Todo a la marca del partido. Esa parece ser la estrategia del Partido Popular y del Partido Socialista en Andalucía de cara a las próximas elecciones generales que tendrán lugar el 29 de noviembre.Las candidaturas de las dos principales formaciones apenas presentan novedades importantes y tampoco incluyen grandes fichajes. Al menos, por ahora. Tanto Alberto Núñez Feijóo como Pedro Sánchez parecen confiar más en sus propias marcas políticas y en el peso de sus liderazgos que en la incorporación de nombres capaces de agitar la campaña en los territorios. En el PP, Feijóo ha apostado por la continuidad en las principales plazas andaluzas . Los números uno por Sevilla y Málaga, Juan Bravo y Elías Bendodo, respectivamente, son los nombres más destacados de las candidaturas al Congreso de los Diputados en Andalucía.Ambos son veteranos de la política nacional y conocen bien el Gobierno andaluz, donde fueron consejeros durante la etapa de Juanma Moreno. Sin embargo, hace años que dieron el salto a Madrid y se han consolidado en la estructura nacional del partido. Aunque no sean figuras especialmente populares entre el gran público, sus nombres aparecen en las quinielas de un hipotético Gobierno del PP si Feijóo logra los apoyos suficientes para llegar a La Moncloa: Bravo suena como posible ministro de Hacienda y Bendodo estaría supuestamente al frente de otra cartera.Entre lo más destacado está la inclusión de algunas veteranas como las alcaldesas de Jerez y Huelva, María José García Pelayo y Pilar Miranda como números uno por Cádiz y Huelva, y la eurodiputada Carmen Crespo por Almería. Además está el alcalde de Bailén, Luis Mariano Camacho entre las candidaturas. O también el exconsejero de Turismo, Arturo Bernal, que figura el quinto por Málaga en la misma lista en la que han situado como número dos a la cofrade y pregonera Paloma Saborido, la mujer que llevó al Cachorro y la Esperanza de Málaga a Roma.En el PSOE, la principal novedad es precisamente la pérdida de peso de los ministros en las candidaturas, en contraste con el despliegue que hubo en las generales de 2023. Entonces, hasta cuatro nombres que eran o habían sido miembros del Gobierno encabezaron listas andaluzas: María Jesús Montero, por Sevilla; Fernando Grande-Marlaska, por Cádiz; Luis Planas, por Córdoba, y Carmen Calvo, por Granada.El único ministro en las listas del PSOE es el ‘cunero’ José Manuel Albares, que opta por Cádiz pese a nacer en Madrid Ahora, aquella apuesta se ha reducido a un único ministro : el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares , que encabezará la candidatura por Cádiz pese a ser un candidato ‘cunero’. Nacido en el madrileño barrio de Usera, su vinculación con la provincia gaditana se asocia, entre otros asuntos, a las negociaciones con la Unión Europea sobre Gibraltar y al acuerdo que permitió avanzar hacia el fin de la Verja. No se le conoce otro vínculo con los gaditano. La ausencia más destacada en las listas socialistas es la de María Jesús Montero como cabeza de cartel por Sevilla . La exvicepresidenta y exministra de Hacienda —que llegó a definirse a sí misma como «la mujer con más poder de la democracia»— está ahora volcada en la campaña como coordinadora electoral. Por el momento, mantiene su escaño en el Senado y continúa al frente de la oposición pero no será número uno por Sevilla, la única provincia que en las pasadas elecciones generales siguió dando la victoria a los de Pedro Sánchez. En Sevilla, el PSOE ha situado como número uno al vicepresidente del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. «Yo soy la estrella», bromeaba cuando le preguntaban por los posibles fichajes para las candidaturas para el próximo 29-N. Una respuesta que resume, en cierto modo, la apuesta socialista: dar protagonismo a sus propios cuadros en lugar de recurrir a incorporaciones de relumbrón. En la lista figura también el que ha sido hasta hace poco subdelegado del Gobierno, Francisco Toscano, miembro del conocido clan de los Toscano de Dos Hermanas. El ex delegado del Gobierno y la activista tras Mar Cambrollé Una de las caras más conocidas