Los presidentes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, han recibido el calor y apoyo en la capital española durante su visita al Foro ABC, en la sede de Vocento. Presentados por el Director del diario, Julián Quirós, ambos han reivindicado la españolidad de los territorios españoles en el norte de África más de ochenta días después de la invasión a la Ceuta por más de 80.000 inmigrantes provenientes de la frontera con Marruecos. Arrancó el acto el presidente Vivas, tras recibir un homenaje por parte de Quirós, y el público presente, y en él apuntó, al contrario que el Gobierno de Pedro Sánchez, al país vecino de la situación que aún hoy, meses después, su ciudad sigue sufriendo. El presidente de la ciudad autónoma, tras el sonoro aplauso de los asistentes —parte del núcleo duro del PP—, ha respondido a las preguntas sobre el estado del territorio por parte del director de ABC.— ¿Cuál es la situación anímica de los vecinos de Ceuta? ¿Qué ha cambiado? ¿Se ha relajado la situación cotidiana de las familias, de la vida de la ciudad?— La situación sigue siendo muy complicada porque han pasado tres meses desde la invasión y y Ceuta no ha vuelto a la normalidad. Sigue viviendo una situación absolutamente insostenible y por tanto eso se traduce en la vida cotidiana. Pero yo quisiera, antes de entrar en detalles, dejar constancia de mi agradecimiento al foro de ABC, y a la cantidad de personas que aquí nos acompañan en una prueba inequívoca de apoyo a Ceuta y a los ceutíes.Y la segunda consideración previa que quisiera hacer es que, y lo digo con toda sinceridad, no tengo ningún mérito. En realidad, yo lo único que estoy tratando de hacer desde hace tres meses es ponerle voz al pueblo de Ceuta, que es quien de verdad tiene el mérito, porque tengo la fortuna de servir a un pueblo de una enorme categoría que, como aquí se ha puesto de manifiesto, es un pueblo con un tremendo, admirable coraje y valor para resistir. Un pueblo maduro que no pierde la entereza ni la calma, ni con el alma en vilo. Un pueblo con una enorme capacidad para convivir, para mantener la unidad en lo fundamental entre personas de distintos credos, culturas y orígenes. Como también se ha destacado. Y un pueblo que lleva en el ADN la vocación y la voluntad de servicio y amor a España.Dice el himno. Y yo lo voy a repetir que el grito de Viva Ceuta suena en el alma de nuestro pueblo como el eco fuerte de un viva España. Y eso es lo que estamos haciendo. Eso es lo que está haciendo el pueblo de Ceuta contando. Y hay que subrayar con el calor, el entusiasmo, el apoyo del resto de los españoles que cuando decimos Ceuta no se vende, Ceuta se defiende.Eso ha cruzado el Estrecho y se ha extendido por todos los rincones de España y y se interpreta como un España no se vende, España se defiende. Así es. Y eso es lo que yo modestamente trato de hacer.— ¿Cómo están viviendo el día a día tras la invasión?En estos momentos y desde hace tres meses, los ceutíes tienen seriamente mermados sus derechos fundamentales. Hemos perdido seguridad, hemos perdido tranquilidad, hemos perdido libertad. Entonces el mérito, insisto, está en nuestro pueblo. ¿Y cómo lo vive ahora? ¿Pues lo vive afectado por la situación? Indudablemente, pero con un coraje, como digo, y un valor admirables. La firme determinación de que vamos a seguir empeñados hasta que Ceuta no vuelva a la normalidad. Y no lo hará hasta que no salgan de Ceuta todos los que llegaron de manera masiva e ilegal los días 30 y 31 de julio, todavía quedan 15.000 personas aproximadamente. Digo aproximadamente y tengo que lamentar decir aproximadamente porque el gobierno de la Nación no es capaz ni de decirnos el número, ni tampoco de decirnos quienes son, cosa que es absolutamente fundamental y sobran las palabras para valorar la importancia que tiene el quiénes son.— ¿Qué conclusiones saca después de casi tres meses sobre el papel? ¿Ha definido el papel del Gobierno de la Nación? ¿La inacción o la dejación? ¿Cuál ha sido la motivación del Gobierno para estar fuera, digamos, de una crisis que le atañe principalmente?— No estoy en condiciones de saber cuál es la causa. Desde luego es absolutamente sorprendente. No tiene justificación alguna que un Gobierno incumpla con sus obligaciones constitucionales, como lo ha hecho en Ceuta. Lo que está ocurriendo es injusto porque se pudo evitar. Se pudo evitar si antes, durante y después de la invasión se hubiera utilizado las capacidades, medios y recursos con los que cuenta el Estado y en particular quien tiene las capacidades ejecutivas. A mí me resulta incomprensible. Se lo digo con toda sinceridad. Hay una causa abierta en la Audiencia Nacional. Confiamos plenamente en la justicia y confiamos plenamente en que de allí surja la verdad, porque solamente se podrá construir el futuro de Ceuta y de España. Partiendo de conocer la verdad en relación con la mayor crisis de seguridad nacional que ha vivido nuestra democracia.No le deseo a nadie que se sienta extraño en su tierra, pero es todavía mucho peor no saber dónde está el límite, dónde está la salida del túnel en el que nos. No hay ningún ejercicio de autoridad por parte del Estado y esto es lo que hemos estado a través del contencioso administrativo. Que nos expliquen por qué la inacción y que corrijan la inacción, que lleven a cabo o que pongan de manifiesto cuál es el plan, cuál es el calendario, cuáles son los medios, porque dentro de esa capacidad y ese coraje y ese valor que están teniendo los ceutíes, todos los ceutíes, recen como recen y se llamen, como se llamen.