la convirtió en vicepresidenta autonómica en 2015, ha recordado a sus inicios con un discurso más radical, haciendo un llamamiento a construir una «utopía realizable ante la distopía en la que ya vivimos» y contra las élites responsables de un mundo en guerra y del ‘lawfare’ y su objetivo «absolutamente despiadado» de hacer creer que «la política no sirve».En ese sentido, ha abogado por «prohibir democráticamente la fabricación de armas», como «la única manera de que no haya guerras», y por democratizar el acceso a la justicia y que puedan ser jueces «los hijos de los trabajadores». Ha hablado de Palestina como un «experimento» para conocer el dolor que está dispuesto a soportar la sociedad y ha afirmado que «a las élites blancas» y «corruptas» les «molesta la democracia porque todavía puede poner algunos límites».«He estado cuatro años en mi casa pensando y he llegado a la conclusión de que lo de Dolores Ibárruri de que es mejor morir de pie que vivir de rodillas no es verdad, porque no hay vida arrodillada. Los hombres poderosos han declarado la guerra a la vida y si te arrodillas ya no te van a perdonar, les será más fácil matarte. Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie», ha sentenciado.
El regreso de Mónica Oltra, candidata de Compromís a la Alcaldía de Valencia en 2027, ha propiciado el primer encuentro entre líderes estatales de Podemos y Sumar en cuatro años, los mismos que la ex vicepresidenta de la Generalitat llevaba fuera de la primera … línea política, aunque su habilidad para la oratoria sigue intacta.
Y sin embargo, en plena reestructuración del espacio a la izquierda del PSOE, nada se ha hablado sobre confluencias o posibles pactos. Tanto Podemos como Compromís ya habían desvinculado el acto celebrado este jueves en Valencia de cualquier acercamiento entre formaciones en clave electoral.
Sin embargo, la sintonía de Oltra con la eurodiputada de Podemos Irene Montero era evidente. «Aquí hubo una señora que se atrevió a hablar de la desprivatización de la sanidad y todavía no le han perdonado por ello y le van a perseguir hasta el final», ha dicho Montero.
A pesar de que algunos en su partido -como Joan Baldoví- no quieren ni oír hablar de los morados, a las municipales habrá que ir con una lista potente y se da por hecho que Oltra buscará aglutinar a la izquierda todo lo que pueda para evitar que la fragmentación del voto le pase factura. La nutrida representación de dirigentes políticos de este espacio que han asistido a la reunión da cuenta de ello.
El ‘lawfare’, el ‘no a la guerra’ y la violencia política contra las mujeres han sido los principales temas del coloquio -organizado por el Partido de los Trabajadores de Brasil- que también han protagonizado la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y Janja Lula da Silva, primera dama de Brasil.
Rego ha llamado a la izquierda a «recuperar la política como militancia», y a «reorientar el marco y generar horizontes deseables». «Los procesos políticos, que no artefactos electorales, requieren de tiempo», ha incidido. La ministra también ha exhibido sintonía -«Qué maravilla que estés»- con Oltra, que está pendiente de juicio por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada.
Fue, de hecho, la causa judicial que le obligó a dimitir en 2022. «Me planteé: ¿Nos rendimos o nos levantamos? Pues nos levantamos, con todo el vértigo que implica», ha aseverado, sobre la decisión de volver, anunciada hace tres semanas en el congreso de Iniciativa, su partido y uno de los tres que componen la coalición Compromís. «A por ellos, que me dijo mi madre», ha incidido, sin mencionar en ningún momento la carrera electoral por el Ayuntamiento.
«Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie»
En el Jardín Botánico de la capital del Turia, lugar en el que se firmó el pacto con PSPV-PSOE y Unidas Podemos que la convirtió en vicepresidenta autonómica en 2015, ha recordado a sus inicios con un discurso más radical, haciendo un llamamiento a construir una «utopía realizable ante la distopía en la que ya vivimos» y contra las élites responsables de un mundo en guerra y del ‘lawfare’ y su objetivo «absolutamente despiadado» de hacer creer que «la política no sirve».
En ese sentido, ha abogado por «prohibir democráticamente la fabricación de armas», como «la única manera de que no haya guerras», y por democratizar el acceso a la justicia y que puedan ser jueces «los hijos de los trabajadores». Ha hablado de Palestina como un «experimento» para conocer el dolor que está dispuesto a soportar la sociedad y ha afirmado que «a las élites blancas» y «corruptas» les «molesta la democracia porque todavía puede poner algunos límites».
«He estado cuatro años en mi casa pensando y he llegado a la conclusión de que lo de Dolores Ibárruri de que es mejor morir de pie que vivir de rodillas no es verdad, porque no hay vida arrodillada. Los hombres poderosos han declarado la guerra a la vida y si te arrodillas ya no te van a perdonar, les será más fácil matarte. Sea morir o sea vivir habrá que hacerlo de pie», ha sentenciado.
RSS de noticias de espana
