Hace un año, Marc Bernal (Berga, 2006) organizaba la primera edición de su campus en su ciudad natal. Por aquel entonces ya estaba prácticamente recuperado de la grave lesión de rodilla que había marcado su temporada. Un año después, en una segunda edición que ha doblado el número de participantes –80 niños y niñas disfrutan de su presencia y de sus consejos–, hace balance de su regreso. “Sabíamos que iba a costar al principio. Venía de un año sin jugar, de una lesión muy dura, y tenía claro que sería una evolución de menos a más. También tuve la lesión del tobillo, pero estoy satisfecho”, dice a La Vanguardia.
El canterano ensalza el Mundial de su compañero desde su campus, admira a Messi y confía en seguir creciendo de azulgrana pese al interés de otros clubs
Hace un año, Marc Bernal (Berga, 2006) organizaba la primera edición de su campus en su ciudad natal. Por aquel entonces ya estaba prácticamente recuperado de la grave lesión de rodilla que había marcado su temporada. Un año después, en una segunda edición que ha doblado el número de participantes –80 niños y niñas disfrutan de su presencia y de sus consejos–, hace balance de su regreso. “Sabíamos que iba a costar al principio. Venía de un año sin jugar, de una lesión muy dura, y tenía claro que sería una evolución de menos a más. También tuve la lesión del tobillo, pero estoy satisfecho”, dice a La Vanguardia.

Mientras tanto, no pierde detalle del Mundial, especialmente de la trayectoria de España. Su reciente experiencia con la selección absoluta –entró en la prelista de Luis de la Fuente y se estrenó como titular en Riazor, en el amistoso de preparación para el Mundial contra Irak– le abrió las puertas de un vestuario del que, sobre todo, le sorprendió “la familia que había dentro del grupo. Luego, dentro del campo, ya sabemos la calidad que tiene este equipo”. Aquellos días coincidieron con la Patum de Berga. No pudo vivirla desde dentro, aunque reconoce que el motivo compensó cualquier sacrificio. “Fui a debutar con la selección. Era un sueño que tenía”.

De aquella concentración también guarda un gran recuerdo del seleccionador. Bernal define a Luis de la Fuente como un técnico “muy cercano con los jugadores”, capaz de gestionar perfectamente el vestuario. “Se nota que sabe manejar muy bien el grupo y eso luego se refleja en el campo”. Como consejo, el riojano le dio una receta sencilla: “Seguir trabajando”.
De la selección me sorprendió la familia que había dentro del grupo. Luego, dentro del campo, ya sabemos la calidad que tiene este equipo”
Pero, si hay un nombre propio al que sigue especialmente durante el torneo, es el de Lamine Yamal, compañero y amigo en el Barcelona. Bernal aprecia una evolución evidente en el extremo.

“Está haciendo un gran Mundial y está demostrando el jugador que es”, asegura, restando importancia a las estadísticas. “No todo es marcar. Si sale MVP contra Austria sin meter goles es por algo. Él hace muchas cosas para que otros salgan beneficiados. Los números son solo números; hay mucho más que eso”.
Es el mejor jugador de la historia. Lo que está haciendo con 39 años es una locura. Yo no llegaré a esa edad”
Para números ya están los de Messi, para quien Bernal tampoco escatima elogios. “Es el mejor jugador de la historia. Lo que está haciendo con 39 años es una locura. Yo no llegaré a esa edad”, asegura entre risas. De paso, reconoce que su final soñada en este Mundial –al cierre de esta edición Argentina aún no había jugado contra Cabo Verde– sería un España-Argentina. Un duelo entre sus compañeros de selección y el país del futbolista al que sigue considerando el mejor de todos los tiempos.
Bernal ha recibido el interés del Atlético de Madrid : “Sé que hay ofertas pero no las escucho. Mi sueño es estar muchos años en el Barça”
Sobre la planificación deportiva del Barça, ante la posibilidad de reforzar la delantera tras la salida de Lewandowski apunta que “tenemos a Ferran y a Gordon, que acabamos de fichar. Si viene otro (como Julián, que le parece diferencial) , bienvenido”.

Lo que sí tiene claro es que, tras recuperarse, no contempla otro escenario que seguir en el Barcelona. Deshecha, por ejemplo, el interés del Atlético de Madrid que, según algunas fuentes conocedoras de la operación, habría planteado incluirlo en una hipotética operación por Julián Álvarez además de 120 millones de euros.
“He escuchado cosas, pero tampoco me interesan demasiado. Quiero cumplir mi sueño y estar muchos años aquí”, sentencia Bernal, que espera sentarse en septiembre para renovar un contrato más allá del 2029 con un salario acorde a su nueva realidad: la de un prometedor centrocampista recuperado, al que comparan en el Barça con Sergio Busquets.
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