—Entendemos que puesto que el Gobierno no responde de sus responsabilidades, que sea una investigación judicial la que aclare…—Son dos cosas. Nos hemos personado como acusación particular en la Audiencia Nacional para conocer cuál es el trasfondo de lo que ha ocurrido, quién es el responsable. Creo que desde el punto de vista de que Marruecos fue actor principal en lo ocurrido, me parece a mí que ya no hay ninguna duda, porque el diseño de la operación, la organización de la operación, la instrumentación, la estrategia de la operación solamente se pudo llevar a cabo por parte de Marruecos. Y además de eso, por si faltaba alguna duda, la presencia en aguas territoriales españolas del buque insignia de la Armada marroquí el mismo día en que se estaba produciendo la invasión. Creo que ya es la prueba confirmatoria de quién estaba detrás de esto. No le ha salido la cosa bien porque no contaba con esa capacidad de resistir de los ceutíes y no contaba con el apoyo del resto de España.Esto era un test que se nos sometía. Hay quien pensaba bueno, esto se van a cansar, estos no van a aguantar, harán las maletas, venderán las casas y echarán las persianas. No ha ocurrido y no va a ocurrir. Y había quien decía. Y los españoles dirán: «Bueno, fin a la postre aquellos extra peninsular. Un apéndice prescindible». No ha ocurrido y no va a ocurrir.Pero evidentemente, en la Audiencia Nacional se tiene que dirimir y se tiene que esclarecer lo ocurrido. Y al margen de eso, en la vía contencioso administrativa, pero también en este caso en el Supremo, el Gobierno tiene que dar cuentas de por qué no actúa, de por qué no actuó. Ya se verá, pero tiene que dar cuenta de por qué no actúa.—¿El Estado cuenta con planes de contingencias para evitar que se produzca de nuevo? Habla de Marruecos y le achaca la responsabilidad principal al diseño de la invasión. ¿Lo entiende usted como un acto de agresión deliberada por parte de un país vecino?— El móvil está claro. Antes del 20, antes del 30 de julio, en Ceuta, las cosas iban razonablemente bien. Ceuta tiene unos condicionantes estructurales que no podemos negar. Pero las cosas iban bien. Ceuta estaba embarcada en un proyecto de transición hacia un nuevo modelo económico y de ciudad centrado en la idea de más España y más Europa. Habíamos superado la dependencia del comercio transfronterizo. Lo habíamos sustituido por el ámbito digital tecnológico, una economía verde, azul inteligente. Habíamos batido récord en las cifras de seguridad social y de pronto y porrazo el golpe. Está claro que existía un móvil y está claro que fue organizado, dirigido y ejecutado por parte de Marruecos con un daño brutal para su propia población. Pero no olvidemos que como consecuencia de la invasión se produjo el drama irreparable de la pérdida de 141 vidas, entre ellos tres menores. Entonces. Creo que se debería de haber respondido de otra manera también, pero para eso hace falta un gobierno que tenga como prioridad la la integridad territorial de España, su soberanía y la igualdad de todos los españoles vivan donde vivan, recen como recen y se llamen como se llamen. Pero esta no es la prioridad del actual Gobierno de España. — ¿Qué debería cambiar en nuestra relación con Marruecos? Usted siempre fue muy respetuoso y mesurado con relación a Rabat alabando la buena vecindad. Pero ahora podemos entender que esto ha cambiado. ¿Considera que fue ingenuo en el pasado?—Yo creo que Europa a España, Ceuta y Melilla le interesan unas buenas relaciones con Marruecos. Pero claro, no puede haber buenas relaciones con Marruecos si no están basadas en el respeto. Entonces, lo primero que se le tiene que decir a Marruecos es que nuestra integridad territorial y nuestra soberanía son innegociables. Y en segundo lugar, también hay que decirle a Marruecos que queremos llevarnos bien, pero siempre que sea respetada esa integridad territorial y esa soberanía, y que dentro de eso pues pueda haber un marco de colaboración en el ámbito comercial, en el ámbito cultural, en el ámbito turístico, en el ámbito deportivo. Pero es difícil de entender que alguien que vulnera nuestra integridad territorial de manera organizada, programada y deliberada, significa que mantiene esa condición del respeto fundamental.Para llevarnos bien las cosas tienen que quedar claras y después hay que manifestarle a Marruecos que estamos dispuestos a emplear cuantos medios sean necesarios para garantizar la inviolabilidad de nuestra frontera, para garantizar nuestra integridad territorial y para garantizar nuestra soberanía con claridad y firmeza.—Hemos mencionado antes la visita real de los Reyes . ¿Qué significa y qué cambia a futuro esta visita? Si cambia algo de alguna manera podría suponer el punto de inflexión entre un antes y un después. Cómo valora la la El viaje de los Reyes a Ceuta en un momento tan crítico.—Nos dio un vuelco el corazón y, al mismo tiempo el ánimo, de los ceutíes se multiplicó de una manera exponencial. Era una visita deseada, era una visita querida y fue una visita trascendental en muchos aspectos. Tuvimos la oportunidad de presenciar el contacto físico.Son dos personas de una categoría humana excepcional. Y esto no lo digo de manera gratuita porque pusieron especial interés en el contacto, en la cercanía, en la autenticidad y por tanto, tuvieron como respuesta la actitud del pueblo de Ceuta, que percibía sin necesidad de que esto tuviera que está escrito en la Constitución. Pero al margen de los códigos, el pueblo de Ceuta interpretó que allí estaba España, que allí estaba la permanencia y la continuidad de España, que allí estaba la unidad de España representada por nuestros Reyes y llenaron las calles de calor, de cariño y de entusiasmo por donde fueron los reyes que estuvieron en distintos lugares.Y también se demostró que no creo que exista ninguna institución en el Estado español con mayor capacidad para unir a los españoles que la Corona, porque fueron todos los ceutíes, como digo, de todas las confesiones religiosas y de todos los orígenes, que con la bandera de España, la bandera de Ceuta, le dijeron a los Reyes son nuestros reyes y les tenemos cariño y les tenemos admiración. Yo creo que el mensaje del Rey en su discurso fue absolutamente claro, absolutamente necesario y absolutamente contundente, porque dijo tres cosas que me parecen muy importantes y que significan, como usted bien ha dicho, un antes y un después. El Rey dijo Ceuta y Melilla son España hasta la médula. El rey dijo que las fronteras de Ceuta y Melilla son fronteras europeas.