Hay partidos que aparecen demasiado pronto en el calendario. Para Carlos Marín , el de este viernes será uno de ellos en el Carlos Belmonte. Apenas dos meses después de cerrar una etapa de cinco temporadas en el Córdoba CF , el guardameta almeriense tendrá delante por primera vez al equipo con el que recorrió todo el camino desde Segunda Federación hasta asentarse nuevamente en el fútbol profesional. El reencuentro llega, además, en un momento particular para el portero. Carlos Marín comenzó su aventura en Albacete esperando desde el banquillo mientras Diego Mariño ocupaba la portería durante las cuatro primeras jornadas. Su oportunidad apareció finalmente el pasado sábado en Los Cármenes y no la desaprovechó. Alberto González le entregó la titularidad frente al Granada y el excordobesista realizó dos paradas ante los tres remates que recibió entre palos y únicamente pudo ser superado por Owen Emeka. El empate posterior de Higinio permitió al Albacete sumar su primer punto de la temporada y a Marín acompañar su estreno oficial con un resultado que frenó las cuatro derrotas consecutivas de su nuevo equipo.Un escenario que abre ahora la posibilidad de que mantenga el sitio precisamente ante el Córdoba. Marín llevaba varias semanas preparándose para ese momento y, después de estrenarse, explicó que su objetivo había sido estar listo para cuando apareciese la oportunidad. «Quería mostrarme cómo soy, valiente y seguro», señaló el guardameta tras su primera titularidad. Ahora deberá intentar demostrarlo frente a un equipo que conoce prácticamente desde dentro porque detrás de este partido hay mucho más que un simple cambio de camiseta. Un partido de emociones fuertesMarín no ha escondido tampoco la carga emocional que tendrá el partido. «Es un partido muy especial, por el rival al que nos enfrentamos. El Córdoba significa mucho para mí, fueron cinco años allí, fue el club que me dio la oportunidad de ser profesional y me llevé grandes recuerdos y compañeros de allí. La ciudad siempre me acogió y me trató con cariño. Es un partido muy especial pero esperamos llevarnos la victoria aquí con nuestra gente», reconoció un Carlos Marín que también recalcó la «confianza y buena energía» que siente ahora en el vestuario manchego.Como buen conocedor de su rival, el almeriense espera « un partido muy intenso , de ida y vuelta. Ellos no van a titubear, presionan alto, llevan un ritmo muy alto al partido. Tendremos que manejar los tiempos, saber competir y llevar el partido a donde nosotros queremos, con nuestras armas. Esperamos llevarnos la primera victoria en el Carlos Belmonte».Carlos Marín llegó a Córdoba en el verano de 2021 y abandonó la entidad cinco años después con 150 encuentros oficiales a sus espaldas . Durante ese recorrido celebró el ascenso desde Segunda Federación, posteriormente el regreso a Segunda División y levantó también la Copa Federación en su primera temporada como blanquiverde en la cuarta categoría del fútbol española. Leyenda blanquiverdeA nivel individual, terminó su ciclo con alrededor de medio centenar de porterías a cero. También asumió el brazalete de capitán desde el regreso a Segunda División y pasó de llegar como una apuesta para la portería a convertirse en uno de los pocos supervivientes de toda la reconstrucción deportiva del club.Su último curso, sin embargo, cambió una jerarquía que durante mucho tiempo había parecido inamovible. Marín comenzó teniendo protagonismo, pero la irrupción de Iker Álvarez terminó desplazándolo del once en la jornada 6. Una lesión cuando había recuperado nuevamente la titularidad dificultó todavía más su situación y el final de temporada confirmó que el ciclo se acercaba a su desenlace. Pese a tener contrato con el Córdoba hasta 2028, club y jugador terminaron separando sus caminos durante el verano y el Albacete apareció como destino para comenzar una nueva etapa.Su salida dejó además una despedida poco habitual para alguien con semejante recorrido. El guardameta no pudo cerrar su etapa jugando ante la afición de El Arcángel y sus últimos minutos con la camiseta blanquiverde llegaron durante la pretemporada, en el amistoso frente al Orlando Pirates. De ahí pasó directamente a competir por una nueva portería y ahora, apenas unas semanas después, el calendario le devuelve delante al equipo con el que construyó buena parte de su carrera profesional.El fútbol ha querido que el primer cruce llegue rápido y, además, en un momento en el que ambos necesitan puntos. El Córdoba aterrizará en el Carlos Belmonte buscando poner fin a tres derrotas consecutivas mientras el Albacete continúa persiguiendo su primer triunfo. En medio aparecerá un Carlos Marín que conoce perfectamente a buena parte de quienes tendrá enfrente. Hay