La proposición de ley para limitar la compra de vivienda en Catalunya que ha empezado a debatir el Parlament ha encontrado el rechazo tanto del sector promotor y empresarial como de los inquilinos, aunque por motivos diametralmente opuestos. Mientras los primeros consideran que restringir el uso de los pisos podría ser “inconstitucional”, los segundos lamentan que la ley se queda corta y piden medidas aún más contundentes.
El sector la considera “inconstitucional” y los arrendatarios, poco ambiciosa La proposición de ley para limitar la compra de vivienda en Catalunya que ha empezado a debatir el Parlament ha encontrado el rechazo tanto del sector promotor y empresarial como de los inquilinos, aunque por motivos diametralmente opuestos. Mientras los primeros consideran que restringir el uso de los pisos podría ser “inconstitucional”, los segundos lamentan que la ley se queda corta y piden medidas aún más contundentes.
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