—Está en un enclave muy interesante desde el punto de vista internacional. No están ni remotamente subordinados a los intereses de la economía marroquí, que de alguna manera puede jugar papeles alternativos. ¿Qué demanda a España desde el punto de vista material, de las inversiones?—Dudo que me haga más caso. Lo dudo porque por haberlo pedido no habrá sido y los resultados han sido francamente pobres desde el punto de vista de la respuesta que hemos obtenido. Creo que Ceuta no puede depender de Marruecos en nada que sea vital para Ceuta. No puede depender de Marruecos en el control de la frontera y no puede depender de Marruecos. La suficiencia financiera de nuestra institución local y autonómica y no puede depender de Marruecos en el modelo económico. Y habíamos iniciado un camino en ese sentido. Un camino alentador porque ya había batido récord en las cifras de cotizantes a la Seguridad Social en el juego online. Estábamos actuando de manera contraria a lo que pretende Marruecos, que pretende que Ceuta dependa de Rabat. Lo estábamos consiguiendo.Estoy convencido de que vamos a ganar este envite y Ceuta volverá a la normalidad. De cara al futuro pedimos —y no quiero con esto utilizar unas un uso partidista— es sintonía con esa nueva Ceuta de futuro estable y sólida.—¿Qué pasos hay que seguir para ello?—Primero, blindar la frontera, no subcontratar a Marruecos . Decir: «Oiga, la frontera va a depender de España y de Europa y va a tener las infraestructuras adecuadas para cumplir con ese objetivo y también los medios necesarios para cumplir con ese objetivo». En segundo lugar, hay que fortalecer el desarrollo económico. Por tanto, hay que impulsar el área de defensa, hay que fortalecer la la seguridad de los cuerpos, de fuerzas de seguridad, hay que fortalecer la sanidad, hay que fortalecer la educación y hay que fortalecer la justicia. En tercer lugar, ese nuevo modelo económico al que antes me refería verde, azul, inteligente, se tiene que culminar y para eso creo que hay que hacer tres cosas. Hay que actualizar el estatus de Ceuta en la Unión Europea desde el punto de vista económico y hay que abaratar las comunicaciones después. Y hay algo muy importante: hay que traer Europa a Ceuta, hay que traer a Frontex, hay que traer a la oficina de asilo, hay que atraer, si es posible, una representación de la Comisión Europea.Yo creo que esas son las claves para asentar ese futuro de estabilidad, de seguridad, de prosperidad. Condiciones existen, la hoja de ruta está señalada y los medios y las iniciativas que hay que abordarlo para para lograrlo, las elecciones del 29 de noviembre son una esperanza, una ventana abierta a que esto pueda conseguirse.—¿Han cambiado sus planes personales con la invasión? ¿Cómo le ha afectado en el plano más, más íntimo, más más privado, más personal?—Me siento absolutamente orgulloso de servir a Ceuta y creo que viendo el comportamiento del pueblo de Ceuta, yo estaré para lo que sea menester. Ahora mismo, lo que es menester es salir del túnel. Ahí todas las energías, todas las capacidades y todo el esfuerzo. Y luego lo que Dios quiera, lo que los ceutíes quieran y lo que también quiera mi partido. Los presidentes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, han recibido el calor y apoyo en la capital española durante su visita al Foro ABC, en la sede de Vocento. Presentados por el Director del diario, Julián Quirós, ambos han reivindicado la españolidad de los territorios españoles en el norte de África más de ochenta días después de la invasión a la Ceuta por más de 80.000 inmigrantes provenientes de la frontera con Marruecos. Arrancó el acto el presidente Vivas, tras recibir un homenaje por parte de Quirós, y el público presente, y en él apuntó, al contrario que el Gobierno de Pedro Sánchez, al país vecino de la situación que aún hoy, meses después, su ciudad sigue sufriendo. El presidente de la ciudad autónoma, tras el sonoro aplauso de los asistentes —parte del núcleo duro del PP—, ha respondido a las preguntas sobre el estado del territorio por parte del director de ABC.— ¿Cuál es la situación anímica de los vecinos de Ceuta? ¿Qué ha cambiado? ¿Se ha relajado la situación cotidiana de las familias, de la vida de la ciudad?— La situación sigue siendo muy complicada porque han pasado tres meses desde la invasión y y Ceuta no ha vuelto a la normalidad. Sigue viviendo una situación absolutamente insostenible y por tanto eso se traduce en la vida cotidiana. Pero yo quisiera, antes de entrar en detalles, dejar constancia de mi agradecimiento al foro de ABC, y a la cantidad de personas que aquí nos acompañan en una prueba inequívoca de apoyo a Ceuta y a los ceutíes.Y la segunda consideración previa que quisiera hacer es que, y lo digo con toda sinceridad, no tengo ningún mérito. En realidad, yo lo único que estoy tratando de hacer desde hace tres meses es ponerle voz al pueblo de Ceuta, que es quien de verdad tiene el mérito, porque tengo la fortuna de servir a un pueblo de una enorme categoría que, como aquí se ha puesto de manifiesto, es un pueblo con un tremendo, admirable coraje y valor para