Las primeras decisiones de Abelardo de la Espriella en materia de política exterior ya dejan claro que Colombia ha entrado en una nueva era.
El anuncio supone un giro en la posición diplomática de Colombia
Las primeras decisiones de Abelardo de la Espriella en materia de política exterior ya dejan claro que Colombia ha entrado en una nueva era.
El viernes, horas después de que el líder ultraderechista fuera investido presidente en la ciudad de Cali en una ceremonia plagada de referencias castrenses y religiosas, su flamante Gobierno anunció el reconocimiento de la soberanía de Marr0uecos sobre el Sáhara Occidental.
Con este movimiento, el nuevo Gobierno colombiano busca fortalecer la relación bilateral con Rabat
Según informó la cancillería colombiana en un comunicado difundido a través de la red social X, con esta decisión, el país sudamericano “busca revitalizar su relación con Marruecos sobre la base de una visión a largo plazo y con la convicción de que el acercamiento bilateral servirá plenamente a los intereses del pueblo colombiano”.
Este anuncio supone un giro de 180 grados en la posición de Colombia frente al Sáhara Occidental. Hace cuatro años, el predecesor de De la Espriella, el izquierdista Gustavo Petro, decidió restablecer las relaciones diplomáticas plenas con la República Árabe Saharaui Democrática, las cuales estaban congeladas desde el 2001, cuando el entonces presidente, el conservador Andrés Pastrana, ordenó paralizar los vínculos, en vigor desde 1985.
En su anuncio de este giro, el vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, anticipó que su país y Marruecos van a “construir un nuevo comienzo en la relación bilateral” mediante un vínculo político y económico más estrecho, lo que incluye la posibilidad de negociar un tratado de libre comercio y ampliar las inversiones en territorio marroquí.
Estas palabras fueron recibidas con entusiasmo por el ministro de Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, quien viajó a Cali para estar presente en la toma de posesión de De la Espriella. “La decisión de Colombia de retirar su reconocimiento a la República Saharaui Democrática y reconocer la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara es una decisión histórica que dará un gran impulso a la relación bilateral”, declaró el canciller, quien también auguró un “futuro brillante” para esta etapa que ahora se abre, ya que, según él, los dos países “comparten los mismos valores y las mismas necesidades sobre muchas cuestiones regionales e internacionales”.
Desde 1975, año en que se produjo la retirada de España, el 80% del Sáhara Occidental está ocupado por Marruecos, mientras que el 20% restante está bajo control del Frente Polisario, el grupo que reivindica la independencia saharaui.
En 1991, la ONU estableció que debía celebrarse un referéndum de autodeterminación para decidir el estatus de la región, pero eso todavía no ha sucedido. Marruecos rechaza la consulta y ofrece en su lugar una propuesta de autonomía. Este plan cada vez cuenta con más aceptación en la comunidad internacional, sobre todo desde que, en el 2020, coincidiendo con el primer mandato de Donald Trump, EE.UU. reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara a cambio de que Rabat estableciera relaciones diplomáticas con Israel.
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