partidos que aparecen demasiado pronto en el calendario. Para Carlos Marín , el de este viernes será uno de ellos en el Carlos Belmonte. Apenas dos meses después de cerrar una etapa de cinco temporadas en el Córdoba CF , el guardameta almeriense tendrá delante por primera vez al equipo con el que recorrió todo el camino desde Segunda Federación hasta asentarse nuevamente en el fútbol profesional. El reencuentro llega, además, en un momento particular para el portero. Carlos Marín comenzó su aventura en Albacete esperando desde el banquillo mientras Diego Mariño ocupaba la portería durante las cuatro primeras jornadas. Su oportunidad apareció finalmente el pasado sábado en Los Cármenes y no la desaprovechó. Alberto González le entregó la titularidad frente al Granada y el excordobesista realizó dos paradas ante los tres remates que recibió entre palos y únicamente pudo ser superado por Owen Emeka. El empate posterior de Higinio permitió al Albacete sumar su primer punto de la temporada y a Marín acompañar su estreno oficial con un resultado que frenó las cuatro derrotas consecutivas de su nuevo equipo.Un escenario que abre ahora la posibilidad de que mantenga el sitio precisamente ante el Córdoba. Marín llevaba varias semanas preparándose para ese momento y, después de estrenarse, explicó que su objetivo había sido estar listo para cuando apareciese la oportunidad. «Quería mostrarme cómo soy, valiente y seguro», señaló el guardameta tras su primera titularidad. Ahora deberá intentar demostrarlo frente a un equipo que conoce prácticamente desde dentro porque detrás de este partido hay mucho más que un simple cambio de camiseta. Un partido de emociones fuertesMarín no ha escondido tampoco la carga emocional que tendrá el partido. «Es un partido muy especial, por el rival al que nos enfrentamos. El Córdoba significa mucho para mí, fueron cinco años allí, fue el club que me dio la oportunidad de ser profesional y me llevé grandes recuerdos y compañeros de allí. La ciudad siempre me acogió y me trató con cariño. Es un partido muy especial pero esperamos llevarnos la victoria aquí con nuestra gente», reconoció un Carlos Marín que también recalcó la «confianza y buena energía» que siente ahora en el vestuario manchego.Como buen conocedor de su rival, el almeriense espera « un partido muy intenso , de ida y vuelta. Ellos no van a titubear, presionan alto, llevan un ritmo muy alto al partido. Tendremos que manejar los tiempos, saber competir y llevar el partido a donde nosotros queremos, con nuestras armas. Esperamos llevarnos la primera victoria en el Carlos Belmonte».Carlos Marín llegó a Córdoba en el verano de 2021 y abandonó la entidad cinco años después con 150 encuentros oficiales a sus espaldas . Durante ese recorrido celebró el ascenso desde Segunda Federación, posteriormente el regreso a Segunda División y levantó también la Copa Federación en su primera temporada como blanquiverde en la cuarta categoría del fútbol española. Leyenda blanquiverdeA nivel individual, terminó su ciclo con alrededor de medio centenar de porterías a cero. También asumió el brazalete de capitán desde el regreso a Segunda División y pasó de llegar como una apuesta para la portería a convertirse en uno de los pocos supervivientes de toda la reconstrucción deportiva del club.Su último curso, sin embargo, cambió una jerarquía que durante mucho tiempo había parecido inamovible. Marín comenzó teniendo protagonismo, pero la irrupción de Iker Álvarez terminó desplazándolo del once en la jornada 6. Una lesión cuando había recuperado nuevamente la titularidad dificultó todavía más su situación y el final de temporada confirmó que el ciclo se acercaba a su desenlace. Pese a tener contrato con el Córdoba hasta 2028, club y jugador terminaron separando sus caminos durante el verano y el Albacete apareció como destino para comenzar una nueva etapa.Su salida dejó además una despedida poco habitual para alguien con semejante recorrido. El guardameta no pudo cerrar su etapa jugando ante la afición de El Arcángel y sus últimos minutos con la camiseta blanquiverde llegaron durante la pretemporada, en el amistoso frente al Orlando Pirates. De ahí pasó directamente a competir por una nueva portería y ahora, apenas unas semanas después, el calendario le devuelve delante al equipo con el que construyó buena parte de su carrera profesional.El fútbol ha querido que el primer cruce llegue rápido y, además, en un momento en el que ambos necesitan puntos. El Córdoba aterrizará en el Carlos Belmonte buscando poner fin a tres derrotas consecutivas mientras el Albacete continúa persiguiendo su primer triunfo. En medio aparecerá un Carlos Marín que conoce perfectamente a buena parte de quienes tendrá enfrente.