resistir. Un pueblo maduro que no pierde la entereza ni la calma, ni con el alma en vilo. Un pueblo con una enorme capacidad para convivir, para mantener la unidad en lo fundamental entre personas de distintos credos, culturas y orígenes. Como también se ha destacado. Y un pueblo que lleva en el ADN la vocación y la voluntad de servicio y amor a España.Dice el himno. Y yo lo voy a repetir que el grito de Viva Ceuta suena en el alma de nuestro pueblo como el eco fuerte de un viva España. Y eso es lo que estamos haciendo. Eso es lo que está haciendo el pueblo de Ceuta contando. Y hay que subrayar con el calor, el entusiasmo, el apoyo del resto de los españoles que cuando decimos Ceuta no se vende, Ceuta se defiende.Eso ha cruzado el Estrecho y se ha extendido por todos los rincones de España y y se interpreta como un España no se vende, España se defiende. Así es. Y eso es lo que yo modestamente trato de hacer.— ¿Cómo están viviendo el día a día tras la invasión?En estos momentos y desde hace tres meses, los ceutíes tienen seriamente mermados sus derechos fundamentales. Hemos perdido seguridad, hemos perdido tranquilidad, hemos perdido libertad. Entonces el mérito, insisto, está en nuestro pueblo. ¿Y cómo lo vive ahora? ¿Pues lo vive afectado por la situación? Indudablemente, pero con un coraje, como digo, y un valor admirables. La firme determinación de que vamos a seguir empeñados hasta que Ceuta no vuelva a la normalidad. Y no lo hará hasta que no salgan de Ceuta todos los que llegaron de manera masiva e ilegal los días 30 y 31 de julio, todavía quedan 15.000 personas aproximadamente. Digo aproximadamente y tengo que lamentar decir aproximadamente porque el gobierno de la Nación no es capaz ni de decirnos el número, ni tampoco de decirnos quienes son, cosa que es absolutamente fundamental y sobran las palabras para valorar la importancia que tiene el quiénes son.— ¿Qué conclusiones saca después de casi tres meses sobre el papel? ¿Ha definido el papel del Gobierno de la Nación? ¿La inacción o la dejación? ¿Cuál ha sido la motivación del Gobierno para estar fuera, digamos, de una crisis que le atañe principalmente?— No estoy en condiciones de saber cuál es la causa. Desde luego es absolutamente sorprendente. No tiene justificación alguna que un Gobierno incumpla con sus obligaciones constitucionales, como lo ha hecho en Ceuta. Lo que está ocurriendo es injusto porque se pudo evitar. Se pudo evitar si antes, durante y después de la invasión se hubiera utilizado las capacidades, medios y recursos con los que cuenta el Estado y en particular quien tiene las capacidades ejecutivas. A mí me resulta incomprensible. Se lo digo con toda sinceridad. Hay una causa abierta en la Audiencia Nacional. Confiamos plenamente en la justicia y confiamos plenamente en que de allí surja la verdad, porque solamente se podrá construir el futuro de Ceuta y de España. Partiendo de conocer la verdad en relación con la mayor crisis de seguridad nacional que ha vivido nuestra democracia.No le deseo a nadie que se sienta extraño en su tierra, pero es todavía mucho peor no saber dónde está el límite, dónde está la salida del túnel en el que nos. No hay ningún ejercicio de autoridad por parte del Estado y esto es lo que hemos estado a través del contencioso administrativo. Que nos expliquen por qué la inacción y que corrijan la inacción, que lleven a cabo o que pongan de manifiesto cuál es el plan, cuál es el calendario, cuáles son los medios, porque dentro de esa capacidad y ese coraje y ese valor que están teniendo los ceutíes, todos los ceutíes, recen como recen y se llamen, como se llamen.—Entendemos que puesto que el Gobierno no responde de sus responsabilidades, que sea una investigación judicial la que aclare…—Son dos cosas. Nos hemos personado como acusación particular en la Audiencia Nacional para conocer cuál es el trasfondo de lo que ha ocurrido, quién es el responsable. Creo que desde el punto de vista de que Marruecos fue actor principal en lo ocurrido, me parece a mí que ya no hay ninguna duda, porque el diseño de la operación, la organización de la operación, la instrumentación, la estrategia de la operación solamente se pudo llevar a cabo por parte de Marruecos. Y además de eso, por si faltaba alguna duda, la presencia en aguas territoriales españolas del buque insignia de la Armada marroquí el mismo día en que se estaba produciendo la invasión. Creo que ya es la prueba confirmatoria de quién estaba detrás de esto. No le ha salido la cosa bien porque no contaba con esa capacidad de resistir de los ceutíes y no contaba con el apoyo del resto de España.Esto era un test que se nos sometía. Hay quien pensaba bueno, esto se van a cansar, estos no van a aguantar, harán las maletas, venderán las casas y echarán las persianas. No ha ocurrido y no va a ocurrir. Y había quien decía. Y los españoles dirán: «Bueno, fin a la postre aquellos extra peninsular. Un apéndice prescindible». No ha ocurrido y no va a ocurrir.Pero evidentemente, en la Audiencia Nacional se tiene que dirimir y se tiene que esclarecer lo ocurrido. Y al margen de eso, en la vía contencioso administrativa, pero también en este caso en el Supremo, el Gobierno tiene que dar cuentas de por qué no actúa, de por qué no actuó. Ya se verá, pero tiene que dar cuenta de por qué no actúa.—¿El Estado cuenta con planes de contingencias para evitar que se produzca de nuevo? Habla de Marruecos y le achaca la responsabilidad principal al diseño de la invasión. ¿Lo entiende usted como un acto de agresión deliberada por parte de un país vecino?