entre las listas a la cámara alta es la de Pedro Rodríguez, delegado del Gobierno en Andalucía que ha dejado el cargo para encabezar la candidatura de Granada. Ha hecho lo que otros subdelegados en otras provincias, como Almería, Córdoba, Málaga y Sevilla que también concurren a las próximas elecciones. La histórica activista LGTB Mar Cambrollé, es el principal fichaje estrella de Podemos que ha decidido presentarla como número uno por Sevilla al Congreso.En esa misma línea, los socialistas han relegado al número dos por Jaén, Juan Francisco Serrano, que fue una de las personas de confianza del exsecretario de Organización Santos Cerdán con el argumento de la paridad. La estrategia parece clara: estas elecciones se jugarán en el campo, pero sin fichajes galácticos. PP y PSOE renuncian, al menos de momento, a las grandes incorporaciones y confían sus opciones al tirón de sus respectivas marcas y al liderazgo de Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez. Ambos tienen la intención de estar muy presentes en Andalucía en hasta que llegue el día de ir a las urnas. De hecho Sánchez abrió la campaña en Dos Hermanas mientras que Feijóo también estará muy presente en Andalucía arrancando en Sevilla. En una campaña en la que cada voto contará, ambos partidos parecen convencidos de que sus principales activos siguen estando dentro de casa. Todo a la marca del partido. Esa parece ser la estrategia del Partido Popular y del Partido Socialista en Andalucía de cara a las próximas elecciones generales que tendrán lugar el 29 de noviembre.Las candidaturas de las dos principales formaciones apenas presentan novedades importantes y tampoco incluyen grandes fichajes. Al menos, por ahora. Tanto Alberto Núñez Feijóo como Pedro Sánchez parecen confiar más en sus propias marcas políticas y en el peso de sus liderazgos que en la incorporación de nombres capaces de agitar la campaña en los territorios. En el PP, Feijóo ha apostado por la continuidad en las principales plazas andaluzas . Los números uno por Sevilla y Málaga, Juan Bravo y Elías Bendodo, respectivamente, son los nombres más destacados de las candidaturas al Congreso de los Diputados en Andalucía.Ambos son veteranos de la política nacional y conocen bien el Gobierno andaluz, donde fueron consejeros durante la etapa de Juanma Moreno. Sin embargo, hace años que dieron el salto a Madrid y se han consolidado en la estructura nacional del partido. Aunque no sean figuras especialmente populares entre el gran público, sus nombres aparecen en las quinielas de un hipotético Gobierno del PP si Feijóo logra los apoyos suficientes para llegar a La Moncloa: Bravo suena como posible ministro de Hacienda y Bendodo estaría supuestamente al frente de otra cartera.Entre lo más destacado está la inclusión de algunas veteranas como las alcaldesas de Jerez y Huelva, María José García Pelayo y Pilar Miranda como números uno por Cádiz y Huelva, y la eurodiputada Carmen Crespo por Almería. Además está el alcalde de Bailén, Luis Mariano Camacho entre las candidaturas. O también el exconsejero de Turismo, Arturo Bernal, que figura el quinto por Málaga en la misma lista en la que han situado como número dos a la cofrade y pregonera Paloma Saborido, la mujer que llevó al Cachorro y la Esperanza de Málaga a Roma.En el PSOE, la principal novedad es precisamente la pérdida de peso de los ministros en las candidaturas, en contraste con el despliegue que hubo en las generales de 2023. Entonces, hasta cuatro nombres que eran o habían sido miembros del Gobierno encabezaron listas andaluzas: María Jesús Montero, por Sevilla; Fernando Grande-Marlaska, por Cádiz; Luis Planas, por Córdoba, y Carmen Calvo, por Granada.El único ministro en las listas del PSOE es el ‘cunero’ José Manuel Albares, que opta por Cádiz pese a nacer en Madrid Ahora, aquella apuesta se ha reducido a un único ministro : el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares , que encabezará la candidatura por Cádiz pese a ser un candidato ‘cunero’. Nacido en el madrileño barrio de Usera, su vinculación con la provincia gaditana se asocia, entre otros