El cantante regresará estas Navidades a La 1 con una gala en la que repasará más de seis décadas de carrera acompañado de amigos y grandes nombres de la música, coincidiendo con el 70 aniversario de TVE Leer El cantante regresará estas Navidades a La 1 con una gala en la que repasará más de seis décadas de carrera acompañado de amigos y grandes nombres de la música, coincidiendo con el 70 aniversario de TVE Leer
Si existe una banda sonora de la Navidad televisiva española, en algún momento tiene que aparecer Raphael. Puede cambiar la programación, pueden cambiar los presentadores, pueden cambiar las galas y hasta la manera en la que vemos la televisión, pero basta con escuchar las primeras notas de El tamborilero para que varias generaciones sepan perfectamente dónde están: ha llegado la Navidad. Y Raphael, de alguna manera, vuelve a casa.
RTVE ha anunciado que el cantante regresará estas Navidades a La 1 con uno de sus tradicionales especiales musicales. No será un programa cualquiera. La televisión pública celebra en 2026 sus 70 años y pocos artistas pueden presumir de haber caminado a su lado durante prácticamente toda esa historia.
Porque la relación entre Raphael y TVE no empezó ayer. Ni siquiera anteayer. Hay que viajar hasta 1965 para encontrar su primera aparición en Televisión Española. Tenía 22 años y se puso delante de las cámaras para cantar precisamente El tamborilero, el villancico que acabaría convirtiéndose en una especie de segundo himno navideño y que todavía hoy resulta casi imposible separar de su voz y de su particular forma de interpretarlo. Según RTVE, Raphael es, además, el artista que más veces ha actuado en la cadena pública.
Sesenta y un años después de aquella actuación, Rafael Martos volverá a ponerse frente a las cámaras de La 1. Esta vez lo hará para recorrer más de seis décadas de carrera acompañado por amigos y grandes estrellas de la música cuyos nombres todavía no ha desvelado RTVE. El especial servirá también como uno de los broches a las celebraciones del 70 aniversario de la cadena y llegará mientras el artista continúa inmerso en su gira Raphaelísimo.
No deja de tener algo de justicia poética. Raphael y TVE han envejecido juntos. Cuando él comenzó a convertirse en Raphael -con mayúsculas y sin apellido porque nunca le hizo falta- la televisión en España también estaba aprendiendo a ser televisión. Ganó el Festival de Benidorm en 1962, representó dos veces a España en Eurovisión, hizo cine, radio y televisión y llegó incluso a protagonizar en TVE su propio espacio, El mundo de Raphael. Después vendrían las giras interminables, los grandes escenarios internacionales y una carrera que se ha empeñado una y otra vez en desafiar la palabra retirada.
Por eso su regreso navideño tiene bastante más sentido que el de colocar simplemente a una estrella al frente de una gala musical. Raphael pertenece a una forma de entender la televisión de Navidad en la que las cadenas reunían a las familias alrededor de una pantalla y los artistas acudían a los estudios para hacer algo que sólo ocurría esos días. Él ha sobrevivido a aquella televisión y también a casi todas las que llegaron después. Y sigue ahí.
La 1 acompañará el especial de Raphael con otra gala protagonizada por Camilo, casi como dos extremos de un mismo hilo generacional. El colombiano comenzó su carrera siendo prácticamente un niño -ganó Factor XS en 2007, con 13 años- y acabó construyendo una trayectoria propia como cantante y compositor, primero escribiendo para otros y después convirtiéndose él mismo en una de las figuras reconocibles del pop latino. En estos años ha trabajado o colaborado con artistas como Karol G, Juanes, Sebastián Yatra, Alejandro Sanz, Manuel Carrasco, Pablo Alborán o Camila Cabello.
Dos artistas, dos generaciones y dos especiales con los que RTVE vuelve a apoyarse en una fórmula que en Navidad le ha funcionado especialmente bien. El año pasado las galas dedicadas a Dani Fernández y Abraham Mateo fueron líderes de audiencia: la primera alcanzó un 20,3% de cuota de pantalla y la segunda, un 19,2%.
Pero con Raphael las cifras son casi lo de menos. Su presencia en la Navidad de TVE funciona por otro mecanismo, uno mucho más difícil de fabricar desde un despacho de programación: la memoria. La de quienes lo vieron cuando sólo existía una televisión, la de quienes crecieron escuchando Mi gran noche o Yo soy aquel, la de quienes heredaron sus canciones de sus padres y hasta la de quienes cada diciembre vuelven a encontrarse con ese Tamborilero que parece resistirse al paso del tiempo.
En 1965 Raphael cantó aquel «rom pom pom pom» ante las cámaras de una TVE que apenas tenía nueve años. En 2026, cuando la cadena cumple 70 y él lleva más de seis décadas empeñado en no bajarse de un escenario, volverán a encontrarse.
Algunas tradiciones navideñas necesitan espumillón. Otras necesitan a Raphael.
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