— El móvil está claro. Antes del 20, antes del 30 de julio, en Ceuta, las cosas iban razonablemente bien. Ceuta tiene unos condicionantes estructurales que no podemos negar. Pero las cosas iban bien. Ceuta estaba embarcada en un proyecto de transición hacia un nuevo modelo económico y de ciudad centrado en la idea de más España y más Europa. Habíamos superado la dependencia del comercio transfronterizo. Lo habíamos sustituido por el ámbito digital tecnológico, una economía verde, azul inteligente. Habíamos batido récord en las cifras de seguridad social y de pronto y porrazo el golpe. Está claro que existía un móvil y está claro que fue organizado, dirigido y ejecutado por parte de Marruecos con un daño brutal para su propia población. Pero no olvidemos que como consecuencia de la invasión se produjo el drama irreparable de la pérdida de 141 vidas, entre ellos tres menores. Entonces. Creo que se debería de haber respondido de otra manera también, pero para eso hace falta un gobierno que tenga como prioridad la la integridad territorial de España, su soberanía y la igualdad de todos los españoles vivan donde vivan, recen como recen y se llamen como se llamen. Pero esta no es la prioridad del actual Gobierno de España. — ¿Qué debería cambiar en nuestra relación con Marruecos? Usted siempre fue muy respetuoso y mesurado con relación a Rabat alabando la buena vecindad. Pero ahora podemos entender que esto ha cambiado. ¿Considera que fue ingenuo en el pasado?—Yo creo que Europa a España, Ceuta y Melilla le interesan unas buenas relaciones con Marruecos. Pero claro, no puede haber buenas relaciones con Marruecos si no están basadas en el respeto. Entonces, lo primero que se le tiene que decir a Marruecos es que nuestra integridad territorial y nuestra soberanía son innegociables. Y en segundo lugar, también hay que decirle a Marruecos que queremos llevarnos bien, pero siempre que sea respetada esa integridad territorial y esa soberanía, y que dentro de eso pues pueda haber un marco de colaboración en el ámbito comercial, en el ámbito cultural, en el ámbito turístico, en el ámbito deportivo. Pero es difícil de entender que alguien que vulnera nuestra integridad territorial de manera organizada, programada y deliberada, significa que mantiene esa condición del respeto fundamental.Para llevarnos bien las cosas tienen que quedar claras y después hay que manifestarle a Marruecos que estamos dispuestos a emplear cuantos medios sean necesarios para garantizar la inviolabilidad de nuestra frontera, para garantizar nuestra integridad territorial y para garantizar nuestra soberanía con claridad y firmeza.—Hemos mencionado antes la visita real de los Reyes . ¿Qué significa y qué cambia a futuro esta visita? Si cambia algo de alguna manera podría suponer el punto de inflexión entre un antes y un después. Cómo valora la la El viaje de los Reyes a Ceuta en un momento tan crítico.—Nos dio un vuelco el corazón y, al mismo tiempo el ánimo, de los ceutíes se multiplicó de una manera exponencial. Era una visita deseada, era una visita querida y fue una visita trascendental en muchos aspectos. Tuvimos la oportunidad de presenciar el contacto físico.Son dos personas de una categoría humana excepcional. Y esto no lo digo de manera gratuita porque pusieron especial interés en el contacto, en la cercanía, en la autenticidad y por tanto, tuvieron como respuesta la actitud del pueblo de Ceuta, que percibía sin necesidad de que esto tuviera que está escrito en la Constitución. Pero al margen de los códigos, el pueblo de Ceuta interpretó que allí estaba España, que allí estaba la permanencia y la continuidad de España, que allí estaba la unidad de España representada por nuestros Reyes y llenaron las calles de calor, de cariño y de entusiasmo por donde fueron los reyes que estuvieron en distintos lugares.Y también se demostró que no creo que exista ninguna institución en el Estado español con mayor capacidad para unir a los españoles que la Corona, porque fueron todos los ceutíes, como digo, de todas las confesiones religiosas y de todos los orígenes, que con la bandera de España, la bandera de Ceuta, le dijeron a los Reyes son nuestros reyes y les tenemos cariño y les tenemos admiración. Yo creo que el mensaje del Rey en su discurso fue absolutamente claro, absolutamente necesario y absolutamente contundente, porque dijo tres cosas que me parecen muy importantes y que significan, como usted bien ha dicho, un antes y un después. El Rey dijo Ceuta y Melilla son España hasta la médula. El rey dijo que las fronteras de Ceuta y Melilla son fronteras europeas.—Está en un enclave muy interesante desde el punto de vista internacional. No están ni remotamente subordinados a los intereses de la economía marroquí, que de alguna manera puede jugar papeles alternativos. ¿Qué demanda a España desde el punto de vista material, de las inversiones?—Dudo que me haga más caso. Lo dudo porque por haberlo pedido no habrá sido y los resultados han sido francamente pobres desde el punto de vista de la respuesta que hemos obtenido. Creo que Ceuta no puede depender de Marruecos en nada que sea vital para Ceuta. No puede depender de Marruecos en el control de la frontera y no puede depender de Marruecos. La suficiencia financiera de nuestra institución local y autonómica y no puede depender de Marruecos en el modelo económico. Y habíamos iniciado un camino en ese sentido. Un camino alentador porque ya había batido récord en las cifras de cotizantes a la Seguridad Social en el juego online. Estábamos actuando de manera contraria a lo que pretende Marruecos, que pretende que Ceuta dependa de Rabat. Lo estábamos consiguiendo.Estoy convencido de que vamos a ganar este envite y Ceuta volverá a la normalidad. De cara al futuro pedimos —y no quiero con esto utilizar unas un uso partidista— es sintonía con esa nueva Ceuta de futuro estable y sólida.—¿Qué pasos hay que seguir para ello?