Hay partidos que aparecen demasiado pronto en el calendario. Para Carlos Marín, el de este viernes será uno de ellos en el Carlos Belmonte. Apenas dos meses después de cerrar una etapa de cinco temporadas en el Córdoba CF, el guardameta almeriense tendrá … delante por primera vez al equipo con el que recorrió todo el camino desde Segunda Federación hasta asentarse nuevamente en el fútbol profesional.
El reencuentro llega, además, en un momento particular para el portero. Carlos Marín comenzó su aventura en Albacete esperando desde el banquillo mientras Diego Mariño ocupaba la portería durante las cuatro primeras jornadas. Su oportunidad apareció finalmente el pasado sábado en Los Cármenes y no la desaprovechó.
Alberto González le entregó la titularidad frente al Granada y el excordobesista realizó dos paradas ante los tres remates que recibió entre palos y únicamente pudo ser superado por Owen Emeka. El empate posterior de Higinio permitió al Albacete sumar su primer punto de la temporada y a Marín acompañar su estreno oficial con un resultado que frenó las cuatro derrotas consecutivas de su nuevo equipo.
Noticia relacionada
Un escenario que abre ahora la posibilidad de que mantenga el sitio precisamente ante el Córdoba. Marín llevaba varias semanas preparándose para ese momento y, después de estrenarse, explicó que su objetivo había sido estar listo para cuando apareciese la oportunidad. «Quería mostrarme cómo soy, valiente y seguro», señaló el guardameta tras su primera titularidad. Ahora deberá intentar demostrarlo frente a un equipo que conoce prácticamente desde dentro porque detrás de este partido hay mucho más que un simple cambio de camiseta.
Un partido de emociones fuertes
Marín no ha escondido tampoco la carga emocional que tendrá el partido. «Es un partido muy especial, por el rival al que nos enfrentamos. El Córdoba significa mucho para mí, fueron cinco años allí, fue el club que me dio la oportunidad de ser profesional y me llevé grandes recuerdos y compañeros de allí. La ciudad siempre me acogió y me trató con cariño. Es un partido muy especial pero esperamos llevarnos la victoria aquí con nuestra gente», reconoció un Carlos Marín que también recalcó la «confianza y buena energía» que siente ahora en el vestuario manchego.
Como buen conocedor de su rival, el almeriense espera «un partido muy intenso, de ida y vuelta. Ellos no van a titubear, presionan alto, llevan un ritmo muy alto al partido. Tendremos que manejar los tiempos, saber competir y llevar el partido a donde nosotros queremos, con nuestras armas. Esperamos llevarnos la primera victoria en el Carlos Belmonte».
Carlos Marín llegó a Córdoba en el verano de 2021 y abandonó la entidad cinco años después con 150 encuentros oficiales a sus espaldas. Durante ese recorrido celebró el ascenso desde Segunda Federación, posteriormente el regreso a Segunda División y levantó también la Copa Federación en su primera temporada como blanquiverde en la cuarta categoría del fútbol española.
Leyenda blanquiverde
A nivel individual, terminó su ciclo con alrededor de medio centenar de porterías a cero. También asumió el brazalete de capitán desde el regreso a Segunda División y pasó de llegar como una apuesta para la portería a convertirse en uno de los pocos supervivientes de toda la reconstrucción deportiva del club.
Su último curso, sin embargo, cambió una jerarquía que durante mucho tiempo había parecido inamovible. Marín comenzó teniendo protagonismo, pero la irrupción de Iker Álvarez terminó desplazándolo del once en la jornada 6. Una lesión cuando había recuperado nuevamente la titularidad dificultó todavía más su situación y el final de temporada confirmó que el ciclo se acercaba a su desenlace. Pese a tener contrato con el Córdoba hasta 2028, club y jugador terminaron separando sus caminos durante el verano y el Albacete apareció como destino para comenzar una nueva etapa.
Su salida dejó además una despedida poco habitual para alguien con semejante recorrido. El guardameta no pudo cerrar su etapa jugando ante la afición de El Arcángel y sus últimos minutos con la camiseta blanquiverde llegaron durante la pretemporada, en el amistoso frente al Orlando Pirates. De ahí pasó directamente a competir por una nueva portería y ahora, apenas unas semanas después, el calendario le devuelve delante al equipo con el que construyó buena parte de su carrera profesional.
El fútbol ha querido que el primer cruce llegue rápido y, además, en un momento en el que ambos necesitan puntos. El Córdoba aterrizará en el Carlos Belmonte buscando poner fin a tres derrotas consecutivas mientras el Albacete continúa persiguiendo su primer triunfo. En medio aparecerá un Carlos Marín que conoce perfectamente a buena parte de quienes tendrá enfrente.
RSS de noticias de espana

