Interlagos volvió a demostrar que en Brasil nada se puede dar por sentado. Ni siquiera cuando un piloto parece tener la carrera bajo control. Kimi Antonelli salió como un disparo, llegó a disfrutar de ocho segundos y medio de ventaja y parecía dispuesto a convertir su condición de campeón del mundo en otra exhibición. Pero la lluvia, los neumáticos y un inoportuno trompo acabaron por cambiar el guion y concedieron el triunfo en el GP de Brasil a Lando Norris, el piloto más rápido este fin de semana. Tras él, un formidable Max Verstappen, que protagonizó una remontada extraordinaria, e Isack Hadjar, que completó el podio. Mercedes, por su parte, consiguió matemáticamente el Mundial de Constructores.
El británico se impone ante Verstappen, que remontó hasta 14 posiciones en las primeras vueltas
Interlagos volvió a demostrar que en Brasil nada se puede dar por sentado. Ni siquiera cuando un piloto parece tener la carrera bajo control. Kimi Antonelli salió como un disparo, llegó a disfrutar de ocho segundos y medio de ventaja y parecía dispuesto a convertir su condición de campeón del mundo en otra exhibición. Pero la lluvia, los neumáticos y un inoportuno trompo acabaron por cambiar el guion y concedieron el triunfo en el GP de Brasil a Lando Norris, el piloto más rápido este fin de semana. Tras él, un formidable Max Verstappen, que protagonizó una remontada extraordinaria, e Isack Hadjar, que completó el podio. Mercedes, por su parte, consiguió matemáticamente el Mundial de Constructores.
Antonelli fue el gran protagonista de la salida, con la pista húmeda. El italiano superó a Norris y comenzó a abrir hueco mientras Lawson también adelantaba al británico. En apenas unas vueltas, el líder había construido una ventaja considerable. Por detrás, Verstappen remontó hasta catorce posiciones en las primeras cinco vueltas. Mucho peor les fueron las cosas a los españoles. Fernando Alonso, que partía octavo, perdió siete posiciones después de salirse de la pista en un duelo con Bearman. Carlos Sainz también perdió varias posiciones.
El asfalto mojado permitió a Alonso recuperar sensaciones. En la undécima vuelta adelantó a Lewis Hamilton y comenzó a acercarse a los puntos, aunque su Aston Martin seguía sufriendo por falta de velocidad punta. Mientras tanto, Antonelli administraba su ventaja, que llegó a ser de 8,5 segundos antes de que Norris comenzara a recortar distancias.
La carrera cambió con la llegada de las primeras paradas, alrededor de la vuelta 19. Hamilton fue el primero en apostar por los neumáticos de seco y el resto siguió su ejemplo. Antonelli se detuvo una vuelta después que Norris y perdió buena parte de su ventaja. En la vuelta 20 hizo un trompo que permitió al británico recuperar el liderato. El italiano, que se quejó de problemas en la suspensión, también fue superado por Hadjar y, poco después, por Verstappen.
Con pista libre, Norris impuso su ritmo y abrió una ventaja cómoda sobre sus perseguidores. Verstappen, que ya era cuarto en la vuelta 24, continuó remontando hasta que Hadjar le cedió la segunda posición en la vuelta 38. El neerlandés estaba a diez segundos del líder, una distancia que trató de reducir adelantando su segunda parada. Norris respondió en la vuelta 50 y regresó a pista por delante de su rival.
Todavía faltaba el último sobresalto. A quince vueltas del final comenzó a llover tímidamente sobre Interlagos. Alonso, Russell y Pérez fueron de los primeros en arriesgar con los intermedios, una apuesta que acabó extendiéndose al resto de la parrilla. Sin embargo, la lluvia nunca alcanzó la intensidad suficiente para provocar otro vuelco en la clasificación. Antonelli, cada vez con menos ritmo, también terminó cediendo una posición ante Russell.
Norris resistió sin sobresaltos hasta la bandera a cuadros y conquistó una victoria de enorme mérito después de una carrera que había comenzado cuesta arriba. Verstappen terminó segundo tras una remontada espectacular y Hadjar completó el podio. Antonelli, que había tenido el triunfo en sus manos durante el primer tercio de la prueba, tuvo que conformarse con la quinta plaza.
Para los españoles, Interlagos dejó un balance decepcionante. Alonso, que mereció mucho más, acabó duodécimo, fuera de los puntos, después de una carrera de recuperación en la que mostró ritmo, pero sufrió demasiado para adelantar. Su apuesta por los intermedios tampoco encontró recompensa. Peor le fue a Sainz, decimonoveno después de una tarde marcada por los problemas de motor y una estrategia que no funcionó.
Deportes