—Primero, blindar la frontera, no subcontratar a Marruecos . Decir: «Oiga, la frontera va a depender de España y de Europa y va a tener las infraestructuras adecuadas para cumplir con ese objetivo y también los medios necesarios para cumplir con ese objetivo». En segundo lugar, hay que fortalecer el desarrollo económico. Por tanto, hay que impulsar el área de defensa, hay que fortalecer la la seguridad de los cuerpos, de fuerzas de seguridad, hay que fortalecer la sanidad, hay que fortalecer la educación y hay que fortalecer la justicia. En tercer lugar, ese nuevo modelo económico al que antes me refería verde, azul, inteligente, se tiene que culminar y para eso creo que hay que hacer tres cosas. Hay que actualizar el estatus de Ceuta en la Unión Europea desde el punto de vista económico y hay que abaratar las comunicaciones después. Y hay algo muy importante: hay que traer Europa a Ceuta, hay que traer a Frontex, hay que traer a la oficina de asilo, hay que atraer, si es posible, una representación de la Comisión Europea.Yo creo que esas son las claves para asentar ese futuro de estabilidad, de seguridad, de prosperidad. Condiciones existen, la hoja de ruta está señalada y los medios y las iniciativas que hay que abordarlo para para lograrlo, las elecciones del 29 de noviembre son una esperanza, una ventana abierta a que esto pueda conseguirse.—¿Han cambiado sus planes personales con la invasión? ¿Cómo le ha afectado en el plano más, más íntimo, más más privado, más personal?—Me siento absolutamente orgulloso de servir a Ceuta y creo que viendo el comportamiento del pueblo de Ceuta, yo estaré para lo que sea menester. Ahora mismo, lo que es menester es salir del túnel. Ahí todas las energías, todas las capacidades y todo el esfuerzo. Y luego lo que Dios quiera, lo que los ceutíes quieran y lo que también quiera mi partido.
Los presidentes de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, han recibido el calor y apoyo en la capital española durante su visita al Foro ABC, en la sede de Vocento. Presentados por el Director del diario, Julián Quirós, ambos han reivindicado la españolidad de los territorios españoles en el norte de África más de ochenta días después de la invasión a la Ceuta por más de 80.000 inmigrantes provenientes de la frontera con Marruecos.
Arrancó el acto el presidente Vivas, tras recibir un homenaje por parte de Quirós, y el público presente, y en él apuntó, al contrario que el Gobierno de Pedro Sánchez, al país vecino de la situación que aún hoy, meses después, su ciudad sigue sufriendo. El presidente de la ciudad autónoma, tras el sonoro aplauso de los asistentes —parte del núcleo duro del PP—, ha respondido a las preguntas sobre el estado del territorio por parte del director de ABC.
— ¿Cuál es la situación anímica de los vecinos de Ceuta? ¿Qué ha cambiado? ¿Se ha relajado la situación cotidiana de las familias, de la vida de la ciudad?
Noticia relacionada
— La situación sigue siendo muy complicada porque han pasado tres meses desde la invasión y Ceuta no ha vuelto a la normalidad. Sigue viviendo una situación absolutamente insostenible y por tanto eso se traduce en la vida cotidiana. Pero yo quisiera, antes de entrar en detalles, dejar constancia de mi agradecimiento al Foro de ABC y a la cantidad de personas que aquí nos acompañan en una prueba inequívoca de apoyo a Ceuta y a los ceutíes.
Y la segunda consideración previa que quisiera hacer es que, y lo digo con toda sinceridad, no tengo ningún mérito. En realidad, yo lo único que estoy tratando de hacer desde hace tres meses es ponerle voz al pueblo de Ceuta, que es quien de verdad tiene el mérito, porque tengo la fortuna de servir a un pueblo de una enorme categoría que, como aquí se ha puesto de manifiesto, es un pueblo con un tremendo, admirable coraje y valor para resistir. Un pueblo maduro que no pierde la entereza ni la calma, ni con el alma en vilo. Un pueblo con una enorme capacidad para convivir, para mantener la unidad en lo fundamental entre personas de distintos credos, culturas y orígenes. Como también se ha destacado. Y un pueblo que lleva en el ADN la vocación y la voluntad de servicio y amor a España.
Newsletter
Dice el himno, y yo lo voy a repetir, que el grito de Viva Ceuta suena en el alma de nuestro pueblo como el eco fuerte de un viva España. Y eso es lo que estamos haciendo. Eso es lo que está haciendo el pueblo de Ceuta. Y hay que subrayar el calor, el entusiasmo, el apoyo del resto de los españoles que cuando decimos ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’.
Eso ha cruzado el Estrecho y se ha extendido por todos los rincones de España y se interpreta como un ‘España no se vende, España se defiende’. Así es. Y eso es lo que yo modestamente trato de hacer.
— ¿Cómo están viviendo el día a día tras la invasión?
— En estos momentos y desde hace tres meses, los ceutíes tienen seriamente mermados sus derechos fundamentales. Hemos perdido seguridad, hemos perdido tranquilidad, hemos perdido libertad. Entonces el mérito, insisto, está en nuestro pueblo. ¿Y cómo lo vive ahora? Pues lo vive afectado por la situación. Indudablemente, pero con un coraje, como digo, y un valor admirables. La firme determinación de que vamos a seguir empeñados hasta que Ceuta no vuelva a la normalidad. Y no lo hará hasta que no salgan de Ceuta todos los que llegaron de manera masiva e ilegal los días 30 y 31 de julio. Todavía quedan 15.000 personas aproximadamente. Digo aproximadamente y tengo que lamentar decir aproximadamente porque el Gobierno de la Nación no es capaz ni de decirnos el número, ni tampoco de decirnos quienes son, cosa que es absolutamente fundamental y sobran las palabras para valorar la importancia que tiene el quiénes son.
