A lo largo de todo este Tour Jasper Philipsen (28) ha librado una batalla contra sí mismo que este miércoles, en la meta de Voiron, logró al fin superar. En otro tiempo gran dominador de la velocidad, en esta edición las piernas no le respondían como de costumbre al de lAlpecin, y a pesar de tener de su lado al mejor lanzador del mundo en Mathieu Van der Poel, el triunfo se le escurría de las manos una y otra vez. Tuvo que ser el último día con opciones para los velocistas cuando lograse ese ansiado triunfo. Aunque tres cuartos del mismo pertenecen al neerlandés, que poco menos que lo presentó en la línea de meta para levantar los brazos.
El de Alpecin logra su primer triunfo en esta edición tras otra exhibición de Van der Poel
A lo largo de todo este Tour Jasper Philipsen (28) ha librado una batalla contra sí mismo que ayer, en la meta de Voiron, logró al fin superar. En otro tiempo gran dominador de la velocidad, en esta edición las piernas no le respondían como de costumbre al de lAlpecin, y a pesar de tener de su lado al mejor lanzador del mundo en Mathieu Van der Poel, el triunfo se le escurría de las manos una y otra vez. Tuvo que ser el último día con opciones para los velocistas cuando lograse ese ansiado triunfo. Aunque tres cuartos del mismo pertenecen al neerlandés, que poco menos que lo presentó en la línea de meta para levantar los brazos.
Con este triunfo, el corredor de Alpecin deja muy apretada la clasificación del maillot verde, tan peleada durante toda la jornada por Mads Pedersen. El danés del Lidl-Trek, sabedor de su peor rush final, puso patas arriba la etapa para poder imponerse en el sprint intermedio, que le concedía 25 puntos. La victoria de Philipsen deja al belga a solo siete puntos de su gran rival.
Como se preveía, la decimoséptima etapa entre Chambéry y Voiron, 174.7km de terreno semimontañoso, fue un caos de principio a fin. Los juegos del hambre que ha desencadenado a lo largo de todo el Tour el UAE acaparando tantos triunfos provocó que los ataques fuesen una constante durante la etapa. Dentro de la batalla por entrar en la escapada había latente también la pelea por el maillot verde. Por eso Pedersen dinamitó la muy numerosa fuga inicial, donde estaban también Kooij y Van der Poel, para dejarla en solo siete corredores.
En una magnífica exhibición de fuerza mental y física, el danés protagonizó una contrarreloj contra el grupo perseguidor hasta el sprint intermedio. Una vez superado, se dejó ir y ambas unidades se fusionaron. Gran parte de su trabajo estaba hecho.
Apareció ahí la figura de Jasper Stuyven, que durante algunos kilómetros puso en entredicho la llegada al sprint. Sin embargo, los equipos de los velocistas enjugaron una ventaja que llegó a ser superior al minuto.
Atacó Pablo Castrillo (Movistar) en la parte final, pero Van der Poel no permitió más sustos y en la recta final sacó de rueda a todos los rivales de Philipsen. Cuando el neerlandés se apartó, su compañero superaba en cuatro cuerpos a sus rivales. Quizás incluso podría haber peleado por el triunfo. El suizo Mauro Schmid y el neerlandés Olav Kooij nunca pudieron soñar con la victoria.
Deportes
