La comunidad andaluza participa en estudios sobre nuevos tratamientos en Sevilla y Málaga, mientras que universidades y asociaciones impulsan proyectos de investigación, formación y apoyo a pacientes y familiares.En Andalucía también se lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Actualmente, se desarrollan investigaciones en dos grandes ámbitos: los ensayos clínicos con medicamentos experimentales que buscan ralentizar la progresión de la enfermedad y los estudios básicos que tratan de comprender por qué degeneran las neuronas motoras y cómo protegerlas.La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que tiene un importante impacto en la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias. Aunque todavía no existe una cura, la investigación continúa avanzando en busca de tratamientos que permitan frenar su evolución y mejorar la atención a los pacientes.Según la información de la asociación ELA Andalucía, varios centros hospitalarios andaluces participan en iniciativas de investigación, aunque los proyectos se encuentran en distintas fases de desarrollo y no todos mantienen abierto el reclutamiento de pacientes.Uno de los estudios destacados es PHENOALS-001, que investiga el uso de cromoglicato sódico (cromolyn) como posible tratamiento para la ELA. El ensayo contempla la participación de centros hospitalarios de Sevilla y Málaga, entre ellos el Hospital Universitario Virgen del Rocío y el Hospital Regional Universitario de Málaga.El estudio evalúa un medicamento experimental dirigido a mecanismos relacionados con la inflamación y el daño neuronal. El tratamiento se administra junto al riluzol, uno de los medicamentos utilizados habitualmente para tratar la ELA, y se compara con un placebo para determinar su eficacia y seguridad.Otro de los proyectos es UNITE-ALS, centrado en el fármaco experimental usnoflast, que investiga mecanismos inflamatorios implicados en el deterioro de las neuronas motoras. El objetivo es determinar si el tratamiento puede ralentizar la progresión de la enfermedad.Entre los parámetros evaluados figuran la evolución funcional de los pacientes, la capacidad respiratoria, la supervivencia, la calidad de vida, los niveles de determinados biomarcadores —como los neurofilamentos— y la seguridad del medicamento.El ensayo prevé la participación de aproximadamente 244 personas en Europa y figura entre los estudios con actividad de reclutamiento comunicada en 2026. Entre los criterios de selección se encuentra que no hayan transcurrido más de 24 meses desde la aparición del primer síntoma motor, además de otros requisitos funcionales, respiratorios y médicos establecidos en el protocolo.La participación en estos ensayos está sujeta a criterios específicos y debe ser valorada por los equipos investigadores. Asimismo, que un medicamento se encuentre en fase experimental no significa que su eficacia esté demostrada.La investigación sobre la ELA también ha contado con la participación del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.Ese centro fue seleccionado como uno de los cinco hospitales españoles participantes en el ensayo clínico internacional de fase III CHAMPION-ALS, que evaluó la eficacia y la seguridad de ravulizumab (Ultomiris) en personas con ELA.Este medicamento actúa sobre el sistema del complemento, una parte del sistema inmunitario. El ensayo buscaba determinar si su administración podía aportar beneficios clínicos a los pacientes. Sin embargo ya concluyó.La investigación no se limita a los hospitales. Las universidades y asociaciones de pacientes también desempeñan un papel importante en la búsqueda de soluciones y en la mejora de la atención a afectados.En este contexto, la UPO y la Asociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA Andalucía, firmaron un acuerdo de colaboración para impulsar actuaciones conjuntas en materia de formación , sensibilización, investigación, transferencia del conocimiento, voluntariado y apoyo a las personas con ELA y sus familias. También incluye la evaluación de costes y resultados en salud, así como el estudio de tecnologías de apoyo que puedan contribuir a mejorar la autonomía y la calidad de vida de los pacientes. La comunidad andaluza participa en estudios sobre nuevos tratamientos en Sevilla y Málaga, mientras que universidades y asociaciones impulsan proyectos de investigación, formación y apoyo a pacientes y familiares.En Andalucía también se lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Actualmente, se desarrollan investigaciones en dos grandes ámbitos: los ensayos clínicos con medicamentos experimentales que buscan ralentizar la progresión de la enfermedad y los estudios básicos que tratan de comprender por qué degeneran las neuronas motoras y cómo protegerlas.La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que tiene un importante impacto en la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias. Aunque todavía no existe una cura, la investigación continúa avanzando en busca de tratamientos que permitan frenar su evolución y mejorar la atención a los pacientes.Según la información de la asociación ELA Andalucía, varios centros hospitalarios andaluces participan en iniciativas de investigación, aunque los proyectos se encuentran en distintas fases de desarrollo y no todos mantienen abierto el reclutamiento de pacientes.Uno de los estudios destacados es PHENOALS-001, que investiga el uso de cromoglicato sódico (cromolyn) como posible tratamiento para la ELA. El ensayo contempla la participación de centros hospitalarios de Sevilla y Málaga, entre ellos el Hospital Universitario Virgen del Rocío y el Hospital Regional Universitario de Málaga.El estudio evalúa un medicamento experimental dirigido a mecanismos relacionados con la inflamación y el daño neuronal. El tratamiento se administra junto al riluzol, uno de los medicamentos utilizados habitualmente para tratar la ELA, y se compara con un placebo para determinar su eficacia y seguridad.Otro de los proyectos es UNITE-ALS, centrado en el fármaco experimental usnoflast, que investiga mecanismos inflamatorios implicados en el deterioro de las neuronas motoras. El objetivo es determinar si el tratamiento puede ralentizar la progresión de la enfermedad.Entre los parámetros evaluados figuran la evolución funcional de los pacientes, la capacidad