— ¿Qué conclusiones saca después de casi tres meses sobre el papel? ¿Ha definido el papel del Gobierno de la Nación? ¿La inacción o la dejación? ¿Cuál ha sido la motivación del Gobierno para estar fuera, digamos, de una crisis que le atañe principalmente?
— No estoy en condiciones de saber cuál es la causa. Desde luego es absolutamente sorprendente. No tiene justificación alguna que un Gobierno incumpla con sus obligaciones constitucionales, como lo ha hecho en Ceuta. Lo que está ocurriendo es injusto porque se pudo evitar. Se pudo evitar si antes, durante y después de la invasión se hubiera utilizado las capacidades, medios y recursos con los que cuenta el Estado y en particular quien tiene las capacidades ejecutivas. A mí me resulta incomprensible. Se lo digo con toda sinceridad. Hay una causa abierta en la Audiencia Nacional. Confiamos plenamente en la justicia y confiamos plenamente en que de allí surja la verdad, porque solamente se podrá construir el futuro de Ceuta y de España. Partiendo de conocer la verdad en relación con la mayor crisis de seguridad nacional que ha vivido nuestra democracia.
No le deseo a nadie que se sienta extraño en su tierra, pero es todavía mucho peor no saber dónde está el límite, dónde está la salida del túnel en el que nos encontramos. No hay ningún ejercicio de autoridad por parte del Estado y esto es lo que hemos estado a través del contencioso administrativo. Que nos expliquen por qué la inacción y que corrijan la inacción, que lleven a cabo o que pongan de manifiesto cuál es el plan, cuál es el calendario, cuáles son los medios, porque dentro de esa capacidad y ese coraje y ese valor que están teniendo los ceutíes, todos los ceutíes, recen como recen y se llamen, como se llamen.
—Entendemos que puesto que el Gobierno no responde de sus responsabilidades, que sea una investigación judicial la que aclare…
—Son dos cosas. Nos hemos personado como acusación particular en la Audiencia Nacional para conocer cuál es el trasfondo de lo que ha ocurrido, quién es el responsable. Creo que desde el punto de vista de que Marruecos fue actor principal en lo ocurrido, me parece a mí que ya no hay ninguna duda, porque el diseño de la operación, la organización de la operación, la instrumentación, la estrategia de la operación solamente se pudo llevar a cabo por parte de Marruecos. Y además de eso, por si faltaba alguna duda, la presencia en aguas territoriales españolas del buque insignia de la Armada marroquí el mismo día en que se estaba produciendo la invasión. Creo que ya es la prueba confirmatoria de quién estaba detrás de esto. No le ha salido la cosa bien porque no contaba con esa capacidad de resistir de los ceutíes y no contaba con el apoyo del resto de España.
Esto era un test que se nos sometía. Hay quien pensaba: «Bueno, esto se van a cansar, estos no van a aguantar, harán las maletas, venderán las casas y echarán las persianas». No ha ocurrido y no va a ocurrir. Y había quien decía que los españoles dirían: «Bueno, fin a la postre aquellos extra peninsular. Un apéndice prescindible». No ha ocurrido y no va a ocurrir.
Pero evidentemente, en la Audiencia Nacional se tiene que dirimir y se tiene que esclarecer lo ocurrido. Y al margen de eso, en la vía contencioso administrativa, pero también en este caso en el Supremo, el Gobierno tiene que dar cuentas de por qué no actúa, de por qué no actuó. Ya se verá, pero tiene que dar cuenta de por qué no actúa.
—¿El Estado cuenta con planes de contingencias para evitar que se produzca de nuevo? Habla de Marruecos y le achaca la responsabilidad principal al diseño de la invasión. ¿Lo entiende usted como un acto de agresión deliberada por parte de un país vecino?
— El móvil está claro. Antes del 20, antes del 30 de julio, en Ceuta, las cosas iban razonablemente bien. Ceuta tiene unos condicionantes estructurales que no podemos negar. Pero las cosas iban bien. Ceuta estaba embarcada en un proyecto de transición hacia un nuevo modelo económico y de ciudad centrado en la idea de más España y más Europa. Habíamos superado la dependencia del comercio transfronterizo. Lo habíamos sustituido por el ámbito digital tecnológico, una economía verde, azul inteligente. Habíamos batido récord en las cifras de seguridad social y de pronto y porrazo el golpe. Está claro que existía un móvil y está claro que fue organizado, dirigido y ejecutado por parte de Marruecos con un daño brutal para su propia población. Pero no olvidemos que como consecuencia de la invasión se produjo el drama irreparable de la pérdida de 141 vidas, entre ellos tres menores.
Creo que se debería de haber respondido de otra manera, pero para eso hace falta un Gobierno que tenga como prioridad la la integridad territorial de España, su soberanía y la igualdad de todos los españoles vivan donde vivan, recen como recen y se llamen como se llamen. Pero esta no es la prioridad del actual Gobierno de España.
— ¿Qué debería cambiar en nuestra relación con Marruecos? Usted siempre fue muy respetuoso y mesurado con relación a Rabat alabando la buena vecindad. Pero ahora podemos entender que esto ha cambiado. ¿Considera que fue ingenuo en el pasado?
—Yo creo que Europa a España, Ceuta y Melilla le interesan unas buenas relaciones con Marruecos. Pero claro, no puede haber buenas relaciones con Marruecos si no están basadas en el respeto. Entonces, lo primero que se le tiene que decir a Marruecos es que nuestra integridad territorial y nuestra soberanía son innegociables.