asuntos, a las negociaciones con la Unión Europea sobre Gibraltar y al acuerdo que permitió avanzar hacia el fin de la Verja. No se le conoce otro vínculo con los gaditano. La ausencia más destacada en las listas socialistas es la de María Jesús Montero como cabeza de cartel por Sevilla . La exvicepresidenta y exministra de Hacienda —que llegó a definirse a sí misma como «la mujer con más poder de la democracia»— está ahora volcada en la campaña como coordinadora electoral. Por el momento, mantiene su escaño en el Senado y continúa al frente de la oposición pero no será número uno por Sevilla, la única provincia que en las pasadas elecciones generales siguió dando la victoria a los de Pedro Sánchez. En Sevilla, el PSOE ha situado como número uno al vicepresidente del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. «Yo soy la estrella», bromeaba cuando le preguntaban por los posibles fichajes para las candidaturas para el próximo 29-N. Una respuesta que resume, en cierto modo, la apuesta socialista: dar protagonismo a sus propios cuadros en lugar de recurrir a incorporaciones de relumbrón. En la lista figura también el que ha sido hasta hace poco subdelegado del Gobierno, Francisco Toscano, miembro del conocido clan de los Toscano de Dos Hermanas. El ex delegado del Gobierno y la activista tras Mar Cambrollé Una de las caras más conocidas entre las listas a la cámara alta es la de Pedro Rodríguez, delegado del Gobierno en Andalucía que ha dejado el cargo para encabezar la candidatura de Granada. Ha hecho lo que otros subdelegados en otras provincias, como Almería, Córdoba, Málaga y Sevilla que también concurren a las próximas elecciones. La histórica activista LGTB Mar Cambrollé, es el principal fichaje estrella de Podemos que ha decidido presentarla como número uno por Sevilla al Congreso.En esa misma línea, los socialistas han relegado al número dos por Jaén, Juan Francisco Serrano, que fue una de las personas de confianza del exsecretario de Organización Santos Cerdán con el argumento de la paridad. La estrategia parece clara: estas elecciones se jugarán en el campo, pero sin fichajes galácticos. PP y PSOE renuncian, al menos de momento, a las grandes incorporaciones y confían sus opciones al tirón de sus respectivas marcas y al liderazgo de Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez. Ambos tienen la intención de estar muy presentes en Andalucía en hasta que llegue el día de ir a las urnas. De hecho Sánchez abrió la campaña en Dos Hermanas mientras que Feijóo también estará muy presente en Andalucía arrancando en Sevilla. En una campaña en la que cada voto contará, ambos partidos parecen convencidos de que sus principales activos siguen estando dentro de casa.
Todo a la marca del partido. Esa parece ser la estrategia del Partido Popular y del Partido Socialista en Andalucía de cara a las próximas elecciones generales que tendrán lugar el 29 de noviembre.
Las candidaturas de las dos principales formaciones apenas presentan novedades … importantes y tampoco incluyen grandes fichajes. Al menos, por ahora. Tanto Alberto Núñez Feijóo como Pedro Sánchez parecen confiar más en sus propias marcas políticas y en el peso de sus liderazgos que en la incorporación de nombres capaces de agitar la campaña en los territorios.
En el PP, Feijóo ha apostado por la continuidad en las principales plazas andaluzas. Los números uno por Sevilla y Málaga, Juan Bravo y Elías Bendodo, respectivamente, son los nombres más destacados de las candidaturas al Congreso de los Diputados en Andalucía.
Ambos son veteranos de la política nacional y conocen bien el Gobierno andaluz, donde fueron consejeros durante la etapa de Juanma Moreno. Sin embargo, hace años que dieron el salto a Madrid y se han consolidado en la estructura nacional del partido. Aunque no sean figuras especialmente populares entre el gran público, sus nombres aparecen en las quinielas de un hipotético Gobierno del PP si Feijóo logra los apoyos suficientes para llegar a La Moncloa: Bravo suena como posible ministro de Hacienda y Bendodo estaría supuestamente al frente de otra cartera.
