La conexión ferroviaria del Mediterráneo andaluz está atascada por una decisión de José Luis Rodríguez Zapatero en los últimos coletazos de su mandato. El expresidente, que está ahora investigado por recibir dinero a cambio de favores en el rescate de la aerolínea ‘Plus Ultra’, fue quien quitó el tren del litoral entre Málaga y Algeciras del corredor Mediterráneo en el trazado que aprobó la Unión Europea. Cercenó en un abrir y cerrar de ojos toda posibilidad de financiación europea de la línea como parte de la red básica. Esta fue la primera vez que este tren fue apartado de los mapas de transportes. Una decisión que aún se está pagando. Este tren olvidado se metió un cajón sin dar explicaciones y no ha vuelto a salir ahí. La decisión se tomó en octubre de 2011, cuando el Gobierno español no incluyó el trazado ferroviario costero Málaga–Marbella–Estepona–Algeciras como parte del trazado de la red básica europea. La alternativa que se aprobó para Andalucía por parte del PSOE fue llevar el Corredor Mediterráneo desde Almería hacia Granada, Antequera y, desde ahí, bifurcar hacia Sevilla y Algeciras. El Gobierno de Zapatero propuso «no continuar por la costa», sino un «eje transversal andaluz». Eso dejó fuera el trazado litoral Almería–Málaga–Marbella–Algeciras, que ahora se demanda desde cuatro tres provincias. Noticia relacionada general No No Málaga El castigo de Pedro Sánchez a Marbella: ni tren ni espigones Víctor ModeloMálaga quedó en ese momento conectada al sistema por su enlace de alta velocidad con Antequera, que ha estado tres meses cortado por el derrumbe de un talud. Sin embargo, lo que se negó en tren se reconoció en carretera con el eje costero hasta Málaga y el enlace Málaga–Algeciras–Cádiz dentro de la red global viaria. La decisión se encuadraba en la revisión de las conexiones estratégicas prioritarias y la red global europea. Con aquel modelo, la UE dotó de fondos para que la red básica estuviera lista en 2030 y la global en 2050. No el tren del Mediterráneo andaluz, que hasta ese momento parecía que se iba a hacer realidad. Meses antes, el ministro de Fomento de Zapatero, José Blanco, había asegurado que el proyecto estaba pendiente de una empresa mixta con capital de la Junta, el Gobierno y la iniciativa privada para la construcción. Solo faltaba eso cuando se fue al cajón. Tras caer el Gobierno de Zapatero, la ministra Ana Pastor, ya con Rajoy en el Ejecutivo, intentó rectificar la decisión y en una de las aportaciones aportó el trazado desde Almería hasta Algeciras, pasando por la costa de Granada y Málaga con una inversión de 11.300 millones de euros . Sin embargo, la UE aprobó, finalmente, en 2013 la propuesta enviada por el Gobierno de Zapatero y dejó fuera el tren litoral de la financiación.Aún así, el Gobierno de Rajoy siguió adelante con la idea y en enero de 2018, el ministro de Fomento Íñigo de la Serna dio a conocer en Marbella (la única ciudad de más de 150.000 habitantes de España) la primera fase del estudio informativo de la línea desde Málaga a Marbella y Estepona, pero meses después la moción de censura devolvió las esperanzas al cajón socialista. Con Pedro Sánchez como presidente y el condenado por corrupción José Luis Ábalos como ministro de Transportes, el proyecto volvió al olvido. Solo la presión social lo sacó del sueño en 2024. El ministro de Transportes Óscar Puente, y del secretario de Estado, José Antonio Santano, cambiaron de postura. Primero dejaron que no tenían «ninguna intención» de llevar a cabo el tren litoral. No era una prioridad e incluso afirmaron que no existía ningún documento sobre este proyecto.Nada más lejos de la realidad, puesto que la primera encomienda de este trazado se monta a un real decreto de 1862. Las declaraciones del ministro de Sánchez fueron un jarro de agua fría para todo el litoral Mediterráneo que viene