Y en segundo lugar, también hay que decirle a Marruecos que queremos llevarnos bien, pero siempre que sea respetada esa integridad territorial y esa soberanía, y que dentro de eso pues pueda haber un marco de colaboración en el ámbito comercial, en el ámbito cultural, en el ámbito turístico, en el ámbito deportivo. Pero es difícil de entender que alguien que vulnera nuestra integridad territorial de manera organizada, programada y deliberada, significa que mantiene esa condición del respeto fundamental.
Para llevarnos bien las cosas tienen que quedar claras y después hay que manifestarle a Marruecos que estamos dispuestos a emplear cuantos medios sean necesarios para garantizar la inviolabilidad de nuestra frontera, para garantizar nuestra integridad territorial y para garantizar nuestra soberanía con claridad y firmeza.
—Hemos mencionado antes la visita real de los Reyes. ¿Qué significa y qué cambia a futuro esta visita? Si cambia algo de alguna manera podría suponer el punto de inflexión entre un antes y un después. Cómo valora la la El viaje de los Reyes a Ceuta en un momento tan crítico.
—Nos dio un vuelco el corazón y, al mismo tiempo, el ánimo de los ceutíes se multiplicó de una manera exponencial. Era una visita deseada, era una visita querida y fue una visita trascendental en muchos aspectos. Tuvimos la oportunidad de presenciar el contacto físico de Sus Majestades.
Son dos personas de una categoría humana excepcional. Y esto no lo digo de manera gratuita porque pusieron especial interés en el contacto, en la cercanía, en la autenticidad y, por tanto, tuvieron como respuesta la actitud del pueblo de Ceuta, que percibía sin necesidad de que esto tuviera que está escrito en la Constitución. Pero al margen de los códigos, el pueblo de Ceuta interpretó que allí estaba España, que allí estaba la permanencia y la continuidad de España, que allí estaba la unidad de España representada por nuestros Reyes y llenaron las calles de calor, de cariño y de entusiasmo por donde fueron.
Y también se demostró que no existe ninguna institución en el Estado español con mayor capacidad para unir a los españoles que la Corona, porque fueron todos los ceutíes de todas las confesiones religiosas y de todos los orígenes, y con la bandera de España y la bandera de Ceuta le dijeron a los Reyes: «Son nuestros Reyes y les tenemos cariño y les tenemos admiración». Yo creo que el mensaje del Rey en su discurso fue absolutamente claro, absolutamente necesario y absolutamente contundente, porque dijo tres cosas que me parecen muy importantes y que significan, como usted bien ha dicho: un antes y un después. El Rey dijo Ceuta y Melilla son España hasta la médula. El Rey dijo que las fronteras de Ceuta y Melilla son fronteras europeas.
—Está en un enclave muy interesante desde el punto de vista internacional. No están ni remotamente subordinados a los intereses de la economía marroquí, que de alguna manera puede jugar papeles alternativos. ¿Qué demanda a España desde el punto de vista material, de las inversiones?
—Dudo que me haga caso. Lo dudo porque por haberlo pedido no habrá sido y los resultados han sido francamente pobres desde el punto de vista de la respuesta que hemos obtenido. Creo que Ceuta no puede depender de Marruecos en nada que sea vital para Ceuta. No puede depender de Marruecos en el control de la frontera. La suficiencia financiera de nuestra institución local y autonómica no puede depender de Marruecos en el modelo económico. Y habíamos iniciado un camino en ese sentido. Un camino alentador porque ya había batido récord en las cifras de cotizantes a la Seguridad Social. Estábamos actuando de manera contraria a lo que pretende Marruecos, que pretende que Ceuta dependa de Rabat. Lo estábamos consiguiendo.
Estoy convencido de que vamos a ganar este envite y Ceuta volverá a la normalidad. De cara al futuro pedimos —y no quiero con esto utilizar unas un uso partidista— es sintonía con esa nueva Ceuta de futuro estable y sólida.
—¿Qué pasos hay que seguir para ello?
—Primero, blindar la frontera, no subcontratar a Marruecos. Decir: «Oiga, la frontera va a depender de España y de Europa y va a tener las infraestructuras adecuadas para cumplir con ese objetivo y también los medios necesarios para cumplir con ese objetivo». En segundo lugar, hay que fortalecer el desarrollo económico. Por tanto, hay que impulsar el área de defensa, hay que fortalecer la la seguridad de los cuerpos, de fuerzas de seguridad, hay que fortalecer la sanidad, hay que fortalecer la educación y hay que fortalecer la justicia. En tercer lugar, ese nuevo modelo económico al que antes me refería verde, azul, inteligente, se tiene que culminar y para eso creo que hay que hacer tres cosas.
Hay que actualizar el estatus de Ceuta en la Unión Europea desde el punto de vista económico y hay que abaratar las comunicaciones después. Y hay algo muy importante: hay que traer Europa a Ceuta, hay que traer a Frontex, hay que traer a la oficina de asilo, hay que atraer, si es posible, una representación de la Comisión Europea.
Yo creo que esas son las claves para asentar ese futuro de estabilidad, de seguridad, de prosperidad. Condiciones existen, la hoja de ruta está señalada y los medios y las iniciativas que hay que abordarlo para para lograrlo, las elecciones del 29 de noviembre son una esperanza, una ventana abierta a que esto pueda conseguirse.
—¿Han cambiado sus planes personales con la invasión? ¿Cómo le ha afectado en el plano más, más íntimo, más más privado, más personal?
—Me siento absolutamente orgulloso de servir a Ceuta y creo que viendo el comportamiento del pueblo de Ceuta, yo estaré para lo que sea menester. Ahora mismo, lo que es menester es salir del túnel. Ahí todas las energías, todas las capacidades y todo el esfuerzo. Y luego lo que Dios quiera, lo que los ceutíes quieran y lo que también quiera mi partido.
RSS de noticias de espana