respiratoria, la supervivencia, la calidad de vida, los niveles de determinados biomarcadores —como los neurofilamentos— y la seguridad del medicamento.El ensayo prevé la participación de aproximadamente 244 personas en Europa y figura entre los estudios con actividad de reclutamiento comunicada en 2026. Entre los criterios de selección se encuentra que no hayan transcurrido más de 24 meses desde la aparición del primer síntoma motor, además de otros requisitos funcionales, respiratorios y médicos establecidos en el protocolo.La participación en estos ensayos está sujeta a criterios específicos y debe ser valorada por los equipos investigadores. Asimismo, que un medicamento se encuentre en fase experimental no significa que su eficacia esté demostrada.La investigación sobre la ELA también ha contado con la participación del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.Ese centro fue seleccionado como uno de los cinco hospitales españoles participantes en el ensayo clínico internacional de fase III CHAMPION-ALS, que evaluó la eficacia y la seguridad de ravulizumab (Ultomiris) en personas con ELA.Este medicamento actúa sobre el sistema del complemento, una parte del sistema inmunitario. El ensayo buscaba determinar si su administración podía aportar beneficios clínicos a los pacientes. Sin embargo ya concluyó.La investigación no se limita a los hospitales. Las universidades y asociaciones de pacientes también desempeñan un papel importante en la búsqueda de soluciones y en la mejora de la atención a afectados.En este contexto, la UPO y la Asociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA Andalucía, firmaron un acuerdo de colaboración para impulsar actuaciones conjuntas en materia de formación , sensibilización, investigación, transferencia del conocimiento, voluntariado y apoyo a las personas con ELA y sus familias. También incluye la evaluación de costes y resultados en salud, así como el estudio de tecnologías de apoyo que puedan contribuir a mejorar la autonomía y la calidad de vida de los pacientes. La comunidad andaluza participa en estudios sobre nuevos tratamientos en Sevilla y Málaga, mientras que universidades y asociaciones impulsan proyectos de investigación, formación y apoyo a pacientes y familiares.En Andalucía también se lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Actualmente, se desarrollan investigaciones en dos grandes ámbitos: los ensayos clínicos con medicamentos experimentales que buscan ralentizar la progresión de la enfermedad y los estudios básicos que tratan de comprender por qué degeneran las neuronas motoras y cómo protegerlas.La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que tiene un importante impacto en la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias. Aunque todavía no existe una cura, la investigación continúa avanzando en busca de tratamientos que permitan frenar su evolución y mejorar la atención a los pacientes.Según la información de la asociación ELA Andalucía, varios centros hospitalarios andaluces participan en iniciativas de investigación, aunque los proyectos se encuentran en distintas fases de desarrollo y no todos mantienen abierto el reclutamiento de pacientes.Uno de los estudios destacados es PHENOALS-001, que investiga el uso de cromoglicato sódico (cromolyn) como posible tratamiento para la ELA. El ensayo contempla la participación de centros hospitalarios de Sevilla y Málaga, entre ellos el Hospital Universitario Virgen del Rocío y el Hospital Regional Universitario de Málaga.El estudio evalúa un medicamento experimental dirigido a mecanismos relacionados con la inflamación y el daño neuronal. El tratamiento se administra junto al riluzol, uno de los medicamentos utilizados habitualmente para tratar la ELA, y se compara con un placebo para determinar su eficacia y seguridad.Otro de los proyectos es UNITE-ALS, centrado en el fármaco experimental usnoflast, que investiga mecanismos inflamatorios implicados en el deterioro de las neuronas motoras. El objetivo es determinar si el tratamiento puede ralentizar la progresión de la enfermedad.Entre los parámetros evaluados figuran la evolución funcional de los pacientes, la capacidad respiratoria, la supervivencia, la calidad de vida, los niveles de determinados biomarcadores —como los neurofilamentos— y la seguridad del medicamento.El ensayo prevé la participación de aproximadamente 244 personas en Europa y figura entre los estudios con actividad de reclutamiento comunicada en 2026. Entre los criterios de selección se encuentra que no hayan transcurrido más de 24 meses desde la aparición del primer síntoma motor, además de otros requisitos funcionales, respiratorios y médicos establecidos en el protocolo.La participación en estos ensayos está sujeta a criterios específicos y debe ser valorada por los equipos investigadores. Asimismo, que un medicamento se encuentre en fase experimental no significa que su eficacia esté demostrada.La investigación sobre la ELA también ha contado con la participación del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.Ese centro fue seleccionado como uno de los cinco hospitales españoles participantes en el ensayo clínico internacional de fase III CHAMPION-ALS, que evaluó la eficacia y la seguridad de ravulizumab (Ultomiris) en personas con ELA.Este medicamento actúa sobre el sistema del complemento, una parte del sistema inmunitario. El ensayo buscaba determinar si su administración podía aportar beneficios clínicos a los pacientes. Sin embargo ya concluyó.La investigación no se limita a los hospitales. Las universidades y asociaciones de pacientes también desempeñan un papel importante en la búsqueda de soluciones y en la mejora de la atención a afectados.En este contexto, la UPO y la Asociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA Andalucía, firmaron un acuerdo de colaboración para impulsar actuaciones conjuntas en materia de formación , sensibilización, investigación, transferencia del conocimiento, voluntariado y apoyo a las personas con ELA y sus familias. También incluye la evaluación de costes y resultados en salud, así como el estudio de tecnologías de apoyo que puedan contribuir a mejorar la autonomía y la calidad de vida de los pacientes. RSS de noticias de espana
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