La televisión pública asegura que sus periodistas y los de la Agencia Efe han sido obligados a abandonar la localidad marroquí, sin recibir ninguna explicación formal, mientras cubrían la situación en el entorno de la frontera con Ceuta Leer La televisión pública asegura que sus periodistas y los de la Agencia Efe han sido obligados a abandonar la localidad marroquí, sin recibir ninguna explicación formal, mientras cubrían la situación en el entorno de la frontera con Ceuta Leer
RTVE ha elevado el tono contra las autoridades de Marruecos después de que un equipo de informativos de la televisión pública española y profesionales de la Agencia Efe hayan sido obligados a abandonar Castillejos (Fnideq) cuando se encontraban en la localidad realizando una cobertura periodística sobre la situación en el entorno de la frontera con Ceuta.
La Corporación ha difundido este sábado un contundente comunicado en el que manifiesta su «más enérgico rechazo» a la decisión de las autoridades marroquíes de expulsar a los periodistas desplazados a la zona.
Según explica RTVE, los profesionales estaban realizando una cobertura «rigurosa y de indudable interés público» para informar sobre los movimientos y la situación social en una de las zonas más sensibles de la frontera con Ceuta.
La orden, según denuncia la televisión pública, fue comunicada verbalmente por las autoridades marroquíes y se justificó únicamente con el argumento de que se trataba de una decisión adoptada para «cumplir instrucciones».
RTVE subraya que los periodistas no recibieron ninguna explicación formal sobre los motivos de su expulsión.
La respuesta de la Corporación ha sido especialmente contundente. Su presidente, José Pablo López, considera que lo ocurrido supone «un obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa y al derecho a la información».
López ha defendido el trabajo de los profesionales de RTVE y ha advertido de que su compromiso con una información «honesta, objetiva y sobre el terreno» sobre los acontecimientos migratorios no puede quedar condicionado por decisiones que, a juicio de la Corporación, son arbitrarias.
El presidente de RTVE ha ido un paso más allá y ha exigido a las autoridades marroquíes «plenas garantías y el máximo respeto» para que los periodistas puedan ejercer su profesión «en libertad en cualquier punto del entorno fronterizo». La Corporación asegura que seguirá defendiendo un periodismo cuyo único mandato es «contar los hechos con el máximo rigor».
RTVE recuerda además que el libre ejercicio del periodismo constituye una «garantía democrática fundamental» para que los ciudadanos puedan recibir información veraz sobre acontecimientos que afectan directamente a España y al conjunto de Europa. En este sentido, considera que restringir el acceso de los medios a los puntos donde se desarrolla la actualidad supone un perjuicio directo para la transparencia.
La Corporación Pública señala que la dirección permanece «en permanente contacto y coordinación» tanto con los canales diplomáticos como con el resto de medios afectados por el incidente. El objetivo, asegura, es esclarecer lo ocurrido y garantizar «el respaldo absoluto» a sus trabajadores desplazados a la zona.
El incidente se produce en un punto especialmente sensible por su proximidad a Ceuta y por la relevancia informativa de los movimientos migratorios y de la situación social en el entorno fronterizo. Para RTVE, precisamente esa relevancia pública hace especialmente preocupante que sus periodistas hayan visto limitado su trabajo mientras trataban de informar desde el terreno.
La televisión pública española convierte así la expulsión de su equipo en una denuncia pública sobre las condiciones en las que los periodistas pueden desarrollar su trabajo en la zona y reclama a las autoridades marroquíes que garanticen el ejercicio de la profesión periodística sin restricciones arbitrarias.
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