atascado en una red de carreteras colapsada, sobre todo en Algeciras y Motril.No está en 2030El Gobierno cedió para crear la ‘Mesa de Trabajo por la Movilidad de Málaga’ para un pacto de mínimos, pero lo que salió de ella el 28 de noviembre fue que se iba a hacer un estudio de viabilidad. Otro estudio en la larga lista de esta infraestructura. Aún no está, cuando el plazo era antes de finalizar 2025 y ya han pasado los 18 meses de ejecución. Después de ese estudio se hará la propuesta de trazado, una nueva, después de la que presentó el ministro De la Serna en 2018 y de la que tenía ya fijada la Junta de Andalucía de Manuel Chaves en 2009, que llegó a presentar hasta un modelo de estaciones. Tras esto, se realizarían estudios informativos por tramos hasta 2029, antes de redactar los proyectos de construcción, previstos para 2031 . Así, las obras no arrancarían hasta siete años después del primer estudio encargado por Oscar Puente. La adjudicación de la obra se podría empezar, si se cumplen los plazos a partir de 2031, cuando si el Gobierno de Zapatero no hubiera metido en el cajón la línea de la costa mediterránea andaluza todo el trazado desde Almería hasta Algeciras estaría hecho en 2030 como parte de la red básica de transportes de Europa. La conexión ferroviaria del Mediterráneo andaluz está atascada por una decisión de José Luis Rodríguez Zapatero en los últimos coletazos de su mandato. El expresidente, que está ahora investigado por recibir dinero a cambio de favores en el rescate de la aerolínea ‘Plus Ultra’, fue quien quitó el tren del litoral entre Málaga y Algeciras del corredor Mediterráneo en el trazado que aprobó la Unión Europea. Cercenó en un abrir y cerrar de ojos toda posibilidad de financiación europea de la línea como parte de la red básica. Esta fue la primera vez que este tren fue apartado de los mapas de transportes. Una decisión que aún se está pagando. Este tren olvidado se metió un cajón sin dar explicaciones y no ha vuelto a salir ahí. La decisión se tomó en octubre de 2011, cuando el Gobierno español no incluyó el trazado ferroviario costero Málaga–Marbella–Estepona–Algeciras como parte del trazado de la red básica europea. La alternativa que se aprobó para Andalucía por parte del PSOE fue llevar el Corredor Mediterráneo desde Almería hacia Granada, Antequera y, desde ahí, bifurcar hacia Sevilla y Algeciras. El Gobierno de Zapatero propuso «no continuar por la costa», sino un «eje transversal andaluz». Eso dejó fuera el trazado litoral Almería–Málaga–Marbella–Algeciras, que ahora se demanda desde cuatro tres provincias. Noticia relacionada general No No Málaga El castigo de Pedro Sánchez a Marbella: ni tren ni espigones Víctor ModeloMálaga quedó en ese momento conectada al sistema por su enlace de alta velocidad con Antequera, que ha estado tres meses cortado por el derrumbe de un talud. Sin embargo, lo que se negó en tren se reconoció en carretera con el eje costero hasta Málaga y el enlace Málaga–Algeciras–Cádiz dentro de la red global viaria. La decisión se encuadraba en la revisión de las conexiones estratégicas prioritarias y la red global europea. Con aquel modelo, la UE dotó de fondos para que la red básica estuviera lista en 2030 y la global en 2050. No el tren del Mediterráneo andaluz, que hasta ese momento parecía que se iba a hacer realidad. Meses antes, el ministro de Fomento de Zapatero, José Blanco, había asegurado que el proyecto estaba pendiente de una empresa mixta con capital de la Junta, el Gobierno y la iniciativa privada para la construcción. Solo faltaba eso cuando se fue al cajón. Tras caer el Gobierno de Zapatero, la ministra Ana Pastor, ya con Rajoy en el Ejecutivo, intentó rectificar la decisión y en una de las aportaciones aportó el trazado desde Almería hasta Algeciras, pasando por la costa de Granada y Málaga con una inversión de 