Entre lo más destacado está la inclusión de algunas veteranas como las alcaldesas de Jerez y Huelva, María José García Pelayo y Pilar Miranda como números uno por Cádiz y Huelva, y la eurodiputada Carmen Crespo por Almería. Además está el alcalde de Bailén, Luis Mariano Camacho entre las candidaturas. O también el exconsejero de Turismo, Arturo Bernal, que figura el quinto por Málaga en la misma lista en la que han situado como número dos a la cofrade y pregonera Paloma Saborido, la mujer que llevó al Cachorro y la Esperanza de Málaga a Roma.
En el PSOE, la principal novedad es precisamente la pérdida de peso de los ministros en las candidaturas, en contraste con el despliegue que hubo en las generales de 2023. Entonces, hasta cuatro nombres que eran o habían sido miembros del Gobierno encabezaron listas andaluzas: María Jesús Montero, por Sevilla; Fernando Grande-Marlaska, por Cádiz; Luis Planas, por Córdoba, y Carmen Calvo, por Granada.
El único ministro en las listas del PSOE es el ‘cunero’ José Manuel Albares, que opta por Cádiz pese a nacer en Madrid
Ahora, aquella apuesta se ha reducido a un único ministro: el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que encabezará la candidatura por Cádiz pese a ser un candidato ‘cunero’. Nacido en el madrileño barrio de Usera, su vinculación con la provincia gaditana se asocia, entre otros asuntos, a las negociaciones con la Unión Europea sobre Gibraltar y al acuerdo que permitió avanzar hacia el fin de la Verja. No se le conoce otro vínculo con los gaditano.
La ausencia más destacada en las listas socialistas es la de María Jesús Montero como cabeza de cartel por Sevilla. La exvicepresidenta y exministra de Hacienda —que llegó a definirse a sí misma como «la mujer con más poder de la democracia»— está ahora volcada en la campaña como coordinadora electoral. Por el momento, mantiene su escaño en el Senado y continúa al frente de la oposición pero no será número uno por Sevilla, la única provincia que en las pasadas elecciones generales siguió dando la victoria a los de Pedro Sánchez.
En Sevilla, el PSOE ha situado como número uno al vicepresidente del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. «Yo soy la estrella», bromeaba cuando le preguntaban por los posibles fichajes para las candidaturas para el próximo 29-N. Una respuesta que resume, en cierto modo, la apuesta socialista: dar protagonismo a sus propios cuadros en lugar de recurrir a incorporaciones de relumbrón. En la lista figura también el que ha sido hasta hace poco subdelegado del Gobierno, Francisco Toscano, miembro del conocido clan de los Toscano de Dos Hermanas.
El ex delegado del Gobierno y la activista tras Mar Cambrollé
Una de las caras más conocidas entre las listas a la cámara alta es la de Pedro Rodríguez, delegado del Gobierno en Andalucía que ha dejado el cargo para encabezar la candidatura de Granada. Ha hecho lo que otros subdelegados en otras provincias, como Almería, Córdoba, Málaga y Sevilla que también concurren a las próximas elecciones. La histórica activista LGTB Mar Cambrollé, es el principal fichaje estrella de Podemos que ha decidido presentarla como número uno por Sevilla al Congreso.
En esa misma línea, los socialistas han relegado al número dos por Jaén, Juan Francisco Serrano, que fue una de las personas de confianza del exsecretario de Organización Santos Cerdán con el argumento de la paridad.
La estrategia parece clara: estas elecciones se jugarán en el campo, pero sin fichajes galácticos. PP y PSOE renuncian, al menos de momento, a las grandes incorporaciones y confían sus opciones al tirón de sus respectivas marcas y al liderazgo de Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez. Ambos tienen la intención de estar muy presentes en Andalucía en hasta que llegue el día de ir a las urnas. De hecho Sánchez abrió la campaña en Dos Hermanas mientras que Feijóo también estará muy presente en Andalucía arrancando en Sevilla. En una campaña en la que cada voto contará, ambos partidos parecen convencidos de que sus principales activos siguen estando dentro de casa.
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