11.300 millones de euros . Sin embargo, la UE aprobó, finalmente, en 2013 la propuesta enviada por el Gobierno de Zapatero y dejó fuera el tren litoral de la financiación.Aún así, el Gobierno de Rajoy siguió adelante con la idea y en enero de 2018, el ministro de Fomento Íñigo de la Serna dio a conocer en Marbella (la única ciudad de más de 150.000 habitantes de España) la primera fase del estudio informativo de la línea desde Málaga a Marbella y Estepona, pero meses después la moción de censura devolvió las esperanzas al cajón socialista. Con Pedro Sánchez como presidente y el condenado por corrupción José Luis Ábalos como ministro de Transportes, el proyecto volvió al olvido. Solo la presión social lo sacó del sueño en 2024. El ministro de Transportes Óscar Puente, y del secretario de Estado, José Antonio Santano, cambiaron de postura. Primero dejaron que no tenían «ninguna intención» de llevar a cabo el tren litoral. No era una prioridad e incluso afirmaron que no existía ningún documento sobre este proyecto.Nada más lejos de la realidad, puesto que la primera encomienda de este trazado se monta a un real decreto de 1862. Las declaraciones del ministro de Sánchez fueron un jarro de agua fría para todo el litoral Mediterráneo que viene atascado en una red de carreteras colapsada, sobre todo en Algeciras y Motril.No está en 2030El Gobierno cedió para crear la ‘Mesa de Trabajo por la Movilidad de Málaga’ para un pacto de mínimos, pero lo que salió de ella el 28 de noviembre fue que se iba a hacer un estudio de viabilidad. Otro estudio en la larga lista de esta infraestructura. Aún no está, cuando el plazo era antes de finalizar 2025 y ya han pasado los 18 meses de ejecución. Después de ese estudio se hará la propuesta de trazado, una nueva, después de la que presentó el ministro De la Serna en 2018 y de la que tenía ya fijada la Junta de Andalucía de Manuel Chaves en 2009, que llegó a presentar hasta un modelo de estaciones. Tras esto, se realizarían estudios informativos por tramos hasta 2029, antes de redactar los proyectos de construcción, previstos para 2031 . Así, las obras no arrancarían hasta siete años después del primer estudio encargado por Oscar Puente. La adjudicación de la obra se podría empezar, si se cumplen los plazos a partir de 2031, cuando si el Gobierno de Zapatero no hubiera metido en el cajón la línea de la costa mediterránea andaluza todo el trazado desde Almería hasta Algeciras estaría hecho en 2030 como parte de la red básica de transportes de Europa.
La conexión ferroviaria del Mediterráneo andaluz está atascada por una decisión de José Luis Rodríguez Zapatero en los últimos coletazos de su mandato. El expresidente, que está ahora investigado por recibir dinero a cambio de favores en el rescate de la aerolínea ‘Plus Ultra’, … fue quien quitó el tren del litoral entre Málaga y Algeciras del corredor Mediterráneo en el trazado que aprobó la Unión Europea. Cercenó en un abrir y cerrar de ojos toda posibilidad de financiación europea de la línea como parte de la red básica.
Esta fue la primera vez que este tren fue apartado de los mapas de transportes. Una decisión que aún se está pagando. Este tren olvidado se metió un cajón sin dar explicaciones y no ha vuelto a salir ahí. La decisión se tomó en octubre de 2011, cuando el Gobierno español no incluyó el trazado ferroviario costero Málaga–Marbella–Estepona–Algeciras como parte del trazado de la red básica europea.
La alternativa que se aprobó para Andalucía por parte del PSOE fue llevar el Corredor Mediterráneo desde Almería hacia Granada, Antequera y, desde ahí, bifurcar hacia Sevilla y Algeciras. El Gobierno de Zapatero propuso «no continuar por la costa», sino un «eje transversal andaluz». Eso dejó fuera el trazado litoral Almería–Málaga–Marbella–Algeciras, que ahora se demanda desde cuatro tres provincias.
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Málaga quedó en ese momento conectada al sistema por su enlace de alta velocidad con Antequera, que ha estado tres meses cortado por el derrumbe de un talud. Sin embargo, lo que se negó en tren se reconoció en carretera con el eje costero hasta Málaga y el enlace Málaga–Algeciras–Cádiz dentro de la red global viaria. La decisión se encuadraba en la revisión de las conexiones estratégicas prioritarias y la red global europea.
Con aquel modelo, la UE dotó de fondos para que la red básica estuviera lista en 2030 y la global en 2050. No el tren del Mediterráneo andaluz, que hasta ese momento parecía que se iba a hacer realidad. Meses antes, el ministro de Fomento de Zapatero, José Blanco, había asegurado que el proyecto estaba pendiente de una empresa mixta con capital de la Junta, el Gobierno y la iniciativa privada para la construcción.
Solo faltaba eso cuando se fue al cajón. Tras caer el Gobierno de Zapatero, la ministra Ana Pastor, ya con Rajoy en el Ejecutivo, intentó rectificar la decisión y en una de las aportaciones aportó el trazado desde Almería hasta Algeciras, pasando por la costa de Granada y Málaga con una inversión de 11.300 millones de euros. Sin embargo, la UE aprobó, finalmente, en 2013 la propuesta enviada por el Gobierno de Zapatero y dejó fuera el tren litoral de la financiación.
Aún así, el Gobierno de Rajoy siguió adelante con la idea y en enero de 2018, el ministro de Fomento Íñigo de la Serna dio a conocer en Marbella (la única ciudad de más de 150.000 habitantes de España) la primera fase del estudio informativo de la línea desde Málaga a Marbella y Estepona, pero meses después la moción de censura devolvió las esperanzas al cajón socialista. Con Pedro Sánchez como presidente y el condenado por corrupción José Luis Ábalos como ministro de Transportes, el proyecto volvió al olvido.
Solo la presión social lo sacó del sueño en 2024. El ministro de Transportes Óscar Puente, y del secretario de Estado, José Antonio Santano, cambiaron de postura. Primero dejaron que no tenían «ninguna intención» de llevar a cabo el tren litoral. No era una prioridad e incluso afirmaron que no existía ningún documento sobre este proyecto.
Nada más lejos de la realidad, puesto que la primera encomienda de este trazado se monta a un real decreto de 1862. Las declaraciones del ministro de Sánchez fueron un jarro de agua fría para todo el litoral Mediterráneo que viene atascado en una red de carreteras colapsada, sobre todo en Algeciras y Motril.
No está en 2030
El Gobierno cedió para crear la ‘Mesa de Trabajo por la Movilidad de Málaga’ para un pacto de mínimos, pero lo que salió de ella el 28 de noviembre fue que se iba a hacer un estudio de viabilidad. Otro estudio en la larga lista de esta infraestructura. Aún no está, cuando el plazo era antes de finalizar 2025 y ya han pasado los 18 meses de ejecución.
Después de ese estudio se hará la propuesta de trazado, una nueva, después de la que presentó el ministro De la Serna en 2018 y de la que tenía ya fijada la Junta de Andalucía de Manuel Chaves en 2009, que llegó a presentar hasta un modelo de estaciones. Tras esto, se realizarían estudios informativos por tramos hasta 2029, antes de redactar los proyectos de construcción, previstos para 2031.
Así, las obras no arrancarían hasta siete años después del primer estudio encargado por Oscar Puente. La adjudicación de la obra se podría empezar, si se cumplen los plazos a partir de 2031, cuando si el Gobierno de Zapatero no hubiera metido en el cajón la línea de la costa mediterránea andaluza todo el trazado desde Almería hasta Algeciras estaría hecho en 2030 como parte de la red básica de transportes de Europa.
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